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dimecres, 3 d’abril del 2024

Las máquinas del caos - Ricard Efa

Ricard Efa tiene una larga carrera en el mundo del cómic y la ilustración, también participa en el mundo musical y recientemente ha publicado Las Máquinas del Caos, su primera incursión en el mundo de la literatura. Creo que un personaje tan multidisciplinar puede tener cosas muy interesantes que contar, así que le pedí que me respondiera unas cuantas preguntas y él, muy amablemente, accedió.

Dreams of Elvex: Gracias por responder a estas preguntas, Ricard. Las críticas que he leído de la novela son en su mayoría positivas y ha tenido muy buena aceptación. ¿Cuáles son tus sensaciones al respecto?

Ricard Efa: No puedo esconder que la recepción ha sido positiva y que esto anima mucho a seguir. Ahora bien, con algo más de veinte años de carrera en el mundo del cómic he aprendido a hacer un caso relativo a las críticas, a las buenas y a las menos buenas. Van bien para saber que la obra llega a la gente, y a veces te permiten ver tu obra desde una perspectiva distinta a la que tienes dentro de la cabeza. En todo caso estoy contento, una primera novela, de un género que tiene lectores tan exigentes, recibir reacciones positivas, me anima a seguir escribiendo, me queda muchísimo por aprender, prácticamente todo. Pero va bien saber que hay gente dispuesta a leer mi obra y acompañarme en ese aprendizaje.

Dreams of Elvex: ¿Qué es lo que provoca que des el paso para cambiar de formato para contar tus historias? ¿De dónde surge la idea de escribir una novela?

Ricard Efa: Siempre he escrito. De hecho tengo recuerdos en los que pasaba a novelita los cómics de "V" de la teleindiscreta con la máquina de escribir de mi madre. En la adolescencia pruebo con la poesía, me inspiro con los beatniks y sobre todo las letras de los Doors, hago teatro, y juego mucho a rol -sobre todo de master-. Me interesa la narrativa y la ficción desde muchos ángulos.
De hecho, me dedico al cómic porque de buenas a primeras dibujar es una actividad que me es muy fácil y natural, pero me interesa más la parte narrativa que la del dibujo. Todo esto tardo mucho tiempo en comprenderlo, pero mirando atrás es fácil ver que si hay un interés particular, es el de contar historias, da igual el formato o lenguaje. 

Hace algo más de diez años empiezo a intentar escribir ficción. Necesito producir mucha mierda para empezar a intuir cuáles son los procesos de escritura que me permiten llevar a cabo la actividad y entender qué voluntad está detrás. Tengo muy pocos estudios reglados, solo el graduado escolar y una personalidad que tira de hacia ser autodidacta. Con todo lo que hago evito escuelas y profesores e intento educarme yo solo, construirme una visión y una voluntad concreta, a ser posible, poco contaminada. Es un sistema de aprendizaje más largo, pero que es mucho más cómodo. Las Máquinas del Caos nace de una apuesta conmigo mismo, que es la única persona del mundo con la que compito. Consideré que durante un período de tiempo había aprendido cosas suficientes para enfrontarme a un texto largo, terminarlo, corregirlo, exigirle coherencia y consistencia. Creyendo que había encontrado el sistema que me permitiría llevarlo adelante partí de una idea vaga, que me pareció golosa: un grupo de mercenarios-hackers deben subir un edificio con poco más que sus conocimientos. No sabía qué les iba a pasar después, intuía cosas. Me dediqué a escarbar para ver qué salía. Y salieron Las Máquinas del Caos después de un año y pico de trabajo largo.

Dreams of Elvex: Es inevitable encontrar en la trama algunas referencias a productos muy conocidos de la ciencia ficción audiovisual como Blade Runner, Matrix, Robocop... También hay referencias a obras del mundo del cómic y la literatura como Neuromàntico o Ghost in the Shell. ¿Podrías decirnos qué obras o autores crees que han podido influir más en tu producción literaria?


Ricard Efa:
A lo largo de mi vida he recibido muchos impactos a través de muchos tipos de obras. Pintura, cine, literatura, cómic, música, etc. todo me influye, e intento reproducir sus sensaciones que he vivido disfrutándolas. Siempre repito que me dedico esto para seguir siendo el niño que vuelve del cine habiendo flipado con una película y se la vuelve a contar jugando con clics. Blade Runner de R. Scott creo que es innegable, el manga de Akira supuso un cataclismo en el cerebro de protoadolescente que tenía cuando lo descubrí en un quiosco francés en el viaje de octavo de EGB. Star Wars me ha acompañado siempre. Suma el trabajo de Mamoru Oshi, Satoshi Kon, Moebius, Vonnegut, Philip K. Dick, Alain Damasio, series como BS Galactica, Lost o Expanse (tanto en libros como en serie), los cómics de Valerian y Laurelin, Naoki Urasawa. O la tríada que realizan dentro de mi cabeza Encuentros en la tercera fase, el Contact de Sagan y el Arrival de Villeneuve. Cosas que quizás no tienen mucha relación, como la obra de Malick, el Réquiem de Mozart, y otras que sé que están en el acta fundacional como el juego de rol Shadowrun. Realmente hay un montón de referencias que yo mismo me sorprendía descubriendo. Quiero decir que no existía una voluntad concreta de ser referencial, pero no me supone un problema que las influencias sobresalgan porque al final son parte fundamental de mi dieta.

Dreams of Elvex: Creo que has escrito una historia muy ambiciosa, que quiere tocar muchos palos de la ciencia ficción: Cyber-punk, sociedades distópicas, IA, primer contacto... ¿En qué subgénero la calificarías?

Ricard Efa: Quiero creer que los grandes temas del ciberpunk se mantienen a lo largo de toda la novela. High-tech/low-life, trabajar desde los márgenes contra las grandes formas de poder, la importancia de las redes, el posthumanismo, etc. Tenía claro que quería explorar qué había más allá de las grandes ciudades que pueblan los universos ciberpunk, espacios no muy habituales en el género, como puede ser una selva, por ejemplo. Tampoco quería atarme y quedarme paseando por un mundo canónicamente ciberpunk, supongo que mi naturaleza dispersa tiene mucho que ver. Y la voluntad de pintar un fresco que represente un mundo muy diverso a partir de uno muy reconocible. Cuando escribo juego constantemente con mis propias expectativas, soy lo primero que se pregunta: ¿Qué pasará ahora?, y si por eso hay que subvertir los códigos de un género, pues se hace, que por eso están ahí. Al final se trata de pasárselo bien escribiendo, intentando transmitir ese entusiasmo al lector.

Dreams of Elvex: ¿Tenías pensado tratar todos estos temas desde un principio o la cosa fue surgiendo a medida que avanzabas en la escritura y la trama fue evolucionando?

Ricard Efa: No planifiqué en nada las Máquinas. En el primer borrador, claro. Luego me tocó ordenarlo todo. Pero cuando empecé, iba tirando siempre hacia adelante, hacia donde el relato me llevaba, de forma orgánica. Evidentemente, el relato resultante en su primera forma era ilegible, fueron necesarias muchas intervenciones para darle el sentido que sospechaba que debía tener. Vas perfilando, redondeando, recortando, asegurando la estructura para que aquello que has parido de la nada pueda ser leído. Para responder a la pregunta diría que hay una parte importante que está en el primer borrador que aparece por su propio pie, y otra parte que es fruto de este trabajo posterior.

Dreams of Elvex: Hay un par de aspectos de la novela de los que me gustaría que hablaras. Uno es el ritmo elevado y la importancia de las escenas de acción (aunque existe material para hacer una novela más reflexiva). ¿Tenías claro que este era el tono que necesitaba la historia desde el principio?

Ricard Efa: Tenía claro que empezaría el relato con mucha acción. Un grupo de mercenarios deben llegar a lo más alto de este edificio y lo harán haciendo saltar por los aires lo que haga falta. Me parecía un ejercicio válido para adentrarme en una historia que aún estaba por descubrir. A su vez, me parecía un ejercicio poco habitual en la literatura en catalán. Lenguaje directo, intentando ser muy visual. Era un riesgo, porque no estaba seguro de saberlo hacer, y porque no sabía si sería fácil de leer cuando llegara a manos de los posibles lectores. Pero poner a los personajes en problemas, cada vez más grandes, y tener que romperme los cuernos para ir encontrándoles soluciones, fue un juego divertidísimo de escribir.

Dreams of Elvex: El otro aspecto es la predominancia de puntos de vista femeninos en la elección de protagonistas, en un estilo de roles en los que estamos más acostumbrados a la presencia masculina. Es una elección premeditada, supongo, ya que también los has hecho en tu última obra de cómic, Noceano.

Ricard Efa: Cuando empecé a escribir compuse un grupo de cuatro personajes, dos mujeres y dos hombres, sin tener nada claro quién acabaría acaparando el protagonismo. Y al final Apne fue cogiendo el rol principal con el curso de los eventos. Aunque sí, tengo una tendencia a preferir personajes femeninos en mi escritura. Creo que es de justicia, después de generaciones leyendo a Spirous y Asterix y mil millones de cómics con parejas de machos en el título, poner de femeninos. Y todo el ejercicio que esto conlleva. No limitarse a poner a unos personajes de aspecto femenino, sino intentar, como creador macho que soy, crear un personaje femenino con lo que desde mi inmensa ignorancia pueda llegar a definirlo como tal. Como me cuesta mucho contar esto con palabras, y sufro el riesgo de caer en trampas que yo mismo me pongo, prefiero contar historias donde considero todas estas cuestiones. Tengo claro que el resultado es fruto de mi visión sesgada y esto también forma parte de mi aprendizaje.

Dreams of Elvex: Aunque la historia queda cerrada satisfactoriamente dejas una puerta abierta para poder seguir escribiendo en este universo. ¿Tienes pensado hacerlo?

Ricard Efa: Estoy muy contento con Las Máquinas del caos, cuento la historia que supongo que quería contar. Quizá volver sería forzado, debería traicionar ciertas normas que me impuse y cosas por el estilo que sé que no preocupan a nadie más que a mí. Sin embargo, nunca me cierro ninguna puerta. Si mi cabecita algún día se confabula para encontrar un intersticio interesante para volver a este universo, lo haré encantado. Lo que de momento sé es que la intención no está, ni me forzaré a hacerlo.


Dreams of Elvex: 
He leído en redes que tienes un proyecto literario muy ambicioso en marcha, nada menos que seis libros. ¿Nos puedes decir algo de Stella Signata?  

Ricard Efa: Empecé a escribir lo que acabaría convirtiéndose en Stella Signata bastante antes de saber que Las máquinas del caos se publicaría. Tenía una idea de hacía tiempo, muy simple, una sola imagen casi, de una militar joven que regresaba a su planeta de origen, donde los habitantes se dedicaban al cultivo de cereales. Tan pronto como envié el manuscrito de Las máquinas del caos, decidí empezar a escarbar esta imagen para hacerla crecer. Lo que primero fue una simple exploración, descubrir quién era la chica, por qué se volvía a su planeta, o por qué había un planeta entero dedicado al cultivo de cereales, se fue transformando en una historia muy grande, que en definitiva es lo que pasa con las space opera. Cuando empiezas a explicar relaciones entre planetas, el funcionamiento de las políticas, y todas estas cosas, necesitas mucho espacio. Poco más de un año después tenía escritas más de 150 mil palabras y solo era el primer tercio de la historia. Como entonces ya sabía que Mai Més publicarían Las máquinas del caos, les expliqué lo que tenía entre manos y creo que los voy a espantar, ha ha ha!

Con el tiempo, y escribiendo y reescribiendo muchísimo, decidí dividir el relato en seis partes, que de hecho responden a tres arcos. La historia en sí no es fácil de resumir sin caer en spoilers, me parece que empieza a ser habitual en mi obra. De hecho me gusta que en cierto momento el lector se encuentre cosas que no se esperaba al empezar. En el primer libro descubrimos una sociedad que vive en un sistema solar, diferente al nuestro, donde un fenómeno "cósmico" los mantiene confinados. No pueden salir de este sistema solar, pero tampoco es un problema demasiado grave, aparentemente, tienen planetas y espacio de sobras. La historia empieza cuando esta paz se ve amenazada por el ejército, que quiere dejar de ser un simple elemento decorativo. Una facción de militares que se consideran humillados por el trato que reciben, deciden que ha llegado la hora de reclamar más poder. Evidentemente, esto lo pondrá todo patas arriba.  Hay muchos personajes, cada capítulo está explicado desde el punto de vista de uno de ellos. Por lo tanto convergen muchas tramas paralelas, mucha intriga y mucho misterio. 

Ya tengo escrito hasta el cuarto libro y me lo estoy pasando muy bien. Me ha sido necesario trabajar de manera muy diferente a como escribí Las máquinas del caos, prácticamente cero improvisación, muchos mapas, cronologías, esquemas, y repasar continuamente acontecimientos y movimientos de cada personaje para que todo encaje. A veces cuando se parte de un worldbuilding denso y complejo acaba habiendo un exceso de info-dumping. He procurado que esto no ocurra, y que sea la acción y la intriga lo que haga avanzar el relato. Yo no soy quien para decirlo, pero creo que cada libro se lee solo, plan pasa-páginas, y que tendrán suerte los que se acaben rápidamente el primero, pues el segundo sale a la vez y podrán continuar rápidamente con la historia. Si tuviera que resumirlo, te diría que es un cruce de Expanse y Lost, con gotas de Dune, Ulises 31, entre muchas otras cosas. ¡Estoy seguro de que los lectores encuentran más referencias de las que yo soy consciente! En todo caso tendremos que esperar a junio, que es cuando está previsto que salgan publicados los dos primeros libros.

Dreams of Elvex: Cuenta con un lector muy interesado, Ricard. Si quieres añadir algo más...

Ricard Efa: ! Gracias por el interés y el trabajo que haces! Espero haber dicho algo con pies y cabeza :)

Dreams of Elvex: Por supuesto. Muchas gracias por tu tiempo.

divendres, 23 de juny del 2023

Madre - Isabel del Río

Hoy comentaremos con Isabel del Río su última novela, MADRE, una historia sorprendente que hibrida varios géneros y que supone un reto para el lector. En castellano la ha publicado Ediciones el transbordador.


Hola Isabel. Muchas gracias por responder a esta entrevista. Debo reconocer que cuando salió Madre al mercado y la leí en catalán creía que era tu primera novela publicada. Después he visto que ya hace mucho tiempo que escribes y que tienes una obra dilatada. ¿Cuál de tus otras novelas recomendarías a un lector que esté interesado en tu obra después de leer MADRE?

Muchas gracias por invitarme. MADRE mezcla diferentes géneros, por lo que, después de leerla —y de haberla digerido— quizás recomendaría los relatos de En la casa de Ícelo (InLimbo Ediciones). Allí el lector encontrará oscuridad, angustia y algunos de los temas que toca MADRE, y unos cuantos más, desde otras perspectivas.

Si el tema de los mundos paralelos y dimensiones múltiples le interesa, también puede entrar en La casa del torreón —fantasía urbana / terror—, en Rojo sobre Negro —fantasía urbana y oscura— y en El Señor del Viento —fantasy—. Comento  los tres porque, pese a ser personajes, aventuras y viajes diferentes, todos ellos son mundos que comparten universo, como puede verse en una de las escenas de Rojo sobre Negro.

Por lo que he visto tocas el terror, la fantasía y la ciencia ficción. ¿Existe algún género en el que te sientas más cómoda o que predomine en tu obra?

El terror es parte de mí, al igual que la poesía que, de hecho, fue lo primero que escribí; relatos cortos de terror y poemas.

Como lectora y escritora no diferencio demasiado los géneros, tanto me intereso por el espacio profundo como por las casas encantadas o paso a leer un ensayo sobre mitología o astronomía. Pienso que la imaginación y la curiosidad son las dos herramientas que han llevado al ser humano a estar dónde está —para bien y para mal—, y me gusta seguir mis instintos.

Centrémonos en MARE/MADRE, tu última novela, publicada en catalán por Spècula, una editorial de aparición muy reciente, pero con un proyecto ambicioso, y en castellano por Ediciones el Transbordador. ¿Nos puedes explicar cómo se originó el proyecto y cuál de las dos obras es la original o la traducción?

No es exactamente una traducción. Cuando yo empecé a escribir MADRE/MARE lo hice en tres libretas (de hecho también en papeles sueltos: servilletas, albaranes de entrega, tickets...).

Soy bilingüe e incapaz de hablar sin cambiar de uno a otro, y el idioma de mis relatos, poemas o novelas los decide el personaje que habla. Es decir, en MADRE/MARE cada personaje hablaba su idioma: Penélope en castellano, Claus en catalán... Cuando lo pasé todo por primera vez a una única libreta, intenté unificarlo pero, de vez en cuando, seguían apareciendo escenas nuevas y el idioma lo dictaba el personaje que lo vivía. Después lo pasé a ordenador y abrí dos documentos a la vez: uno en catalán y otro en castellano. De esta manera, escribí al mismo tiempo ambas versiones. Cuando uno hablaba en catalán, lo traducía de inmediato al castellano, y a la inversa. Cuando Spècula compró los derechos e hizo los primeros apuntes y sugerencias, los fragmentos que escribí a posteriori sí fueron primero en catalán y traducidos al castellano. Diría que los primeros lectores lo recibieron en castellano, porque soy muy puntillosa y perfeccionista y tiendo a hacer unas castellanadas brutales en mis textos en catalán, así que los reviso mucho para evitar vocabulario o frases hechas que no concuerden.

Me ha gustado la novela, aunque me ha dejado un poco descolocado y dando vueltas a algunos aspectos de la trama. Tengo dudas de cómo clasificarla. Hay una parte importante de ciencia ficción, tanto space-opera como distopía, pero el terror, tanto el psicológico como el cósmico, también está muy presente. ¿Quisiste fusionar varios géneros a la hora de escribir?

Como comentaba antes, me dejo guiar por los instintos. MADRE ha sido un parto duro, de cinco años de trabajo, para que la novela llegue al público. Al inicio, como ya he comentado, eran tres libretas, donde las realidades y terrores de Penélope confluyeron. Cuando inicié el proyecto no sabía si quería hacer ciencia ficción o terror o exactamente si había una etiqueta que pudiera describirlo. Lo que deseaba era mostrar unos sentimientos, no sólo míos o femeninos, de madres, sino una energía eléctrica que se sentía, un zumbido de la gente que se quejaba en silencio, de los niños olvidados, de todo el horror que hay a nuestro alrededor cada día y nos hacemos los ciegos y los sordos, mirando pantallas y dejando que nos controlen como en Un mundo feliz, de Aldous Huxley.

En ese momento leía mucho ensayo, antropología y física cuántica especialmente, y la diosa del neolítico y el paleolítico, así como las leyes físicas de la realidad cuántica me tenían fascinada.

Una de las cosas que quise hacer sentir fue angustia y claustrofobia. En la segunda parte quería que el lector sintiera lo mismo que la protagonista, y eso fue muy complejo, porque al inicio era demasiado confuso. Aunque buscaba esta emoción, la confusión, el no saber dónde/cuándo/qué somos, era necesario que el lector no se desligara de la historia y, al llegar a la tercera parte, todo tuviera sentido.

Se tocan muchos temas, algunos se ven enseguida, otros están escondidos y hay que leer entre líneas...

En resumen, existe un poco de todo, esperando al límite del espíritu crítico de cada lector para llegar a serlo.

Madre está formada por varias tramas que creo que tienen suficiente peso para ser historias independientes. ¿Tenías los esbozos de las historias y encontraste la manera de unirlas, o ya desde un principio querías hacer una novela hibridando varias tramas?

Todo nació de una, en la misma época, desordenada, pero en tres libretas distintas. Tiento a vomitarlo todo, tengo temporadas de leer mucho y otras intensas que no puedo dejar de escribir. Hasta que no termina esta fase, no puedo pararme y ver qué ha quedado entre los restos del tsunami.

En este caso lo vi claro —porque en mi cabeza hay muchos detalles velados, para dejar espacio a las suposiciones y juicios del lector—, había escrito una historia en tres partes desordenadas y había que trabajar para hilarlo todo.


Tengo la sensación de que encajar todas las piezas requirió mucha planificación. ¿Ha sido una historia difícil de escribir?

De escribir no, pero de dar la forma adecuada para llegar a los lectores sí. De hecho, los editores de Spècula me ayudaron mucho comentándome en qué puntos les hubiera gustado tener más información. Por ejemplo, de los sastres y seres comunes se sabía muy poco en el primer manuscrito.

La primera parte de la historia es la que podríamos clasificar como una ciencia ficción más clásica, y el escenario que has diseñado me ha parecido muy interesante. Me pareció muy arriesgado el cambio tan brusco que se produce en el primer tercio del libro y dejar de lado un escenario que podía dar tanto juego. Creo que algunos lectores pueden sentirse descolocados. ¿Eres consciente de ello?

Es lo que pedía la historia para poder evolucionar, sin esa ruptura no existiría el juego posterior ni los mundos y temas que se exploran.

Me encanta la ciencia ficción y me encanta el cine del género, pero sentía que no podía quedarme en este punto confortable y debía incomodar a los personajes y al lector para que todo estallara.

Es una novela que a momentos genera confusión y hay que releer algunas páginas para acabar de cerrar el círculo, no puedes despistarte. Tengo ganas de hablar en persona con otros compañeros que le han leído para compartir la experiencia e interpretaciones. ¿Es un efecto premeditado o te han sorprendido los comentarios que hacen referencia a este aspecto?

Ambas cosas. Siempre he pensado que, cualquier obra de arte, sea un cuadro, una canción, un libro..., no termina cuando el autor pone el punto final, sino que se cierra una y otra vez con cada mente que la capta, con cada lector. No me gusta darlo todo por sentado y dejo parte al bagaje de cada uno para que encuentre sus propias conclusiones, que cree sus propias imágenes.

Y me encanta que me sorprendan, cuando hablan de referentes que quizás ni he leído, o ven cosas que sólo insinuaba o que, incluso, yo no habría llegado a ver sin la mirada de ese lector en concreto.

También coincido con otros compañeros que en algunos momentos la historia es angustiosa y claustrofóbica y lo hace pasar mal al lector. Interpreto que también es un efecto buscado.

Sí, como comentaba antes, estas sensaciones son parte de lo que buscaba.

En el libro haces mención directa a algunas obras de ciencia ficción, pero hay otras que me da la sensación de que también son referenciadas de forma implícita. ¿Nos podrías decir si hay algunas obras que crees que hayan influido en la novela? ¿Y en tu obra en general?

Mis referentes sorprenden porque quizás no son los que se esperan en este caso, pero a Mary Shelley, por ejemplo, le dedico un capítulo. Estudié filosofía y Mitología y literatura, y todas estas lecturas y referencias están ahí, como las obras de teatro que leía y releía de niña, apasionada por Shakespeare, los relatos de Borges, los poemas de Pizarnik... Descubrir a Octavia E. Butler con Alba, publicada por Mai Més, me hizo ver la ciencia ficción de otra manera, y Úrsula K. Le Guin es tan culpable como Shirley Jackson.

¿Algún nuevo proyecto que nos puedas comentar?

Si todo va bien, en breve ha de ver la luz la segunda parte de Rojo sobre Negro, que continúa con la historia de los personajes de la primera novela, y las consecuencias de sus decisiones.

Muchas gracias por tus respuestas, Isabel. Mucha suerte con tus nuevos proyectos.

dimecres, 18 de gener del 2023

La vieja sangre - Alfredo Álamo

Hoy hablaremos con Álfredo Álamo de su último libro, La vieja Sangre, publicado por Orciny. Es una colección de relatos de fantasía urbana con un punto de terror situados en el mismo escenario y que comparten personajes de forma tangencial. Es un libro que me ha sorprendido gratamente y del que he disfrutado un montón. Lo compré por una intuición, sin referencias, y he encontrado un escenario fascinante y muy entretenido. Estoy seguro que Alfredo os convencerá para que también lo visitéis en esta entrevista.

Gracias Alfredo por responder a estas preguntas. Eres un escritor con una dilatada carrera, tanto en relato como en novela, pero puede que alguno de los lectores del blog todavía no te conozca. ¿Quién es Alfredo Álamo?
Gracias a ti por interesarte por La vieja Sangre. ¿Quién es Alfredo Álamo? Voy a tener que hacer un poco de introspección. Alfredo Álamo es un francotirador de la literatura, enamorado desde pequeño de la idea de ser escritor. Trabajé casi una década como divulgador literario en Lecturalia, leyendo de todo y viajando por toda España para cubrir premios. Ahora me dedico a escribir lo que me apetece -y así me va-, y he comenzado un proyecto editorial, La Magnífica, junto a mi pareja.
 
A un lector que no haya leído ninguna de tus obras anteriores, pero haya disfrutado mucho con La vieja Sangre, como es mi caso, ¿cuál de tus libros le recomendarías?
Lo más parecido puede ser mi primera novela, Maginot, aunque el ambiente de fantasía urbana es la base de mis dos novelas juveniles, Tormenta y Plaga. En cuanto a mis obras más bizarras, como El detective que tenía mariposas en el estómago y Morder el bordillo, también juegan con el concepto de realidad y fantasía, aunque desde otro ángulo.
 
Últimamente estás publicando mucho con Orciny, una editorial especializada en el género Bizarro, aunque yo me atrevería a decir que La vieja sangre es fantasía urbana. ¿En qué genero te sientes más cómodo como escritor?
Creo que en cualquiera donde pueda meter un punto de terror y sentido de la maravilla. Aunque escriba fantasía épica o ciencia ficción, creo que es una de mis marcas de la casa. El bizarro me permite dar rienda suelta a muchas obsesiones y a un sentido del humor que en otros libros quedaría muy forzado. En realidad me aproximo a cada historia de una manera diferente, creo que es lo que más me cuesta, encontrar el estilo adecuado.
 
Centrémonos en tu último libro, La vieja sangre. Me ha fascinado la ambientación, los personajes y muchas de las historias. Muchas felicidades. ¿De dónde surgió la idea de crear una cara mágica y oculta de uno de los Barrios de tu ciudad, Valencia?
Creo que empecé pensando en el concepto de la responsabilidad social del escritor, de cómo, en ocasiones, podemos usar el altavoz que somos para dar a conocer los problemas que nos rodean. Mi barrio tiene bastantes problemas y, además, es un sitio peculiar. Así nació Cuchara de plata, el primero de los cuentos que escribí en esta línea.
 
Precisamente este relato ya lo había leído hace unos años en la antología Dark Fantasies. ¿En esos momentos ya tenías la idea de este proyecto? Si no es así, ¿cómo surgió la idea?
Cuando escribí Cuchara de plata me quedó claro que ahí había más material que explorar. Hacía tiempo que no escribía cuentos, venía de terminar un par de novelas, y empecé a darle vueltas a nuevas ideas. Escribí un par de cuentos más y gané el Domingo Santos con Carne de yonqui. Fue entonces cuando decidí dedicarle tiempo al proyecto, pensado como una antología. Luego tuve la suerte de que la idea cuajó en Orciny, donde publiqué alguno de los cuentos en su Inner Circle con buenas críticas, y eso me permitió ir creando nuevos cuentos alrededor de ese Cabanyal fantástico.
 
¿Tenías todos los personajes e historias planificadas o el lore ha ido incrementando a medida que escribías nuevos relatos y has modificado las antiguas para que todo encajara?
En principio solo tenía la idea de la estructura del Cabanyal oculto y algunos puntos sobre las relaciones entre los personajes. A medida que fui escribiendo amplié los detalles, los poderes secretos, los lugares extraños; al terminar, después de casi tres años escribiendo, tocó revisar los cuentos para lograr darle un toque homogéneo. Y doy gracias a la gente de Orciny y al corrector, Juanma Santiago, que me echaron una mano para que todo quedara perfecto.
 
¿Has tenido algún feed-back de la gente que vive en el barrio y que haya leído el libro?
Pues todavía no, pero tenemos una presentación el 4 de febrero en la única librería del barrio, así que espero recibir opiniones a partir de ese momento.

Uno de los aspectos que más me ha gustado es la idea de los personajes de la vieja sangre que conocen los trucos y la magia y que se ciñen por unas reglas de trato justo y de venda de favores, con un argot tan característico. ¿Ha sido totalmente invención tuya o te has basado en algún tipo de leyenda o historia existente?
Es una invención mía, basada en la idea de la nostalgia y el pasado perdido, algo que se da en sitios con tanta historia, vida y decadencia como el Cabanyal. Es un sitio cargado de recuerdos, así que me pareció lo más lógico que eso fuera moneda de cambio. El lenguaje también es cosa mía, me pareció que buscar contrastes entre el realismo más crudo y una manera de hablar, y narrar, peculiar, quedaba muy bien. Por otro lado, hay personajes y situaciones entresacadas de las historias que cuentan mi padre y sus amigos, todos por encima de los 80 años, y que son una fuente inagotable de sabiduría.
 
En algunos momentos el libro me ha evocado a Neverwhere, de Neil Gaiman. ¿Estás de acuerdo? ¿Hay alguna obra que crees que haya influido en la escritura de los relatos?
Sí, claro, Neverwhere es una referencia clave para cualquiera que escriba fantasía contemporánea. Creo que otras obras que me han influido para esta narración podrían ser Gormenhast y varios libros de China Mieville.
 
Me apunto Gormenhast, que no lo conocía. ¿Tienes especial cariño a alguno de los relatos?
Me gusta mucho El trap del último aliento porque hago cosas que muchos escritores te dicen que no tienes que hacer nunca, aunque Carne de yonqui ganó el Domingo Santos y eso es algo que me alegró muchísimo.

La única crítica que tengo sobre el libro es referente a la inclusión o posición de uno de los relatos: el primero, Musas, que opino que no tiene tanta relación con el resto de las historias, por lo que el lector realmente no se introduce en el universo y descubre que realmente está todo relacionado hasta que llega al cuarto o quinto relato. ¿Eras consciente que esto podía pasar?
La verdad es que no, cuando ordenamos los cuentos al final decidimos hacerlo de una manera cronológica, aunque es cierto que la época de Musas es muy anterior al resto, y puede que esto sea lo que más se nota. Además, Musas es un guiño a una novela ambientada en el mismo mundo, pero centrada en un grupo de after punk en los inicios de la Ruta del Bakalao. Al no ser el primero que escribía -ni que leíamos-, quizá no lo vimos tan alejado del resto.
 
¿Podemos tener la esperanza de regresar como lectores a El Cabanyal? (di que si…)
Tengo un par de ideas para relato corto, pero hoy en día no sabría dónde colocarlas. Con el tiempo supongo que iré dándoles forma y… bueno, a esperar.
 
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?
La verdad es que el trabajo en La Magnífica me está ocupando gran parte del tiempo que le dedicaba a escribir como un poseso, pero este año tiene que salir una novela más, quizá más realista que el resto, un relato en la antología de Obscura sobre terror y ciencia ficción, y la adaptación de Las fuentes perdidas, de José Antonio Cotrina, de la que me he encargado de hacer el guion.
Estoy perfilando esa novela de la que te he hablado, y tengo un par de frentes abiertos, uno de fantasía y otro de ciencia ficción, pero todavía en una fase embrionaria. También es cierto que yo dejo las ideas dar muchas vueltas hasta que me centro y, entonces, me dedico a ellas como si no hubiera un mañana.
 
Estaré atento. Si quieres añadir alguna cosa más…
Poco más, darte de nuevo las gracias y animar a todo el mundo a que se acerque a La vieja sangre. Creo que es de lo mejor que he escrito y espero que pueda llegar a todos los aficionados a la literatura fantástica.

Me sumo a la recomendación. Gracias por tus respuestas, Alfredo.

dijous, 29 de desembre del 2022

Mare - Isabel del Río

Avui comentarem amb Isabel del Río la seva darrera novel·la, MARE, una història sorprenent que hibrida gèneres i que presenta tot un repte pel lector.

Hola Isabel. Moltes gràcies per respondre aquesta entrevista. He de reconèixer que quan va sortir Mare al mercat em pensava que era la teva primera novel·la publicada. Després he vist que ja fa molt temps que escrius i que tens una obra dilatada. Quina de les teves altres novel·les recomanaries a un lector que estigui interessat en la teva obra després de llegir MARE?
 
Moltes gràcies per convidar-me. MARE barreja diferents gèneres, pel que, després de llegir-la —i d'haver-la paït— potser recomanaria els relats d'En la casa de Ícelo (InLimbo Ediciones). Allà hi trobareu obscuritat, angoixa i alguns dels temes que toca MARE, i uns quants més, des d’altres perspectives.
Si el tema dels mons paral·lels i dimensions múltiples us interessa, també podeu entrar a La casa de la torre —fantasia urbana / terror—, a Rojo sobre Negro —fantasia urbana i fosca— i a El señor del viento —fantasy—. Comento els tres perquè, tot i ser personatges, aventures i viatges diferents, tots ells són mons que comparteixen univers, com es pot veure en una de les escenes de Rojo sobre Negro.
 
Pel que he vist toques el terror, la fantasia i la ciència-ficció. Hi ha algun gènere en el qual et sentis més còmoda o que predomini en la teva obra?
 
El terror és part de mi, de la mateixa manera que la poesia que, de fet, va ser el primer que vaig escriure; relats curts de terror i poemes.
Com a lectora i escriptora no diferencio gaire els gèneres, tant m'interesso per l'espai profund com per les cases encantades o passo a llegir un assaig sobre mitologia o astronomia. Penso que la imaginació i la curiositat són les dues eines que han portat l'ésser humà fins on és —per a bé i per a mal—, i m'agrada seguir els meus instints.
 
Centrem-nos en MARE, la teva darrera novel·la, publicada en Specula, una editorial
 d’aparició molt recent, però amb un projecte ambiciós. Ens pots explicar com es va originar el projecte?
 
Tot culpa d'en Jordi. Bé, vam coincidir amb en Jordi Casals en un parell d'ocasions —al Festival 42, com a company d' El Biblionauta i a una presentació a Gigamesh— i en totes va comentar el projecte. Em va semblar un encert i també vaig pensar que eren molt valents, perquè apostar per literatura de gènere i,  a més, d'autors de casa i en català, tots sabem que és complicat i no saps quina alegria em dona veure la bona rebuda que ha tingut l'editorial!!
En Jordi em va preguntar si tenia res entre mans i en un principi vaig dir que no, perquè soc molt perfeccionista i em costa molt deixar anar una història. Tot i això, el tercer cop que vam coincidir vaig comentar-li que tenia una novel·leta entre mans, que feia cinc anys que hi treballava, i que era una anada d'olla molt grossa. I em va demanar que li enviés.
Poc després em va escriure per dir-me que ell i en Marc Moreno estaven al·lucinant i que volien que formés part dels primers llibres d'Spècula.
Treballar amb l'equip que conforma l'editorial ha estat una passada, des dels primers comentaris dels editors fins a l'edició, la portada de l'Alex Saltaló, les correccions de l'Irene Solànich...
 
M’ha agradat la novel·la, tot i que m’ha deixat una mica descol·locat i donant tombs a alguns aspectes de la trama. Tinc dubtes de com classificar-la. Hi ha una part important de ciència-ficció, tant space-opera com distopia, però el terror, tant el psicològic com el còsmic, també hi és molt present. Vas voler fusionar diversos gèneres a l’hora d’escriure?
 
Com comentava abans, em deixo guiar pels instints. MARE ha estat un part dur, de cinc anys de feina, perquè la novel·la arribes al públic. A l'inici eren tres llibretes, on les realitats i terrors de la Penèlope van confluir. Després en va ser una de sola i d'allà van caure al teclat i la pantalla.
Quan m'hi vaig posar no sabia si volia fer ciència-ficció o terror o exactament si hi havia una etiqueta que ho pogués descriure. El que desitjava era mostrar uns sentiments, no només meus o femenins, de mares, sinó una energia elèctrica que se sentia, un brunzit de la gent que es queixava en silenci, dels nens oblidats, de tot l'horror que hi ha al nostre voltant cada dia i ens fem els cecs i els sords, mirant pantalles i deixant que ens controlin com a Un món feliç, d’Aldous Huxley.
En aquell moment llegia molt assaig, antropologia i física quàntica especialment, i la deessa del neolític i el paleolític, així com les lleis físiques de la realitat quàntica em tenien fascinada.
Una de les coses que vaig voler fer sentir va ser angoixa i claustrofòbia. A la segona part volia que el lector sentís el mateix que la protagonista, i això va ser molt complex, perquè a l'inici era massa confús. Tot i que cercava aquesta emoció, la confusió, el no saber on/quan/què som, calia que el lector no es deslligués de la història i, en arribar a la tercera part, tot tingués sentit.
Es toquen molts temes, alguns es veuen de seguida, altres hi són amagats i cal llegir entre línies...
En resum, hi ha una mica de tot, esperant al límit de l'esperit crític de cada lector per arribar a ser-ho.
 
Mare està formada per diverses històries que crec que tenen suficient pes per ser històries independents. Tenies els esbossos de les històries i vas trobar la manera d’unir-les, o ja des d’un principi volies fer una història hibridant diverses trames?
 
Tot va néixer d'una, en la mateixa època, desordenat, però en tres llibretes diferents. Tendeixo a vomitar-ho tot, tinc temporades de llegir molt i d'altres intenses que no puc deixar d’escriure. Fins que no acaba aquesta fase, no puc parar-me i veure què hi ha quedat entre les restes del tsunami.
En aquest cas ho vaig veure clar —perquè en el meu cap hi ha molts detalls velats, per deixar espai a les suposicions i judicis del lector—, havia escrit una història en tres parts desordenades i calia fer feina per filar-ho tot.
 
Tinc la sensació que encaixar totes les peces va requerir molta planificació. Ha estat una història difícil d’escriure?
 
D'escriure no, però de donar la forma adient per arribar als lectors sí. De fet, els editors d'Spècula em van ajudar molt comentant-me en quins punts els hauria agradat tenir més informació. Per exemple, dels sastres i els éssers comuns se sabia molt poc en el primer manuscrit.
 
La primera part de la història és la que podríem classificar com una ciència-ficció més clàssica, i l’escenari que has dissenyat m’ha semblat molt interessant. Em va semblar molt arriscat el canvi tan brusc que es produeix en el primer terç del llibre
 i deixar de banda un escenari que podia donar tant joc. Crec que alguns lectors es poden sentir descol·locats. N’ets conscient?
 
És el que demanava la història per poder evolucionar, sense aquest trencament no existiria el joc posterior ni els mons i temes que s'hi exploren.
M'encanta la ciència-ficció i m’encanta el cinema del gènere, però sentia que no podia quedar-me en aquest punt confortable i havia d'incomodar els personatges i el lector perquè tot esclates.

És una novel·la que a moments genera confusió i s’han de rellegir algunes pàgines per acabar de tancar el cercle, no et pots despistar. Tinc ganes de parlar en persona amb altres companys que l’han llegida per compartir l’experiència i interpretacions. És un efecte premeditat o t’han sorprès els comentaris que fan referència a aquest aspecte?
 
Les dues coses. Sempre he pensat que, qualsevol obra d'art, sigui un quadre, una cançó, un llibre..., no acaba quan l'autor hi posa el punt final, sinó que es tanca una i una altra vegada amb cada ment que el copsa, amb cada lector. No m'agrada donar-ho tot per fet i deixo al bagatge de cada un perquè trobi les seves pròpies conclusions, que creï les seves pròpies imatges.
I m’encanta que em sorprenguin, quan parlen de referents que potser ni he llegit, o veuen coses que només insinuava o que, fins i tot, jo no hauria arribat a veure sense la mirada d'aquest lector en concret.
 
També coincideixo amb altres companys que en alguns moments la història és angoixant i claustrofòbica i ho fa passar malament al lector. Interpreto que també és un efecte buscat.
 
Sí, com comentava abans, aquestes sensacions son part del que buscava.
 
En el llibre fas esment directe a algunes obres de ciència-ficció, però n’hi ha d’altres que em fa la sensació que també hi són referenciades de forma implícita. Ens podries dir si hi ha algunes obres que creus que hagin influït en la novel·la? I en la teva obra en general?
 
Els meus referents sorprenen perquè potser no són els que s'esperen en aquest cas, però a Mary Shelley, per exemple, li dedico un capítol. Vaig estudiar filosofia i Mitologia i literatura, i totes aquestes lectures i referents hi són, com les obres de teatre que llegia i rellegia de nena, apassionada per Shakespeare, els relats de Borges, els poemes de Pizarnik... Descobrir a Octavia E. Butler amb Alba, publicada per Mai Més Llibres, em va fer veure la ciència-ficció d'una altra manera, i Úrsula K. Le Guin és tan culpable com Shiley Jackson.
 
Per acabar, Isabel, com veus el panorama de gènere en català? Hi ha algun autor o autora al que segueixis especialment i vulguis recomanar-nos? I en l'àmbit  internacional?
 
Penso que el gènere en català ara mateix té una oferta que, fa uns anys, no podíem ni imaginar. Producció pròpia i traducció amb editorials que estan fent una gran feina.
Entre els autors de casa i en català que recomano hi ha la Inés Macpherson, a qui conec des de fa un munt d'anys i ens uneix la passió per la foscor literària. De fet, fins i tot vaig ser editora d’un relat seu, fa molts anys, i tinc moltes ganes de llegir la seva novel·la, també amb Spècula. En Marc Pastor és un altre autor que segueixo ben de prop d'ençà que vaig llegir Farishta, i tinc moltes ganes de veure amb què ens sorprèn. I l'Ivan Ledesma és un nou amor, perquè amb els seus últims llibres m'hi he enganxat, trobant ressonàncies molt interessants. Podria seguir i seguir..., però mai acabaria, n'hi ha masses.
Per a l’internacional, com ja he dit, tinc especial predilecció per les traduccions d'Octavia E. Butler de Mai Més Llibres i les d'Úrsula K. Le Guin de Raig Verd, però no són noves veus, ja que formen part del nostre inconscient col·lectiu.

Moltes gràcies, Isabel. Molta sort en els teus projectes!