dijous, 30 de juliol del 2020

La sangre manda - Stephen King

Noches tórridas de verano superando el insomnio causado por la calor leyendo de forma voraz historias de Stephen King. Esto lo podía haber escrito hace 25 años. Como pasa el tiempo y que poco cambian algunas cosas. En fin...
En el último año he vuelto a coger interés en la obra de King, del que hacía mucho tiempo que no leía nada. Me he puesto al día con su obra a través de novelas y productos audiovisuales. Me faltaba la narrativa breve, formato en el que me siento muy cómodo como lector y en el que el autor se desenvuelve de maravilla. La última colección de 4 novelas cortas La sangre manda ha llegado a mis manos en el momento preciso y ha subido a lo alto de la pila.
He disfrutado mucho de la lectura y os la recomiendo sin dudas si sois amantes de la obra de King, aunque tres de las cuatro novelas tienen ecos de sus anteriores obras y utiliza varios tópicos característicos de su literatura. Me he sentido muy cómodo, como cuando te calzas unas viejas zapatillas que se adaptan a tu pie, pero he echado en falta algo de originalidad.

La primera historia es El teléfono del señor Harrigan. Un joven adolescente de un pequeño pueblo lee novelas en voz alta a un viejo hombre de negocios ya retirado y sin familia que se ha mudado a su pequeña localidad para descansar en su vejez después de una vida dedicada a ganar dinero con sus empresas. La trama alterna la historia del adolescente en su vida cotidiana con la evolución de la relación entre los dos protagonistas. La historia es entretenida y tiene un par de giros sorprendentes, pero me quedo con la sensación de que ya he leído alguna cosa parecida en otras historias del autor.

La segunda historia, La vida de Chuck, es seguramente la más original, pero es la que menos me ha convencido. Está dividida en tres historias cortas cuya única relación es que el protagonista es el mismo, pero en etapas diferentes de su vida. Creo que  podrían ser historias independientes, ya que la relación entre ellas es muy superficial, tanto en trama como en estilo.  Me dejó un poco desconcertado el contraste entre los tres relatos, el primero narra una situación apocalíptica a nivel global, y los otros dos situaciones cotidianas, en algún caso sin ninguna relación con lo fantástico. No sé si el invento acaba de funcionar del todo, el mismo King muestra alguna duda en las notas finales del libro.

La tercera historia es la más larga y la que da nombre a la colección: La sangre manda. Está protagonizada por una protagonista secundaria de varias de sus novelas, Holly Gibney, en su primer papel principal. Parece que King le ha cogido cariño a este personaje. No lo acabo de entender, a mi me resulta un poco cargante, pero valoro su determinación y su  evolución a nivel personal a través de las novelas en las que aparece. Situada después de los hechos narrados en El Visitante, se podría considerar su secuela, tanto a nivel temporal como de trama. Creo que ha encontrado un filón con esta temática y estos personajes y no será la última historia que leamos sobre ellos.

La última historia es La rata, protagonizada por un escritor que tiene un bloqueo creativo y que se desplaza durante unas semanas a una cabaña aislada en la montaña para intentar solucionarlo. Es un cuento de hadas un poco retorcido y lisérgico, en el que no acabas de saber realmente que es lo que ha pasado, pero que tiene un toque de humor cínico que me ha convencido.

En definitiva, una lectura recomendable y muy entretenida. Los que se introducen en la obra de King creo que la disfrutaran más que los lectores veteranos, sobre todo porque muchos de los temas que se tratan en las historias ya los ha tocado en otros relatos y novelas, y en algunos momentos tienes sensación de "deja vú". Aunque si sois seguidores de King estoy convencido que está sensación no será la primera vez que la tengáis, y  es normal que un escritor tan prolífico muestre algunas reiteraciones en sus propuestas literarias. Continuaré pendiente de lo que este gran contador de historias nos vaya a ofrecer en el futuro.

dijous, 16 de juliol del 2020

Involución - Max Brooks

No soy muy amante de las novelas de zombis, pero recuerdo con mucho cariño la lectura de Guerra Mundial Z de Max Brooks. Me gustó mucho la estructura de la novela y la variedad y originalidad de varios de los puntos de vista de las narraciones de los protagonistas. No me imaginaba que una novela de zombis pudiese plantear situaciones tan interesantes a nivel sociológico, psicológico, ecológico, antropológico y político siendo tan ágil de leer y tan entretenida. Es por eso que cuando la editorial Reservoir Books me ofreció la posibilidad de leer Involución, su última novela, acepté de inmediato y ascendió rápidamente puestos en la pila. Estoy en un momento laboral y personal en que necesito lecturas de evasión bastante ligeras y tenía la intuición que esta se adaptaría perfectamente a mis necesidades. Es entretenida, la he leído en pocos días y tiene momentos de tensión y emoción muy interesantes. No obstante me quedo con la sensación que le falta ese punto extra que presentaba Guerra Mundial Z, aunque intente seguir su estela en algunos aspectos.

La acción se desarrolla en Greenloop, una exclusiva comunidad ecológica donde seis familias pudientes viven en medio de los bosques del estado de Washington. Sus casas presentan los últimos avances en domótica y ingeniería ecológica, y reciben los suministros a través de drones y furgonetas de reparto autónomas. Viven aislados en plena naturaleza, pero siguen conectados con la civilización via wi-fi. Sus ocupaciones son variadas, pero tienen en común un cierto snobismo y la mayoría tienen personalidades particulares. La historia se inicia cuando una nueva pareja llega a la comunidad.
Esta idílica situación se ve alterada cuando  el Monte Rainier entra en erupción. Los lahares que bajan por las pendientes siguiendo los cursos de agua provocan una catástrofe natural en la zona cercana a Seattle y dejan a la comunidad aislada en todos los sentidos. También provoca que un grupo de Big-Foot pierdan su hábitat y tengan que cambiar de territorio. En su ruta de escape de la catástrofe entrarán en contacto con la comunidad de Greenloop. El subtítulo de la novela no deja lugar a dudas de las consecuencias de este encuentro: Un testimonio de primera mano de la masacre sasquatch del Rainier.

La novela está estructurada en diversas partes, seguiremos la investigación del suceso a través de entrevistas televisivas, fragmentos de artículos y libros y conversaciones con vigilantes del parque natural, aunque el hilo principal a partir del cual conocemos la historia es el diario personal de una de las habitantes. Este es uno de los aspectos que menos me ha convencido de la novela. No me resulta creíble que durante las situaciones tan duras a nivel emocional y físico que ha vivido la protagonista dedique tiempo y esfuerzo en dejarlas por escrito en un diario. Ya sé que a una historia en que aparecen animales criptozoológicos no puedes pedirle credibilidad, pero si cierta coherencia. Tampoco me ha convencido como representa la evolución de la personalidad de algunos personajes, tanto para bien como para mal, en un periodo tan corto de tiempo.

En cambio me ha gustado como adereza la historia principal con especulaciones paleontológicas y criptozoológicas con el objetivo de  dar cierta verosimilitud a la existencia y comportamiento de los sasquatch. Son este tipo de detalles son los que más me convencen del estilo del autor, aunque también es muy hábil narrando las escenas de acción.
Es una historia ligera y entretenida, de ágil lectura gracias a su estructura, ideal para esos momentos de lectura interrumpida en playas o piscinas. Estoy convencido que es una historia ideada para transformarse en un producto audiovisual, y seguramente se puedan solucionar algunos de los problemas que presenta la trama utilizando este formato. Cuentan con un espectador interesado.

dissabte, 20 de juny del 2020

Ciudad Nómada, rebaño miseria - Pablo Loperena

El premio Alberto Magno es uno de los premios de referencia de la ciencia ficción escrita en castellano. Rara vez me decepcionan las novelas cortas ganadoras y finalistas. Ciudad Nómada no fue una excepción cuando Pablo Loperena ganó el premio en 2016. Contacté con el autor para poder incluir el comentario de su novela, todavía no publicada, en mi sección de Supersonic sobre los premios literarios de ese año y muy amablemente me la envió. Me sorprendió mucho  el escenario que planteaba en la historia y el estilo narrativo. La disfruté también cuando la leí por segunda vez en la antología Ciudad Nómada y otros relatos de Mariano Villarreal publicada por Sportula.
Mi sensación es que el world-building da tanto juego que el autor no podía dejar pasar la oportunidad de profundizar en él como escritor. Yo lo considero idóneo para hacer una colección de relatos o novelas cortas estilo fix-up y así se lo hice saber, pero Pablo me comentó que estaba trabajando en una novela coral construyendo la trama a partir de la de la novela corta. En vista del resultado final creo que fue una buena decisión, igual que la de Insolita editorial por apostar por su publicación.

En un futuro lejano gigantescas ciudades móviles recorren caminos pautados a través de cultivos vegetales, cosechando por delante y sembrando por detrás, en un movimiento lento pero constante. Los ecosistemas y el clima del planeta han sido modificados a nuestra conveniencia, todo está calculado y toda la materia se reutiliza. Los habitantes de estas ciudades viven en una sociedad tecnificada, aséptica, controlada, calculada y milimetrada parecida a la que podríamos encontrar en las distopías clásicas como Un mundo feliz o Nosotros.
Detrás de estas ciudades, siguiendo su ritmo y viviendo de sus despojos y su caridad, viajan enormes rebaños de personas agrupadas más o menos en clanes según sus creencias y habilidades. En estos rebaños es difícil sobrevivir; la violencia es frecuente y las reglas y las dinámicas del poder cambiantes. 
Seguiremos la historia a través de varios personajes de las dos sociedades. El contraste entre ellas, e incluso el contraste dentro de cada una de las sociedades, es de lo que más me ha gustado de la trama de la novela. Aunque seguramente el punto más fuerte de la historia es el escenario; la estructura fija y controlada de la sociedad de las ciudades y el caos absoluto de los rebaños miseria, y consigue crear el dilema de a cuál de las dos sería mejor pertenecer. Reconozco que no lo tengo claro todavía.

Hay muchísimos detalles que muestran la capacidad imaginativa del autor y, aunque hay varios aspectos de la novela en que puedes tener la sensación de caminar por terreno conocido, siempre está presente un punto de originalidad que creo que tiene mucho mérito. 
Al crear un escenario como este con nuevos materiales, drogas, clases sociales, cultivos,... aparece la problemática de crear también una nueva terminología. Al principio me ha costado un poco entrar en la dinámica (el glosario del final ayuda), y en algún momento ha estado cerca de esa línea roja en que el nuevo vocabulario no ayuda a la ambientación sino que crea confusión y te saca de la historia. No ha llegado a cruzar esa línea, pero ha estado cerca en algún momento.
El final es demasiado acelerado para mi gusto. Pasan demasiadas cosas en pocas páginas y la resolución de algunas de las tramas no me ha convencido por apresurada. Una de las virtudes de la novela es el gusto por los detalles y el cambio de ritmo de la parte final lo estropea un poco. Se habría solucionado con algunas decenas de páginas más. En este aspecto es donde se ha notado la inexperiencia del escritor, no hay que olvidar que es una primera novela.

En definitiva, una lectura muy entretenida, sorprendente y con muchos aspectos originales. Me he quedado con ganas de conocer más del mundo que ha imaginado el autor, y eso siempre es buena señal. Es una primera novela y tiene algunos detalles a pulir, pero, como dije en su momento después de leer la novela corta ganadora del Alberto Magno, creo que Pablo Loperena va a dar que hablar dentro del género. De momento está trabajando en otra novela situado en este mismo universo, cuenta con un lector interesado.

Otras opiniones: ConsuLeo 

diumenge, 14 de juny del 2020

La Piel Fría - Albert Sánchez Piñol

Este es uno de esos libros que hacía años que estaba esperando una oportunidad en las estanterías de casa, cogiendo polvo. Más de quince años, seguramente. Conocía más o menos el argumento y sabía que era una novela que acumulaba buenas críticas y que había tenido un importante éxito editorial, no en vano ha sido traducida a decenas de idiomas. No es un hecho habitual en novelas escritas en catalán. No sé si esta época de confinamiento ha sido el mejor momento para leer una historia que trata sobre el aislamiento y la locura,  pero el mundo es de los valientes. Lo he disfrutado mucho y lo he leído en un par de días. No puedo más que recomendarlo a aquellos que no conozcáis la obra, pero intentad llegar a ella conociendo lo mínimo posible. 
Más que la historia me ha gustado la prosa del autor, sobre todo el uso de los símiles y comparaciones. La trama me ha sorprendido, porque estaba esperando una historia plácida, tranquila, introspectiva, pero he encontrado momentos de tensión, aventura y acción trepidante en un ambiente aislado y opresivo.

El protagonista es un antiguo militante del IRA que, desengañado de la evolución política de sus compañeros, acepta un trabajo de un año en una isla situada al sur del Atlántico, alejada de las rutas marítimas más habituales. Su residencia será una cabaña aislada y su objetivo será registrar los parámetros meteorológicos. Su única compañía, el vigilante del faro que está en la otra punta de la isla. La verdad es que lo mejor es conocer poca cosa más respecto al argumento y disfrutar de las sorpresas que ofrece la novela y de la evolución de los personajes. Algunas ediciones tiene sinopsis en la contraportada demasiado explícitas, vigilad. 
Leyendo comentarios de varios de mis compañeros veo que muchos coincidimos en que es fácil que esta novela provoque reminiscencias de las novelas de aventuras de Verne y Stevenson, recuerde a situaciones parecidas a las que se pueden encontrar en Soy Leyenda y El corazon de las tinieblas y, de forma mucho más evidente, a algunas historias de H.P. Lovecraft. Esta amalgama para mi funciona, sobre todo  por la prosa del autor, que es un buen aglutinante. Si no fuese tan buena se le verían mucho más las costuras a la historia. 

Es una novela corta, de unas 300 páginas en la edición que yo tengo, pero incluso así creo que mejoraría con algunas menos. Sobre todo en la parte central de la historia, donde se describen  situaciones demasiado repetitivas. También tengo algunos problemas con la representación del paso del tiempo. En un principio todo está calculado y registrado al milímetro, y al final en un par de capítulos pasan varios meses y hay saltos temporales importantes. Es posible que estos dos detalles que yo considero de forma negativa estén planificados por el autor con el objetivo de destacar más como el personaje va perdiendo la cordura y la visión de la realidad, pero no me han gustado como estrategia.

En fin, que os la recomiendo sin dudas. La lectura es adictiva y ágil, y el autor escribe muy bien. Puede que algunas situaciones os recuerden a otras obras que hayáis leído, pero el conjunto está bien resuelto y la forma en que cierra el círculo al final a mi me ha convencido. En 2017 estrenaron la adaptación cinematográfica; si la encuentro le echaré un vistazo, tengo curiosidad por ver como adaptan algunas de las situaciones más relevantes de la historia.

Otras opiniones de la novela: La biblioteca del Kraken, El biblionauta

divendres, 5 de juny del 2020

Pequeños dioses y otros cuentos blancos - Tim Pratt

Des de que tuve noticia que iban a publicar esta colección de relatos de Tim Pratt que le tenía muchas ganas, era uno de esos libros a los que ya le había reservado un sitio concreto en mis estanterías. Las expectativas tan altas son peligrosas, pero como el producto no las ha defraudado para nada, hoy toca una entrada con más elogios de lo habitual. Tiene cierta trampa, porque ya había leído la mayoría del contenido de esta recopilación, ya sea en la web Cuentos para Algernon, en la antología de Mariano Villarreal Ciudad Nómada, o en la antología Hic Sunt Dracones, de la añorada editorial Fata Libelli. Ya sabía qué me iba a encontrar, exceptuando un par de relatos, pero lo he disfrutado mucho igualmente. Conecto muchísimo con el estilo de Tim Pratt cuando escribe narrativa breve, lo considero un maestro y está en mi Top 10 particular. Otra cosa es cuando escribe novelas de space-opera, las cuales os aconsejo que no las toquéis ni con un palo, pero eso es harina de otro costal. 

Es difícil definir el estilo de Pratt. Es cercano, sin excesivas alharacas, y con poca cosa es capaz de sorprender al lector. Derrocha ideas sorprendentes y creo que no les acaba de sacar todo el jugo, casi que las desperdicia. En estos aspectos me recuerda un poco a Neil Gaiman. Pero no se conforma con sorprender, creo que también pretende emocionar, y para ello tiene los sentimientos de los protagonistas muy presentes en sus relatos, y consigue que el lector empatice con ellos. En este caso, quien me viene a la cabeza como referente es Mike Resnick. Solo con él y con Tim Pratt se me ha escapado alguna lágrima leyendo relatos de fantasía o ciencia ficción. 
Me pregunto qué situaciones difíciles le han debido ocurrir durante su vida, ya que muchos relatos tratan de la pérdida, ya sea de personas amadas, amistades o incluso objetos. Diría que este concepto es el eje principal de la antología, y me atrevo a decir incluso que algunos relatos estén relacionados de alguna manera difusa a través de él.
Para ponerle algún pero, le criticaré la forma abrupta de finalizar las historias. No acaban de quedar bien cerradas; en algunos casos quedan demasiado abiertas a la interpretación del lector y en otras literalmente le dejan colgado. Me quedo con la sensación que no es un defecto del estilo, sino que es un efecto totalmente buscado, pero si se repite varias veces en la misma colección de relatos, destaca mucho más como algo negativo que como virtud. También he detectado un tono diferente en algunas historias, creo que debido a que la traducción no va a cargo de una sola persona. En la antología de Fata Libelli no tuve esa sensación, el tono era más homogéneo. 
Mis favoritos son los relatos Sueños imposibles (me encantaría visitar ese videoclub) y Pequeños Dioses (el que me ha emocionado más de todos). Tienen todo lo que más me gusta de este autor y que he comentado con anterioridad. Hay otros que también me gustan mucho y que se escapan por temática de la mayoría del conjunto. Los podríamos incluir en una fantasía más clásica, con una presencia más importante de la magia, pero con el toque especial del autor. En este paquete incluiría La copa y la mesa, Tres peticiones a la reina del infierno y Siegaespectros
Destacando a estos cinco relatos no quiero decir que el resto no valgan la pena, al contrario. Ninguno desmerece el conjunto, creo que se tiene que valorar la regularidad de la calidad, pero es inevitable tener favoritos.

En fin, que lo he disfrutado mucho y no puedo hacer nada más que recomendarlo. Creo que es un acierto editorial, ni que muchos relatos ya se hayan publicado en castellano. Un libro destinado a los amantes del género, y también un buen libro para regalar a aquellos que consideran que la ciencia ficción y la fantasía son géneros menores. Es fácil que pueda ayudar a cambiar alguna de estas opiniones desfavorables. A los que ya conocíais la obra de Pratt os diré que es un lujo tener en las manos este conjunto de relatos todos juntos. A los que no lo conocéis, si no os he convencido, os aconsejaré que leáis alguno de los relatos de Pratt traducidos por Marcheto en Cuentos para Algernon, y luego ya me contaréis. Apuesto una botella de vidrio azul, un poco de canela, una copa de helado y un DVD de vuestra película favorita a que no os decepcionará.

dissabte, 30 de maig del 2020

Neverwhere - Neil Gaiman

En la entrada que publiqué hace poco sobre Mitos Nórdicos comentaba el hecho que últimamente no estoy conectando con la obra literaria de Neil Gaiman. Investigué cuales eran sus proyectos futuros, para ver si esta tendencia podía cambiar, y vi que estaba en proceso de escritura de The seven sisters, una historia ubicada en el universo de Newerwhere. Esta novela, una de las primeras que escribió el autor hace casi 25 años ya, me pasó desapercibida en su momento. Los habituales ya conocéis mi manía completista, así que decidí comprar Neverwhere en previsión de leer su continuación, y viendo los comentarios elogiosos ascendió rápidamente puestos en la pila (y también porque tenia ganas de quitarme cierto mal sabor de boca que me dejaron las últimas novelas que leí de este autor) . Considero que nuestra relación está restablecida en buenos términos, y no puedo hacer más que recomendaros la lectura de esta novela (cosa que seguramente ya habréis hecho la mayoría).

El género en el que encaja con más facilidad esta historia es el de la Fantasía Urbana, que mezcla aspectos del mundo real moderno con situaciones, personajes y escenarios de tono fantástico. En este género Gaiman se siente como pez en el agua, y esta novela es un claro ejemplo de su capacidad imaginativa y de su facilidad para sorprender al lector.
La premisa de la historia es la existencia de un Londres subterráneo desconocido y escondido para los habitantes de la capital inglesa. En este hábitat extraño conviven personajes pintorescos y carismáticos, agrupados en una especie de feudos independientes y con relaciones políticas de carácter variable. Es un ambiente muy diverso y peligroso, con una presencia muy importante de la magia y lo sobrenatural.
La trama comienza cuando la joven Puerta, escapando de  unos asesinos implacables, aparece herida en el Londres de la superficie en el momento en que Richard y su prometida se dirigen a una cena muy importante. Richard decide socorrer a la joven herida, involucrándose así en una historia que le viene muy grande. Seguiremos los pasos de estos dos protagonistas mientras conocemos los entresijos, las leyes, los habitantes y los múltiples escenarios del Londres subterráneo.
Debo reconocer que la trama principal me ha dejado bastante frío, y que no me importaba mucho lo que les sucediera a los dos protagonistas. Lo que  yo quería (y continuo queriendo días después de terminar la lectura) era continuar viajando por el mundo subterráneo y conocer más de sus detalles. Eso es lo que he disfrutado más, los detalles. Detalles de la ambientación y de los diferentes y variados escenarios, personajes interesantísimos dignos de protagonizar relatos o novelas cortas y que tienen una presencia muy poco importante en la trama,  el uso de la magia que no se explica pero que parece que tenga todo el sentido del mundo, las normas de comportamiento en cada momento, la forma de mercadear... Estas pequeñas pinceladas, de las que el libro está repleto, son las que me han enganchado totalmente a la lectura. Gaiman va derrochando ideas sin profundizar en exceso, las va dejando ir como si no tuviesen importancia, pero creo que son el armazón principal de esta obra. 

Esta excelente ambientación va acompañada de algunos personajes excepcionales. No los dos protagonistas, que me dejan indiferente, pero si algunos de los secundarios: la Cazadora, El Marqués de Carabás, el viejo Bailey... Pero los mejores son los malvados, Croup y Vandemar, una pareja de villanos carismática. Son crueles, sádicos, sucios, no tienen ningún matiz de gris, son malísimos... pero no puedes evitar cogerles cierto cariño. 
La edición que he comprado incluye como colofón el entretenido relato Como el Marqués recuperó su abrigo, que nos ayuda a profundizar más en el escenario y que nos presenta a algunos personajes que espero que tengan protagonismo en The Seven Sisters. Aunque me temo que tendremos que esperar bastante, no hay portada ni fecha de lanzamiento confirmada. Me he quedado con más ganas de GaimanAmerican Gods me está haciendo ojitos desde la estanteria pidiendo una relectura...

dissabte, 23 de maig del 2020

Mr Mercedes - Stephen King

Después de las buenas sensaciones que me dejó la novela El Instituto y la serie El Visitante me apeteció repescar algunas obras de Stephen King que tenía aparcadas. Me decidí por Mr Mercedes porque descubrí que un personaje que me interesó mucho en El Visitante, la peculiar investigadora Holly Gibney, hacía su primera aparición en esta novela. Era conocedor que había habido alguna polémica con el hecho de que en los libros el personaje sea blanca y en la serie negra. En la serie a mi me funcionó la actriz y el personaje, y consideré que era una polémica de tono racista más que otra cosa. Una vez leída esta novela y conociendo el origen social, familiar, educativo y económico del personaje reconozco que la situación me chirría un poco y puedo entender las posturas contrarias al cambio por parte de sus seguidores. 
Mr Mercedes es una novela negra sin ningún tipo de presencia de lo sobrenatural, cosa poco habitual en la carrera del escritor de Maine. Creo que ha conseguido utilizar tópicos muy habituales de este tipo de género pero dándoles un toque personal y presentando algunos aspectos bastante originales, y el resultado es una historia entretenida y adictiva que recomiendo como lectura ligera.

La historia orbita alrededor de Bill Hodges, un inspector recientemente retirado al que atormenta un caso antiguo que no pudo resolver. Un conductor anónimo embistió con un mercedes robado a un grupo de personas que estaba haciendo cola para entrar a una convención, provocando la muerte de varias de ellas. Divorciado y con una hija con la que mantiene muy poco contacto, entra en una rutina de dejadez personal bastante destructiva, hasta el punto que el suicidio le pasa por la cabeza. Eso cambia en el momento en el que recibe una carta del autor de la masacre que, contra la intención del remitente, le reactiva y provoca que decida volver a investigar el caso por su cuenta. 
La novela sigue el juego del gato y el ratón entre el investigador y el asesino. Me ha gustado que gran parte de la historia se sigue des del punto de vista del antagonista, conociendo su historia, sus motivaciones y sus planes a medida que se le pasan por la cabeza y como los va ejecutando o modificando. En muchas historias de este estilo esto solo pasa al final y gracias a las deducciones del detective, o el villano solo tiene protagonismo en los momentos en que interactúa con el héroe. En esta novela hay dos protagonistas principales, cada uno con su objetivo.

Hodges es un gato viejo, experto en el trato con los mareantes, con pocos escrúpulos y conocedor de muchos trucos, pero necesita de ayudantes para solucionar algunos de los problemas relacionados con el mundo moderno, o sea, con los móviles y con los ordenadores. Se establece así con algunos de los personajes secundarios una relación mixta entre Sherlock-Watson y Maestro-Aprendiz bastante interesante y que tiene algunos momentos muy divertidos y decisivos dentro de la trama.
En definitiva, una lectura entretenida, emocionante y con el estilo adictivo típico de Stephen King que os recomiendo sin duda. 
Con las novelas que me han gustado y que tienen continuaciones acostumbro a acabar las entradas comentando que la segunda parte aparecerá por aquí tarde o temprano. Esta vez no va a ser así, ya que ya he leído la segunda parte, Quien pierde paga (una extrañísima e incorrecta traducción en mi opinión del título original Finders Keepers). Es una historia mucho menor que su predecesora, que podría haber sido una novela correcta si no hubiese forzado la conexión con Mr Mercedes a través de sus protagonistas, que tienen un papel secundario y prescindible. También se presenta en esta segunda parte el eje principal de la tercera novela, Fin de guardia. Ni la presentación ni la sinopsis (a la que no os acerquéis a menos que hayáis leído la primera novela como mínimo) me han atraído, sobre todo porque auguran un giro en el tono general de la saga poco coherente con todo lo escrito con anterioridad. No creo que aparezca por aquí.