dissabte, 21 de març del 2015

Res no es real - David Gálvez

Recuerdo que cuando se publicó en 2014 la antología Mañana todavía se entabló una discusión (bastante tibia, no llegó la sangre al río) sobre lo que se podía considerar distopía o no y incluso alguien con ganas de provocar se inventó el concepto distopina para hablar del tema. Res no es real, de David Gálvez, se merece un 100% de distopina, sin duda alguna.

En esta brevísima novela que se lee en una sentada el autor nos presenta esbozos de una sociedad cuya supervivencia se basa en el cultivo de fresas. Unos seres enigmáticos, Los que nos vigilan, se encargan de proporcionarles agua, herramientas y cuidan que su hábitat (totalmente cerrado al exterior) no se deteriore. Los habitantes de esta sociedad pagan con creces, porque de manera periódica, cuando se levantan de un sueño sospechosamente largo, descubren que algunos de sus familiares han desaparecido.

Cómo se ha llegado a esta situación es una incógnita, aunque el autor deja ir detalles que permiten intuir como ha ido evolucionando la sociedad. La estructura de la novela está basada en capítulos muy cortos, encabezados por una fecha de cinco dígitos que nos permite seguir el ritmo en que el narrador, de manera poco periódica, nos va explicando su historia. Repite de manera insistente, casi como un mantra, algunas frases y conceptos para remarcar algunas ideas, y lo consigue, sin que se haga pesado el recurso.


Parece mentira que en tan pocas páginas y en capítulos tan breves el autor sea capaz de tocar de manera tan completa temas tan complejos como el lenguaje y su función, aspectos de sociología, de religión, ... incluso algo de botánica aplicada.


Aunque la novela me ha encantado le voy a poner dos pegas. Estoy convencido de que el autor lo tenía así pensado, pero me ha dejado con demasiados interrogantes. Tengo ganas de saber más. La segunda pega es el final, demasiado abrupto para mi gusto. 

Definitivamente la editorial Males herbes se está convirtiendo en una de mis preferidas. Son valientes y tienen buen ojo (al menos conmigo están acertando de pleno). Una de mis próximas lecturas va a ser Punts de fuga, una recopilación de relatos sobre viajes en el tiempo en el que David Gálvez también participa. La cosa promete.


Otras opiniones de la novela: El biblionauta , Fantàstik

dissabte, 14 de març del 2015

En una estación roja, a la deriva - Aliette de Bodard

Como ya comenté en su momento el conjunto de relatos ucrónicos  El ciclo de Xuya de Aliette de Bodard, publicado por Fata Libelli, me encantó. Considero que fue un gran acierto publicar todos los relatos en un mismo volumen, los disfruté mucho más que no cuando algunos los leí de manera independiente porque me facilitó mucho más la introducción en la alternativa temporal propuesta por la autora.

La novela breve que comento hoy, En una estación roja, a la deriva, se sitúa en el mismo universo, y retoma temas y tecnologías ya presentes en algunos de los relatos de la anterior antología, pero la longitud de la obra le permite profundizar un poco más en los personajes y sus motivaciones, factor que a veces quedaba un poco en el aire en su narrativa más breve.

Con un tono pausado y basando  la trama más en las relaciones entre personajes que no en la acción, de Bodard nos sitúa en la estación Prosper. Esta estación espacial está gobernada y controlada por una Mente (una IA que nació de un útero humano, como se narra en uno de los relatos de la antología anterior) y habitada por las diferentes ramas familiares de sus descendientes, de forma que todos en la estación están emparentados. 
La guerra ha provocado que los miembros considerados más aptos de la familia hayan tenido que abandonar la estación, que pasa a ser dirigida por personas que no tienen la formación necesaria, con la inseguridad que eso les genera.

A la nave llega una magistrada exiliada de su planeta, una prima lejana, que es recibida con suspicacia por parte de la dirigente de la estación. La novela se basa en la interacción entre estas dos mujeres (como es habitual en la obra de la autora), con la decadencia de la nave como telón de fondo.  

La historia me ha gustado, pero hay algunos aspectos referentes a la cultura representada que se me hacen muy extraños. Uno son los nombres; me cuesta mucho identificar y relacionar los nombres asiáticos con sus personajes. 
El otro son sus reacciones a las situaciones planteadas en la novela. No entiendo la gran indignación que sufren por cosas que en nuestra cultura serían consideradas irrelevantes o se solucionarían con un par de gritos, y tampoco entiendo cómo aguantan estoicamente en situaciones de máxima tensión. Me intrigan sus reacciones, pero provocan que no acabe de empatizar, considero que todos los personajes están demasiado comedidos, con demasiado autocontrol, y, desde mi punto de vista, eso los hace irreales.

La novela es muy entretenida, con un ritmo tranquilo, pero mantiene la tensión en los momentos necesarios, y el escenario donde transcurre la historia, la estación espacial, está muy bien logrado, de forma que no desentona con el excelente world-building que ha creado la autora en sus obras centradas en esta ucronía.

En resumen: Una lectura totalmente recomendable, como gran parte de lo que nos ofrece esta editorial, pero aconsejaría primero leer los otros relatos para tener la ambientación más clara, más referencias, y así poder disfrutar más de la novela.

Otras opiniones de la novela: Sense of Wonder , Not a review

divendres, 6 de març del 2015

Desconexión - Neal Asher

El mes pasado hice una entrada en el blog sobre  Dark Intelligence, la última novela de Neal Asher ubicada en el universo de The Polity. Decía entonces que Asher no tenía nada que envidiar a los tres ases de la Space Opera británica: Banks, Reynolds y Hamilton. Mencionaba también que me extrañaba que sólo existiese una obra situada en ese universo traducida en nuestro país, Desconexión, así que, con mucha curiosidad, me dispuse a leerla.

Dejando de lado cuestiones editoriales que no controlo ni entiendo, mi suposición inicial era que lo mucho que me gustó Dark Intelligence podía ser debido a la madurez del autor, y al tiempo que ha invertido en explorar su universo y pulir los detalles de las historias situadas en él, y que, seguramente, sus obras anteriores no tuviesen ese punto de genialidad que su última novela presentaba, por eso no se continuó con la saga de Cormac después del primer libro. Una vez leída Desconexión, creo que no iba muy desencaminado. Aunque tengan un estilo narrativo y una estructura muy parecidos y ya muestre trazas de lo que Asher es capaz de hacer, esta novela no llega a los niveles de Dark Intelligence, y puedo comprender que, si las ventas no fueron suficientes, no se continuara con la saga.

Desconexión es básicamente una novela de aventuras protagonizada por un agente de inteligencia a las órdenes de la IA que gobierna la tierra, que presenta muchas habilidades y gadgets, llamado Ian Cormac. Fácilmente se puede asimilar la historia a una protagonizada por James Bond o Jason Bourne (al que se parece mucho el retrato de la portada), pero con una ambientación de space-opera. 

Después de solucionar una misión complicada la agencia decide "desconectarle", o sea, cortar su conexión directa con las IA, ya que después de muchos años en esta situación había perdido humanidad, y, por tanto, eficacia en sus misiones, ya que era fácilmente detectable. Una vez sufrida esta desconexión a Cormac le encargan una nueva misión. Debe investigar las causas de una explosión en el runcible (tecnología mediante la cual se puede realizar el viaje interestelar) de un planeta, que ha provocado la aniquilación de toda su colonia humana. Mientras Cormac se va adaptando a su nueva situación y va conociendo al equipo que le acompañará en su nueva aventura, uno de los malhechores supervivientes de su anterior misión planifica su venganza contra él.


La novela es entretenida, pero no deja poso, ni creo que lo pretenda. Es un blockbuster de ciencia ficción escrito con solvencia, nada aburrido, pero que visita muchos lugares en los que los lectores habituales de este género ya hemos estado: robots y IA, viajes interestelares, planetas con diversas ecologías y ambientación, alguna especie alienígena con mala leche y muchas dosis de acción. Normalmente para mi estos ingredientes son suficientes para disfrutar si están bien mezclados y de manera original, pero no es el caso. No digo que la historia sea mala, pero con estos mismos mimbres el mismo escritor hizo una cesta mucho mejor que esta. 
Supongo que si hubiese leído primero esta novela mi valoración global sería un pelín mejor, así que si os gusta la space-opera y buscáis una lectura ligera, os la recomiendo sin dudas.

Por mi parte, no creo que siga las aventuras de Cormac, ni que invierta mi escaso tiempo de lectura en otras novelas anteriores situadas en este universo, pero si que continúo interesado en lo nuevo que publique Asher, y seguramente la continuación de Dark intelligence aparezca por aquí. 

dilluns, 2 de març del 2015

Amanecer - José Antonio Cotrina

Es definitivo: me declaro fan incondicional de este autor. Ya comenté en mi entrada anterior sobre las dos novelas breves publicadas por Palabaristas, Luna de locos y Salir de Fase que el estilo de Cotrina me encanta y que me había sorprendido con sus temáticas y su imaginación. Después de leer Amanecer (ganadora, entre otros, del Alberto Magno, premio por el que ya siento un respeto importante) me reafirmo con convicción. Es evidente que su inventiva le permite enfrentarse a diferentes géneros con garantías, y pronto aparecerá por aquí alguna de sus novelas, aunque el género en que están clasificadas no acabe de atraerme como norma general.

Amanecer es un relato largo, de unas 70 páginas, que narra la historia de Joaquín, un joven que se despierta una mañana descubriendo que el tiempo se ha parado. La ciudad está vacía, el aire es denso, los sonidos no se transmiten  y no hay ni rastro de ningún ser humano. 


Cotrina consigue mezclar satisfactoriamente el género de terror (con sensaciones muy agobiantes y angustiosas en las primeras del relato), con el género de aventuras de supervivencia en este extraño escenario de un amanecer perpetuo post-apocalíptico, pero sin apocalipsis evidente. Una mezcla muy original que me ha sabido a poco.


Un pequeño reproche: el final, demasiado apresurado para mi gusto. Creo que le faltan 15-20 páginas y alguna indicación más para acabarlo de cerrar completamente y así poderlo disfrutar más. Esta sensación se está volviendo recurrente con muchos de los relatos que leo últimamente. A lo mejor es culpa mía por pedirle algo que no debe tener al formato de la narrativa breve.


Para terminar este breve comentario quiero hacer un inciso sobre la editorial Palabaristas, de la que, a lo tonto, he leído y comentado casi  todo su catálogo de ciencia ficción. Les agradezco la política de publicación a bajos precios de literatura de ciencia ficción de calidad (como el relato comentado hoy, Amanecer, disponible en Lektu a partir de 1 euro), y espero de verdad que les sea rentable y que continúen con esta linea. Desde aquí cuentan con mi apoyo.

dilluns, 23 de febrer del 2015

La mutación sentimental - Carme Torras


Nota: El comentario sobre esta novela se publicó originariamente en Fantàstik, una web especializada en la ciencia ficción publicada en catalán en la que tengo el gusto de participar.


Por suerte para aquellos de vosotros que no leéis en catalán la editorial milenio publicó la traducción al castellano, y en el enlace incluso podéis leer un fragmento de la novela para ver si os convence (si no lo consigo yo antes). No dudéis en echarle un vistazo.


En el blog Rucs elèctrics  encontrareis los resultados de una votación que lleva tiempo abierta para decidir cual es la mejor novela de ciencia ficción escrita en catalán. El podio resultante hasta el momento es bastante mediático y no me sorprendió: dos novelas de Manuel de Pedrolo y La pell freda, de Albert Sánchez Piñol
La que sí que me sorprendió fue la novela que estaba en cuarta posición, La mutació sentimental, de Carme Torras. Conocía a esta premiada autora barcelonina por su participación en la recopilación Alucinadas, de futura publicación en papel por Sportula, y su relato no fue de los que más me convenció, francamente. Pero  viendo los premios que había recibido y lo bien valorada que estaba por gente de cuyo criterio me fío, decidí darle una oportunidad. Gran acierto, que gran novela.

La historia se sitúa en el siglo XXII. En la sociedad ideada por Carme Torras hay avances tecnológicos muy interesantes: coches voladores, mejoras médicas, modificaciones a nivel nervioso,... pero el principal es la presencia de los ROB, ayudantes cibernéticos móviles que acompañan, guían, protegen y organizan la vida de sus PROP (propietarios) humanos. Si Asimov y sus robots os vienen a la cabeza, vais bien encaminados. La comodidad con la que han vivido los seres humanos en las últimas décadas gracias a estos aparatos (que interpreto como una evolución muy preocupante de los smartphone que llevamos todos en el bolsillo), ha provocado que su nivel de madurez emocional sea muy diferente al nuestro y que haya muy poca interacción entre ellos.

Mis últimas lecturas se caracterizaban porque contenían mucha acción, y puede que el punto pausado que proporciona La mutación sentimental sea precisamente lo que necesitaba y por eso la he disfrutado tanto. Y es que, de acción, lo que se dice acción, no hay demasiada en esta novela. Lo importante son los personajes, lo que sienten, y como nosotros vemos sus interacciones desde diversos puntos de vista.

La protagonista principal de esta historia coral es Celia, una niña de nuestro siglo que, debido a que sufría una enfermedad incurable, fue congelada hasta que la ciencia avanzase lo suficiente para poder solucionar su problema.
Una vez descongelada, Celia es adoptada por una madre inútil y matriculada en una escuela con niños como ella. El cambio en las relaciones sociales con su nueva madre y sus compañeros de clase mientras añora a su familia es seguramente uno de los puntos que más me ha gustado del libro. El otro es, como no podía ser de otra manera en este blog, que hay muchos robots en escena, interaccionando con los humanos y aprendiendo de ellos. Genial.
Orbitando alrededor de Celia encontramos al resto de los protagonistas. Leo es un joven ingeniero que trabaja en CraftER, una multinacional tecnológica presidida por el doctor Craft, otro personaje importante en la novela. El interés de ambos respecto la diferencia a nivel de sentimientos que presenta Celia, y que les permitiría crear tecnologías innovadoras se enfrontará con las motivaciones de Silvana, una antitecno interesada en sentimientos extinguidos que, en ese momento, solo presenta Celia. Las diferentes historias van confluyendo y mezclándose hasta llegar a un final bien logrado y totalmente satisfactorio para mi gusto.


Un reproche que le haría a la novela es que no acaba de desarrollar la ambientación, uno de los aspectos que más me gusta investigar en las novelas de especulación. Nos muestra pequeños detalles de la escena, pero lo que prima son los actores y sus diálogos. Bien pensado, todo es tan frío y deprimente que ya está bien que lo importante sean los personajes y su evolución, sino la novela podría caer en el aburrimiento que imagino que deben sufrir los seres humanos de ese siglo XXII ideado por la autora.



El estilo de Carme Torras no es pesado, pero si detallista, sobre todo en las partes en las que intervienen activamente los robots. Creo que es una buena novela para recomendar a aquellas personas que normalmente no están interesadas en la ciencia ficción, aquellas que a veces os miran con cara de escepticismo mientas comentan: ¿eso estás leyendo?. Encontrarán una historia muy interesante y bien estructurada, con personajes bien construidos y que seguramente conseguirá que se miren a este género con otros ojos. Y si el género os gusta, que sería lo normal si estáis leyendo este blog, no podéis tardar mucho a leer esta excelente novela.



Otras opiniones de la novela : La biblioteca del Kraken

dijous, 12 de febrer del 2015

Arcana mundi - Elizabeth Bear

Una de las grandes apariciones a nivel editorial de los últimos años en la literatura de género ha sido sin duda la de la editorial digital Fata Libelli, especializada en narrativa breve. Les debo dos grandes descubrimientos. Gracias a Hic Sunt Dracones entré en contacto con Tim Pratt, ese hombre que despilfarra grandes ideas merecedoras de novelas en relatos, y también me permitieron viajar al fantástico mundo de Xuya, de la mano de Aliette de Bodard.
Con estos antecedentes esperaba encontrarme con otro hallazgo genial con Arcana Mundi, la colección de relatos de Elizabeth Bear que os presento hoy, pero, aunque tiene relatos que me han encantado, creo que no acaba de mantener el nivel de excelencia de las recopilaciones que he leído publicadas por esta editorial. 


La recopilación consta de 7 relatos, muy variados en temática y ambientación pero demasiado parecidos en estilo. Un estilo caracterizado por la separación de los textos en fragmentos de pocos párrafos, con una narración que calificaría de inconexa. No quiero decir que la lectura sea complicada, que no lo es, sino que la narración está poco conjuntada. Si hubiese leído un solo relato entre otros de diversos autores puede que incluso lo considerara un estilo atractivo y refrescante, pero leer uno tras otro me ha resultado poco motivador. Puede que sea más problema mío que de la autora, y hubiese disfrutado más de los relatos intercalándolos con otras lecturas. Esta es una de las razones por la que cada vez prefiero más las antologías de relatos de autores diferentes. 

Quiero destacar un par de relatos, sobre todo porque me han dejado con ganas de saber más de las historias reflejadas y los universos creados por la autora (punto importante para que me guste un relato). El primero, La marca de la marea,  ganó el Hugo en 2008. Está protagonizado por una IA instalada en una máquina de guerra que está varada en una playa, con movimiento limitado, desperfectos y escasa energía. La ambientación se intuye que es post-apocalíptica, y la trama se centra en la relación de esta IA con un joven humano. Tono poético y pesimista y con un toque de resignación que me ha gustado mucho. 

El segundo relato que destaco, En la casa de Ariaman brilla una estrella solitaria, lo clasificaría de biopunk. De muy buen biopunk, repleto de ideas brillantes y con una ambientación genial. Seguimos los pasos de una investigadora de la policía mientras intenta solucionar el asesinato de un bioingeniero, en un caso típico de habitación cerrada, pero con algunos matices muy interesantes. Es el relato más largo de todos, y tiene un estilo diferente al resto, más clásico. Es el típico ejemplo de escenario desaprovechado para una narración tan breve. Tiene algunos puntos en común con otros de los relatos presentes en la antología, como son el protagonismo de los animales (los gatos, principalmente) y la recepción de señales procedentes de una especie alienígena inteligente.

El resto de los relatos no los clasifico como malos, pero a mi no me han llegado. Puede que sea el problema de estilo que ya he mencionado, o que la ambientación de las historias no me ha sorprendido, pero lo mucho que me han gustado los dos relatos que he comentado harán que me fije en otras de las obras de Bear, seguro. 

Otras opiniones de este libro: Ccyberdark 

dilluns, 2 de febrer del 2015

Steelheart - Brandon Sanderson

Hacía bastante tiempo que no leía nada de Brandon Sanderson, pero después de seguir durante el mes de enero el proyecto Sanderson Infinito en el blog Donde acaba el infinito de mi compañero Álex me ha picado el gusanillo otra vez. Felicito a Álex por el excelente resultado de la enorme cantidad de trabajo que debe haberle costado esta iniciativa.
Descubrí a Sanderson con Elantris, que no terminó de convencerme del todo y me costó bastante acabar. Aún así en vista de las buenas críticas le di una oportunidad a la trilogía de Nacidos de la Bruma, que, esta vez sí, disfruté casi sin reparos.


Steelheart es la primera novela de la saga de los Reckoners, y tiene un tono más juvenil que las novelas anteriores, pero en el fondo una estructura similar. Puede que incluso demasiado similar. 
La novela se sitúa en un futuro no muy lejano en el que después de la aparición en el cielo de un fenómeno denominado Calamity algunos seres humanos, llamados Épicos, empiezan a desarrollar superpoderes. El fenómeno de Calamity es uno de los misterios de la saga, y no se indican muchas pistas de su origen o naturaleza en este primer volumen. Si habéis leído la novela, aquí encontraréis algunas hipótesis interesantes.
 Al revés de lo que estamos acostumbrados (un gran poder implica una gran responsabilidad, ¿os suena?) los épicos no se comportan como héroes, sino como villanos sin escrúpulos que buscan conseguir el poder a cualquier precio. Un giro muy interesante a la clásica historia de superhéroes (si el tío Ben levantara la cabeza...).
David, el protagonista de la historia, presencia en su niñez como Steelheart, uno de los épicos más poderosos del planeta, asesina a su padre durante un incidente en un banco. En ese momento observa cómo el épico resulta levemente herido, por tanto es vulnerable. La venganza se convierte en su obsesión, y a medida que va creciendo va estudiando las habilidades y puntos frágiles de diferentes épicos con el fin de asesinarlos. David consigue unirse a los Reckoners, una asociación clandestina de humanos normales que asesina a épicos, y intenta convencerlos para que su objetivo sea Steelheart. 

Sanderson se caracteriza (aparte de escribir novelas como churros) por lo elaborados y "realistas" que son sus sistemas de magia, en que nada sale gratis. En este caso no hay magia, pero los poderes de los épicos van asociados también a un punto flaco. La dualidad poder-debilidad da mucho juego en la trama, así como la clasificación de los épicos según sus poderes. Lástima que no acabe de profundizar en el tema, muestra más interés en otros aspectos.

 Se nota el tono juvenil en las grandes dosis de acción, y en algunos tópicos, como el aprendizaje de un joven atrevido y inexperto en manos de un tutor experimentado y un romance juvenil que se ve venir desde las primeras páginas. Como os decía anteriormente, demasiadas similitudes estructurales con otras de sus novelas. A su favor diré que, aunque la historia presenta algunos tópicos, Sanderson tiene por costumbre dar giros inesperados en sus argumentos y reconozco que esta vez tampoco no le vi venir. Que rabia me da.

En fin, que es una novela entretenida y adictiva, que se lee rápidamente, aunque no esperéis filigranas literarias. La segunda parte, Firefight, ya se ha publicado en inglés y estoy interesado en seguir la historia, o sea que seguramente aparecerá por aquí tarde o temprano.

Si no conocéis al autor o os interesa la historia ahora es un buen momento, ya que el precio que tiene la novela en amazon, unos 2'5 euros, vale realmente la pena.