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dimecres, 31 de gener del 2018

Éxodo - David Luna

Ya he comentado en varias entradas anteriores que me encanta que en los dos últimos años haya aparecido una nueva tendencia en el mundo editorial que está dando mucha importancia a las novelas cortas. El caso que hoy nos ocupa, la editorial Apache y su colección Biblioteca de ciencia ficción en español, tiene la particularidad que las novelas que publican han ganado el Premio UPC o el Alberto Magno. En esta colección encontraréis novelas muy divertidas, como Superextragrande de Yoss, o una obra maestra de la ciencia ficción como Mala Racha de José Antonio Cotrina.

La protagonista de esta entrada es la última ganadora del Premio UPC: Éxodo (o como salvar a la reina) de David Luna. 
En un futuro lejano la humanidad ha conseguido llegar a las estrellas y colonizar un planeta que hemos llamado Zigurat, pero la fauna y la flora autóctonas, de gran tamaño, no facilitan demasiado la labor. A lo largo de las generaciones los grupos humanos han evolucionado hasta una estructura social y reproductiva parecida a la de una colonia de abejas o hormigas, con castas de guerreros, exploradores, clérigos, y una reina que tiene en exclusiva en la colonia la capacidad reproductiva. 
La historia se centra en la migración que debe efectuar uno de los grupos hacia latitudes superiores del planeta para intentar compensar el incremento de la temperatura durante el cambio de estación. El narrador en primera persona de la novela es el jefe de seguridad de la colonia, y, aunque insiste en repetidas veces que los protagonistas son humanos, se me ha hecho difícil visualizarlos como tales. Los cambios fisiológicos y de comportamiento que presentan, cómo se relacionan con los (enormes) habitantes originarios del planeta, su alimentación, su reproducción... durante gran parte de la historia he imaginado a los protagonistas como una mezcla entre humano y himenóptero un poco extraña. Creo que es un acierto de la ambientación, que es uno de los puntos fuertes de la historia, aunque no el único.
Es una novela corta adictiva, difícil de dejar, de ritmo altísimo y que no da tregua al lector en ningún momento. Una mezcla muy interesante y equilibrada de especulación, acción y misterio. Os la recomiendo sin ninguna duda.

Si he conseguido despertar vuestra curiosidad, tenéis la oportunidad de catar la historia a ver si os convence, ya que en la revista Windumanoth se ha publicado el primer capítulo de la novela, y os aconsejo también que echéis un vistazo a la elaboradísima (como siempre) reseña de Esteban Betancour en su blog. Por mi parte, continuaré pendiente de los nuevos proyectos de David Luna

dimecres, 7 de juny del 2017

Sucesos extraños - varios autores

Una de las series que más triunfó el año pasado fue Stranger things, una historia de aventuras y misterio protagonizada por una pandilla de niños y llena de guiños y referencias a películas y series de los años 80: ET, los Goonies, Ojos de Fuego, Aliens, Stand by me,... La serie es muy entretenida, si tenéis ocasión de verla os la recomiendo.

Aprovechando el tirón la Editorial Apache publicó la antología Sucesos extraños, formada por ocho relatos que mezclan el misterio con referencias a la vida de los niños y adolescentes en los años 80 en nuestro país. La premisa era prometedora y la alineación de autores muy interesante, así que cuando se publicó en formato digital después de ser nominada a la mejor antología en los Ignotus, no dudé ni un minuto en comprarla.
Encontraréis historias llenas de bicicletas, pantalones cortos, largos veranos de tardes aburridas, abusones, amores infantiles, primeros besos y referencias a porrillo a la cultura popular de la época. A mi me pilla de lleno y he visto reflejadas algunas escenas de mi infancia, pero no sé qué pueden llegar a pensar lectores más jóvenes. En los diferentes relatos aparecen productos, series o personajes populares en los que no pensaba desde hacía años (los chicles Cheiw, el Frigurón, o El halcón callejero, por ejemplo) y en momentos la nostalgia me ha afectado, debo reconocerlo. Por otro lado, algunas de las referencias creo que están colocadas con calzador, demasiado forzadas. 
El principal problema de la antología es que la mayoría de los relatos tienen un tono parecido, siguen una estructura similar pero cambiando la situación que genera la intriga, y la lectura se hace a momentos repetitiva. Sólo un par de historias salen de la norma. Paso a comentar aquellos relatos que me han tocado, que me han emocionado, ya sea por lo que cuentan o por cómo lo cuentan. Con eso no quiero decir que el resto no sean buenos relatos, pero no me han convencido.

La Poza, de David Jasso, es un relato agobiante; este autor siempre consigue provocarme esta sensación, sobre todo cuando el agua es un componente importante en la narración. Aunque es menos agobiante que otros de sus  relatos, ya que dedica mucho tiempo a presentarnos los personajes y la situación antes de llegar  a la parte más interesante del relato. El protagonista es un joven que está en un pueblo de vacaciones, pero no se acaba de integrar con los jóvenes de su edad del lugar. Durante las fiestas del pueblo no se le ocurre nada más que seguir a la pandilla de la chica que le gusta cuando deciden ir a bañarse al río. Siempre digo que tengo que atreverme con sus novelas, pero me da miedo... 

Carlos J Lluch me ha sorprendido con Recuerdos. La historia trata sobre un joven que ve visiones que sólo el percibe. Concretamente de un coche y un personaje extraños, siempre en el mismo lugar del pueblo en el que está de vacaciones. La única que le cree es la chica de la que está enamorado. Estaba convencido que le había visto el truco muy pronto al relato, pero el final me ha parecido sorprendente y original dentro del subgénero del que trata, y eso es difícil.

En El prisionero David Luna consigue dar una vuelta de tuerca más al personaje del vampiro en un relato muy interesante y original, pero que no sé si acaba de entrar en la dinámica de la antología. Es el que veo más desconectado de la tónica general, aunque eso no quiere decir que no me haya gustado. 

El relato más original, y el que más me ha gustado, es Nora a través del monitor, de Javier Castañeda. Un joven adicto a los videojuegos compra una revista en la que regalan un juego diferente a los demás, con una chica como protagonista y que trata temas a los que no está acostumbrado. Las decisiones que tome en el juego afectarán a su vida real, pero de una manera que me ha sorprendido. Creo que la historia se ve constreñida por la longitud y por tanto el final es un poco apresurado. Seguramente daba para un relato más largo o una novela breve, la premisa lo merece.

En definitiva, una antología un tanto irregular, repetitiva por la estructura de los relatos, pero con algunas historias muy interesantes y recomendables. Si tenéis nostalgia de los ochenta disfrutaréis con este libro, seguro.

divendres, 14 d’octubre del 2016

Entrevista a Javier Castañeda

Me apetece mucho ofreceros esta conversación con Javier Castañeda, ya que es a un autor al que sigo casi desde sus inicios como finalista y ganador del premio Alberto Magno y, relato a relato, he ido siguiendo su premiada trayectoria. Un escritor original y con muchas cosas que decir. Os dejo con la entrevista que tuvo la amabilidad de concederme.

DoE: Gracias por responder a estas preguntas Javier. Aunque tus relatos han aparecido diversas veces por el blog puede que alguno de los lectores no te conozca. Cuéntanos quién es el escritor Javier Castañeda, por favor.

JC: Pues soy un profesor de secundaria de filosofía que siempre le ha gustado leer, sobre todo cosas de ciencia y que un buen día decidió ponerse a escribir. Empecé con guiones de cine porque era lo que más se ajustaba a mi forma de narrar (o porque me daba miedo escribir literatura). Pero en vista de que no era posible hacer que los guiones tuviesen una mínima oportunidad de convertirse en algo, hace unos siete años me lancé a escribir una novela. Así a pelo. Me costó encontrar el tono, sobre todo al principio, pero una vez lo hice fue rodado. Pero cuando quise colocarla me encontré con el mismo obstáculo. ¿a quién vendo yo una novela de ciencia ficción si soy un desconocido? Así que ahí decidí empezar a escribir relatos. Quedé finalista del Alberto Magno, lo gané al año siguiente y ahí estoy, luchando por abrirme paso en este complicado mundo editorial.

DoE: Ya sabía que la escritura no es tu principal actividad profesional, y que además perteneces al sufrido gremio de los enseñantes. ¿Tus alumnos conocen tu faceta de escritor?

JC: Al principio me daba mucha vergüenza decirlo y lo ocultaba. Hasta que un amigo también profesor y divulgador de ciencia me dijo que lo que hacemos es guay y que hay que difundirlo. Lo pensé y ahora no solo se lo digo, sino que además les obligo a leer toda mi obra (Es broma). Lo que sí es cierto que intento que mis alumnos lean ciencia ficción porque es uno de los mejores vehículos para trasmitir ideas filosóficas. Así que suelo incluir alguna lectura mía como posible entre otras: Greg Egan o Horror Vacui y muchos sorprendentemente eligen la mía ;) .

DoE: Greg Egan en el instituto...casi casi como en mis tiempos. Tendré que venir a trabajar a tu centro.¿Eres un lector habitual de ciencia ficción o fantasía? Si es así, ¿tienes algún referente? ¿Que autores consideras que te han influenciado?

JC: Más de ciencia ficción que de fantasía, por lo menos que de fantasía épica de la que me declaro un inculto. Si tuviese que nombrar un par de referentes para mí, uno sería sin duda Borges. Toda lo que he publicado hasta ahora lleva algo suyo, el más claro ejemplo se encuentra en “El traductor de dios”: la cábala (tema querido por él), las letras hebreas como el lenguaje de dios, el giro final respecto a la literatura como única salida del mundo… Sin duda es un autor fetiche para mí. Otro sería Alan Moore. Creo que con él aprendí no solo a dar importancia al contenido si no a la forma. ¿Alguien se ha dado cuenta de que la estructura de Horror Vacui está basada en los anexos que se encuentran en Watchmen al final de cada capítulo? Me encanta como se completaba la historia con esos apéndices. Pero Moore juega con la forma en muchas otras obras, sobre todo en la Cosa del Pantano, una etapa menos conocida de él pero muy recomendable. Por último otro autor fetiche es J. G. Ballard. Veo menos influencia de él en mí, ya me gustaría escribir la mitad de bien que él, pero sus obsesiones y su prosa es algo que todavía me hace sentir pequeño.

DoE: ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al dia? ¿Eres caótico o metódico?

JC: Pues el caos se ha impuesto al método. Hace años, antes de tener una niña, sí escribía todos los días. Ahora escribo cuando puedo. No es que sea caótico, pero es imposible tener una disciplina con una vida familiar de por medio. Por lo menos lo es para mí. Así que voy aprovechando los huecos que veo, cuando todo el mundo se ha ido a dormir, despertarme pronto… Y el tiempo que dedico también me lo impongo dependiendo de si tengo fecha de entrega o no. Si la hay, robo un poco más de tiempo a mi familia (mi mujer Susana es muy comprensiva). Esa es la razón de que me vengan muy bien los concursos, porque me obligan a escribir.

DoE: Sé de lo que me hablas... Tu “especialidad” es la narrativa breve, entre el cuento largo y la novela corta.  Hay alguna razón en especial para haber escogido este formato?

JC: Ya he señalado que empecé con una novela (370 páginas ni más ni menos) y que escribir relatos fue casi por necesidad editorial. Pero ahora me encuentro muy cómodo en las novelas cortas. Creo que es un formato perfecto. Da tiempo a desarrollar bien una trama, personajes y es lo suficientemente corta para no tener necesidad de meter paja. O sea que seguro seguiré escribiendo novela corta. Y como comentaba Ken Liu en Salamanca, también el relato te permite experimentos narrativos y temáticos que en novela no serían posibles.

DoE: ¿Tienes pensado escribir alguna obra más extensa?

JC: Sí, no solo tengo una escrita (¿lo he dicho ya?, no vaya a ser que haya un editor leyéndome y no se entere, una novela de ciencia ficción donde el worldbulding y los personajes son lo principal), si no que estoy escribiendo ahora otra, una fantasía urbana en Barcelona en la que un mortal se enfrenta al diablo por su alma en un duelo de astucia. Veremos cuando seré capaz de terminarla.

DoE: Suena bien. De momento tu trayectoria es envidiable: diversos premios y menciones, participación en antologías de éxito… ¿Como lo llevas? ¿Te lo esperabas cuando empezaste a escribir?

JC: Mentiría si dijese que no me lo esperaba para nada. Hasta cierto punto soy consciente de que escribía bien y que tenía unos buenos textos, pero entraban en juego tantos factores que no tenía en cuenta, que más bien era un insensato por pensar que eso era suficiente para ganar y llegar al reconocimiento. Ahora que sé un poco más cómo funcionan los concursos, creo que ya no espero tanto y me sorprende ser finalista mucho más que antes. Llegar a ser finalista de un premio es lo más meritorio. Ganar o no, depende de muchos factores como que el jurado, que tiene unos gustos determinados, sintonice con tu obra, algo de suerte, con quién compites… La idea de que hay una obra mejor que otra de manera absoluta es un error en el que yo caía. Ahora sé que hay unas obras mejores que otras dependiendo para quién.

DoE: Tu novela breve “Horror Vacui” ha sido publicada por la editorial Apache. ¿Que se siente al tener entre las manos tu primera novela publicada? ¿Que tal han ido las críticas? ¿Y las ventas?

JC: Participar en una antología no es lo mismo que publicar en solitario. Sin duda es muy gratificante ver tu nombre en la portada, algo que has escrito tú, con un portadón como el de Edu Quiza como umbral de entrada… La verdad es que te sientes muy bien, sobre todo por que se reconozca tu trabajo. Las críticas han ido bastante bien. Tenía un poco de miedo porque Horror Vacui es tal vez la novela de corte más clásico (si el cyberpunk se puede considerar clásico) de las que tengo. Pero eso creo que ha ayudado a conectar más con el lector Se le ofrece lugares comunes dentro de la ciencia ficción donde se puede encontrar más cómodo. Aunque después, las reflexiones filosóficas, la estructura fragmentada… le exigirá un pequeño esfuerzo para poder disfrutar a fondo de ella. Y han dicho cosas muy buenas sobre ella, incluso que mi estilo recordaba a Philip K. Dick. Eso ya son palabras mayores.

DoE: Permíteme que te diga que tus relatos no son fáciles. Acostumbran a tener varias lecturas y giros en la trama que descolocan un poco. Lo considero un riesgo, pero proporciona originalidad a tu obra. ¿Lo planeas así desde un principio?

JC: Sí. La mayoría de mis relatos nacen de la necesidad de trasmitir una idea filosófica (o varias). Después intento siempre incluir varias capas de lectura y entre ellas una más superficial. En eso me ayuda mi formación cinematográfica. Intento que todos mis relatos tengan estructura de cine, con sus puntos de giro y su acción claramente expuesta, para que aquel que busque entretenimiento pueda también encontrarlo. Horror Vacui es un thriller tecnológico, “El traductor de dios” creo que tiene una historia de terror (por lo menos así nació) que puede enganchar a lectores de este género. No hablemos ya de “El abismo mecánico” que deja mal cuerpo. Pero debajo de esa lectura digamos más superficial (no lo digo de manera despectiva si no porque es la historia que lleva el peso de la acción), se encuentran lecturas más profundas donde abordo problemas filosóficos de gran calado. Y sí, creo que esto es marca de la casa, y alguien acostumbrado a narrativa más convencional le puede chocar. Pero me gusta sacar al lector de su zona de confort. Eso es lo que hace la filosofía y ahí es dónde comienza la reflexión. O sea que seguiré ofreciendo historias de este tipo, aunque también me planteo otras más comerciales (que no carentes de originalidad).

DoE: Tu relato “Jinetes de la tormenta” ha recibido una mención del jurado del premio UPC. ¿Nos puedes contar un poco el argumento de la novela? ¿La podremos leer pronto?

JC: “Jinetes de la tormenta” es el relato que más me gusta de los que he escrito hasta ahora. Contiene una temática que se ha abordado muy poco, por no decir nada en la ciencia ficción (y en la literatura en general), que es: ¿Cómo es posible la comunicación? ¿Cuál es el significado de una palabra? Sí, hay ciencia ficción lingüística que explora algunos de estos conceptos. Tenemos Empotrados de Ian Watson, La Ciudad Embajada de China Mieville que toca este aspecto o La historia de tu Vida de Ted Chiang, por citar algunos. Pero todos ellos se basan en la hipótesis de Sapir-Whorf, que el lenguaje determina una concepción del mundo diferente. En este caso yo abordo la hipótesis contraria: el lenguaje nos proporciona un mundo común. ¿Cómo es eso posible? Pues lo explico a través de la historia de amistad de una niña Nepalí que contacta con un extraterrestre a través de una antena cósmica. La novela narra el intento de comunicación, de cómo, sin que el alien sepa nada de la Tierra, puede explicarle palabras terráqueas. Y por si esto era poco, al mismo tiempo la niña intenta traducir a palabras occidentales conceptos budistas. Así que es un doble salto mortal, pero creo que me ha quedado bastante redonda. Eso sí, voy a exigir del lector que ponga mucho de su parte, pues no solo la cultura extraterrestre es extraña, también la nepalí. Y veremos cuando la publico. Quiero que esté perfecta antes de hacerlo porque la tengo mucho cariño.

DoE: Me lo apunto.También participas en la antología Sucesos extraños de la editorial Apache con el relato "Nora a través del monitor". Explícanos un poco en que consiste este proyecto y de qué va el relato. ¿Hay que haber visto la serie para poder disfrutar de la antología?

JC: No, no hay que haber visto la serie. Está inspirada en la época, al igual que la serie está inspirada en las pelis de los 80, pero ahí acaba todo. De hecho las historias de Sucesos extraños suceden en España. Mi relato es de terror, con varias referencias ochenteras. Es un homenaje al Spectrum, del que era un viciado, y más en concreto a las aventuras gráficas. Cualquiera que tuviese un ordenador en aquella época lo va a disfrutar. Y por supuesto los amantes del terror.

DoE: ¿Algún proyecto nuevo del que quieras hablarnos?

JC: Pues la verdad que estoy embarcado en varios. Desde un guión cinematográfico de ciencia ficción (que veremos dónde llega), un cómic, un relato para una nueva editorial que espero dé mucho que hablar hasta… bueno el otro me lo guardo hasta que sea algo más concreto, no querría gafarlo antes de empezar.

DoE: Vamos a ver si conseguimos crear polémica. Mójate, Javier. ¿Cuáles son los escritores a los que sigues habitualmente, tanto a nivel nacional como internacional? ¿Destacarías alguna novela en concreto de las que has leído últimamente? 

JC: De los actuales destacaría a Ken Liu, Ted Chiang (que desgraciadamente se prodiga poquísimo) y a Greg Egan que aunque hace esfuerzos infinitos por perder lectores, siempre hay que estar atento a sus aportaciones. También soy seguidor incondicional en cómic de Miguel Ángel Martín, cuya obra también ha sido de inspiración para mí. Y una novela que me gustó mucho es The First Fifteen Lives of Harry August de Claire North y en castellano La mirada extraña de Felicidad Martínez me sorprendió gratamente. El tema alienígena me gustó mucho. Y también voy a romper una lanza a favor de la novela gráfica y ahí Superman: Secret Identity de Busiek que leí hace poco me pareció una auténtica obra maestra.

DoE: ¿Cómo ves el panorama editorial del género en España? ¿Qué opinas de la aparición de tantas editoriales “pequeñas” que se atreven a publicar nuevos escritores?

JC: Con el panorama editorial español soy pesimista en general y muy pesimista en cuanto a ciencia ficción de autores españoles. Es un género que en España es minoritario y fuera del famdom no me parece que tenga muchos seguidores. Y si encima eres español, pues nos quedamos para eso, editoriales pequeñas. Y no me quejo, porque cuando durante la crisis quebraron Ajec, ngcFicción y otras recortaron sus publicaciones de españoles al mínimo como Bibliópolis el panorama era apocalíptico. Ahora por lo menos podemos publicar, en microtiradas, pero hay algo de luz. ¿Quién sabe? Tal vez un día llegue el Crepúsculo, el Walking Dead o el Juego de Tronos de la ciencia ficción y de repente se ponga de moda el género y podamos salir de este pequeño gueto en el que estamos. Mientras tanto seguiremos intentando que nos quiten la etiqueta de literatura menor.

DoE: Si quieres añadir algo más...

JC: Que ha sido un placer charlar contigo y poder compartir mis inquietudes con los lectores. Necesitamos más iniciativas como la tuya para dar a conocer el género y que los lectores le pierdan el miedo. Muchas gracias.

DoE: Muchas gracias a ti, Javier. Te deseo muchísima suerte con tus nuevos proyectos.

dimecres, 28 de setembre del 2016

Entrevista a David Luna

Será por deformación profesional, pero me gusta trabajar por objetivos. Para este año el principal era impulsar la sección de entrevistas del blog, que la tenía (y tengo) muy parada, pero se me ha tirado el tiempo encima. Vamos a darle un poco de vidilla a esta sección con el flamante ganador del premio UPC 2016, David Luna. 
Su obra no es desconocida para mí, primero leí un relato suyo publicado en la recopilación El abismo mecánico  y posteriormente la novela breve finalista del premio Alberto Magno el Ojo de Dios. Es un autor muy interesante con muchas cosas que decir y muchos proyectos que presentar en breve. Os dejo con la entrevista que tuvo la amabilidad de concederme.

DoE: Gracias por responder a estas preguntas David. Llevas relativamente poco tiempo escribiendo, y a lo mejor algunos de los lectores del blog no te conocen. ¿Quién es David Luna?  
 DL: Pues soy un amante de la literatura que decidió dar el salto y comenzar a escribir para participar en concursos primero y terminar publicando después. Todo ocurrió hace unos tres años y medio, cuando me presenté a mi primer concurso literario y lo gané. Eso me impulsó a continuar y, a partir de entonces, no he dejado ni de escribir ni de, por fortuna, ir obteniendo aquello que me propuse.
A parte de lo literario, comentar que trabajo en la Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha ubicada en el Alcázar de Toledo (como ves nunca me separo de los libros) y que mis otras grandes pasiones son el cine y viajar, cuanto más lejos, mejor.

DoE: Aunque la literatura no sea tu principal actividad profesional eres un autor bastante prolífico. ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al día? ¿Eres un escritor caótico o metódico?

DL: Antes era más fácil contestar a esta pregunta. Ahora, con tantas presentaciones, conferencias, convenciones, redes sociales, revisión de galeradas, etc. ya no lo tengo tan claro (risas). Cuando lo comenté, otros colegas me explicaron que el acto de escribir en sí ocupa la mitad del tiempo que le destinas, con suerte. Y es que en la actualidad, el autor debe hacer mucho más que teclear.
En circunstancias normales, empleo unas dos horas al día más o menos. Y lo cierto es que no podría hablar de métodos. Simplemente me lo pide el cuerpo. Necesito escribir.

DoE: ¿Eres un lector habitual de ciencia ficción o fantasía? Si es así, ¿tienes algún referente? ¿Qué autores consideras que te han influenciado?

DL: Yo leo de todos los géneros, pero he de reconocer que la ciencia ficción vence por goleada al resto. Ya no solo porque es con lo que más disfruto, sino porque además me ayuda a nivel profesional.
No soy muy de referentes, pero si tuviera que elegir, diría que Philip K. Dick, Bacigalupi, Stephenson, Gaiman… Cada uno a su modo, aunque al final bebes de todo lo que lees. Y no solo de lo que lees, sino de lo que ves y vives. Si no hay sinceridad en lo que cuentas nadie te creerá. Mentir no es fácil.

DoE: Hace poco la editorial Apache libros publicó tu primera novela, El Ojo de Dios. Para un escritor novel puedo imaginar que es un momento que genera una gran ilusión. ¿Qué sentiste cuando la tuviste en tus manos por primera vez? ¿Ha tenido una buena acogida a nivel de críticas y venta?

DL: Fue una sensación extraña. Como si no terminaras de creértelo del todo. La obra deja de ser tuya una vez que se publica y pasa a ser del lector. Te sientes… desnudo. Piensa que todo el mundo podrá leerla y opinar. No es fácil.
También sientes cierta responsabilidad. Deseas, por aquellos que apostaron por ti, que se venda bien, que nadie pierda dinero. Es una sensación agridulce.
Y sí, la obra está gustando bastante y las ventas van mucho mejor de lo que esperaba. De hecho, ha tenido que reimprimirse. Lo mejor es cuando te llegan comentarios positivos procedentes de personas que no conoces, ya sea a través de Amazon, Goodreads o de las redes. La alegría en esos casos es inmensa. Aunque sin perder de vista que nunca podrás gustar a todo el mundo. Debes mantener la cabeza fría. Ya lo decía Kipling: Si te encuentras con el triunfo y la derrota, trata por igual a ambos impostores.

DoE: ¿Tienes planteado regresar al escenario de la novela de El Ojo de Dios o prefieres que cada historia tenga su universo?

DL: El Ojo de Dios se escribió como una precuela de un relato con el que gané un concurso en la Cadena SER que conmemoraba el 75 aniversario de “La guerra de los mundos” y he escrito otros relatos, todavía inéditos, en ese universo, así que, sin duda, seguiré haciéndolo en el futuro. Mi idea era narrar con diversas historias independientes y a su vez interrelacionadas la historia del intento de conquista y colonización del Planeta Imposible. Pero recalco lo de historias independientes, pues, a pesar de las numerosísimas peticiones por parte de los lectores de una segunda parte para “El Ojo de Dios”, no la habrá como tal. Si leemos la obra con atención, no la necesita. Prefiero que el lector interprete y cree por sí mismo antes que defraudar unas expectativas imposibles de satisfacer. Eso sí, no descarto que Deill Nerv reaparezca. Tal vez, de secundario. Ya veremos. De momento, no hay proyecto Planeta Imposible a la vista.

DoE: Voy a continuar preguntándote por tus sentimientos, David. El pasado viernes 23 de setiembre recogiste el Premio UPC en Barcelona. ¿Puedes explicarnos cómo fue la experiencia?

DL: Una palabra lo describiría: inolvidable. Lo pasé genial. Me trataron muy bien, con mucho cariño, y en especial mi admiradísimo Miquel Barceló. Me recibió con los brazos abiertos y no me dejó solo ni un instante. Es un auténtico sabio, un hombre del Renacimiento. Fue una gozada hablar largo y tendido con él. Para mí fue un sueño hecho realidad. Que fuera el principal responsable de que mi novela se llevará un premio de tanto prestigio para mí incrementa aún más, si cabe, su valor. Lo cierto es que la novela le entusiasmó.

DoE: ¿Cuáles son las temáticas que tratas en Éxodo? ¿Vamos a poder leerla pronto?

DL: Fundamentalmente, la deshumanización de la sociedad, que suelo tratar en mis obras pues me perturba muchísimo.
La obra, que en realidad se titula “Éxodo (o cómo salvar a la reina)”, narra una migración estacional de una comunidad de humanos asentados en un extraño planeta desde hace unos cinco siglos. En ese tiempo han evolucionado a una velocidad inaudita hasta algo distinto, casi inhumano. El protagonista, capitán de la Guardia Real, se resiste a ese proceso al tiempo que intenta mantener con vida a la colonia en un peligrosísimo y frenético viaje hacia la salvación.
Por supuesto, el texto contiene una gran cantidad de lecturas, de críticas y de temáticas secundarias, pero esas prefiero no desvelarlas y así que cada uno pueda interpretar la obra a su modo.
La novela aparecerá, si los plazos se mantienen, para el día del libro de 2017. En digital, se encargará la Universidad Politécnica de Cataluña y, si las negociaciones fructifican y así parece que será, en papel se hará cargo Apache Libros.

DoE: Una más a la pila. De momento tu obra está formada exclusivamente por narrativa breve. ¿Hay alguna razón en especial para haber escogido este formato? Aunque sé que pronto vas a dar el “salto” a la novela. Cuéntanos algo más de este proyecto, por favor.

DL: El formato corto me parece maravilloso. Te permite entregar obras muy dinámicas, pero con posibilidades de profundización. En los tiempos que corren, en que lo breve es premiado, creo que el formato de novela corta debería potenciarse. Además, el relato y la novela corta siempre han sido unos productos muy de la ciencia ficción, que se desarrolló fundamentalmente con estas extensiones a través de las revistas norteamericanas. Para remate, algunos de los grandes premios en España como el UPC mencionado, el Alberto Magno o el Domingo Santos premian este tipo de obras y yo las escribí exprofeso para estos certámenes.
Pero no nos podemos quedar estancados. Este otoño, en efecto, daré el salto al formato largo con la novela “Laberinto Tennen”, que mezclará la ciencia ficción con la fantasía, la aventura con la espiritualidad y la luz con la oscuridad en un futuro donde la Nueva Inquisición ha sumido al mundo en una especie de Neomedievo al prohibir el uso de la tecnología.
Y ya sabes de la calidad de las ediciones de El Transbordador… Estoy deseando que el proyecto vea la luz y poder daros más detalles.

DoE: Más madera... otro más a la pila. He visto en las redes sociales que has comentado que estás trabajando a tope en diversos proyectos, aparte de “Laberinto Tennen”. ¿Nos cuentas algo más?

DL: Muchos, sí. Pronto, creo que en noviembre, mi relato “El prisionero” formará parte de la antología “Sucesos extraños”, basada en la estética de la exitosa “Stranger things” de la mano de Apache Libros.
Ese mismo relato también se está adaptando a cómic por el extraordinario dibujante Edu Quiza. Y bueno, hay otras cosillas que de momento he de reservarme.

DoE: Lástima, no hemos conseguido la exclusiva. No te salvarás de las preguntas en que te obligaré a mojarte, David. ¿Cuáles son los escritores a los que sigues habitualmente, tanto a nivel nacional como internacional? ¿Destacarías alguna novela en concreto de las que has leído últimamente? 

DL: De los internacionales, a Paolo Bacigalupi, Neal Stephenson, Lois McMaster Bujold, Connie Willis, entre otros muchos… Y de los nacionales, a Guillem López, Emilio BuesoJavier Castañeda… uf, la lista sería demasiado extensa.
En cuanto a novelas concretas, me gustó mucho Challenger, de Guillem López, e Iris, de Edmundo Paz Soldán.

DoE: ¿Cómo ves el panorama editorial del género en España? ¿Qué opinas de la aparición de tantas editoriales “pequeñas” que se atreven a publicar nuevos escritores?

DoE: Creo que está extraordinariamente activo. El género suele potenciarse en situaciones de crisis, ya sea por su carácter de evasión en unos casos o de crítica mordaz en otros, y es un auténtico placer que se haya producido un nacimiento masivo de pequeñas editoriales valientes dispuestas a apostar, entre otras cosas, por la literatura patria. Están cubriendo un espectro desatendido y que parece que está dando buenos resultados. Se me vienen a la cabeza Apache Libros, El Transbordador, Dilatando mentes, Aristas Martínez, Nevsky, Palabras de agua, Sportula, Tyrannosarus Books, Cazador de ratas… Sin olvidar la magnífica revista Supersonic. Desde aquí, felicito a sus responsables (¿o es irresponsables?).

DoE: Si quieres añadir algo más...

DL: Tan solo darte las gracias por la entrevista y por el trabajo que llevas a cabo en tu estupendo blog. Necesitamos a más gente como tú.
Y por supuesto, animar a todos a que lean género en español. 

DoE: Muchas gracias, David. Te deseo muchísima suerte con tus nuevos proyectos.

divendres, 29 d’abril del 2016

El ojo de Dios - David Luna


Los lectores habituales del blog ya sabéis que tengo una cierta debilidad por el premio Alberto Magno. Era casi inevitable que cuando David Luna me ofreció la posibilidad de leer su novela breve finalista en la edición del año pasado, El ojo de Dios, publicada por Apache Libros, no pudiese rechazar la oferta.

Ya había leído el relato del autor publicado en la antología El abismo mecánico, y, aunque no fue de los que más me gustó, si que demostraba su buen quehacer.
La novela nos sitúa en la colonia de un planeta que la humanidad ha comenzado a terraformar, pese a que tiene vida vegetal y animal exhuberante, en el momento en el que llega un auditor imperial, el narrador de la historia, para controlar la extracción y envio de los recursos que proporciona el planeta. Una variedad de Coltán, principalmente. 

El auditor se enfronta a la escasa colaboración de los residentes civiles y militares de la colonia, y a los problemas que conlleva la adaptación a las condiciones atmosféricas del planeta.
La trama es enigmática, y utiliza algunos recursos interesantes para situar en poco tiempo el misterio al que debe enfrentarse nuestro protagonista. El estilo del autor es directo, poco descriptivo, y consigue con éxito plantear  una situación muy intrigante que consiguió despertar mi interés de inmediato. El world-building está muy bien logrado, hay muchos detalles imaginativos. Durante gran parte de la novela, debido a las acciones del protagonista, se respira un ambiente entre lisérgico y enfermizo que en algún momento me ha desconcertado, pero creo que está bien conseguido y ayuda a la ambientación.

El principal problema es que todo lo que promete la historia en el primer tercio de la novela no acaba de llegar a buen puerto. La causa principal es la longitud de la novela. Soy un gran fan del formato de la novela breve, pero en este caso en concreto creo que la historia daba para más, y, por tanto, el final es muy apresurado, dejando demasiados cabos sueltos y enigmas sin resolución. Estoy convencido de que si el autor no hubiese estado encorsetado por el número de palabras que permite participar en el Alberto Magno hubiese conseguido darle un tono diferente  al final de la historia, que creo que lo merece, y el producto final hubiese sido mucho mejor. 
Es una lástima, porque el planteamiento y el escenario son muy interesantes. El autor promete, y por tanto estaré pendiente de sus nuevas aventuras literarias.