Uno de los fenómenos literarios que me tiene bastante intrigado es la moda de las distopías en la narrativa de género juvenil: El corredor del laberinto, los juegos del hambre, Divergente, La quinta ola... Tengo curiosidad por este tipo de productos, pero no tanta como para haberlos consumido, ni los libros ni la versión cinematográfica (aunque estoy seguro que si me hubiese pillado esta moda en la adolescencia los hubiese consumido de manera compulsiva).
Hace un par de años un alumno me prestó Amanecer Rojo, el primer libro de una trilogía escrita por Pierce Brown sobre la que no había oído hablar, pero como tenía un cierto toque de ciencia ficción decidí darle una oportunidad.
Fue una sorpresa muy agradable. Una historia muy entretenida, narrada en primera persona, sobre un joven llamado Darrow perteneciente a la casta más baja de la sociedad marciana, los rojos, que, con la ayuda de una organización revolucionaria, se somete a una serie de modificaciones para transformarse en dorado, la casta superior, y entra en el Instituto en el que se forman y seleccionan a los jóvenes dorados.
El world-building es muy interesante: el sistema de castas por colores, las escuelas de aprendizaje, los diferentes cuerpos del sistema solar terraformados... aunque me quedé con la sensación que no acababa de sacarle el jugo.
El segundo libro de la saga ganó el premio a mejor novela de ciencia ficción del año según los usuarios de Goodreads y eso acabó por decidirme a continuar con la saga. Hijo Dorado también me gustó mucho, seguramente porque cambia totalmente de fórmula y de escenario y se basa más en las conspiraciones políticas entre las casas que gobiernan los distintos territorios y las batallas espaciales. Hay varios giros sorprendentes en la trama, y el final me dejó muy intrigado, aunque ya empezaba a estar un poco cansado del protagonista y de sus dudas y reflexiones.
El principio del tercer libro, Mañana azul, es muy interesante y enlaza con el final del segundo de una manera satisfactoria, cosa que era relativamente complicada.
Lástima que a partir de este principio prometedor el libro se ha vuelto en cierta manera repetitivo, y un poco tramposo en los giros argumentales que presenta al final. La lectura continúa siendo adictiva, las aventuras en las que se ven envueltos los protagonistas continúan siendo entretenidas, pero el libro arrastra una sensación de repetición y de que estamos viendo más de lo mismo, una historia alargada en exceso.
El principal lastre es que la historia sólo se explica a partir del punto de vista de Darrow, y muy a menudo da demasiadas vueltas a las cosas y recuerda situaciones y anécdotas de los libros anteriores con protagonistas que llevan ya muchas páginas muertos y olvidados (esta es otra de las características de la historia, los protagonistas sufren mucho, y muchos mueren). Utilizar sólo a un narrador provoca que sea mucho más difícil conocer al resto de los personajes y que estos puedan presentar matices y se justifiquen sus acciones.
El segundo lastre es que no acaba de profundizar en el escenario. Brown ha decidido dar más importancia a los personajes y sus relaciones que no al fondo, aunque el principal impulsor de la trama sea precisamente el cambio que se quiere producir en la sociedad. Muchos de los colores que representan a las castas son tratados de manera superficial, generalizada, como si de un solo individuo se tratara. En tres tomos creo que tenía tiempo para presentar a algún personaje de cada grupo con más profundidad.
En fin, que es el libro que me ha gustado menos de los tres porque es en el que no se han acabado de cumplir las expectativas que tenía de la saga. Eso no implica que no os recomiende la lectura de la trilogía, creo que es un producto muy entretenido y en ciertos aspectos original, de lectura adictiva, aunque con algunos fallos que han implicado que no haya quedado satisfecho del todo con la lectura. Será cosa de la edad.En enero de 2018 Pierce Brown publicará Iron Gold, la primera novela de una saga situada en el mismo universo, situada diez años después del final de Mañana azul, y que contará con cuatro puntos de vista diferentes. Si es así, cuenta con mi interés.






