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diumenge, 3 de maig del 2015

Mariposas del Oeste - Varios autores

En marzo de este año se hizo público el interesantísimo proyecto Nova Fantástica, que nace de la mano del inquieto Mariano Villarreal con la intención de publicar de forma más o menos periódica antologías de relatos de fantasía, ciencia ficción y terror tanto de autores españoles como traducciones de escritores extranjeros. Hoy comentaré su primera publicación, Mariposas del Oeste, editado por la editorial Sportula.
 
La alineación de autores es realmente prometedora, y el resultado final no decepciona en absoluto; en mi opinión solo hay un relato flojo, aunque también solo hay uno de brillante y que deje marca. En el aspecto de la valoración la antología es bastante homogénea, la mayoría de los relatos son de notable.
En otros aspectos, como la temática o el estilo, se pierde, afortunadamente, esta homogeneidad, aunque si que he encontrado algunos puntos coincidentes en las tramas de algunos relatos, algunos entrecruzamientos, como si algunas historias estuviesen planeadas por parejas compartiendo algunos detalles. Embarazos extraños, personas retenidas contra su voluntad, la presencia de nazis en historias alternativas, los aspectos más retrógrados de la Iglesia, sobre todo relacionados con el aborto...son  aspectos que se repiten en varios de los relatos. 
Comentaré brevemente algunos de los que más me han interesado y por los que vale la pena adquirir el libro (aunque hay otros que no comentaré que también son recomendables). La antología comienza con el que considero que es el mejor relato, Dad al César... , de Eduardo Vaquerizo. La historia nos plantea una vuelta de tuerca muy interesante sobre el dilema del aborto y la postura de la  institución de la Iglesia Católica sobre el tema. Muy buen estilo y una trama sorprendente que marcan un buen inicio. 

También destaco la originalidad del relato El último piquicorto, de Marian Womack, por dos razones: la ambientación en una Inglaterra colonizada por fauna y flora tropicales, y por el sentido del humor que destila el relato, muy británico. 

David Jasso, con El niño de las estrellas compite por el relato más angustioso con Di "hola" de parte de Gwydion de Ana Angulo y Steve Redwood. Ambos relatos tienen alguna premisa en común: el sufrimiento de personas secuestradas y preocupación por problemas de tipo médico con los hijos. Han conseguido en ambos casos que me sienta identificado con los protagonistas y en algunos momentos lo he pasado realmente mal. Dos grandes relatos de terror psicológico. 

Termino con el relato ucrónico, pero difícil de catalogar más allá de este término, de Javier Castañeda, El traductor de Dios. El autor nos plantea un universo alternativo en el que impera la cultura judía y donde las cosas funcionan gracias a combinaciones de palabras escritas en los objetos que modifican sus funciones. Muy interesante, realmente, una historia llena de detalles y guiños. Os recomiendo otros de los relatos que he leído de este autor. Tiene muy buenas ideas, pero le falta un pelín de concreción para acabar de crear un relato excelente. 

En resumen: una buena antología, con autores ya consagrados y otros con un gran futuro por delante, con relatos variados y de calidad, mayoritariamente, pero con algunos puntos en común a nivel de trama que provocan un sentimiento de "deja vu"
Estaré muy pendiente del segundo volumen de la colección, A la deriva en el mar de las lluvias, previsto para este año, y con la presencia de algunos de mis autores de relatos favoritos como Ken Liu y Ted Chiang, y otros muy interesantes entre los que destacan Ian Sales, Mike Resnick, Will McIntosh y Mary Robinette Kowal. Tiene MUY buena pinta.

dimecres, 3 de desembre del 2014

Alucinadas

Cristina y Leticia, las dos recopiladoras
Alucinadas es un proyecto encabezado por Cristina Jurado y Leticia Lara consistente en la publicación de una antología de relatos de ciencia ficción escritos exclusivamente por mujeres. Voy a ser sincero y admitir que en un primer momento no encontraba demasiado sentido a la iniciativa y era un poco escéptico (¿y porqué no autores barbudos, o miopes, o con sobrepeso? Vaya...me estoy definiendo). 

Posteriormente repasando mis estanterías, las físicas y las virtuales (por no hablar de las entradas en el blog), detecté que la presencia de autoras femeninas era casi inexistente. No ha sido un acto premeditado ni consciente a la hora de escoger lecturas a lo largo de los años, por tanto interpreto que la presencia femenina en el género es mucho menor (no me atrevo a aventurar una hipótesis del porqué) y iniciativas como esta pueden servir para que nuevas autoras se atrevan con el género y que las que se atreven sean más conocidas. Así que aparcadas quedan mis reticencias iniciales, un aplauso para la iniciativa y vamos ya con los relatos, que es lo que realmente vale la pena.

El primer relato es La Terpsícore de  Teresa P Mira de Echeverria (o Esther Píscore según Les Luthiers: lo siento no he podido evitarlo y menos siendo la autora argentina). Es el relato ganador de la convocatoria realizada para participar en la antología, aunque a mí es el que menos me ha convencido. El planteamiento es muy interesante ( la reunión de diversas versiones de una misma persona en diferentes líneas temporales), está bien escrito, pero se le escapa de las manos, creo que es demasiado ambicioso.

Me ha sorprendido el hecho que diversas autoras han optado como telón de fondo de sus relatos la expansión del ser humano por el universo y la colonización de nuevos mundos con sus diferencias ecológicas y culturales. En este grupo de relatos que me ha gustado bastante incluiría a Felicidad Martínez con La plaga (un relato de aventuras muy entretenido relacionado con la ecología planetaria),  Laura Ponce con La Tormenta (parecido al anterior pero con un fondo más interesado en las relaciones humanas y el sentimiento de pérdida) y Yolanda Espiñeira con El método Schiwol (en el que también toca el tema de la neuroquímica asociada a los interrogatorios). 
Mención aparte en este grupo merece Lola Robles con Mares que cambian. El worldbuilding del planeta donde transcurre la acción es muy interesante y prometedor: castas relacionadas con los cambios de sexo y la intersexualidad, la especie humana sembrada en el espacio por una especie alienígena, culturas humanas muy diferentes...Me ha encantado. Creo que esta ambientación da para una narración más larga, o como escenario para una recopilación de relatos. Ojalá la autora se anime, me he quedado con ganas de más.

Otro de mis relatos favoritos (no podía ser de otra manera en este blog) es el provocador Casas rojas, de Nieves Delgado. La autora se atreve a plantear un uso de los robots, el sexual, con el que Asimov no se atrevió. El pobre Elvex se ha movido inquieto en sueños mientras yo leía este relato. 
También ambientado en un futuro más o menos cercano está Techt de Sophia Rei. La premisa del relato es una evolución del lenguaje enfocada a su simplificación máxima. El protagonista es de las pocas personas que domina el lenguaje tal y como nosotros lo conocemos debido a su trabajo, consistente en ayudar a transformar las obras escritas en productos audiovisuales. Un buen relato, deprimente para cualquier persona a quien le guste la lectura.

El punto cyber-punk de la antología va a cargo de Layla Martínez con Bienvenidos a Croatoan. El relato tiene como base nuevas drogas de diseño que ayudan a vivir experiencias que realmente no se han tenido, con un Madrid muy desmejorado como telón de fondo. La historia está bien planteada pero no me ha acabado de gustar la resolución. Tampoco podía faltar un relato relacionado con la manipulación genética, y Marian Womack con Black Isle ocupa este nicho. Un relato pausado, tranquilo, que va incrementando interés hasta que llega a un final que deja demasiadas cosas en el aire. 

Carme Torras presenta un relato con una estructura muy interesante y con un final sorprendente,  Memoria de equipo, al que yo no calificaría de ciencia ficción (algo de tecnología relacionada con realidad virtual, pero un poco pillada por los pelos su inclusión en la antología, aunque el relato me ha gustado).

En resumen: una recopilación muy variada, con muchos relatos interesantes y de calidad y, sorprendentemente, ninguno que puntuaría con mala nota. Lógicamente no todos me han gustado por igual, pero los que no me han convencido no ha sido por la historia o su planteamiento, sino por su final, que en la mayoría de los casos es demasiado abrupto y deja demasiadas cosas sin explicación. 
Francamente esta antología no tiene nada que envidiar a otras antologías recientes más "profesionales" como Mañana todavía o Terra Nova 3Podéis adquirirla en la plataforma lektu a partir de un euro (un auténtico regalo), y si quereis conocer un poco más a Leti y Cristina y sus motivaciones Alexander Paez las entrevistó en su blog recientemente.