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dimecres, 19 de maig del 2021

Después (Later) - Stephen King

Después de mucho tiempo sin leer sus novelas ni estar al caso de las novedades que publicaba,  he vuelto a engancharme a la obra de Stephen King. Es un autor con un estilo con el que me siento muy cómodo y acostumbra a proporcionarme  momentos de lectura satisfactorios. La novela que comentaré hoy, Later, seguramente no estará entre sus 10 mejores obras, pero es muy entretenida y tiene algunos detalles y momentos muy interesantes, así como un tono bastante más cínico de lo habitual que proporciona instantes francamente divertidos. 

Para empezar, os recomiendo que no leáis la sinopsis de la novela, ya que en ella descubriréis que el joven protagonista tiene habilidades especiales pero no menciona en qué consisten (aunque aparecen en la tercera página) y hace un spoiler importante de uno de los ejes principales de la historia que no pasa hasta la mitad de la novela. Puedo entender el secretismo con el tema de los poderes del protagonista, pero he decidido que os voy a desvelar cuáles son para poder comentar la obra con más profundidad. Insisto, se descubren después de 3 minutos de lectura. Pero si preferís entrar vírgenes en la novela, os recomiendo encarecidamente dejar de leer esta entrada en este punto.
El protagonista en ocasiones ve muertos, en eso consiste su poder. Muertos recientes, con los que puede interactuar. Seguro que lo primero que os pasa por la cabeza es lo mismo que me pasó a mi, que King se estaba marcando un Sexto Sentido. 

En cierto modo es así, pero con su estilo, dándole una vuelta de tuerca a la idea. De hecho, al comenzar el segundo capítulo ya deja claro que lo que puede hacer el protagonista "no es como en esa película de Bruce Willis". King explora este  fenómeno con unas reglas diferentes  y involucrando a los adultos en el secreto mucho más de lo que hace Shyamalan. Precisamente es el interés de los adultos por el fenómeno y como intentan sacar beneficio de él el motor de la trama, más que las experiencias del protagonista, que lo lleva bastante bien y en ciertos momentos diría que se ha acostumbrado y no le afecta en exceso la situación.
La historia está narrada en primera persona por el joven protagonista, Jamie, y lo seguiremos a través de su niñez y adolescencia, con los problemas económicos y emocionales derivados de ser hijo de madre soltera y siguiendo la situación política y económica de Estados Unidos en los  principios de la primera década del siglo XXI.

King es un maestro a la hora de utilizar a los niños y los adolescentes como narradores de sus historias, sobre todo si se enfrentan a situaciones poco habituales. Es uno de los temas recurrentes en su bibliografía. La madre del protagonista es agente literaria, o sea que los escritores y sus rarezas también tienen una presencia importante en la trama, otro tema habitual. Si a estos factores añadimos las referencias/homenajes a otras obras muy famosas del autor, la novela está destinada a tener éxito entre sus fans.
Aunque he leído muchísimas historias de King esta es la primera vez que me enfrento a una de sus novelas en versión original y ha sido más fácil de lo que preveía. Plaza y Janes va a publicar la novela en castellano a principios de junio.  Os la recomiendo, es una mezcla muy entretenida de historia de terror y thriller, con mucho sentido del humor y que encaja perfectamente en el universo literario del prolífico maestro de Maine.

dijous, 30 de juliol del 2020

La sangre manda - Stephen King

Noches tórridas de verano superando el insomnio causado por la calor leyendo de forma voraz historias de Stephen King. Esto lo podía haber escrito hace 25 años. Como pasa el tiempo y que poco cambian algunas cosas. En fin...
En el último año he vuelto a coger interés en la obra de King, del que hacía mucho tiempo que no leía nada. Me he puesto al día con su obra a través de novelas y productos audiovisuales. Me faltaba la narrativa breve, formato en el que me siento muy cómodo como lector y en el que el autor se desenvuelve de maravilla. La última colección de 4 novelas cortas La sangre manda ha llegado a mis manos en el momento preciso y ha subido a lo alto de la pila.
He disfrutado mucho de la lectura y os la recomiendo sin dudas si sois amantes de la obra de King, aunque tres de las cuatro novelas tienen ecos de sus anteriores obras y utiliza varios tópicos característicos de su literatura. Me he sentido muy cómodo, como cuando te calzas unas viejas zapatillas que se adaptan a tu pie, pero he echado en falta algo de originalidad.

La primera historia es El teléfono del señor Harrigan. Un joven adolescente de un pequeño pueblo lee novelas en voz alta a un viejo hombre de negocios ya retirado y sin familia que se ha mudado a su pequeña localidad para descansar en su vejez después de una vida dedicada a ganar dinero con sus empresas. La trama alterna la historia del adolescente en su vida cotidiana con la evolución de la relación entre los dos protagonistas. La historia es entretenida y tiene un par de giros sorprendentes, pero me quedo con la sensación de que ya he leído alguna cosa parecida en otras historias del autor.

La segunda historia, La vida de Chuck, es seguramente la más original, pero es la que menos me ha convencido. Está dividida en tres historias cortas cuya única relación es que el protagonista es el mismo, pero en etapas diferentes de su vida. Creo que  podrían ser historias independientes, ya que la relación entre ellas es muy superficial, tanto en trama como en estilo.  Me dejó un poco desconcertado el contraste entre los tres relatos, el primero narra una situación apocalíptica a nivel global, y los otros dos situaciones cotidianas, en algún caso sin ninguna relación con lo fantástico. No sé si el invento acaba de funcionar del todo, el mismo King muestra alguna duda en las notas finales del libro.

La tercera historia es la más larga y la que da nombre a la colección: La sangre manda. Está protagonizada por una protagonista secundaria de varias de sus novelas, Holly Gibney, en su primer papel principal. Parece que King le ha cogido cariño a este personaje. No lo acabo de entender, a mi me resulta un poco cargante, pero valoro su determinación y su  evolución a nivel personal a través de las novelas en las que aparece. Situada después de los hechos narrados en El Visitante, se podría considerar su secuela, tanto a nivel temporal como de trama. Creo que ha encontrado un filón con esta temática y estos personajes y no será la última historia que leamos sobre ellos.

La última historia es La rata, protagonizada por un escritor que tiene un bloqueo creativo y que se desplaza durante unas semanas a una cabaña aislada en la montaña para intentar solucionarlo. Es un cuento de hadas un poco retorcido y lisérgico, en el que no acabas de saber realmente que es lo que ha pasado, pero que tiene un toque de humor cínico que me ha convencido.

En definitiva, una lectura recomendable y muy entretenida. Los que se introducen en la obra de King creo que la disfrutaran más que los lectores veteranos, sobre todo porque muchos de los temas que se tratan en las historias ya los ha tocado en otros relatos y novelas, y en algunos momentos tienes sensación de "deja vú". Aunque si sois seguidores de King estoy convencido que está sensación no será la primera vez que la tengáis, y  es normal que un escritor tan prolífico muestre algunas reiteraciones en sus propuestas literarias. Continuaré pendiente de lo que este gran contador de historias nos vaya a ofrecer en el futuro.

dissabte, 23 de maig del 2020

Mr Mercedes - Stephen King

Después de las buenas sensaciones que me dejó la novela El Instituto y la serie El Visitante me apeteció repescar algunas obras de Stephen King que tenía aparcadas. Me decidí por Mr Mercedes porque descubrí que un personaje que me interesó mucho en El Visitante, la peculiar investigadora Holly Gibney, hacía su primera aparición en esta novela. Era conocedor que había habido alguna polémica con el hecho de que en los libros el personaje sea blanca y en la serie negra. En la serie a mi me funcionó la actriz y el personaje, y consideré que era una polémica de tono racista más que otra cosa. Una vez leída esta novela y conociendo el origen social, familiar, educativo y económico del personaje reconozco que la situación me chirría un poco y puedo entender las posturas contrarias al cambio por parte de sus seguidores. 
Mr Mercedes es una novela negra sin ningún tipo de presencia de lo sobrenatural, cosa poco habitual en la carrera del escritor de Maine. Creo que ha conseguido utilizar tópicos muy habituales de este tipo de género pero dándoles un toque personal y presentando algunos aspectos bastante originales, y el resultado es una historia entretenida y adictiva que recomiendo como lectura ligera.

La historia orbita alrededor de Bill Hodges, un inspector recientemente retirado al que atormenta un caso antiguo que no pudo resolver. Un conductor anónimo embistió con un mercedes robado a un grupo de personas que estaba haciendo cola para entrar a una convención, provocando la muerte de varias de ellas. Divorciado y con una hija con la que mantiene muy poco contacto, entra en una rutina de dejadez personal bastante destructiva, hasta el punto que el suicidio le pasa por la cabeza. Eso cambia en el momento en el que recibe una carta del autor de la masacre que, contra la intención del remitente, le reactiva y provoca que decida volver a investigar el caso por su cuenta. 
La novela sigue el juego del gato y el ratón entre el investigador y el asesino. Me ha gustado que gran parte de la historia se sigue des del punto de vista del antagonista, conociendo su historia, sus motivaciones y sus planes a medida que se le pasan por la cabeza y como los va ejecutando o modificando. En muchas historias de este estilo esto solo pasa al final y gracias a las deducciones del detective, o el villano solo tiene protagonismo en los momentos en que interactúa con el héroe. En esta novela hay dos protagonistas principales, cada uno con su objetivo.

Hodges es un gato viejo, experto en el trato con los mareantes, con pocos escrúpulos y conocedor de muchos trucos, pero necesita de ayudantes para solucionar algunos de los problemas relacionados con el mundo moderno, o sea, con los móviles y con los ordenadores. Se establece así con algunos de los personajes secundarios una relación mixta entre Sherlock-Watson y Maestro-Aprendiz bastante interesante y que tiene algunos momentos muy divertidos y decisivos dentro de la trama.
En definitiva, una lectura entretenida, emocionante y con el estilo adictivo típico de Stephen King que os recomiendo sin duda. 
Con las novelas que me han gustado y que tienen continuaciones acostumbro a acabar las entradas comentando que la segunda parte aparecerá por aquí tarde o temprano. Esta vez no va a ser así, ya que ya he leído la segunda parte, Quien pierde paga (una extrañísima e incorrecta traducción en mi opinión del título original Finders Keepers). Es una historia mucho menor que su predecesora, que podría haber sido una novela correcta si no hubiese forzado la conexión con Mr Mercedes a través de sus protagonistas, que tienen un papel secundario y prescindible. También se presenta en esta segunda parte el eje principal de la tercera novela, Fin de guardia. Ni la presentación ni la sinopsis (a la que no os acerquéis a menos que hayáis leído la primera novela como mínimo) me han atraído, sobre todo porque auguran un giro en el tono general de la saga poco coherente con todo lo escrito con anterioridad. No creo que aparezca por aquí. 

diumenge, 19 d’abril del 2020

El Instituto - Stephen King

En mi juventud devoré casi todas las novelas que Stephen King escribía, recuerdo que mi madre casi me consideraba un adicto. La verdad es que no me faltaba material, era tan prolífico que incluso llegó a publicar obras con un seudónimo. Recuerdo algunos de sus libros con muchísimo cariño, seguramente más por la edad en que los leí y los sentimientos de ese momento vital que no por su calidad literaria, aunque lo considero un gran escritor.  Tiene la capacidad de enganchar al lector explicando situaciones cotidianas, y entonces dar una vuelta de tuerca y hace aparecer algún efecto sorprendente y fantástico, a menudo relacionado con el terror, pero no siempre. 
Esa capacidad siempre me ha fascinado, junto con la habilidad de tocar muchas teclas a nivel literario y casi siempre a gran nivel: sagas, novelas larguísimas, novelas cortas, relatos, terror, fantasía, ciencia ficción, novela negra... incluso algún ensayo. Lo considero un gran referente en la cultura popular de mi generación. Hubo un momento en el que me aparté de su obra y me decanté más por la ciencia ficción y la fantasía, y de las decenas de libros que ha publicado en los últimos años he leído poquísimos. 
Si que he revisitado algunos de sus relatos y he visto varias producciones audiovisuales basadas en su obra, pero he leído más historias de su hijo Joe Hill que de las que ha escrito él. Aún así he estado al tanto de lo que ha ido publicando, y cuando leí la sinopsis de su última novela, El Instituto, me recordó a algunos buenos momentos de juventud y me entraron muchas ganas de leerla.

El Instituto narra la historia de Luke Ellis, un niño de elevadas capacidades intelectuales que, además, tiene leves poderes mentales relacionados con la telequinesia. La trama arranca cuando una noche su familia es asesinada y él es secuestrado y llevado a un misterioso centro llamado El Instituto. En ese centro encontrará a otros jóvenes como él, y le acompañaremos en el descubrimiento de la misteriosa estructura y funcionamiento de las instalaciones y los objetivos de las personas que las dirigen.
La novela toca un par de aspectos que King ya ha tratado en sus obras anteriores. Por un lado los poderes mentales, como en Carrie, Ojos de Fuego o El Resplandor, y por el otro las relaciones de amistad que son tan importantes entre jóvenes preadolescentes, como en El Cuerpo, El Cazador de Sueños o IT. Tiene mérito conseguir narrar de forma convincente este tipo de relaciones durante tantos años y en tantas generaciones. 
El eje del misterio es la existencia y el funcionamiento del centro, con diferentes zonas a las que los residentes son llevados dependiendo del resultado en las sádicas pruebas a los que son sometidos. A mi me ha recordado en algunos momentos a un campo de concentración nazi, pero con una cierta dejadez y relajación.
La novela es muy entretenida y adictiva, he estado atrapado en la lectura intentando saber que les ha pasado a algunos de los protagonistas en las partes misteriosas y desconocidas del complejo. En gran parte del libro seguimos el punto de vista de Luke, pero en la parte final la historia se vuelve coral y narra la acción simultáneamente desde varios ángulos y con un ritmo vertiginoso. La adaptación audiovisual, que ya está prevista, va a ser fácil.

Lo he disfrutado mucho, aunque tenía miedo de no conectar con el estilo del autor después de tantos años. Creo que ha evolucionado en su escritura, en esta novela no ha trabajado tanto la ambientación y la caracterización de los personajes en situaciones "normales" y ha entrado mucho más rápidamente en acción. También  alterna las escenas de forma más rápida, en general tengo la sensación de que el ritmo de la novela es más alto, más típico de un block-buster.
Le pongo algunas pegas, sobretodo relacionadas con el uso de las casualidades y que varias situaciones se resuelven debido a lo buena que es la gente. Lo he visto optimista en este aspecto, y me extraña. Tampoco me ha convencido en exceso la resolución de la trama y la justificación de la existencia del Instituto. Los finales no son el fuerte de King, sus historias siempre se han destacado más por el camino que ofrecen que no por el destino al que llevan.
En definitiva, una lectura muy adictiva y emocionante, que me ha recordado a algunos momentos de mi juventud (ya lejana). Buen ritmo, divertida, emotiva e intrigante. Yo os la recomiendo sin dudas si os apetece este tipo de lectura ligera y desengrasante. Por mi parte , creo que no van a pasar tantos años sin que vuelva a leer al maestro de Maine.