diumenge, 24 de juny de 2018

La ciudad y la ciudad - China Miéville


Hay escritores con un estilo tan peculiar que los reconoces después de leer unos pocos párrafos. China Miéville no es de este tipo de escritores, es un autor muy versátil, con muchos registros y que tiene la capacidad de embarcarse en historias muy diferentes tanto a nivel de trama (que es relativamente más sencillo) como a nivel de estilo (uno de las cosas que más le admiro).
Como concepto esta diversidad me encanta, pero ha provocado que también mis valoraciones de sus obras sean muy variadas: algunas de sus novelas me han encantado, como Embassytown o Kraken, y otras no me han convencido, como Los últimos dias de Nueva París, o directamente no las he podido terminar, como El consejo de Hierro. La novela que comentaré hoy, La ciudad y la ciudad, en la nueva edición de NOVA con traducción de Silvia Schettin, afortunadamente es de las primeras.

La trama tiene el típico estilo de  una novela negra que se centra en la investigación de un asesinato en el que deben intervenir varias jurisdicciones, pero en un contexto muy original, las ciudades de Beszel y Ul Quoma, íntimamente unidas pero separadas y las verdaderas protagonistas de la novela. En un primer momento la relación entre estas dos ciudades me parecía comparable a la de Berlín de la guerra fría o a la de Jerusalen, pero el mismo China Mieville ridiculiza esta comparación durante la historia (supongo que para ayudar al lector en la ambientación y evitar que mantenga esta percepción). El resumen de la genialidad de la novela es que la barrera entre las ciudades no es tanto física como psicológica. Los habitantes son capaces de detectar a sus vecinos por su estilo de vestir, su idioma y su forma de moverse pero desven y desoyen a la otra ciudad y sus habitantes en los espacios en los que ambas coexisten. La única manera de pasar de una a otra de forma legal es a través de una frontera. Aquellos habitantes o turistas que comenten una infracción de la norma, una brecha, son amenazados por una policía especial que no rinde cuentas a nadie y con la que nadie quiere relación, la Brecha. La fisionomía de las dos ciudades es diferente (aunque yo las relacionaría con alguna ciudad centro europea de pasado imperial, estilo Viena, Praga o Budapest), igual que su  situación  económica y política, pero ambas deben luchar contra un movimiento unionista que quiere desmantelar el sistema actual.

La premisa es interesante, y la lectura muy satisfactoria y sorprendente, aunque el ritmo sea un poco lento en algún momento. Miéville  te suelta en medio de las dos ciudades sin demasiadas guías ni explicaciones y tú debes encajar las piezas, aunque situarse no es muy complicado. 
Los aspectos en los que la novela flojea son en la resolución de la trama policíaca, y el hecho que no profundice más en la historia de las dos ciudades y en los hechos que llevaron a su separación, me he quedado con ganas de saber más.
Otro aspecto que me sorprende es que ganase algunos de los premios internacionales más importantes, como el Hugo o el Locus de fantasía de 2010, no por calidad, si no porque no le acabo de encontrar el punto de género fantástico. La premisa se basa en una decisión colectiva de un grupo importante de seres humanos que se ponen de acuerdo en unas normas y que las respetan. Aunque luego se añada un cierto toque mitológico con la posible existencia de una tercera ciudad entre las dos, o la presencia de la todapoderosa Brecha, no acaba de encajarme como novela de género fantástico. Aunque tampoco sabría en qué género encajarla, la verdad...
En fin, una lectura totalmente recomendable, sorprendente y con algunos aspectos muy originales. En abril de 2018, siguiendo la tónica de adaptar novelas famosas de fantasía y ciencia ficción a la pequeña pantalla, se ha estrenado una miniserie de 4 episodios. Creo que trasladar la magia de la novela al formato visual ha de ser difícil, y las críticas no son demasiado esperanzadoras, pero no descarto echarle un vistazo.

dissabte, 19 de maig de 2018

Lo Bueno si Breve 9

Nota: Esta es mi colaboración con la revista Supersonic nº10. Ya estáis tardando en descargarla, está llena de entrevistas jugosas, secciones interesantes y relatos espectaculares de autores de la talla de Tim Pratt, Carme Torras, Javier Castañeda, Yoss, Rodolfo Martínez, Lola Robles o Abel Amutxategi, entre otros.

El objetivo de esta sección es comentar los ganadores de los grandes premios de narrativa breve. El número anterior estaba dedicado a los premios internacionales, y hoy le toca el turno a los nacionales: Ignotus, Domingo Santos, Alberto Magno e Ictineu.

En el marco de la última Hispacón celebrada en Navacerrada en noviembre de 2017 se repartieron los premios Ignotus, en los que se premian obras ya publicadas. La ganadora en la categoría de mejor relato fue Cristina Jurado, con La segunda muerte del padre, publicado en la antología Cuentos desde el otro lado de la editorial Nevsky. La muerte del padre de la protagonista, con quien no tenía una relación especialmente intensa, la sume en un estado de tensión cercano a la locura, que acaba llegando al lector. Una historia de terror redonda.
En la categoría de relato traducido el ganador fue Ken Liu con el particular relato Acerca de la elaboración de libros en determinadas especies, traducido por Marcheto, y que forma parte de la cuarta antología de relatos anual de su excelente página web Cuentos para Algernon. Este relato, con un título suficientemente informativo para conocer su argumento, forma parte de un homenaje a Italo Calvino, con un estilo narrativo enumerativo y descriptivo muy particular que no me acaba de convencer, pero con un desborde de imaginación espectacular y un toque poético que lo hacen un merecido ganador, aunque debo reconocer que no soy nada neutral con Ken Liu.

La ganadora en la categoría de novela corta fue Felicidad Martínez con En tierra extraña, que forma parte de su colección de novelas cortas La mirada extraña (publicada por Sportula), que también ganó en la categoría de Antología (voy a aprovechar este momento para reclamar una categoría diferenciada entre las antologías de relatos de un mismo autor y las colecciones de relatos escritos por diversos autores, creo que hay material de calidad suficiente en cada una de las dos categorías).  La novela narra el viaje de una nueva “colmena” de una especie alienígena para colonizar un planeta desconocido y fundar una colonia gracias a su nueva reina. El punto fuerte de la historia es la recreación de las características sociales y reproductivas de esta especie. La trama es muy diversa, con variedad de puntos de vista y con raciones de acción y tensión muy bien dosificadas para crear un producto adictivo, muy difícil de dejar a medias. La historia es cruda, con poco espacio a las concesiones, y a la autora no le caen los anillos cuando ha de hacer que sus protagonistas lo pasen mal. Aunque es una historia independiente creo que se disfruta y entiende mejor con la lectura de su historia “gemela” Los dioses de Amarán.
Durante la Hispacón también se otorga el premio Domingo Santos de relato, y el ganador de este año ha sido Sergio Mars, con Ruedas dentadas de un reloj imaginario. Es un relato muy divertido con una premisa muy interesante basada en que la astrología tiene fundamentos científicos. Los astrólogos son profesionales reputados con un papel parecido al de los abogados y la fecha y hora de nacimiento debe ser el secreto mejor guardado para evitar que nadie pueda realizar tu carta astral con exactitud. El autor utiliza esta premisa para reflexionar sobre la predestinación y el libre albedrío, con un par de protagonistas que salen de la norma habitual de la sociedad que representa el autor, un astrólogo que no puede hacerse una carta astral, y una famosa cuya fecha y hora de nacimiento son conocidas. Una lectura muy recomendable, aunque creo que tenía más recorrido y que había material para hacerla más larga y convertirla en una novela corta.

En noviembre también se otorgaron los premios Ictineu en el marco de la primera Catcon. El relato ganador fue L’indigent, de Carme Torras, originalmente publicado en la antología Deu relats ecofuturistes, de Males Herbes, y que podréis encontrar en este mismo número de SuperSonic en castellano con traducción de Alexander Páez. La historia está situada en un futuro cercano, con problemas ecológicos derivados del consumismo, y, como es habitual en las obras de la autora (con las que creo que este relato guarda una relación estrecha), los robots tienen un papel muy importante. Si estáis leyendo este artículo tenéis este fantástico relato a unas páginas de distancia, así que ya estáis tardando.
El premio al mejor relato traducido fue para LS Johnson, una autora que era desconocida para mí, con el relato Vacui Magia, traducido por el jovencísimo Edgar Cotes y que apareció en la revista Catarsi nº 18. La historia, escrita en forma de pasos para realizar un sortilegio, explica cómo una bruja intenta cumplir uno de los deseos de su madre antes de que muera. Enternecedor y emotivo, aunque muy duro. Una nueva autora a tener en cuenta.

Para terminar, en diciembre se otorga el Alberto Magno, un premio que, casi siempre, es sinónimo de gran calidad. La novela ganadora fue Porque ellos heredarán la Tierra de J.A. Menéndez, un habitual en el palmarés de este premio. He leído las tres obras que ha publicado este autor, y se nota una gran evolución en su forma de escribir y en el planteamiento de las historias. El desencadenante de la trama es la investigación de una cura contra el Parkinson basada en una red neuronal artificial subcutánea denominada malla de Henderson. El artefacto funciona, pero de una manera un poco extraña. Debido a problemas de subvención la tecnología se escapa del control de su creadora y cae en las manos de una poderosa corporación internacional que la acabará distribuyendo a nivel mundial de forma gratuita.
Me ha encantado como el autor encaja todas las piezas del puzle, como domina el ritmo de la narración, aunque utilice dos tramas separadas por unos treinta años, y como consigue sorprender al lector con un par de giros imprevistos. Para ponerle una pega, yo hubiese preferido un enfoque diferente del final, más acorde con el tono general de la historia, pero la novela igualmente es genial, un premio merecidísimo.

La cosecha a nivel nacional ha sido buena, a ver qué pasará en los premios internacionales. En próximos números de la revista lo comentaremos. Salud, y buenas lecturas.

dilluns, 14 de maig de 2018

Mundos de exilio e ilusión - Ursula K. Le guin

Hasta hace poco era un gran desconocedor de la obra de Ursula K Le Guin, como de tantos otros autores y autoras clásicos del género (aunque me voy poniendo al día). En mi adolescencia intenté leer Un mago de Terramar, pero no llegué a la mitad del libro, no me convenció ni la historia ni el estilo, mis intereses iban por otros derroteros más "animados".
Diversos hechos de los últimos meses han revivido mi interés por esta escritora: la respuesta de algunos compañeros lectores a su reciente defunción, la última edición de Los VerdHugos o el hecho que Supersonic dedique su próximo número a la autora y su obra.
Decidí empezar por algunas de sus novelas más premiadas y tenía  en el punto de mira  la nueva publicación en catalán por la editorial Raig Verd de Els desposseïts, o las nuevas ediciones de Minotauro de Los desposeídos y La mano izquierda de la oscuridad.
Pero entonces busqué información sobre el Ekumen, el universo en el que están ubicadas estas novelas, y vi que había otras publicaciones anteriores y mi parte completista se puso nerviosa. ¿Y si me pierdo algún detalle importantísimo por no haber leído las primeras novelas? Soy consciente que Úsula K. Le Guin comentó en varias ocasiones que las novelas situadas en este universo no forman ni una saga ni un ciclo, y que, aunque existen conexiones entre las historias, no forman una trama continuada. De hecho, la cronología de las historias no coincide con sus fechas de publicación. Pero me da igual, empezar por la mitad me pone nervioso.
Una oferta del libro que voy a comentar hoy, Mundos de exilio e ilusión, que incluye las tres primeras novelas situadas en este universo, me vino como anillo al dedo. La lectura me ha dejado un buen sabor de boca, pero es debido a que las historias me han ido gustando de menos a más (creo que si sólo hubiese tenido la primera no hubiese continuado pero, por suerte, son historias breves, de unas 150 páginas y se pueden presentar en este tomo conjunto). Me ha convencido mucho el estilo de la autora, y me he quedado con ganas de leer sus novelas más conocidas, ahora que tengo la parte completista tranquilizada. Son características de las novelas de este ciclo la importancia en la trama del aspecto sociológico y antropológico de las diversas razas, el uso de la telepatía, y el problema de los viajes relativistas entre los planetas pero, en cambio, la posibilidad de comunicación instantánea, gracias al ansible. En algún sitio he leído que se cataloga como ciencia ficción soft, pero no me acaba de gustar el término.


El mundo de Rocannon es la primera novela escrita en este universo, y en ella se plantean las bases de la Liga de los Mundos y la observación e intervención sobre las razas menos evolucionadas tecnológicamente. Rocannon es uno de los etnógrafos de la Liga, que se queda solo en el planeta después que una facción enemiga destruya su nave y sus instalaciones y mate a toda su tripulación. Para intentar avisar a su planeta natal de lo que ha sucedido emprende un viaje hasta la base del enemigo, para utilizar su ansible.
El tono de la historia no me ha convencido, me ha recordado al estilo de fantasía épica que ha llegado a cansarme: grupo de personajes heterogéneo, de diversas razas y propiedades, que viaja con un objetivo determinado, pero lo importante es el viaje en sí y sus relaciones más que el objetivo final. La parte de ciencia ficción está en segundo plano, pero deja algunas pistas que me motivaron a continuar la lectura.


Planeta de exilio también tiene un tono destacable de novela fantástica, incluso narra un sitio bastante épico contra una horda de salvajes, pero me ha parecido más atractiva y entretenida.
La historia está ubicada en un planeta diferente, con un período de traslación muy largo que implica que las estaciones duren décadas. La trama se centra en la relación entre los nativos del planeta, muy atrasados tecnológicamente, y un grupo de terrestres pertenecientes a la Liga que llevan varios siglos aislados en el planeta sin poder entrar en contacto con la Tierra. Es muy interesante la doble visión de la situación: una parte a través de los terrestres desesperados porque están teniendo problemas para reproducirse y su sociedad y conocimientos están en clara decadencia, y la otra de los nativos del planeta, poco permeables a la tecnología, que tratan con mucho respeto a los terrestres y que ven claro que sin su ayuda no podrán sobrevivir. 

Ciudad de ilusiones es la que más me ha gustado. Se ubica muchos años después de las anteriores historias, en una Tierra derrotada por una raza alienígena en la que los humanos sobreviven casi sin tecnología y en pequeños reductos y grupos bastante aislados. A uno de estos reductos llega un hombre diferente, de ojos dorados, que ha perdido la memoria. La historia narra su integración y su viaje a la ciudad donde viven los alienígenas conquistadores, mientras intenta averiguar sus orígenes y su pasado.
Aunque también utiliza el viaje como uno de los ejes principales, el misterio que aguanta la trama me ha parecido muy interesante y la resolución muy bien conseguida. 
Yo he notado una evolución en la profundidad de las tramas y en la forma de narrarlas, aunque las tres novelas se publicaron casi simultáneamente en un intervalo de un par de años, o sea que no me hagáis mucho caso. 
La lectura me ha dejado satisfecho y con ganas de conocer más de la obra de la autora, pero no me atrevo a recomendar esta novela como introducción a su obra, a la espera de leer sus novelas más reconocidas, ya que, como he comentado antes, las historias no están del todo conectadas. Cuando termine las tres novelas que me quedan y la decena de relatos situados en este universo me mojaré. Eso si, si sois raritos como yo y queréis tener una visión completa, esta recopilación es una fantástica opción.

diumenge, 6 de maig de 2018

Un hombre sueña despierto - Lavie Tidhar


La ucronía es uno de los subgéneros de la ciencia ficción que más me gusta. Creo que tiene mucho mérito encontrar un punto de ruptura con la linea temporal y a partir de ese momento inventar nuevas reglas. Revisando mi biblioteca me he dado cuenta que, como pasa en la novela que comentaré hoy, una de las épocas más utilizadas para marcar ese punto de ruptura es el período situado alrededor de la segunda guerra mundial. Hay varios ejemplos: Patria de Robert Harris,  el clásico de Dick El Hombre en el castillo, la más reciente Estados unidos de Japón, de Peter Tyerias, o el flamante ganador del Premi Sant Jordi Jo soc aquell que va matar Franco, de Joan-Lluís Lluís
La diferencia de estas obras con Un hombre sueña despierto, de Lavie Tidhar, está en el planteamiento de la estructura narrativa. La parte relacionada con la ucronía es una historia imaginada por un escritor de novelas Pulp que está sufriendo las inclemencias del campo de Auschwitz y que la utiliza como forma de escape mental, por lo que tenemos una linea temporal imaginaria y una linea temporal real, aunque predomina la imaginaria.


El punto de salida de la ucronia es que no ha habido segunda guerra mundial. Contra pronóstico, el partido nazi pierde las elecciones en Alemania frente al partido comunista, y los dirigentes nazis son apresados y recluidos en campos de concentración. Hitler y varios de sus compañeros consiguen escapar y emigrar hacia Inglaterra. Hitler acaba trabajando como detective privado bajo el nombre de Wolf. Gran parte de la historia está narrada desde el punto de vista de Wolf y sigue las investigaciones de sus casos, por lo que la historia tiene en parte una estructura típica de novela de detectives. De hecho, la novela empieza con el tópico de la visita de una rubia despampanante a su  despacho.

La llegada masiva de refugiados a Inglaterra provoca una crisis social, en la que, como era habitual, pagaban el pato los judíos. Me ha gustado especialmente como traslada los hechos que tuvieron lugar en Alemania a Inglaterra, pero con algunos papeles cambiados, como retrata la desesperación de aquel que estaba en la cima del poder y ha caído a la parte más baja de la sociedad,  y como utiliza a varios personajes históricos en el nuevo contexto que el autor ha imaginado (he estado investigando las biografías de los personajes secundarios que salen en la novela y seguramente ahora el señor google me tiene catalogado como filo-nazi o algo similar).
También quiero destacar el punto irónico de la historia, una revancha imaginaria contra el genocida que tiene preso al escritor. La historia tiene muy mala leche, es muy dura (como todas las que están relacionadas de alguna manera con el holocausto), y con algunas escenas de sexo y violencia no aptas para todos los públicos. 

El problema principal que tiene la novela es una cierta reiteración en las escenas en las que Wolf lo pasa mal. Tanto que, a veces, llegas a empatizar un poco con el personaje y olvidas momentáneamente de quien se trata realmente. Por suerte el protagonista piensa y actúa de manera tan despreciable que pronto se te pasa. No sé si es un efecto buscado, pero si es así, es un acierto.
He disfrutado mucho de la lectura. Es una historia entretenida, adictiva y con algunas sorpresas muy interesantes. Hablando de sorpresas, os recomiendo que si la novela os interesa no leáis la sinopsis de la contraportada, revela demasiado.
Me sorprende mucho que no haya tenido más relevancia a nivel de crítica, no sé que tal habrá ido a nivel de ventas. Por mi parte, os la recomiendo sin ninguna duda, como todo lo que he he leído hasta el momento de este autor.


dimecres, 2 de maig de 2018

Los Viajes de Tuf - George RR Martin


Los lectores habituales del blog ya sabéis que soy un gran fan de la obra de George R.R. Martin y que soy de los que todavía no he perdido la esperanza (cada vez somos menos) que acabe su gran saga de Canción de Hielo y Fuego y que lo haga de manera satisfactoria (aunque últimamente casi me conformo con que la acabe). También sabéis que me dejo llevar  por la vorágine de las novedades editoriales y en raras  ocasiones aparece por aquí una novela que lleve más de tres años publicada (aunque poco a poco me estoy quitando del vicio). En los cinco años que llevo invertidos en este hobby creo que no he releído ninguna novela, un hábito en el que antes sí que me embarcaba muy a menudo. 
Hoy voy a romper esta tendencia y voy a comentar Los viajes de Tuf, que he vuelto a leer en la nueva edición de la colección NOVA, editorial que está apostando simultáneamente por las novedades editoriales internacionales y por la edición de clásicos en tapa dura: Hyperion, Pórtico, Contacto, La patrulla del tiempo...

Reconozco que la edición y la atractiva portada han influido en la decisión, pero si he caído en la relectura los factores más importantes son el autor y el formato de la obra: un conjunto de relatos estilo fix-up, uno de mis preferidos. 
Y Haviland Tuf, claro... uno de mis personajes favoritos en la ciencia ficción. Un personaje difícil de definir, una mezcla entre entrañable y odioso, con mil manías pero con pocos escrúpulos y con un extraño sentido del honor.
Tuf es un mercader espacial, propietario de la nave Cornucopia de Mercancías Excelentes a Bajos Precios, en la que viaja con sus dos gatos. Su nave es contratada para llevar a un variopinto grupo de personajes en la búsqueda de una Arca, una nave de un antiguo imperio humano ya desaparecido, diseñada para la guerra biológica y que contiene el ADN de todas las especies conocidas, vivas y extintas, y la tecnología necesaria para hacer clonaciones y hibridaciones.
Los diferentes relatos narran cómo Tuf se hace cargo de esta nave, aprende sus secretos,  y los utiliza para solucionar diferentes problemas en sus viajes por la galaxia transformándose en un ingeniero ecológico . Las tramas son ingeniosas, con mucho sentido del humor, y también con un trasfondo científico y sociológico muy interesante, sobre todo las relacionadas con la superpoblación de un planeta al que Tuf regresa en varios relatos. Aunque no esperéis ciencia ficción hard, las tramas son bastante ligeras.

Presenta un problema menor que también he detectado en otras antologías de estilo fix-up (como Kirinyaga, por ejemplo) formadas por relatos que se han escrito en momentos diferentes y finalmente se han publicado de manera conjunta. El problema es una cierta reiteración  en la explicación de las bases del universo en el que sitúa la historia así como en la estructura de los relatos. Seguramente se disfrutan más  y no se detecta este problema si se intercalan los relatos entre otras lecturas.

En definitiva, la he disfrutado como la primera vez. Es una historia muy entretenida y adictiva, con tramas de intriga muy interesantes y con un personaje carismático y peculiar. Totalmente recomendable. Después de la experiencia, creo que alguna relectura más acabará apareciendo por aquí.

dissabte, 28 d’abril de 2018

The freeze-frame revolution - Peter Watts

Peter Watts es un autor al que admiro por varias razones. La principal es que  arriesga en las ideas que propone, sus historias no son convencionales. Eso tiene un inconveniente, ya que cuando propones historias tan personales y complejas puede pasar que el lector entre en ellas con placer como me pasó con Starfish, la primera novela de la saga de los rifters, o con Visión Ciega, su única novela publicada en castellano. Pero también puede pasar que el lector no  conecte para nada y no acabe la lectura,  en  mi caso me pasó con Echopraxia, la continuación de Visión Ciega, una novela de la que esperaba mucho y que no llegué a terminar.
La novela que comentaré hoy, The freeze-frame revolution, forma parte de un universo/saga, The Sunflower cycle, en el que ya ha ubicado esta novela y tres relatos. Cuando terminé la novela busqué rápidamente los tres relatos porque necesitaba MÁS. Con esto os lo digo todo. Ha sido una de las historias que más me ha gustado en lo que va de año, de esas que te marcan tanto que es injusto para las lecturas posteriores, porque seguro que las vas a valorar peor que en otras condiciones.
Los tres relatos que complementan a esta novela han sido publicados en diversas antologías y revistas. The island (ganadora del Hugo al mejor relato en 2010) se puede encontrar en castellano en la antología Tiempo Profundo, o en la colección de relatos de Peter Watts Ad Astra (pero creo que esta última ya no está disponible). Los tres se pueden leer en inglés en la página web del autor. Otra de las cosas del autor que me sorprenden: la generosidad que tiene con su obra, no sólo con los relatos, también con las novelas.
Una vez leídas todas las historias veo claro que una recopilación estilo fix-up de estos relatos seria un bombazo. Ahí queda la recomendación por si me lee alguna editorial avispada. Aunque me ha desconcertado el orden en el que ha publicado los relatos, ya que si tuviera que ordenarlos para hacer la historia más comprensible no seguiría el orden de publicación y colocaría a The freeze-frame revolution en segundo lugar. Incluso me atrevo a decir que un lector que haya leído los tres relatos antes de esta novela no creo que la haya disfrutado de la misma forma que la he disfrutado yo.
Las historias están todas ubicadas en la nave Eriophora, construida dentro de un asteroide, y con la misión de abrir agujeros de gusano en varios sistemas estelares para que la humanidad pueda viajar entre las estrellas con rapidez. Pero claro, si es la nave la que abre los agujeros, aunque viaje a velocidades próximas a las de la luz, llegar a los sistemas objetivo llevará mucho tiempo. Se abren entonces especulaciones muy interesantes sobre qué le habrá pasado a la humanidad. A veces, al abrir los agujeros, aparecen algunas sorpresas...
La nave está tripulada por varios miles de personas que pasan la mayor parte de su vida en hivernación, y que solo son despertados en pequeños grupos de 4 o 5 cuando el ordenador de la nave se encuentra con una situación que necesita "el toque humano". Y es que el ordenador de la nave ha sido construido de forma que no sea una IA, para que, después de tanto tiempo de viaje, no adquiera objetivos propios y continúe ciñéndose al plan de la misión. Este es otro de los pilares de la trama, y al que el autor le saca mucho jugo.
La historia tiene lugares comunes con otras de las obras del mismo autor. Watts es especialista en poner a sus personajes en situaciones extremas, y está muy interesado en las modificaciones que necesitarían para poderse adaptar a ellas. En el caso que nos ocupa, los tripulantes, denominados esporas, han sido concebidos y entrenados para poder participar en esta misión. No se profundiza demasiado en este aspecto, espero que forme parte de próximas historias situadas en este universo.
Otro aspecto común es la importancia y el protagonismo que le otorga a las naves, y a los detalles de su diseño y estructura.

En definitiva, una lectura totalmente satisfactoria. Un escenario impresionante en el que coloca una trama adictiva, que genera tensión y con especulaciones muy interesantes. Eso si, con el estilo peculiar del autor, que a veces es un poco difícil, pero si llegáis a conectar, no podréis dejar de leer. Os la recomiendo sin ninguna duda.

dissabte, 14 d’abril de 2018

Head on - John Scalzi


Mi relación con los libros de John Scalzi es un poco extraña. En varias ocasiones he comentado que al final de sus libros quedo algo decepcionado, creo que no acaba de cerrar bien sus historias, pero cuando saca nueva novela, siempre caigo. Su estilo no me sorprende (sé lo que voy a encontrar y reconozco que me gusta), sus ideas a veces si. 
Head on es la segunda novela situada en el universo de Lock in, y si bien es de lectura independiente, ayuda conocer la historia anterior, ya que ambas novelas comparten también protagonistas.
Lo mejor de este  universo es la premisa en que se basa, que se introduce en una espléndida novela corta, Unlocked, que se puede leer aquí y que me atrevo a decir que es lo mejor de la saga. En un futuro cercano una nueva enfermedad, el síndrome de Haden, afecta a la humanidad. Algunos de los afectados sobreviven sin secuelas, pero otros (un 1% de la población mundial) quedan totalmente paralizados, atrapados dentro de su cuerpo. Nuevas tecnologías se desarrollan para que estas personas puedan relacionarse entre ellos y con los demás y formar parte de la sociedad. Las más destacadas son una plataforma virtual, el Ágora, y los threeps, cuerpos artificiales que pueden controlar los afectados por el Haden gracias a una red neural. 
Esta red neural también se puede instalar en el cerebro de algunos de los afectados que no han sufrido las secuelas más graves, llamados integradores, y así su cuerpo puede ser utilizado por los Haden como si fuera uno de los robots, para que vuelvan a sentir las sensaciones humanas, aunque el habitante original siempre está en segundo plano. 
Los protagonistas de las historias que Scalzi situa en este universo son una pareja de agentes del FBI encargados de lidiar con los casos relacionados con los Haden. Uno de ellos es uno de los afectados más famosos, hijo de una estrella de la NBA, y su veterana y malhumorada compañera es una antigua integradora. Con dos personajes tan diferentes y que tienen que relacionarse por fuerza ya habréis deducido que la primera novela tiene el tono de una buddy movie. Lástima que la trama del caso policial y la investigación es un poco floja y  el resultado final no me acabó de convencer. No obstante, la ambientación es tan interesante que cuando tuve la oportunidad de leer Head on la puse encima de la pila.
La trama de esta segunda novela se basa en un nuevo deporte, la Hilketa, basado en que los deportistas Haden deben arrancar la cabeza de los robots tripulados por sus contricantes y utilizarla como balón para anotar puntos. En las complicadas reglas también intervienen ballestas, mazas y espadas. Los lectores que conozcan el euskera habrán reconocido la palabra Hilketa, que se traduce al castellano como exterminio, matanza o masacre. Menos mal que Scalzi ha escogido una palabra vasca y no catalana para el nombre de su nuevo deporte, sino a lo mejor el juez Llarena le llama a declarar por enaltecimiento de la violencia...
La muerte de uno de los jugadores en medio del partido es el desencadenante de la investigación que domina la trama de la novela. También cobra protagonismo la interesante posibilidad que la tecnología que ha sido creada para los Haden llegue al gran público potencial que son los no afectados, con la consiguiente marginación de los intereses de los Haden.
El resultado final es el que esperaba: una novela entretenida y sin pretensiones, de lectura ágil gracias al uso de los diálogos y con alguna especulación interesante. El tono es divertido, y el autor cada vez está más comedido con los chistes, cosa que se agradece, ya que un exceso de chascarrillos es uno de los defectos que remarcaba en anteriores novelas. Lamentablemente la investigación y la trama vuelve a ser bastante floja y la resolución del caso se ve venir desde muy lejos. Creo que las tramas policiales no son lo suyo, definitivamente.
Mi sensación final no es muy buena, pero estoy seguro que volveré a caer y que las próximas novelas de Scalzi van a aparecer por aquí. Cada uno tiene sus vicios.