divendres, 3 de gener de 2020

Ciutat - Clifford D.Simak

Ja he comentat altres vegades  que com a lector de ciència ficció em fa molt feliç el boom de traduccions al català de novel·les de gènere d'aquest darrer any. Hi ha hagut una coincidència afortunada d'una aposta d'editorials més generalistes per la ciència ficció, la consolidació d'editorials que ja fa una anys que treballen amb el gènere i l'aparició d'un parell d'editorials que es centren en la ciència ficció en català: Mai més i Chronos, protagonista de l'entrada d'avui. L'objectiu d'aquesta editorial és publicar clàssics de la ciència ficció que no hagin estat mai publicats en català, i la seva primera elecció ha estat Ciutat, de Clifford D. Simak, amb traducció de Scherezade Surià.


Llegir històries antigues de ciència ficció té un cert risc; algunes no envelleixen bé i els aspectes especulatius a nivell social i tecnològic poden tenir molt poca  cosa a veure amb un  lector actual. Si a més és una història que ja havies llegit abans el risc encara és major, és habitual que els bons records que tens canviïn. Per sort en aquest cas no he tingut aquesta sensació, i he gaudit molt de la novel·la. 

Hi ajuda l'estructura en forma de relats estil fix-up, un format amb el que connecto molt. També ajuden les introduccions a cada relat que els analitzen com si fossin llegendes o mites del món dels gossos, intentant discernir si el que expliquen les històries va ser verídic o és una invenció. És un joc metaliterari força interessant, tot i que potser funcionarien més com a epíleg del relat que com a pròleg, ja que en alguns casos avancen massa el contingut de la història, pel meu gust. Jo us aconsellaria que les llegíssiu desprès, crec que dóna més joc.
Mitjançant les nou històries que conté el llibre assistirem com a testimonis al lent declivi de la civilització humana i a l'aparició de la cultura dels gossos que quedarà com a hereva del planeta. La cultura dels gossos apareix gràcies a unes modificacions anatòmiques que els permeten la parla (i que desprès es transmeten misteriosament a la descendència...Lamarck estaria content) i a la presència dels robots que els ajuden en la manipulació d'objectes i eines i els fan de mainadera quan són cadells. Un d'aquests robots, en Jenkins, és un dels fils conductors, i és tant o més carismàtic que els que va crear el mestre Asimov, que aquest any 2020 hagués fet 100 anys i que era un admirador de l'obra de Simak

No espereu una història d'acció, la novel·la té un to molt tranquil, tot i que emocionant, i genera molts moments de reflexió referents a la nostra espècie: l'aparició inevitable de la violència, la necessitat de la interacció social, la transcendència... potser amb un to una mica innocent, fruit de l'època en que van ser escrits els relats. 
També he de dir que m'ha costat una mica entrar en la dinàmica que proposa l'autor, no recordo que em passés la primera vegada que el vaig llegir, i fins al tercer relat no he acabat de deixar-me portar per les històries. A partir d'aquest moment, però, crec que l'he gaudit més que fa uns anys.
La història durant molt temps va estar formada només per vuit relats, però per fer un homenatge al un dels seus editors  li van demanar que escrigués un novè relat més de 20 anys desprès de que es publiqués l'obra. Entenc que aparegui en una nova edició i traducció com és aquest projecte, però potser m'agrada més com queda tancada la història desprès del vuitè. 
En definitiva, una lectura totalment recomanable, que fa pensar, que enganxa i que deixa moltes intrigues obertes que difícilment podrem resoldre. Un encert que aquesta sigui la primera obra publicada per la editorial Chronos, espero amb ganes els seus nous projectes.

dimarts, 31 de desembre de 2019

Que difícil es ser Dios - Arkadi y Boris Strugatski


Los lectores habituales del blog ya sabéis que tengo lagunas importantes respecto a los clásicos de ciencia ficción y que, poco a poco, me voy poniendo al día. Entre los autores que despertaban mi curiosidad estaban los hermanos Strugatski, de los que he estado varias veces a punto de comprar o de coger prestadas en la biblioteca algunas novelas, tanto en catalán como en castellano, pero nunca me había acabado de decidir. La nueva edición de Que difícil es ser Dios publicada por Gigamesh en la colección Gigamesh breve con traducción directa del ruso de Justo E. Vasco y Raquel Marqués ha sido la excusa perfecta.
Mi sensación final es agridulce, ya que la historia tiene un planteamiento y un desarrollo muy interesantes, pero no he acabado de conectar con la novela, sobre todo debido a como los autores explican la historia, más que a lo que explican. 


La novela está ubicada en un mundo que no es la Tierra, aunque está habitado por seres humanos que viven en una época equivalente a la edad media europea. El protagonista principal, Don Rumata, sí que es terrestre. Es un estudioso que forma parte de un cuerpo especializado encargado de grabar, observar y analizar la evolución de la sociedad de este planeta, sin poder intervenir en los sucesos que presencian. Un dilema bastante recurrente en la ciencia ficción. 
Don Rumata está infiltrado como un aristócrata de la corte en uno de los países del planeta, por lo que vive con muchos privilegios y tiene contacto con las personas que ostentan el poder y goza de cierta inmunidad ante las desgracias que sufren los pobladores de ese país. También ayuda que su habilidad con la espada sea legendaria. Uno de los asesores del monarca está acaparando mucho poder y está eliminando de forma violenta y sin misericordia a sus rivales y a todos aquellos que tienen ocupaciones relacionadas con la cultura, de forma que saber leer y escribir te convierte en sospechoso y, a menudo, en cadáver. Intentando no llamar la atención Rumata interviene en favor de algunos intelectuales del reino ayudándolos a escapar a otros países con gobernantes más tolerantes. Pero es muy difícil actuar de esta manera sin levantar sospechas.
Es curioso que esta obra superase la censura del régimen comunista y se pudiera publicar en los sesenta, ya que es una  crítica brutal y sin disimulo hacia los regímenes totalitarios y la eliminación de aquellos que no comulgan con las ideas de los gobernantes, hecho habitual en aquellas décadas en la URSS. Viendo como está el panorama en la política española, espero que nadie pille ideas de la trama de la novela... miedo me da. Aunque es una obra cruda y con escenas muy duras, el humor también está presente, a menudo relacionado con el tema de la higiene de los habitantes del planeta y las manías de Don Rumata. 
La trama es muy interesante, y me ha gustado mucho la forma como la novela plantea varios dilemas morales, siendo el principal el hecho de si observas la injusticia y la decadencia moral y no luchas contra ella te convierte en cómplice o en un mero superviviente. Pero ya desde el prólogo (que no veo como enlaza con la historia principal) no he conseguido  conectar con la novela.
En un primer momento pensé que la poca fluidez que percibía y mi sensación de desconexión podían ser debidas a la traducción. Por tanto revisé otras versiones más antiguas de la misma novela y tuve el mismo problema, así que creo que con lo que no he acabado de conectar  es con el estilo narrativo de los autores. Cada vez estoy más convencido que el trabajo de los traductores es más influyente en la experiencia lectora: comparando las dos versiones de esta novela, revisando los mismos párrafos, parecía que estaba leyendo historias diferentes. 
La historia ha sido llevada en un par de ocasiones al cine y, viendo el trailer de la más reciente sí que me quedé con mal cuerpo y me trasladó a un mundo sucio y repleto de violencia. La novela no logró generar en mi esta sensación, y es habitual que me pase al revés, que la novela me haga sentir más cosas que el producto audiovisual.
Aunque mi experiencia no ha sido totalmente satisfactoria sí que os recomiendo la lectura de la novela, ya que plantea algunos argumentos interesantes y he detectado revisando otras valoraciones que mis sensaciones con el estilo son minoritarias.Estoy convencido que volveré a dar una oportunidad a los hermanos Strugatski, y ya tengo un par de sus novelas en el punto de mira, aunque acepto recomendaciones.

dijous, 19 de desembre de 2019

Lo bueno si breve - 12

Hoy os presento mi sección del número 15 de la revista Supersónic. Como siempre, está lleno de jugosos relatos y de las secciones habituales. No lo dejéis escapar. 

En esta última entrega de la revista voy a hacer un homenaje al añorado blog Sense of Wonder del compañero Elías Combarro y voy a proponeros una banda sonora para la sección: «Thetimes they are a changin’» de Bob Dylan, a poder ser en la versión de Tracy Champman del concierto homenaje a los treinta años de la carrera de este cantautor americano.
Los lectores habituales de Supersonic ya sabéis que el objetivo de esta sección es comentar los ganadores de los grandes premios de narrativa breve. Si el número anterior estaba dedicado a los premios nacionales, hoy le vuelve a tocar el turno a los internacionales: Nebula, Locus y Hugo.
Siguiendo la tendencia de los últimos años la mayoría de los premios de narrativa breve internacionales han sido para escritoras de varias etnias y nacionalidades y la presencia masculina ha quedado relegada al escritor afroamericano Phenderson Djèlí Clark con un relato que trata sobre la esclavitud. Si tenemos en cuenta que los tres premios a mejor novela este año se los ha llevado Mary Robinette Kowal con The Calculating Stars y añadimos a la ecuación los tres años que lleva ganando galardones N.K. Jemisin con su trilogía de la Tierra Quebrada, estoy convencido que entenderéis la propuesta de banda sonora. No me atrevo a valorar las causas: cambio en la población que vota, más presencia de las escritoras en las revistas y antologías de ciencia ficción, un efecto rebote a algunos comentarios y campañas de años anteriores de escritores blancos de derechas, … no tengo datos suficientes para mojarme ni he podido leer todas las novelas y relatos nominados. De lo que sí estoy seguro es que ahora los escritores no escriben peor ni las escritoras mejor que hace unos años, por tanto las causas las atribuyo más a motivos sociales que a motivos literarios. Pero me alegra que las autoras tengan más visualización y presencia que en épocas anteriores. Viendo la lista de los nominados a los premios Ignotus tengo la sensación de que esta dinámica está llegando también a la ciencia ficción en castellano, aunque no de manera tan abrumadora. En cambio, a partir de la lista de nominados de los premios Ictineu se nota que la presencia femenina en el género en lengua catalana todavía es muy minoritaria.

Este año la cosa va de dobletes, ya veréis. Voy a comenzar por el formato de novela corta. Aunque no ha ganado los tres premios como el año pasado Martha Wells y las aventuras de Murderbot vuelven a estar presentes con más de un premio, en este caso el Locus y el Hugo. Artificial Condition es la segunda parte de las aventuras de este robot de seguridad, en la que intentará averiguar algunos aspectos misteriosos de su historia que pueden ir relacionados con el origen de su capacidad para hackear su módulo de control y actuar como un ser independiente. La trama es entretenida y divertida, aunque no tiene la frescura de la primera novela, y algunos chascarrillos son reiterativos. El gran acierto de la novela es el personaje secundario ART, la IA de una nave de exploración en la que Murderbot se embarca y que le ayuda en sus correrías. La editorial Alethé ha publicado en noviembre esta segunda parte con traducción de Carla Bataller.
El Nébula se lo ha llevado Aliette de Bodard con The tea Master and the Detective, una historia ubicada en su fascinante universo de Xuya, un escenario futurista en el que predominan las culturas asiáticas, la exploración del universo y la colonización de nuevos territorios y naves gobernadas por mentes de origen humano. El escenario es tan amplio que le permite jugar con todos los aspectos que le interese contar como escritora, y en el caso que nos ocupa, le deja hacer un homenaje al personaje de Sherlock Holmes. La historia es interesante, pero demasiado larga para mi gusto, no es de las historias de este universo que ha gustado más, aunque siempre estoy dispuesto a volver a introducirme en él.


 Los relatos ganadores de la categoría de relato largo no han terminado de convencerme. El Nebula y el Locus los ha ganado The Only Harmless Greatest Thing, de Brooke Bolander. La trama se basa en un par de historias reales, la muerte de unas trabajadoras debida a la radiación y el espectáculo creado a partir del sacrificio por electrocución de un elefante que mató a diversas personas. La autora mezcla las dos historias e introduce otras relacionadas con la cultura de los elefantes y su capacidad de comunicarse con los seres humanos. El resultado final me ha parecido muy confuso y el estilo narrativo, que es de lo más elogiado de esta historia, no me ha convencido. El Hugo ha sido para Zen Cho, con su relato If at First You Don’t Succeed, Try, Try Again, una historia de superación y perseverancia protagonizada por un ser mitológico que quiere ascender al cielo para convertirse en dragón, empresa a la que deberá dedicar muchos siglos y en la que los seres humanos participaremos de múltiples formas. No he conseguido empatizar con el personaje y la narración me ha parecido algo reiterativa, aunque con algunos momentos brillantes, sobre todo en lo que respecta al uso del humor.

En cambio, los ganadores de la categoría de relato corto son los que más me han gustado este año, y ambos son de autores que desconocía. El doblete en esta categoría es para Phenderson Djèlí con The Secret Lives of the Nine Negro Teeth of George Washington, que ha ganado el Locus y el Nebula y que podéis disfrutar en español en este número de la revista gracias a la traducción de Marcheto. Según la historia, George Washington tenía graves problemas dentales y utilizaba dentaduras postizas de diversos materiales, incluso algunas echas de dientes humanos. Se especula que, en algunos casos, estos dientes eran de esclavos africanos. El autor toma esta idea y le da un toque mágico, explicando de forma muy breve el origen de cada uno de estos dientes y las sensaciones que tenía el presidente americano cuando los utilizaba. Muy original, aunque la estructura puede resultar repetitiva, pero la breve longitud de la historia hace que no canse. Alix E. Harrow con A Witch’s Guide to Escape: A Practical Compendium of Portal Fantasies ha ganado el premio Hugo. Es un relato delicioso, divertido, tierno, dedicado a los libros, a los lectores y al gremio de las bibliotecarias y que te deja con ganas de visitar una biblioteca si, como es mi caso, hace tiempo que no vas. La protagonista es una bibliotecaria un poco particular, ya que es una bruja (como lo son la mayoría), que se esfuerza a que cada lector encuentre el libro que necesita en un momento determinado. En el blog Cuentos para Algernon encontraréis la versión en castellano traducida por Marcheto: no os lo podéis perder.
La cosecha no es de las mejores de los últimos años, pero hay algunas historias que os recomiendo sin dudas, sobre todo las más cortas. Ha sido un placer poder participar de este proyecto colectivo tan interesante, me lo he pasado pipa realizando esta sección y, aunque me apena no poder continuarla en este formato, no descarto mantenerla para el blog. Salud, y buenas lecturas.  

dissabte, 30 de novembre de 2019

Supernova Era - Cixin Liu

Los seguidores habituales del blog ya sabéis que soy un gran fan de la obra de Cixin Liu. Lo descubrí hace unos años con la colección de relatos La Tierra Errante  y gocé mucho con sus las tres novelas  que forman La Trilogía de los tres cuerpos
Entiendo que es un escritor muy interesante a nivel editorial, pero hace ya varios años que no publica ninguna novela, solo algún relato suelto. Por tanto, para satisfacer la demanda de su obra solo queda rescatar obras anteriores a las ya publicadas y traducirlas del chino. Este hecho presenta algunos inconvenientes, ya que después de conocer las historias escritas cuando un autor tiene más soltura, experiencia y madurez como escritor, pasas a leer obras anteriores en las que se notan mucho las costuras. Aunque La esfera luminosa me gustó y la considero una novela entretenida, creo que es claramente una obra menor respecto a las obras del autor que he mencionado con anterioridad. La novela que comento hoy, Supernova era, creo que es mucho peor.

En principio era optimista ya que la novela empieza bastante bien, ni que sea necesaria una dosis elevada de suspensión de la incredulidad. Por buena predisposición no va a ser.
Un evento catastrófico relacionado con una supernova provoca que las personas mayores de 13 años vayan a morir en poco tiempo debido a la radiación recibida. Con poco margen de maniobra se llevan a cabo preparativos para que las nuevas generaciones queden a cargo del funcionamiento de la sociedad: recursos, alimentos, medicinas, cuidado de niños menores y los bebés... Todo un reto para estos jóvenes adolescentes.
Lógicamente la mayoría de planes se van al traste una vez los adultos desaparecen. Solo explica como los adultos se "retiran" en China (de una forma ordenada y civilizada), es una lástima, me hubiese gustado ver que pasaría en España en esta situación...
La narrativa de Cixin tiene algunos problemas, es innegable, pero para mi gusto siempre los ha compensado (y con creces) la parte de especulación que presentan sus historias. Esta vez me ha decepcionado. Las especulaciones que realiza Cixin del comportamiento de los niños me resultan muy poco creíbles, y en algún caso hasta absurdas. Y mira que llevo veinte años trabajando con adolescentes y las he visto de todos los colores... La historia también presenta otro de los recursos habituales de Cixin que acostumbra a gustarme: los proyectos a gran escala, ya sea a nivel de estructuras o de movimiento de masas, pero hay pocas escenas sorprendentes de este estilo para decantar la balanza hacia la parte positiva.
Los personajes de Cixin son fríos, de comportamiento muy racional y generan poca empatía, es otra de las características de su narrativa. En el caso de esta novela todo el mundo se comporta de una forma muy mecánica en una situación que creo que tendría que ser caótica. Puede que sea una fenómeno cultural, pero me resulta poco creíble. Y continúo teniendo problemas para identificar a un personaje de otro. Sobre todo los chinos, pero los occidentales también son bastante parecidos.
En fin, ya veis que no he conectado para nada con la historia que narra la novela. Los fallos que siempre he detectado en la narrativa de Cixin no han sido compensados por su capacidad imaginativa. Me duele porque siempre he sido un gran defensor de su obra. También creo que soy un poco injusto porque valoro esta novela, escrita al principio de su carrera como escritor, después de haber leído las que son sus  historias más reconocidas y valoradas, y las utilizo como referente. Pero de todas formas creo que no es una novela que pueda recomendaros, tal y como si que he hecho con sus obras anteriores. No hubiese pasado nada si no la hubiesen traducido.

dimarts, 26 de novembre de 2019

Matrioshka - Carlton Mellick III


Este sábado por la noche estaba organizando el botín de la Cat-Con mientras comentaba la jugada con mi pareja. Me di cuenta de que se sorprendía por la ilustración de la portada de uno de los libros que me había agenciado: Matrioshka, de Carlton Mellick III, en nada parecida a la de los libros que suelo leer. Decidí sorprenderla un poco más y le pasé el libro para que leyera la contraportada. La expresión de su cara mientras leía el argumento creo que podría utilizarse para hacer una definición del bizarro, el género en el que se engloba esta novela. Después descubrió que otro de los libros que había comprado llevaba como título Porno religioso improvisado y abandonó el despacho mirándome con cara de preocupación. 
No la culpo. Reconozco que los argumentos de este género son un poco extraños y es fácil que ahuyenten a lectores de historias más tradicionales. Seguramente yo, sin las críticas excelentes que había leído de Matrioshka y sin la fantástica experiencia que me generó la lectura de La casa de las arenas movedizas, tampoco  hubiese mostrado interés. Menos mal que a veces salgo de mi zona de confort lectora y encuentro perlas como esta.

La novela narra la historia de amor entre Benny, un joven humano del montón, y Ynaria, una muñeca rusa que forma parte de una subespecie humana denominada Matrioshka. Se explica bien poco del origen de esta subespecie, pero es poco importante para la trama. Su característica principal es que dentro de cada persona viven varias personas más que sienten lo que siente la del exterior. En todos los momentos y situaciones, usad vuestra imaginación.
Los dos amantes tendrán que luchar contra la incomprensión de amigos y familiares que les aconsejan no iniciar una relación entre culturas y fisiologías tan diferentes y Benny, por su lado, tendrá que enfrentarse a las tradiciones  y peculiaridades de la cultura matrioshka, de las que es un gran desconocedor.
El principal rito es La Prueba, un periodo de tiempo en el que la pareja queda aislada y en el que Benny deberá conocer a todas las personas que Ynaria alberga en su interior (a el ya le conocen) y convencerlas de su amor por cada una de ellas.
Es una novela breve, un acierto debido a la naturaleza de la historia que narra. Estoy seguro que en una mayor extensión la situación que plantea podría volverse algo repetitiva. En cambio en este formato lucen más la capacidad de sorpresa que es capaz de generar el autor, los cliffhangers entre capítulos y el tono humorístico de la novela.
Es una historia de amor muy entretenida y adictiva, tierna, loca, irreverente y , aunque con tono de comedia, más seria en algunos aspectos de lo que aparenta. El racismo, el compromiso, el amor verdadero y aquello que todos escondemos en nuestro interior son aspectos tratados en la novela, de forma más o menos evidente.
Os la recomiendo sin ninguna duda. Otro acierto del editor y traductor Hugo Camacho, que vuelve a mostrar su olfato para descubrirnos historias y autores muy interesantes. Continuaremos pendientes del catálogo de Orcinny.

dimecres, 13 de novembre de 2019

Los Testamentos - Margaret Atwood

Ya conocía otras obras de Margaret Atwood, pero no empecé a leer El cuento de la criada hasta que ya llevaba media temporada de la serie televisiva. Paré en el tercer o cuarto capítulo, leí la novela y retomé luego la serie con las dos temporadas que había en ese momento. Creo que fue un acierto y pude disfrutar entonces de los dos productos, cada uno con sus características, con sus fallos y sus aciertos. Ahora bien, si todavía no os habéis acercado a este mundo distópico os recomiendo sin ninguna duda que empecéis por la novela, no hagáis como yo. 
                                    
Tengo pendiente continuar con la serie, por lo tanto no sé si Los Testamentos, la novela que nos ocupa hoy y que es una continuación de El cuento de la criada, tiene relación con la trama que se narra en la tercera temporada. El salto temporal entre las dos novelas, de unos quince años, me hace pensar que no, o como mínimo que no en su totalidad. 
Cuando me enteré que Atwood había decidido volver a escribir una novela ubicada en Gilead más de treinta años después de escribir la primera, y que despejaría algunas dudas que generaba el final de El cuento de la criada, lo primero que pensé es si realmente era necesario. Como buen refranero que soy también me vino a la cabeza que segundas partes nunca fueron buenas, y que era un riesgo (a nivel literario y de prestigio como novelista, a nivel económico seguro que no). 
Una vez terminada la novela, me quedo con la misma sensación: no sé si hacia falta esta aportación para completar la historia, seguramente con lo que propone la serie es suficiente. En cambio, si el planteamiento es hacer un producto para completar la serie creo que puede ser entonces más interesante de lo que me ha resultado la lectura, os lo diré cuando vea la tercera temporada. 
No me entendáis mal, la novela me ha entretenido, incluso me he enganchado mucho en la parte inicial, pero la resolución de la historia me ha resultado decepcionante y me ha dejado mal sabor de boca.
Es una novela coral, a diferencia de su antecesora. A través de la visión de tres mujeres muy diferentes conoceremos muchos más detalles de la estructura social de Gilead, de los mecanismos de control de la población y de las intrigas políticas entre las personas que ostentan el poder.  No quiero desvelar nada de la trama, pero la misma estructura narrativa de la novela ya da muchas pistas después de los tres primeros capítulos de por donde van a ir los tiros, y la parte que tendría que ser sorprendente a mi me ha resultado predecible y la he visto venir de lejos. 
Dos de las protagonistas son mujeres jóvenes, una que vive en Canadá, cerca de la zona fronteriza con Gilead, y la otra una adolescente que ha vivido toda su vida bajo el dominio de esta teocracia evangélica. Sus puntos de vista no pueden ser más diferentes, y el contraste es uno de los puntos interesantes de la primera parte de la novela. 
El tercer punto de vista es el de una vieja conocida, la tía Lydia, un personaje que me resultó fascinante  por su mezcla entre crueldad y ternura y por su fanatismo ciego. 
Conoceremos como era su vida antes de la instauración de Gilead y como ha ido avanzando en el escalafón a lo largo de los años, construyendo la parte femenina de la estructura de poder. Sus capítulos son los más interesantes, intrigantes y emocionantes de la novela. Seguramente en esta opinión ha influido que he escuchado la historia en formato audiolibro, con tres narradoras diferentes, una para cada personaje, y la que hacía de tía Lydia ha hecho un trabajo espectacular. Creo que hay una intención de la autora de hacer un lavado de cara a un personaje al que tiene cariño, darle unas intenciones ocultas que yo no fui capaz de intuir cuando leí El cuento de la criada (ni al ver la serie) y que me han resultado por tanto un poco artificiales y poco convincentes.  La historia que propone está bien, seguramente es la parte más sorprendente de la novela, pero no acaba de casar con lo que narró con anterioridad.

En definitiva, una historia coral que cierra algunas de las tramas generadas en la primera novela y en la serie. Creo que la historia no pedía esta continuación, pero como producto literario es atractivo y entiendo los motivos por los que Atwood ha regresado al mundo que creó en 1985. Si sois muy fans de este universo creo que lo vais a disfrutar mucho. Si lo afrontáis con curiosidad pero sin fanatismo, como es mi caso, creo que puede llegar a ser un poco decepcionante.

dissabte, 9 de novembre de 2019

La Tierra errante - Cixin Liu


Normalmente cuando se publica una novela en castellano o en catalán que ya he comentado en el blog porque la he leído en inglés, me limito a cambiar el nombre de la entrada, añado la foto de la nueva portada, y hago una mención al traductor y a la editorial que ha encargado la traducción. Hoy me apetece hacer una excepción, ya que el libro que nos ocupa es uno de los que más me ha impactado en la última década. Me impactó tanto que hice un par de entradas en el blog, que podéis leer aquí y aquí si tenéis interés (son de las primeras que escribí, no seáis muy estrictos). 
Gracias a La Tierra Errante descubrí a Cixin Liu y, a partir de ese momento, es de los pocos autores de los que he ido leyendo a medida que ha publicado su obra (de hecho, ahora mismo estoy con Supernova Era, su última novela publicada en inglés). También lo considero uno de los responsables de mi interés por la narrativa breve y por la literatura de género proveniente de Asia. 
Tengo mucho cariño a este libro, y tenía muchas ganas de volverlo a leer en castellano. Sé que una editorial lo tenía como un proyecto mas o menos acordado y lo publicitó hace unos años en sus redes sociales. No sé que es lo que pasó, pero finalmente ha sido la editorial NOVA la que lo ha publicado, con traducción directa del chino de Javier Altayó. Interpreto que es más fácil publicar esta colección de relatos a rebufo del éxito editorial de La trilogía de los tres cuerpos que no apostando directamente por un autor desconocido. Seguramente esto ya no volverá a pasar y las nuevas novelas de Cixin aparecerán rápidamente en castellano una vez publicadas en inglés.
La colección está formada por 10 relatos largos, de entre 30 y 50 páginas. Falta uno respecto a la edición que tengo en inglés, no sé si es debido a problemas con los derechos o a una decisión editorial. No se pierde gran cosa, el relato que falta desentonaba en el conjunto. Me resulta difícil destacar alguno, la antología es muy uniforme en lo que se refiere a la calidad de los relatos.
Todas las historias tienen en común algunos aspectos, que son característicos del estilo del autor,  y que están presentes también en sus obras posteriores.  De hecho, en esta segunda lectura ya siendo conocedor de su obra, he detectado los embriones de algunas ideas que desarrolló en las novelas que escribió con posterioridad a estos relatos. También he detectado que algunas de las historias están relacionadas, algunas de manera muy velada, pero en otras la relación es muy evidente. No entiendo como se me pasó por alto en la primera lectura.
El principal factor que destacaría de los relatos es la capacidad de sorpresa que son capaces de generar, el sense of wonder, y la escala de los sucesos que narran las tramas. Encontraremos estructuras gigantescas: túneles que atraviesan el núcleo terrestre, motores capaces de impulsar la Tierra, civilizaciones que viven en naves que pueden englobar un planeta, naves espaciales capaces de generar mareas en nuestros océanos... incluso cuando la historia se sitúa en el mundo micrométrico utiliza escalas enormes. 

También es habitual que las historias se sitúen en periodos temporales muy extensos, o que sigan a los protagonistas durante muchos años. Este recurso literario no es muy habitual en la narrativa breve, en la que se acostumbra a centrar la visión en períodos temporales más concretos. Otra de las características de la obra del autor presente en estos relatos, aunque a menor escala, es la presencia de pequeñas historias dentro de la historia principal, como en las muñecas rusas.

He vuelto a disfrutar de lo lindo leyendo los relatos, pero debido a que no me han sorprendido tanto como la primera vez, he detectado mucho más los aspectos del estilo del autor que no me emocionan tanto: los personajes son muy fríos e impersonales, no están bien caracterizados, y se nota una cierta dejadez a la hora de explicar algunas situaciones, como si al autor le interesara dejar escrita la genial idea que le ha venido a la cabeza, pero no justificarla ni adornarla. Es su estilo, con sus virtudes y sus defectos. En mi caso la balanza está decantada hacia las virtudes, sobre todo por la parte de la especulación, pero entiendo que algunos lectores primen la parte a la que yo no doy tanta importancia y que les cueste la lectura de la obra de Cixin.

Considero que es una lectura imprescindible para todos los amantes de la ciencia ficción. Si ya habéis leído con anterioridad a Cixin y os gustó su estilo esta antología os fascinará. Si lo habéis leído pero no os ha convencido su estilo, estoy seguro que en formato breve os convencerá y la parte positiva compensará a la negativa. Si no conocéis su obra, esta es una manera fantástica de introducirse en las historias de este espectacular escritor. 
Espero que vuelva pronto a escribir nuevas historias, precisamente en estos últimos años en los que se ha hecho más conocido a nivel internacional, solo ha publicado tres o cuatro relatos. Las novelas que van apareciendo son traducciones de sus primeras novelas, y ya se están acabando.