Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Ken Liu. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Ken Liu. Mostrar tots els missatges

dimarts, 20 d’abril del 2021

La chica oculta - Ken Liu

La chica oculta y otros relatos  reúne parte de la narrativa breve que ha escrito el fantástico escritor Ken Liu durante los últimos años, con traducción de Pilar San Román. Igual que me pasó con su primera colección El zoo de papel, ya había leído con anterioridad algunos de los relatos en inglés y otros en castellano en la imprescindible página  Cuentos para Algernon. Pero tenerlos todos juntos en esta fantástica edición de Lee Runas es un lujo. 

Conecto mucho con la obra de Liu. Es de los pocos autores (junto con Mike Resnick y Tim Pratt, por ejemplo) que consiguen tocarme la fibra tanto a nivel intelectual como a nivel emocional. Hay algunos aspectos característicos de su obra que me tienen cautivado: su capacidad para especular con las consecuencias y evolución de las nuevas tecnologías, cómo mezcla diversos puntos de vista y diferentes líneas temporales en relatos cortos, su estilo narrativo de tono poético y evocador y su versatilidad de tramas, formatos y géneros (en la colección encontraremos mayoritariamente relatos de ciencia ficción, pero también de fantasía y alguno con base histórica). 
Entiendo que el orden en que el autor y la editorial deciden presentar los relatos es importante y que debe ser una decisión meditada y  tener cierta coherencia, pero me atrevo a proponer un cambio. 
Muchas de las historias están relacionadas entre sí y tienen una temática basada en la posibilidad de que los seres humanos seamos capaces de copiar nuestra personalidad en el mundo digital y vivir eternamente. Estos relatos analizan los orígenes, evolución y consecuencias de esta tecnología y pueden funcionar como un conjunto de gran calidad. 

Creo que una experiencia interesante para el lector seria leerlos uno después del otro (antes o después del resto, en este aspecto no me acabo de decidir) como si fuese una colección de relatos estilo fix-up, en el orden siguiente:. 
Nadie encadenará a los Dioses
Nadie asesinará a los Dioses
Los dioses no habrán muerto en vano
Quedarse atrás
En otro lugar por completo distinto, inmensas manadas de renos
Siete cumpleaños

Como en todas las colecciones de este estilo algunos relatos me han gustado más que otros, y mi experiencia seguramente será diferente a la de otro lector. Yo considero que el conjunto es de notable alto. Paso a comentar brevemente algunos de los que me han emocionado más, sin intención de desmerecer al resto.
Hay un par de historias que quiero destacar que exprimen algunos de los posibles usos de la tecnología de realidad virtual y el poder de las redes sociales: Nuestro más sentido pésame y Empatía bizantina. Ambas me han generado una cierta impotencia y mucha rabia; por la injusticia de las historias representadas y, sobre todo, por las dudas que Liu consigue generar para que no te puedas posicionar claramente en un lado o en otro.
Otro de los que he disfrutado es Renacido, que narra una historia de contacto con una civilización extraterrestre mucho más poderosa que la nuestra y que acaba dominando nuestra sociedad. Aunque, en el fondo, creo que esta ambientación es una excusa para hablar sobre la memoria, los recuerdos y lo que nos hace ser humanos, algunos de sus temas fetiche.
Si tuviese que elegir un solo relato para que un lector que no conozca a Liu pudiese descubrir sus múltiples virtudes seguramente optaría por el primero de la antología, Días de fantasmas. Especulación de primer orden, amor por la historia, variedad de puntos de vista, una historia tierna y dura a la vez... un claro ejemplo de lo que me cautiva en este autor. En cambio, uno de los que más frío me ha dejado ha sido el que da título al libro, La chica oculta. Me cuesta conectar con la fantasía de tono oriental, prefiero la versión tecnológica de Liu
Por eso, aunque sea uno de mis autores favoritos, no me he atrevido todavía con su trilogía de la Dinastía del Diente de León, ni  he leído el fragmento del tercer volumen que viene incluido en esta colección en forma de relato y que no acabo de considerar buena idea que forme parte de ella.

En definitiva, una colección de relatos imprescindible para cualquier aficionado a la ciencia ficción, os la recomiendo encarecidamente. Entre las 20 historias seguro que encontraréis alguna que os emocionará, otra que os sorprenderá por la capacidad de especulación del autor y varias que harán las dos cosas. 

dimecres, 8 d’abril del 2020

Made to order - Varios autores

Siempre estoy pendiente de las antologías de relatos que edita Jonathan Strahan. Es una buena manera de estar al caso de la obra de varios de mis autores favoritos de ciencia ficción, ya que son habituales de estos proyectos, y también he descubierto varios nuevos valores a los que he ido siguiendo la pista. Después de dar por terminado el Infinity Project, un proyecto formado por siete libros que trataban sobre diversos aspectos del futuro de la humanidad, la última colección de relatos que ha publicado ha sido Made to Order: Robots and Revolution.
Los robots y su relación con los humanos es uno de los temas que siempre me ha interesado más de la ciencia ficción, así que este libro subió rápidamente a la cima de la pila pasando por delante de Mission Critical, una colección anterior que todavía tengo pendiente. Aunque la antología presenta la irregularidad típica de este tipo de productos la media general es bastante alta y algunos relatos son magníficos. El problema es que no ofrece lo que promete, el título es engañoso. Hay robots, claro, y también hay inteligencias artificiales, cyborgs, modificaciones corporales... pero pocos relatos afrontan el tema de la revolución de estas entidades.
Hay relatos con mucho humor, algunos gamberros,  otros son más reflexivos, incluso hay alguno de poético y emotivo.  Algunos son tan analíticos que parecen pequeños ensayos. Cuando has leído muchas historias sobre esta temática es difícil que te sorprendan algunas cosas, supongo que un lector no tan familiarizado con la ciencia ficción disfrutaría más de esta antología. Pero aunque la premisa principal de algunos de los cuentos no sea original debo reconocer que la mayoría de los autores y autoras han sabido darle una vuelta de tuerca y varios de los relatos me han sorprendido gratamente. Paso a comentar algunos de ellos.
Peter Watts es uno de mis autores favoritos, por eso lo incluyo dentro de esta selección, aunque su historia no está dentro de mis preferidas. Con su complejo estilo característico su relato Test 4 Echo explica la historia de como uno de los robots que están explorando Encelado sufre un accidente que traerá algunas consecuencias inesperadas. 
Brother Rifle de Daryl Gregory es seguramente la historia que tiene una relación más tangencial con el tema de la antología, pero este hombre escribe muy bien y el relato es una delicia. Narra de forma simultánea como un soldado queda herido en una acción de guerra y su proceso de recuperación después de sufrir daños cerebrales importantes.
Ken Liu nos presenta en Idols un relato sobre los posibles usos de los ídolos, unas recreaciones virtuales de las personas a partir de la información que han ido dejando en internet. Hay un episodio de Black Mirror que tiene una temática parecida, pero Liu consigue ir más allá y ofrece muchas más alternativas y reflexiones muy interesantes.
En Bigger Fish Sarah Pinsker presenta una historia de detectives clásica con asesinato imposible, pero con robots. Muy divertida y ingeniosa. También es muy divertido y lleno de ironía el relato Polished Performance, del maestro Alastair Reynolds. En un viaje interestelar de varias décadas el sistema de hivernación falla y los viajeros mueren. Los robots supervivientes tienen que idear un sistema para que en el destino no detecten el fallo y puedan escapar "vivos" del percance. Tienen varias décadas por delante, y mucha capacidad de procesamiento de datos. 
El relato que más me ha sorprendido es Sin Eater, de Ian R. MacLeod, autor con mucha experiencia y del que no había leído nada todavía. El relato trata sobre la trascendencia de la humanidad hacia mundos virtuales, y como un robot asiste en el traspaso del último humano que queda en la Tierra, el Papa de Roma. 
Sofia Samatar ha escrito Fairy tales for Robots,  un relato muy emotivo y documentado.  El día antes de conectar al primer robot de una nueva serie, una de sus programadoras le explica cuentos de la tradición oral humana relacionados con objetos inanimados con su correspondiente moraleja. Es un relato muy elaborado y curioso, en el que me ha sorprendido como enfoca algunas historias conocidas con el mundo de la robótica. En cambio Suzanne Palmer presenta una trama mucho más sencilla en Chiaroscuro in Red, aunque el resultado también es brillante. Un joven estudiante recibe un regalo inesperado por parte de sus padres, la propiedad de un robot que trabaja en una cadena de montaje. El problema es que este robot no está en su mejor momento, y se acerca peligrosamente a la obsolescencia. Divertido y emotivo.

No conecté con el estilo de Brooke Bolander en su novela corta ganadora del Locus y el Nebula, The Only Harmless Great Thing. En cambio su relato  A Glossary of Radicalization es de los que más me ha gustado, y el que da más sentido al título de la antología. Me ha gustado la forma en que plantea como los humanos hemos construido a los robots para poderlos tener controlados, y su proceso de aprendizaje.
En definitiva, una antología recomendable, con muchos relatos que valen la pena,  por encima de la media de las recopilaciones de este estilo, aunque debo reconocer que es uno de los temas con los que yo más disfruto y puedo ser poco parcial. 
El siguiente proyecto de Jonathan Strahan implica un cambio de tercio y entra en el mundo de fantasía con una colección de relatos mucho más extensa y con ilustraciones, The Book of Dragons. Tiene muy buena pinta, estaré pendiente.

dimecres, 19 de juny del 2019

Marea Tóxica - Chen Qiufan

Los autores asiáticos han entrado con fuerza en los últimos años en el mercado de la ciencia ficción. Sirvan como ejemplos destacados  la Trilogía de los Tres Cuerpos de Liu Cixin, la colección de relatos de Ken Liu El zoo de papel o la antología de autores chinos Planetas Invisibles, traducida al inglés por el mismo Ken Liu. Precisamente en esta antología (y en su segunda parte todavía no traducida al castellano, Broken Stars) aparecen un par de relatos del autor objetivo de esta entrada, Chen Qiufan
Solo un més después de su aparición en inglés con traducción de Ken Liu, NOVA ha publicado Marea Tóxica, con traducción al castellano de David Tejera. Es una novela de futuro próximo, con estructura de thriller y en la que tiene mucho peso la preocupación por la ecología, la conservación del medio ambiente y los efectos de las acciones del ser humano sobre este. 
La trama se sitúa en China, en una zona denominada la Isla de Silicio, a la que llegan en contenedores por transporte marítimo los residuos tecnológicos de otras partes del planeta. La estructura social y económica de la zona se basa en el reciclaje de los materiales que forman estos residuos tecnológicos, pero sin ningún cuidado por el medio ambiente ni por la mano de obra inmigrante que los procesa. 

Es una novela coral, aunque seguramente la protagonista principal sea Mimi, una inmigrante trabajadora en la insalubre gestión de residuos. Otros puntos de vista son el de un contratista americano que intenta implantar un nuevo sistema más beneficioso para la economía local y para la salud de los trabajadores, su joven traductor, antiguo residente de la isla, y uno de los jefes de los tres clanes que dirigen el territorio. 
La historia presenta algunas novedades tecnológicas muy interesantes y originales (lo que tiene mérito a estas alturas) basadas sobre todo en la modificación corporal y en la comunicación y la interacción entre personas. Curiosamente la zona de la Isla de Silicio es una zona de transmisión lenta de información, y varias de las tecnologías con las que especula el autor no pueden funcionar a su máximo nivel.
Por otro lado la historia presenta una distribución social clásica y clasista, ya que es poco original y la hemos visto en muchas otras historias y porque está basada en las diferencias entre clases sociales. Y es que aparte de la especulación tecnológica y la preocupación por el medio ambiente, en la novela cobra mucha importancia las condiciones laborales de los trabajadores y la opresión de las clases dominantes sobre estos. 
La ambientación tecnológica y social me ha gustado, la trama me ha entretenido mucho, está bien hilada, y la lectura, muy ágil, ha sido una experiencia globalmente satisfactoria. También tengo la sensación que los personajes están mejor dibujados y se les da más importancia que en otras obras de autores asiáticos que he leído (!y me acuerdo de sus nombres!).  

También tengo algún reproche. En primer lugar hay un momento en que la historia adquiere un cariz casi sobrenatural que no me ha acabado de convencer y que me ha sacado un poco de la historia. Creo que el autor abusa del recurso de explicar una misma situación desde dos puntos de vista. En el primero normalmente la situación es sorprendente y, a menudo, inexplicable. Pero no da la oportunidad al lector de intentar leer entre líneas o deducir algunos aspectos de la trama, en el siguiente capítulo llega la explicación del fenómeno. Creo que da demasiadas facilidades al lector. También he tenido la sensación a ratos de que falta fluidez, no sé si es debido a que es una traducción de una traducción, o si el estilo original del autor ya tiene este tono.
En varias ocasiones la novela me ha recordado a La chica mecánica de Paolo Bacigalupi. Las tramas, aparte de una visión apocalíptica del futuro, no tienen nada en común, ni el estilo, pero el hecho de que la protagonista sea femenina, asiática, lo pase mal, y que la historia esté narrada des de puntos de vista diferentes en una zona asiática afectada por problemas ecológicos... sin querer me venía a la mente.

En definitiva, una novela muy entretenida, con un planteamiento interesante y una trama intrigante bien construida y bien resuelta. El escenario reúne especulación tecnológica con una estructura social más clásica, y la mezcla funciona bastante bién. Creo que abusa de algunos recursos narrativos, pero la sensación general es que es una lectura recomendable. Otro autor asiático a tener en cuenta...

dimarts, 6 de desembre del 2016

Novedades esperadas en 2017

Cada año publico una entrada de este estilo en el blog, esta ya es la cuarta. Ya sabéis que me interesan mucho las novedades editoriales y esta es una buena forma de planificar mis lecturas, aunque luego algunos de los libros que me interesaban hace un año no haya acabado leyéndolos, ya sea por cuestión de precio de la edición digital, porque las críticas no hayan sido buenas, o mayoritariamente, porque aparecen otras historias que llaman mucho más mi atención.

Las novedades editoriales en castellano o en catalán no se hacen públicas con tanta antelación como las novedades en inglés, y por tanto estas últimas son las que van a predominar en esta entrada.
Uno de los géneros que más me gusta es la space-opera, y este año viene bien surtido. Espero terminar la trilogía de la transformación de Neal Asher, una de las que más he disfrutado en los años anteriores,  con la novela Infinity engine.


Kameron Hurley presenta en febrero The Stars are Legion, y John Scalzi inaugura en The Collapsing Empire una nueva saga de space-opera, abandonando por fin su ya desgastado universo de La Vieja Guardia.
Neal Stephenson también va a publicar este año, un tocho de 800 páginas sobre la desaparición de la magia y viajes en el tiempo, The rise and fall of D.O.D.O, escrito a cuatro manos con Nicolle Galland. Últimamente sus novelas son irregulares, pero siempre cuenta con mi buena predisposición hacia su obra.

También espero con ganas la segunda parte de una de las novelas que más me gustó este año, Luna, de Ian McDonald. Tendremos que esperar hasta marzo para saber qué se cuece en nuestro satélite, después del gran cliffhanger con el que termina la primera novela.
Tengo ciertas dudas con New York 2140, de Kim Stanley Robinson, que es capaz de lo mejor y de lo peor. Aunque seguramente acabaré dándole una oportunidad, me interesa una gran urbe inundada como escenario de una novela.



Vamos con los asiáticos. Después de haber terminado la trilogía de Remembrance of the Earth's past (cuyos dos últimos volúmenes NOVA va a publicar en español este año), necesito mi dosis anual de Cixin Liu. Tendré que esperar hasta agosto, cuando se publicará Ball lightning.


Voy a estar muy pendiente de la publicación por parte de Lee Runas de la traducción de la antología de relatos de Ken Liu, The paper menagerie, que va a ocupar un puesto de honor en mi estanteria, así como de la antología de ciencia ficción china traducida por el mismo Ken Liu, Invisible planets.
También se va a publicar la traducción de la segunda parte de su trilogía The Dandelion Dinasty, pero me da cierta pereza empezar una saga tan extensa, ni que esté escrita por uno de mis autores favoritos.


Este año he retomado la fantasía, y seguramente volveré al universo de Malaz con la segunda parte de la trilogía Path to Ascendancy, de Ian C Esslemont, Deadhouse landing. Estoy muy interesado en el universo que ha creado N K Jemisin en la trilogía The Broken Earth, de la que se va a publicar el tercer volumen, The Stone Sky. Las críticas del segundo volumen son muy favorables y pronto va a aparecer por aquí.
La obra de Adrian Tchaikovsky también me interesa, y espero retomar la saga de Echoes of the Fall con su segundo volumen, The Bear and the Serpent.


Aunque este año he leído muchas novelas y antologías de relatos escritas en castellano, ahora mismo tengo poca información sobre futuras publicaciones de autores españoles. Espero con ganas la revisión de El tercer nombre del Emperador, de Víctor Conde, pero esperaba que se hubiera publicado ya este año. También me interesa mucho la segunda parte de la saga de space-opera El eterno retorno, escrita por Pau Varela.
Este año van a publicar dos de las grandes damas de la ciencia ficción catalana: la editorial Pagés publicará la novela ganadora del Manuel de Pedrolo Estirant el fil escarlata, de Montserrat Galícia, y también tendremos nueva novela de Carme Torras, que se publicará en Males Herbes

Desde que tengo el blog me he aficionado a la narrativa breve, y estoy convencido que este año aparecerán gran cantidad de antologías de relatos  que valdrán la pena, como ha pasado en 2016: espero que Mariano Villarreal continúe haciendo de las suyas, Alucinadas III, Strahan con su Infinity Project, o una antología sobre Imperios galácticos editada por Neil Clarke que ya tengo en mi lector. La narrativa breve es la que acaba proporcionando sorpresas más agradables y proyectos más interesantes.

Y termino cómo he terminado las tres ediciones anteriores de esta entrada. Este va a ser el año que, por fin, se va a publicar The Winds of Winter. Soy muy fan del universo que ha creado Martin, pero si no saca ya la novela, creo que voy a acabar perdiendo interés. 
Espero que el 2017 os proporcione buenas lecturas a todos.

diumenge, 6 de novembre del 2016

Bridging infinity - Jonathan Strahan (english version)

Disclaimer: English is my third language,  so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks. You can read this review also in spanish here.

One of the anthologies I liked last year was Meeting infinity, the fourth book of the Infinity project led by Jonathan Strahan. In this project each book consists of stories with a common axis to analyze the future evolution of humanity. In the case of the book that I present today, Bridging infinity, the fifth one, the main subject is great engineering projects.
Like all anthologies written by various authors is very irregular and diverse, but in this case much more since the authors have chosen very different visions of the project, especially  the temporary location, so that there are stories located in the coming decades, but also in the coming millennia. This generates a loss of homogeneity that is what gives more meaning to this project in my oppinion.

The lineup of authors is spectacular, with well-known authors, but in the end, of the 15 stories, there are few that I consider memorable. Everything starts well, since the first three stories are very good, and they have in common, apart from that are very didactical, the exploration and modification of our solar system, but with very different styles.
Alastair Reynolds chooses research and exploration of the structure of the Sun as the goal of his story Sixteen Questions for Kamala Chatterjee, although it contains some surprises. Pat Cadigan in Sixteen Degrees of Separation freedom focuses on the construction of new habitats in the satellites of Jupiter and bodily and emotional changes that will suffer the first colonist. And in the third story, The Venus Generations, Stephen Baxter uses as a main character a long-lived family in the complicated process of reversing the greenhouse effect in order to terraform Venus.



There are a couple of stories I want to highlight for the engineering project they are descriving, and which are those that have generated me more sense of wonder. Robert Reed shows his mastery with Parables of Infinity, an interesting story about an ancient IA who works as a construction worker in a huge generational ship. Although who wins the prize is Allen M Steele with Apache Charley and the Pentagons of Hex, which is about a Dyson sphere made up of thousands of different habitats occupied by alien species. Trains travel between these different habitats, and the story talks about a group of human vagabonds that survive among them. A spectacular scenery I've discovered that has already been used in other of his works and that I'll investigate.
Ozymandias, by Karin Lowachee, explains the story of the robotic construction of a huge  spacecraft, from the point of view of the only human who supervises of the project. I liked this one for the use of humour. Instead, I highlight The city's edge, by Kristine Kathryn Rusch by the atmosphere of mystery, and the sadness and despair of its main character. 
Several of the stories deal with the effects of climate change. From his group I particularly liked Cold Comfort, by Pat Murphy and Paul Doherty. The protagonist is a scientist who is developing a system to collect methane from the thawing permafrost, and the story tells how the project evolves. From the scientific point of view it has seemed me plausible, which is disheartening, because the tone of the story is not exactly optimistic.
And to finish the book, the best story, the one by Ken Liu, Seven Birthdays. Excellent, as usually happens. The story is about seven moments of the long life of the protagonist, but I'd rather not comment much more to not spoil the reading. Just for this story worth it the book.
In short: I liked more the previous anthology, but the quality of many of the stories of this one is very high. The problem is that there is much difference between them; I have liked ones a lot and others very little, so the overall rating is not as high. I'll still be aware of this project, both for future editions (I hope that there will be), as for the three I have not yet read.

Bridging infinity - Jonathan Strahan

Una de las antologías que más me gustó el año pasado fue Meeting infinity, la cuarta parte del Infinity project liderado por Jonathan Strahan. En este proyecto, que consta ya de 5 antologías, cada libro está formado por relatos con un eje común para analizar el posible futuro y evolución de la humanidad. En el caso del libro que os presento hoy, Bridging infinity, el motivo principal son las grandes obras de ingeniería. 

Como todas las antologías escritas por diversos autores es muy irregular y diversa, pero en este caso mucho más ya que los autores han escogido visiones muy diferentes del proyecto, sobre todo en lo que se refiere a la ubicación temporal, de forma que hay relatos situados en las próximas décadas, pero también en los próximos milenios. Esto genera una pérdida de homogeneidad que, según mi punto de vista, es lo que le da más sentido a este proyecto.
La alineación de autores es espectacular, con autores muy conocidos y valorados, pero al final, de los 15 relatos, hay pocos que los considere memorables. La lectura comienza muy bien, ya que los tres primeros relatos son muy buenos, y tienen en común, aparte de que son muy didácticos, la exploración y modificación de nuestro Sistema Solar, aunque con estilos muy diferentes. 
Alastair Reynolds elige la investigación y exploración de la estructura del Sol como objetivo de su relato Sixteen Questions for Kamala Chatterjee, aunque contiene algunas sorpresas. Pat Cadigan en Sixteen degrees of separation freedom se centra en la construcción de nuevos hábitats en los satélites de Júpiter y las modificaciones corporales y emocionales que deberán sufrir los primeros colonos. Y en el tercer relato, The Venus GenerationsStephen Baxter utiliza como protagonistas a una longeva família en el complicado proceso de revertir el efecto hivernadero de Venus para poder terraformarlo.

A partir de este momento el libro pierde fuelle y aparecen algunos relatos de temática diversa y que no me han convencido del todo. De este grupo destacaría por divertido a Ozymandias, de Karin Lowachee, que explica la historia de la construcción robotizada de una enorme nave espacial, desde el punto de vista del único supervisor humano del proyecto.  En cambio, The city's edge, de Kristine Kathryn Rusch destaca por el ambiente de misterio, y por la tristeza y desesperación de su protagonista principal. Dos autoras que desconocía y de las que me ha gustado su estilo.
Hay un par de relatos de los que valoro el proyecto de ingeniería del que tratan, y que son los que me han generado más Sense of WonderRobert Reed muestra su maestría con Parables of Infinity, una interesantísima historia sobre una IA milenaria que trabaja como obrera de construcción en una inmensa nave generacional. Aunque el que gana el premio es Allen M Steele con Apache Charley and the Pentagons of Hex, que trata sobre una esfera de Dyson formada por miles de hábitats ocupados por diferentes especies alienígenas. Hay trenes que viajan entre estos diferentes hábitats, y la historia la protagonizan un grupo de vagabundos humanos que sobreviven como pueden entre ellos. Un espectacular escenario que he descubierto que ya ha utilizado en otras de sus obras y que voy a investigar.
Varios de los relatos tratan sobre los efectos del cambio climático. De este grupo me ha gustado especialmente Cold Comfort, de Pat Murphy y Paul Doherty. La protagonista  es una científica que está desarrollando un sistema para recoger metano del permafrost que se está descongelando y la historia narra como va evolucionando su proyecto. Desde el punto de vista científico me ha parecido plausible, lo que es descorazonador, porque el tono del relato no es precisamente optimista.
Y para rematar la antología (y aquí se nota la experiencia del editor, que nos quiere dejar con buen sabor de boca) el relato de Ken Liu, Seven Birthdays. Excelente, como acostumbra a pasar. La historia narra siete momentos de la longeva vida de la protagonista, pero prefiero no comentar mucho más para no arruinar la lectura. Sólo por este relato vale la pena el libro.
En resumen: me gustó más la anterior antología, pero la calidad de muchos de los relatos es muy alta. El problema radica en que hay mucha diferencia entre unos y otros; unos me han gustado mucho, y otros muy poco, por lo que la valoración general no es tan alta. Aún así estaré pendiente de este proyecto, tanto de las ediciones futuras, que espero que las haya, como de las tres que todavía no he leído.

diumenge, 2 d’octubre del 2016

Death's end - Liu Cixin (english version)

Disclaimer: English is my third language,  so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks. You can read this review also in spanish here.


All good things come to an end. For the last threee years I've been enjoying the fantastic science fiction saga Remembrance of Earth's past, by Liu Cixin, waiting anxiously the appearance of the next volume and finally I finished the third, Death's End. The truth is that it has left me with a certain feeling of emptiness, a clear sign that the reading has impacted me.

It is very difficult to comment on the plot of the novel without going into spoilers of the two first books, therefore I will confine myself to express my opinion.
It is a fantastic book; the best of the three and one of the best science fiction novels I've read in a long time.
The story has many strong points, but if I have to highlight some of them is the capacity of speculation  that Cixin has, the ability to make credible the most imaginative situations explaining the causes and the consequences, analyzing them and providing details. Then, although not less important, I will highlight the features that are trademark of this author, that has become one of my favorites: imagination in abundance, large structures, scientific explanations  usuals of hard science fiction , surprising twists in the plot, and the ability to explain many stories within the main story, providing the reading with various layers, making it  richer.
Somewhat reluctantly I will make a reproach to the novel, which is the treatment of the characters. It is a story based on speculation and sense of wonder, and almost inevitably leaves aside the characterization and evolution of the characters. I have two possible explanations. The first is that I think the main character of the novel is Humanity (in capital letters, yes), and that persons, individually, have little relevance in the plot and Cixin doesn't bother to portray them in detail. The other is that many of the characters are Chinese, and maybe I note the cultural difference and I have not finished to empathize with them, and so they left me with the feeling that they are not well drawn (anecdotally, it still costs me a lot to get used to the names of the characters).


It is a saga that needs a rereading to capture every detail; I will wait till the three novels are translated into spanish and give me a bellyful reading them one after another. 
I'm happy because to help me pass the abstinence syndrome of the author and  the dissatisfaction of having finished the series, in November will appear a couple of his stories in a science fiction anthology of chinese writers translated by Ken Liu (who also has been the translator of the first and third books of this saga), Invisible Planets, and in August Tor will publish the novel Ball Lightning. Cixin is here to stay, thankfully.

dissabte, 1 d’octubre del 2016

El fin de la muerte - Liu Cixin

NOTA: Actualizo esta entrada debido a la publicación de la tercera parte de esta trilogía por la colección NOVA, con traducción de Javier Altayó.

Todo lo bueno se acaba. Llevo tres años disfrutando con la fantástica saga de ciencia ficción Remembrance of Earth's past, de Liu Cixin, esperando con muchas ganas la aparición del siguiente volumen y finalmente ya he terminado el tercero, Death's End. La verdad es que me ha dejado con una cierta sensación de vacío, señal que la lectura me ha impactado. 

Es muy difícil comentar el argumento de la novela sin entrar en spoilers de las anteriores, por lo tanto voy a limitarme a expresar mi opinión.
Es un novelón; el mejor de los tres y una de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído en mucho tiempo.
La historia tiene muchos puntos fuertes, pero si tengo que destacar alguno es la capacidad de especulación que tiene Cixin, la habilidad para hacer creíbles las situaciones más imaginativas y dar vueltas sobre ellas analizando causas y consecuencias y proporcionando detalles. Luego, aunque no son menos importantes, destacaría las características que son marca de la casa en este autor y que lo han convertido en uno de mis favoritos: imaginación a raudales, grandes estructuras, explicaciones científicas rayando a la ciencia ficción hard, giros sorprendentes en la trama, y la capacidad de explicar muchísimas historias dentro de la trama principal, el cuento dentro del cuento, lo que proporciona diversas capas a la lectura, haciéndola mucho más rica.
Un poco a regañadientes voy a hacerle un reproche a la novela, que es el tratamiento de los personajes. Es una historia basada en la especulación y el sense of wonder, y, casi inevitablemente, deja de lado la caracterización y evolución de los personajes. Tengo dos posibles explicaciones. La primera es que creo que el personaje principal de la novela es la Humanidad (así, con mayúsculas, rollo trascendente), y que las personas, a nivel individual, tienen poca relevancia en la trama y Cixin no se molesta en retratarlas con detalle. La otra es que gran parte de los personajes son chinos, y puede que yo note la diferencia cultural y no haya acabado de empatizar y por eso me quede con la sensación de que no están bien dibujados (a nivel anecdótico, todavía me cuesta un montón familiarizarme con los nombres de los personajes).

Es una saga que necesita una relectura para captar todos los detalles; ahora que ya se han publicado las tres novelas traducidas al español voy darme un atracón en verano. Si no habéis leído las novelas anteriores en inglés ahora tenéis la oportunidad de leerlas en español gracias a la colección NOVA, en la que ya se ha publicado El problema de los tres cuerpos y El bosque oscuro, con traducción de Javier Altayó.
Estoy contento porque para ayudar a pasar el mono del autor y el disgusto de haber acabado la saga, en agosto la editorial Tor va a publicar la novela Ball Lightning, una de las novelas del 2018 que espero con más ganas .  Queda Cixin para rato, afortunadamente.

dissabte, 12 de desembre del 2015

Novedades esperadas para el 2016

A estas alturas del año acostumbro a hacer una entrada sobre las novedades que más me interesan de las que serán publicadas en el año siguiente. Ya es la tercera vez que hago una entrada de este estilo, señal que el blog va sobreviviendo. Al final solo acabo leyendo un 60% de lo que tenía planeado, por diferentes motivos, pero me divierte igualmente la búsqueda de novedades para leer. 

En algunos casos no he las he leído porque la novela finalmente no se ha publicado, en otros debido a los precios desorbitados de los formatos digitales, y, a veces, alguna opinión no muy favorable me ha acabado desanimando. Aunque lo más habitual es que aparezcan otras lecturas que no tenía en el punto de mira y que finalmente me han acabado interesando más.

Vamos al jaleo. No hago más que oir maravillas de Lavie Tidhar, y solo he leído un relato suyo publicado en Supersonic. Este año saca una novela de space opera con una premisa muy interesante, Central Station, que en mayo seguro que acabará apareciendo por aquí.


Literariamente un año no está completo sin un poco de space opera que provenga de las islas británicas. Este último año he descubierto a Neal Asher, y me interesa mucho continuar con la saga Transformation con su segundo volumen: War Factory, que se publicará en mayo. También Peter F Hamilton va a continuar con su saga Chronicle of the Fallers ubicada en el fantástico universo de la Commonwealth, con la novela Night Without stars.


Alastair Reynolds colabora con Stephen Baxter en The Medusa Chronicles, una secuela de una novela escrita por Arthur C. Clarke en 1971 que se publicará en febrero. Tiene buena pinta, y seguramente publicará otra novela en 2016 de la que no hay mucha información.

Y para acabar con los británicos, una de las novelas de la que he oído mejores críticas en 2015 es Luna, de Ian McDonald. La tengo muy arriba de la pila (espero que será la primera entrada del año 2016 del blog) y su continuación también va a aparecer en 2016.



En los últimos años también he descubierto a varios autores de origen asiático. Ken Liu presentará en marzo una recopilación de sus mejores relatos. Seguramente habré leído muchos, pero va a ser uno de los libros que quiero que decore mi estanteria nueva. También va a publicar el segundo volumen de su saga The Dandelion dinasty, pero tengo pendiente el primero todavía.




Y  hablando de autores asiáticos, llegamos al libro que seguramente espero con más ganas, Death's end, de Liu Cixin. Los dos volúmenes anteriores de la trilogía Three body problem son de lo mejorcito que he leído en estos últimos años. Una saga tan sorprendente y llena de ideas tiene que terminar por fuerza de una manera espectacular. La espera hasta abril será larga.

Para acabar con los autores no españoles comentaré que habrá novelas interesantes de China Mieville (un par, la primera en enero), Madeline Ashby (Company town, la que no se publicó en 2015), una nueva serie de Space Opera de Elizabeth Bear, y una novela de Tim Powers, Medusa's web, que comentaré en enero. Bueno, y las cinco o seis novelas que publicará Brandon Sanderson.
De los autores nacionales espero con ganas la novela escrita a cuatro manos por Víctor Conde y Jose Antonio Cotrina, las Puertas del Infinito. Fantasía urbana con mundos paralelos conectados por puertas. Conde publicará tambien una reedición de su primera novela, El tercer nombre del emperador, que me apetece descubrir.



Se van a publicar algunas antologías muy interesantes, como la segunda edición de Alucinadas, de la cual ya están los relatos escogidos, y espero que Mariano Villarreal publique alguna antología de las suyas, además de Castillos en el aire, una recopilación de algunos de los relatos más importantes del género con una alineación espectacular.
Me apetece mucho también la nueva novela de Felicidad Martínez, La mirada extraña, formada por cuatro historias que exploran cuatro especies alienígenas diferentes.




Tengo la fantasía épica totalmente abandonada: Sanderson, Abercombrie, Rothfuss, Esslemont y Erikson publicarán novelas nuevas este año. Son autores que, en general, me gustan, pero hace tiempo que no leo nada suyo y no creo que este año sea diferente.

Termino como he terminado todas las entradas de este estilo, hablando de The Winds of Winter. Ya he comentado alguna vez que soy muy fan de esta saga y sus derivados. Espero que este año, por fin, aparezca esta esperadísima novela y (crucemos todos los dedos) que no nos decepcione.
Buenas lecturas a todos.

dimarts, 27 d’octubre del 2015

A la deriva en el mar de las lluvias - Varios autores

A la deriva en el mar de las lluvias es el segundo proyecto de Nova Fantástica, capitaneado por Mariano Villarreal. Si el primero, Mariposas del oeste, estaba formado por relatos de autores españoles, este segundo proyecto, mucho más ambicioso, está formado por relatos de autores internacionales con mucho bagaje y premios a sus espaldas. La alineación es espectacular, y como ya había leído varios de los relatos presentes en la antología, antes de empezar  ya sabía que, como mínimo, sería de notable alto. Aún así lo he adquirido porque tengo mucha curiosidad por las traducciones de algunos relatos y, más importante, tengo ganas de apoyar esta iniciativa. Es tanta la cantidad y calidad de los relatos que se está publicando actualmente que se agradece una recopilación de los de mejor calidad, y me fío del criterio de Mariano Villarreal y de sus colaboradores.

Los relatos no tienen un tema en común, al menos que esté explicitado, pero la verdad es que la mayoría presentan un estilo de ciencia ficción diferente a lo que estoy acostumbrado, pausado, basado más en la cotidianidad, en los sentimientos humanos (de pérdida, amor, añoranza, esperanza...) y las relaciones entre las personas que en el sense of wonder. No sé si la elección de estos relatos con esta temática ha sido premeditada, pero, francamente, lo considero un acierto.

Puede que me haga viejo, porque antes esto no me pasaba, pero hay un par de relatos que me han conmovido y emocionado. El primero es Regreso a casa de Mike Resnick. El relato narra la visita del hijo de una pareja ya mayor después de mucho tiempo para descubrir que su madre padece Alzheimer. El hecho que el hijo sea un xenobiólogo que modificó su anatomía para poder vivir en un planeta alienígena y así estudiar sus ecosistemas es accesorio, lo importante en la historia es la relación entre el padre y el hijo y entre la pareja.  Este último aspecto se toca también en La señora astronauta de Marte, de Mary Robinette Kowal. Una veterana astronauta afincada en la colonia humana de Marte espera su última oportunidad de viajar al espacio mientras lidia con la enfermedad terminal de su marido, un ingeniero que había participado en la carrera espacial. Un cuento duro y tierno a la vez.

En cambio el relato Si fueras un dinosaurio, amor mío, de Rachel Swirsky , breve, poético y impactante al final, más que emocionarme me ha puesto de muy mala leche por la situación que plantea, por injusta. La Amarillys, de Carrie Vaughn, también plantea una situación injusta en un escenario intrigante post-apocalíptico, pero no me ha acabado de atrapar la historia, creo que le falta un poco de desarrollo. De los ocho relatos estos dos son los que no me han convencido del todo.

Ken Liu siempre queda bien en todas las recopilaciones, y su Algoritmos para el amor es un relato excelente sobre una diseñadora de muñecas mecánicas cuyas creaciones cada vez son más difíciles de diferenciar de los seres humanos, y eso le lleva a plantearse muchas cosas de su vida y sus relaciones. Pelos como escarpias.


Frigonovia es uno de los que ya había leído, incluso he comentado en el blog la novela que Will McIntosh escribió basada en este relato, y que alguna editorial ya tarda en traducir, Love minus eighty. Creo que es un relato difícil de traducir, sobre todo el título. No soy capaz de aportar ninguna alternativa mejor, pero no puedo evitar pensar en el cartel de helados de una conocida marca cuando veo el título del relato, al lado del frigodedo y el frigopié. La historia nos sitúa en un futuro en el que la tecnología para resucitar a una persona que ha muerto es factible, pero muy cara. Lo que sí es asequible económicamente es
mantener el cuerpo congelado, incluso hay seguros para eso. Jóvenes atractivas que han muerto reciben visitas de hombres con dinero que las despiertan durante unos minutos para entablar conversación y, si les convencen, casarse con ellas para después regenerarlas y despertarlas. El escenario es muy interesante (en la novela incluso mejora), y la situación narrada es muy dura. Un relato fantástico. de un autor que tiene por costumbre alargar sus relatos de éxito en novelas.

También comenté en su momento el relato que más me ha gustado, incluso más que la primera vez que lo leí, el de Ted Chiang, La verdad de los hechos, la verdad del corazónParte de la base que gran parte de los humanos tiene gadgets instalados en su cuerpo que permiten grabar los acontecimientos vividos y almacenar las grabaciones de estos acontecimientos. Buscar en estas grabaciones es lento y engorroso hasta que aparece  un software de búsqueda que permite encontrar las escenas deseadas instantáneamente.  El cuento analiza como nuestra memoria modifica las situaciones vividas para hacerlas mas llevadoras y cómo el personaje  enfrenta sus recuerdos a las situaciones reales. Hace algunos planteamientos muy interesantes de cómo cambiarían las relaciones sociales y familiares con el uso de este softwareLa idea me ha recordado  al tercer capítulo de la primera temporada de la serie inglesa Black MirrorSimultáneamente a este análisis de la memoria  individual realiza un  análisis de la memoria oral colectiva intercalando a la narración del protagonista la historia de un aborigen que aprende a leer y escribir gracias a un misionero. Este hecho cambia la percepción del registro y transmisión de la historia de su pueblo y le genera ciertas dudas. Un relato soberbio.

Y para terminar, el relato que sale más del esquema de la antología pero que es el que le da nombre, A la deriva en el mar de las lluvias, de Ian Sales. Los protagonistas del relato son los miembros de una base lunar, únicos supervivientes de la humanidad y que son testigos de las consecuencias nefastas que ha tenido para nuestro planeta una tercera guerra mundial. Una interesantísima mezcla de ucronía y ciencia ficción hard (que liosos son los acrónimos que utiliza) con toques de misterio. Os recomiendo también los otros tres relatos que escribió y que forman el conjunto de The Apollo Quartet.

En definitiva, creo que esta antología es de lectura obligatoria para cualquier aficionado al género y no puedo hacer nada más que recomendarla. Mejora con mucho margen a los anteriores proyectos del editor. No esperéis ciencia ficción de acción, naves espaciales, ni grandes aventuras en el espacio. Ni falta que hace. Los relatos reunidos en esta antología son una muestra de que en los últimos años la narrativa breve está alcanzando cotas de excelencia. Espero que Mariano Villarreal y sus colaboradores continúen ofreciéndonos trabajos como este muy a menudo. Va a ser difícil repetir tan buena alineación de autores y relatos, pero oye, espero que lo intenten. Cuentan con un comprador seguro.

Otras opiniones: El rincón de Koreander.