diumenge, 25 de febrer de 2018

La voz del fuego - Alan Moore


Mis conocimientos del mundo del cómic son escasos. De joven había leído a Tintín, Astérix y a Mortadelo, básicamente. El tema de los superhéroes no me llamaba, era un universo muy amplio que no me apetecía descubrir. Esto cambió cuando fui a la universidad y compartí piso con un loco de los cómics que me guió a través del amplio catálogo de colecciones y me presentó a algunos autores fantásticos. Descubrí entonces a Frank Miller, Neil Gaiman (quedé fascinado con Sandman), Grant Morrison y el autor que hoy nos ocupa, Alan Moore, uno de mis favoritos. En esa época leí Miracle Man, V de Vendetta, La cosa del pantano y, como no, Watchmen. Alguna relectura ha caído a lo largo de los años, pero ahora hacía mucho tiempo que no leía nada del autor, así que cuando Roca editorial me dio la oportunidad de leer la nueva edición y traducción (a cargo de Eugenia Vázquez) de su primera novela, La voz del fuego, publicada en 1995, no me lo pensé ni un momento.

El libro está formado por una colección de relatos situados en la ciudad natal del autor, Northampton, pero ubicados en diversas épocas históricas. Pasaremos por un par de relatos ubicados en los primeros asentamientos estables de la zona, del neolítico y de la edad del hierro, por la ocupación romana, por las guerras medievales entre sajones y normandos, y los conflictos entre católicos y protestantes hasta llegar al siglo XX. Conoceremos a las últimas brujas quemadas en Inglaterra, a chamanes, a viejos cruzados, a templarios, a mártires cristianos, a conspiradores políticos, a jueces lascivos, y a muchos más personajes muy interesantes.
Los relatos tienen estilos muy diferentes, algunos incluso los calificaría de experimentos literarios, pero con algunas características en común que le dan al conjunto una mezcla muy interesante entre variedad y uniformidad. Todos están narrados en primera persona, y algunos de los personajes de otros relatos aparecen, de manera más o menos sutil. Lo más importante son los temas recurrentes: el mes de noviembre, el fuego, y los rituales antiguos de magia primigenia (y otros que me guardo para evitar spoilers). El último relato tiene como protagonista al propio autor, y lo utiliza como justificación de la historia y conclusión.
El primer relato es difícil de leer, está narrado desde el punto de vista de un joven retrasado del neolítico, y es bastante largo. Creo que algunos lectores se pueden desanimar a la mitad de la historia y dejar el libro. Si tenéis esta sensación, mi consejo es que os lo saltéis, porque después la lectura se hace más llevadera, dentro de lo que es el estilo de Moore. No quiero ni imaginarme lo difícil que debe haber sido la traducción de esta primera historia.

La pega principal que le pondría al libro es su irregularidad en la capacidad de atracción de las historias que presenta, pero eso es normal cuando los relatos están pensados para tener personalidad propia y estilos diferentes, y estoy convencido de que los relatos que a mi me han enamorado pueden dejar frío a otro lector, y viceversa. 
Si tuviera que destacar alguno, me quedaría con Santos de Noviembre, por la capacidad de conjuntar tres líneas temporales y la tensión que provoca en el lector, y con Confesiones de una máscara, por poder dotar de tanto sentido del humor a una cabeza cortada y empalada en una pica. En definitiva, una lectura que recomiendo sin duda a los fans del autor, y a los que no lo conocéis también, creo que va a ser una experiencia lectora diferente y sorprendente.
Leí hace poco un artículo sobre Jerusalem, la monstruosa novela de Moore en la que el traductor lleva dos años y medio trabajando y cuya  publicación en español está prevista para navidades de 2018. Era una lectura que tenía totalmente descartada en mis planes, pero que después de haber tenido una experiencia tan satisfactoria con La voz del fuego, ha vuelto a subir puestos en la pila virtual.

diumenge, 18 de febrer de 2018

Memory's blade - Spencer Ellsworth


Hoy voy a comentar la última parte de la trilogía de novelas breves Starfire de Spencer Ellsworth. La primera parte, A red peace, me sorprendió gratamente: un universo rico y original, personajes carismáticos, giros interesantes de guión y una mezcla de fantasía y ciencia ficción muy entretenida y que prometía mucho. 
En cambio la segunda parte, Shadow sun seven, fue una decepción, ya que sufre del típico síndrome del segundo libro, y la historia que se contaba se intuía que era de relleno y prescindible en la trama general de la saga. El final en cliffhanger y las buenas sensaciones que me dejó la primera novela provocaron que no abandonase la historia  y que le diese una oportunidad a la tercera parte. Bueno, y el hecho que son novelas breves... me lo hubiese pensado más si llegan a ser novelas de 400 páginas.

Una vez leída la tercera novela la sensación de que gran parte de la segunda no era necesaria se reafirma, pero también debo admitir que se recuperan las virtudes de la primera entrega. Por eso, con una visión conjunta de las tres, voy a recomendar la lectura de la saga.
En esta última entrega la acción es emocionante y tiene sentido dentro de la historia, los misterios se resuelven de manera satisfactoria y el enfrentamiento que se veía venir desde la primera novela entre dos de los protagonistas está explicado de una forma original y convincente. Además hay un par de giros de argumento, marca de la casa del autor, que debo reconocer que me han sorprendido gratamente.
Es una historia más plural, aparecen nuevos puntos de vista que creo que hubiesen aportado mucho más si se hubiesen utilizado en las novelas anteriores. Aunque la historia queda cerrada, se dejan algunas puertas abiertas a una posible continuación.

En definitiva, una saga de novelas breves de lectura ágil que presenta aspectos originales en el subgénero de la space-opera. Creo que el producto sería mejor en formato novela única y con una reestructura de lo que se presenta en la novela central de la trilogía, pero si buscáis entretenimiento lo vais a encontrar con toda seguridad.

diumenge, 11 de febrer de 2018

Las tres muertes de Fermín Salvochea - Jesús Cañadas

Son raras las ocasiones en mis redes sociales en que las críticas son tan unánimes  respecto la calidad de una novela  como ha pasado con Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas. En estas situaciones a veces el cuerpo me pide ser la nota discordante, ni que sea para provocar polémica, pero esta vez no podrá ser, ya que la historia me ha gustado mucho.
La novela está ubicada en Cádiz, ciudad natal del escritor, y amalgama algunos de sus misterios y leyendas con personajes históricos, consiguiendo crear una trama muy interesante y difícil de dejar. La historia está estructurada en dos líneas temporales. En la primera acompañaremos a Juaíco (un pícaro barbero amante del vino, el juego y las mujeres) en sus aventuras junto al recién elegido alcalde, Fermín Salvochea, que por las noches resulta ser un cazavampiros, una extraña mezcla entre el Sherlock Holmes y el Van Helsing de las más recientes adaptaciones cinematográficas.

La segunda trama transcurre unos 30 años después, y los protagonistas son un grupo heterogéneo de pre-adolescentes (entre los que está el hijo de Juaíco), que se verán envueltos en algunos de los peligrosos misterios que oculta la ciudad, como si no tuvieran suficiente con los problemas que acarrea su edad y estatus social. Esta segunda parte recuerda irremediablemente a las correrías de los protagonistas de historias del estilo de los Goonies, It, Los tres investigadores o la más reciente Stranger Things.
Las dos tramas están interconectadas y me ha gustado mucho cómo hace las transiciones de una a otra, y cómo consigue integrar la más antigua en la moderna. La historia comienza tranquila, y durante unas 60-80 páginas es más una historia costumbrista que una historia de terror y fantasía oscura. En esta primera parte es donde más luce según mi opinión la prosa de Jesús Cañadas. Después, el frenesí de la acción y el ritmo elevado que coge la novela enmascara el estilo literario, como lector estuve más pendiente del qué que no del cómo, y es una lástima, porque disfruté mucho del cómo durante la primera parte.
Quiero destacar también la construcción de los personajes, muy diversos, carismáticos y a los que inevitablemente coges cariño. Es fácil tomar partido por los perdedores.  
A nivel más anecdótico, aunque ayuda a la ambientación, el autor utiliza expresiones coloquiales y argot típico de la ciudad. El libro viene acompañado de un glosario final, así como de un mapa de la Cádiz de principios de siglo, aunque ni el primero ni el segundo son necesarios para seguir sin problemas la historia.
La principal pega que le pongo a la novela es que abusa del recurso de la aparición sorprendente de un personaje que le salva la papeleta a otros en situaciones de peligro. Y, aunque esto es más personal, el ritmo se acelera demasiado en la parte final para que todas las piezas acaben encajando. 

En definitiva, os la recomiendo sin ninguna reserva: es entretenida y divertida muchas veces, dura, cruda y sin concesiones otras, y adictiva durante todo el tiempo. No me seáis saboríos y dad una oportunidad a esta novela. Es un bastinazo y vale realmente la pena. 

dissabte, 3 de febrer de 2018

Semiosis - Sue Burke

Según nuestra amiga wikipedia lsemiosis es cualquier forma de actividad, conducta o proceso que involucre signos, incluyendo la creación de un significado. Es un proceso que se desarrolla en la mente del intérprete; se inicia con la percepción del signo y finaliza con la presencia en su mente del objeto del signo.

Es un buen título, muy llamativo (como la portada) y que tiene relación con el contenido principal de la novela: la comunicación entre diferentes formas de vida y la dificultad que conlleva. Pero cuidado, la comunicación no es el tema exclusivo: también es una novela de primer contacto, de supervivencia, de misterio, de especulación social y biológica, de aventuras y exploración y incluso en algunos momentos tiene algo de novela de detectives. Como veis, es una novela muy rica, tanto por su contenido como por su estructura y organización, y la he disfrutado mucho.
El escenario de la novela es el planeta Pax, con unas condiciones relativamente parecidas a las de nuestro planeta, al que llega una nave de colonización con 50 colonos dispuestos a establecer una nueva sociedad muy diferente a la de la Tierra. Pronto se darán cuenta que las acciones necesarias para su supervivencia ocupan casi todo su tiempo, y que las cosas no son tan fáciles como parecían en la distancia. 
Pax es un planeta mucho más viejo que la Tierra y está poblado por especies animales y vegetales, con las que tendrán que interactuar, y los colonos pronto descubrirán que no son los únicos que han visitado el planeta.
La novela está estructurada en relatos narrados en primera persona por diferentes personajes de diferentes generaciones de colonos, y incluso de algunos de los habitantes oriundos de Pax. Sue Burke consigue dar una voz personal a cada narrador, y un punto de vista diferente de la sociedad de Pax dependiendo de la generación a la que pertenece cada personaje, cosa que tiene mucho mérito. Me ha gustado también como algunos personajes (incluso los narradores) aparecen en más de un relato y como cambia la visión de sus acciones y de su personalidad dependiendo del narrador.
Cada historia tiene una trama central diferente y trata de un problema al que se tienen que encarar los colonos. Estos problemas también van evolucionando a medida que  la colonia está más asentada y pueden aparecer el arte, el ocio, o los protagonistas pueden dedicar tiempo a la exploración de su entorno. Como he comentado con anterioridad, incluso el género de cada relato relatos es diferente: de misterio, de exploración, de aventuras...

En definitiva, una novela totalmente recomendable. Muy variada, entretenida, sorprendente y llena de detalles muy interesantes a muchos niveles, pero especialmente en temas de comunicación, biología, etología y ecología (aunque debo admitir que me queda alguna duda a nivel científico, sobre todo referente a los problemas de la endogamia).
Estoy convencido que oiremos hablar de ella en las nominaciones de las novelas de este año y no descarto que alguna editorial se plantee su traducción al castellano. 
Si he conseguido despertar vuestro interés os recomiendo que echeis un vistazo a la web de la novela, donde podréis leer el primer capítulo. El final deja abiertos algunos misterios y promete una continuación. Que cuenten conmigo para volver a Pax.