divendres, 8 de febrer de 2019

Lo bueno, si breve.... 10

Nota: Esta es mi colaboración con la revista Supersonic nº12. Ya estáis tardando en descargarla, está llena de entrevistas jugosas, secciones interesantes y relatos espectaculares de autores de la talla de Lavie Tidhar, José Ramon Vázquez, David Luna, Coral Carracedo o María Angulo, entre otros.

Los lectores habituales de Supersonic ya sabéis que el objetivo de esta sección es comentar los ganadores de los grandes premios de narrativa breve, tanto nacionales como internacionales. En este número de la revista le vuelve a tocar a los tres grandes en lengua inglesa, el Hugo, el Nébula y el Locus.
Tal como viene siendo habitual en los últimos años la presencia femenina en los premios internacionales es apabullante, pero hay menos diversidad étnica que en anteriores ediciones, la mayoría son autoras anglosajonas. También hay diversidad en la experiencia y la popularidad de los premiados, hay autoras noveles y poco conocidas con sólo algunos relatos publicados, y escritores más consagrados y con mucha experiencia.
El formato que más me gusta dentro de la narrativa breve es la novela corta y me gusta aprovechar la excusa de tener que escribir esta sección para poder leer varias con la calidad suficiente para haber ganado un premio, ya que hay mucho donde escoger y poco tiempo para leer. Pero mi gozo en un pozo, tanto el año pasado como en esta edición los tres premios se los ha llevado la misma historia. Si el año pasado fue Seanan McGuire con Every heart a doorway, este año ha arrasado Martha Wells con All Systems Red, la primera de las aventuras de su entrañable personaje Murderbot. 
El protagonista de la historia es un robot especializado en vigilancia que ha hackeado su programación y tiene independencia de acción. Sigue cumpliendo con sus obligaciones para evitar ser detectado mientras consume compulsivamente series y otros productos audiovisuales. Su actual misión es proteger a una expedición científica que prospecta recursos geológicos en un planeta deshabitado. Cuando otra de las expediciones que está en el mismo planeta deja de emitir señales las alarmas se disparan y Murderbot tendrá que entrar en acción. Es una historia muy entretenida y aunque el planteamiento de un robot independiente y fuera de control no es la primera vez que se utiliza, el tono jocoso y las peculiares aficiones del protagonista le confieren cierta originalidad. La fórmula ha tenido éxito, ya son cuatro las novelas cortas protagonizadas por Murderbot, pero parece que las continuaciones no tienen la misma frescura que la primera (aunque debo admitir que sólo he leído la segunda). En breve va a aparecer la traducción de esta novela por Carla Bataller, publicada por Alethé ediciones (aunque la traducción de Murderbot a Matabot no me acaba de convencer).

En la categoría de novelette es en la que ha habido más variedad ya que no se repite ningún ganador.  Voy a continuar con el tema de los robots independientes y voy a empezar con la ganadora del Hugo, Suzanne Palmer, con The secret life of bots. El protagonista es un pequeño robot casi obsoleto que ha estado desactivado durante mucho tiempo, pero que es activado para acabar con un parásito de la nave, ya que el resto de los miles de robots tienen mucho trabajo con el mantenimiento. La nave en la que están viajando tiene como misión interceptar y destruir a otra nave de una civilización extraterrestre que viaja hacia nuestro planeta con intención de destruirlo. La guerra contra esta especie ha ido mal, muy mal, y esta nave, ya anticuada y con pocos recursos, es la última esperanza de la humanidad. La historia es emocionante y mezcla muy bien la desesperación de la situación en el papel de los humanos y el humor que destilan las relaciones entre las diferentes IA. Muy recomendable.
El Locus se lo llevó The hermit of Houston, del veterano Samuel R. Delany. La historia tiene cierto toque distópico y se sitúa en un futuro extraño en el que conviven los smartphones y la película número 30 y pico de Star Wars con una sociedad que vive en poblados segregados por sexo y en la que hay asaltos entre clanes y brotes de violencia. Me ha desconcertado y no he sabido encontrarle el sentido a la trama, y tampoco la explicación final me ha convencido. Francamente, reconozco que no la he acabado de entender, ni después de una segunda lectura. Puede que haya un parte de culpa mía como lector, pero el producto no me ha parecido merecedor de un galardón.
En cambio, la ganadora del Nebula A Human Stain, de Kelly Robson, me ha encantado. Aunque la trama también tenga algunos puntos confusos, son de ese tipo de confusión que genera incertidumbre sobre la situación de la trama y que le dan gracia a la historia. Una joven que vive en París acepta un trabajo como tutora del sobrino de uno de sus amigos, cuyos padres acaban de fallecer. El niño vive en un castillo apartado, a las orillas de un lago de montaña, y desde el primer momento que pone su pie en él, la joven detecta que hay algo extraño en el ambiente. Una historia adictiva, sorprendente y que colocaría dentro del cajón de sastre que es el género bizarro.

En la categoría de relato corto el Hugo y el Nebula se los ha llevado Rebecca Roanhorse con el fantástico relato Welcome to your Authentic Indian Experience™. La historia nos sitúa en un futuro cercano en el que se ofrecen experiencias inmersivas de realidad virtual, en este caso, relacionadas con el mundo de los indios americanos. El protagonista es uno de los guías que acompaña a los turistas en estas experiencias, hasta que se encuentra con uno que le propone algo que le desconcierta. La trama, que comienza como una historia de ciencia ficción que ya hemos visto algunas veces, pero con una ambientación original, evoluciona hasta otro estilo de historia de una manera muy sorprendente. Me ha dejado muy intrigado y satisfecho.
El Locus lo ha ganado Linda Nagata con el pesimista relato The Martian Obelisk. Está situado en un deprimente futuro cercano en el que el cambio climático y sus consecuencias han diezmado a la humanidad, que de alguna manera se ha rendido y que espera lánguidamente su extinción. En Marte hay algunas colonias humanas, pero han dejado de enviar mensajes y se las da por muertas. En este contexto tan lúgubre hay un proyecto que aprovecha a los robots de una colonia que no llegó a construirse para edificar un obelisco que sirva como recordatorio del paso de la humanidad por el sistema solar. La trama me ha gustado mucho, lástima que el final se precipita para mi gusto, creo que la historia daba para un relato de más extensión. También me hubiese gustado que mantuviese el mismo tono hasta el final, pero mejor me callo para evitar spoilers. Podréis encontrar esta historia traducida por Manu Viciano en formato digital en la colección Flash.

Visto en perspectiva considero que ha sido un buen año en lo referente a los premios internacionales, con alguna excepción, pero en este tipo de premios es difícil coincidir plenamente. En la próxima edición de Supersónic, los premios nacionales, que ya he podido leer en su gran mayoría y puedo asegurar que también habrá una buena cosecha. Salud, y buenas lecturas.

diumenge, 3 de febrer de 2019

Nightflyers - George RR Martin

Aprovechando que a partir de esta semana ya se puede ver en la plataforma Netflix la serie Nightflyers, basada en la novela corta del mismo nombre que escribió George RR Martin en 1980, la editorial Gigamesh ha publicado una edición espectacular de la novela con tapa dura, ilustraciones de David Palumbo, portada de Enrique Corominas, y con la traducción de la traductora habitual de Martin en esta editorial, Cristina Macía
La verdad es que es un libro chulísimo y un regalo a tener en cuenta para los fans de este autor, aunque la novela ya estaba incluida en uno de los volúmenes de recopilación de su obra, Híbridos y engendros. La historia ganó el premio Locus y estuvo nominada para el Hugo y está situada  en el universo de "The thousand worlds", un paraguas en el que el autor sitúa sus novelas de ciencia ficción, como Los viajes de Tuf, La muerte de la Luz y muchas de sus historias breves, aunque las tramas de las historias no tengan relación (recopilar todas estas historias puede ser un proyecto editorial interesante...).
La historia se podría incluir en el subgénero híbrido del space horror, y además tiene aspectos típicos de las historias de "casa encantada". 
Un grupo de científicos se embarca en la Nomada nocturno con el objetivo de perseguir a los Volcryn, una especie alienígena que está en un viaje eterno a velocidades no relativistas hacia el borde galáctico. Muchas civilizaciones han visto pasar a los Volcryn, pero ninguna ha establecido contacto con ellos. Lo que diferencia a  esta expedición es la presencia de un telépata de altas capacidades del que se tiene la esperanza que se podrá comunicar con los alienígenas. La tripulación se completa con xenobiólogos, xenolingüístas y humanos mejorados genéticamente. Seguramente el personaje más interesante es el comandante de la nave, que no sale de sus aposentos, que interactúa con la tripulación a partir de una proyección holográfica y que no pierde detalle de nada de lo que hacen los científicos en sus camarotes.
El escenario es muy intrigante, la historia emocionante y adictiva y algunas escenas son realmente impactantes. Además, se lee en una sentada. Los habituales del blog ya sabéis que el formato breve en la narrativa es uno de mis favoritos, pero en este caso creo que el formato lastra a la historia. El universo es rico y lleno de detalles que no se aprovechan para dar más empaque a la ambientación. Razas alienígenas, planetas colonizados, mejoras científicas y tecnológicas...se nombran pero se quedan como fondo de escenario. 
Hay varios personajes muy interesantes y que podrían dar mucho juego, pero no se profundiza nada en sus intereses y motivaciones. Y eso que esta versión que ha publicado Gigamesh es una revisión de 1981 de la historia original que Martin escribió en 1980, en la que no había incluido ni el nombre de varios de los nueve tripulantes de la nave, sólo su ocupación. Es habitual que las novelas cortas me dejen con ganas de conocer más de los universos y personajes que presentan, y incluso puede llegar a considerarse uno de los alicientes de este formato frente a las novelas de tochocientas páginas, pero en este caso me atrevo a decir que es un error de planteamiento del autor; el material que tenía daba para una historia más larga y completa.
He visto algunos capítulos de la serie. Para poder hacer 10 episodios a partir de una novela corta hay que alargar la trama necesariamente. Por una parte compensa lo que le criticaba a la novela, ya que dota a los personajes principales de un background personal y los dibuja con más matices que la novela.  Por otra parte, cambia a otros personajes de manera muy radical, los fusiona y se inventa a otros nuevos. Y, lógicamente, incrementa el número de viajeros en la nave, que nueve son pocos para matar en 10 capítulos. De momento me ha parecido entretenida y voy a continuar viéndola, aunque hay un cambio que me ha molestado, el protagonizado por el capitán de la nave. En la novela es un hombre viejo blanco, renqueante y pálido, y en la serie un hombre joven, negro, guapo y apuesto. Este cambio va a hacer más fáciles y creíbles en la pantalla algunas de las escenas de la novela, pero van a perder toda su gracia.

En definiva,  la serie no me atrevo a recomendarla sin reservas todavía, el libro si. Aunque a mí me ha dejado con ganas de más y con la sensación de que no ha aprovechado el material que tenía, la lectura me ha entretenido y me ha dejado satisfecho, como me acostumbra a pasar con Martin

dissabte, 19 de gener de 2019

Los Mundos de Ursula K. Le Guin


Ya había comentado con anterioridad en el blog que me sorprendió la reacción de muchos de los compañeros con los que comparto esta afición al fallecimiento de Ursula K Le Guin. Parte de la sorpresa fue debida a que no conocía casi nada de su obra: cuando era joven intenté leer la saga de Terramar, pero ese estilo de fantasía no me convenció y no terminé ni el primer volumen, y ya no le dí más oportunidades a la autora. Los comentarios de su obra en los diversos tipos de homenajes que se le dedicaron despertaron mi curiosidad, y decidí leer alguna de sus historias de ciencia ficción ubicadas en el Ekumen, que eran las más elogiadasQuería empezar por las más famosas y galardonadas, ya que sabía que las diferentes historias son de lectura independiente y que comparten ubicación pero no trama (y si la comparten, es de manera muy tenue). Pero me atacó mi manía completista y acabé decantándome por leerlas por orden de publicación y, visto con perspectiva, creo que ha sido un acierto, ya que he podido disfrutar de la evolución de la capacidad narrativa y del estilo de la autora. Las tres que comentaré hoy están más elaboradas que las tres primeras que leí en la recopilación Mundos de exilio e ilusión, con alternancia de puntos de vista y de líneas temporales y con la introducción de estrategias diferentes para mejorar el ritmo narrativo.
El aspecto en que se basa la ambientación común a todas las historias es que una civilización antigua, los Hainitas, descubrieron diversos planetas, entre ellos la Tierra, y los colonizaron con especies humanoides, a veces modificadas genéticamente para sobrevivir en el entorno. Las diferentes colonias perdieron el contacto entre ellas y olvidaron su origen común, pero después de miles de años se retoma el viaje estelar y el contacto entre las diferentes civilizaciones, creando una Liga de planetas o Ekumen. Esta liga envía exploradores primero y embajadores después a los mundos colonizados que se van redescubriendo. Muchas de las historias siguen las aventuras de estos exploradores y embajadores y su interacción con las diferentes culturas. 
Es  ciencia ficción "soft", basada en la especulación sobre aspectos sociológicos, antropológicos y ecológicos más que en la acción, la aventura o la tecnología (en la que cabe destacar el ansible que permite la comunicación instantánea entre mundos, aunque el viaje entre ellos sea a la velocidad de la luz; ahora sé de donde viene el término que utiliza Orson Scott Card en la saga de Ender). 
El primer contacto con las tres novelas breves que se incluyen en Mundos de exilio e ilusión fue satisfactorio, pero seguramente no hubiese continuado con la lectura si no supiese que las que son consideradas sus mejores novelas venían a continuación. Menos mal, porque he disfrutado muchísimo de las tres y hubiese cometido un gran error. Seguramente cada una de las novelas que comentaré hoy merecería una entrada individual, pero prefiero hacer una conjunta, tal como hice con las tres primeras, ya que las he leído una detrás de otra en la recopilación que publicó la editorial Minotauro en 2008 con traducción de Matilde Horne y Francisco Abelenda (una edición difícil de encontrar). 


La mano izquierda de la oscuridad se sitúa en el mundo de Gueden o Invierno, un mundo frío  y cruel, y es protagonizado por Genly Ai, un embajador del Ekumen. La principal característica de los habitantes de este gélido mundo es que son hermafroditas, y en la época de celo pueden adoptar uno de los dos sexos. De esta manera, los individuos actúan como madres o padres biológicos dependiendo de como la situación hormonal ha provocado que evolucionen en su momento de celo. En un principio parece que una sociedad que no es dual será más justa y equitativa, y no existirá la violencia y la agresividad de carácter sexual, pero se muestran igualmente las desigualdades, las conspiraciones políticas y la crueldad de los individuos con miembros de su misma especie. En algunos momentos de la trama la novela coge un tono de historia de aventuras y supervivencia en medios extremos que me ha llegado tanto como la parte especulativa (cosa que es mérito de la autora). Me ha sorprendido que en algunos momentos la descripción del rol femenino tiene un leve tono machista. A lo mejor no he pillado la crítica, la ironía o el doble sentido, pero también lo he detectado en otras de las novelas y me sorprende viniendo de una autora que se consideraba feminista. También me ha costado imaginarme a algunos personajes como andróginos, no me ha ayudado el uso del género masculino para hablar de ellos. En otras obras en inglés que he leído me ha resultado más fácil por la neutralidad de los adjetivos y por el uso del pronombre they para referirse a estos personajes (cosa que al principio me descolocó). La novela ganó los premios Nébula y Hugo.


La novela corta en la que se basa El nombre del mundo es bosque también ganó el Hugo, y posteriormente Le Guin la alargó para convertirla en una novela. Es la novela más dinámica de todas las de este conjunto, y en la que profundiza menos en los conflictos que plantea, pero continua siendo una lectura totalmente recomendable y entretenida. En este caso el planeta en el que se sitúa la acción es el planeta Nuevo Tahití, habitado por unos humanoides pequeños, peludos y de color verde, los Crichis. En el planeta se ha establecido una colonia terrestre de marcado carácter militar para intentar extraer un recurso muy valioso y que ya es muy poco abundante en nuestro planeta, la madera. Los colonizadores tratan de forma muy poco correcta al planeta y a sus habitantes, hasta que estos, inevitablemente, devolverán el golpe si quieren sobrevivir. El tema central es la ecologia y los efectos de nuestras acciones sobre el medio ambiente, pero también es importante en la trama la comunicación entre culturas, creencias y fisiologías diferentes. Estoy convencido de que James Cameron se basó en parte en esta historia cuando creo el mundo de Avatar.

Para terminar, la que considero que es la mejor de todas las historias de este ciclo, Los desposeídos, y la que sería la primera en la cronología de este universo. La historia se desarrolla en dos lineas temporales diferentes y en dos planetas diferentes que orbitan uno alrededor del otro, Urras y Anarres, pero siempre protagonizada por el físico Shevek. Shevek es un habitante de Anarres, un mundo con pocos recursos con un funcionamiento social basado en la anarquía. Los habitantes de Anarres son exiliados recientes de Urras que, después de unas importantes revueltas,  se desplazaron con el objetivo de organizar esta sociedad igualitaria y empezar de cero. Pero el ambiente académico de Urras no es el mejor para que Shevek pueda llevar adelante su idea principal, y  viaja a Anarres para intercambiar ideas con otros científicos. La autora nos enseña los dos tipos de sociedades, con sus luces y sus sombras, de la carestía y la obligación moral de compartir a la abundancia, el lujo y el despilfarro de unos pocos. Aunque no es oro todo lo que reluce, en ninguno de los dos planetas. Seguramente el libro más redondo de esta autora, como comenta mi amigo Elías de Sense of Wonder (ahora ya sé de donde ha sacado el nombre de odo...). Como no podía ser de otra manera, la novela ganó el triplete de los grandes premios: Hugo, Nébula y Locus.

En definitiva, tres lecturas totalmente recomendables. Comienzo el año con buen pie. Si todavía no conocéis a la autora, como me pasaba a mi, pero no queréis leer las seis historias principales, yo me decantaría por Los desposeídos y La mano izquierda de la oscuridad, que además han de ser fáciles de encontrar, ya que se han vuelto a publicar hace muy poco en castellano, y Los desposeídos también en catalán. Por mi parte espero que no sea lo último que lea de esta autora, me llaman la atención los relatos ubicados también en este universo, y no descarto volver a intentarlo con Un mago de Terramar. Ya os contaré.

dimecres, 2 de gener de 2019

Antisolar - Emilio Bueso


Entre los lectores-opinadores que sigo en mis redes sociales creo que no he encontrado tanta variedad de opiniones en una obra como con la saga Los ojos bizcos del sol, de Emilio Bueso, publicada por Gigamesh. Será difícil añadir algo nuevo a lo que ya han dicho mis compañeros, pero vamos a intentarlo.
Ya comenté en mi entrada sobre la primera parte, Transcrepuscular, que fue la actitud del autor con sus lectores en la Catcon de 2017 la que hizo que me decidiera contra pronóstico a darle una oportunidad a una (otra) saga inconclusa. También tenía curiosidad por la polémica que se generó con la campaña de markéting y la forma de publicar la novela en ediciones de lujo. Mi opinión global de la novela fue positiva, aunque con algunos matices. En la segunda parte, Antisolar, mi valoración global va a ser ligeramente más baja, ya que creo que las virtudes de la obra no lucen tanto (seguramente debido a que el factor sorpresa de la ambientación es menor), y algunos de sus defectos (a nivel de estilo, principalmente) se notan más.

Después del cliffhanger con el que terminaba la novela anterior esperaba un inicio con acción trepidante, pero no ha sido así. La historia comienza con una cierta pausa y la acción va apareciendo paulatinamente hasta llegar a ser uno de los aspectos más importantes de la trama, incluso más que la ambientación, que era uno de los pilares de la primera novela. En este aspecto quiero destacar la explicación histórica de la situación que refleja la novela y la visión de los seres humanos que no están "contaminados" por la presencia de los moluscos, creo que da mucho juego a la trama.
Aunque sigue manteniendo un tono de historia de fantasía épica (grupo de personajes heterogéneo que comparten viaje y misión, aunque no siempre objetivos ni amistad), esta segunda parte tiene muchos más aspectos de ciencia ficción, y la mezcla resultante es interesante e intrigante por los misterios que aparecen y quedan sin desvelar.
Uno de los puntos que menos me ha convencido es el uso de los personajes y la evolución de la mayoría. Algunos, como el explorador, parece que en algunos momentos le sobren al autor, y incluso desaparecen de la historia como por arte de magia. Me desconcierta también el papel del astrólogo, que logra salvar al grupo en varias ocasiones (Gandalf me ha venido a la cabeza un par de veces) pero la mayor parte del tiempo está en estado catatónico. Y finalmente está el trapo, un personaje carismático pero que me genera sentimientos contradictorios. Su lenguaje, formas y manera de ser me gustan,  pero en pequeñas dosis. Si aparece demasiado, como es el caso, a veces me saca de la historia (aunque reconozco que es un acierto haberle concedido un huésped metálico).

Uno de los aspectos que más se critican o se alaban de Emilio Bueso es su estilo narrativo, caracterizado por las frases cortas y contundentes y por el uso particular del vocabulario. 
En principio, a mi me gusta este estilo, pero en esta segunda novela no me ha acabado de encajar tan bien como en la anterior. Leyendo Transcrepuscular estuve mucho más atento  a la trama y a la ambientación, sobre todo a aspectos biológicos relacionados con la simbiosis y ecológicos relacionados con la particular situación del planeta. En cambio en Antisolar la trama no me ha resultado tan atractiva, no había tanto efecto sorpresa y he notado mucho más algunos aspectos del estilo que no me han acabado de convencer. Me sorprende la elección de algunas palabras y expresiones que utiliza el autor, a menudo demasiado complicadas y que cargan el texto de manera innecesaria. Tengo la hipótesis que está hecho de forma deliberada, que algunas de las palabras no serian la primera elección del autor, pero que busca a propósito este efecto, pero no se me ocurre con que fin... 

Aunque la historia y el estilo no me han convencido tanto como en la primera novela, eso no implica que no sea una lectura muy entretenida y divertida, y por eso la he devorado en un par de días. En 2019 va a publicarse la tercera entrega, Subsolar, en la que espero que Bueso pueda cerrar de manera satisfactoria todas las tramas que ha ido dejando abiertas, que no son pocas. Cuenta con un lector intrigado.

Otras opiniones, putamente diversas, variadas y para todos los gustos: Origen cuántico, La biblioteca del Kraken, C , Neo nostromo, Les rades grises, Fantasia sci fi y mucho más, Boy with letters.

dissabte, 29 de desembre de 2018

Quinto aniversario del blog - sorteo

En unos días el blog va a cumplir cinco años y quiero celebrarlo con vosotros, como es habitual. Me ha resultado realmente difícil este quinto año dedicar tiempo a esta afición. He actualizado muy poco, debido también a que he leído poco. Situaciones familiares y laborales han copado gran parte de mi tiempo y, no se si  será por la edad, cuando me pongo a leer, me quedo dormido a una velocidad supersónica... No he leído ni la mitad de libros que me propuse, aunque estoy contento porque he continuado leyendo en inglés (sin hacer entradas en este idioma, eso si), he releído varios libros que me apetecían, he dejado de lado la tiranía de las novedades (he leído libros con varios años a sus espaldas tapando algunas de mis lagunas en ciencia ficción clásica) y he podido leer la narrativa breve premiada para escribir mi sección para Supersonic. Que no es poco, tal y como están las cosas.

Voy a ser realista y no voy a plantearme grandes retos para el año que va empezar en breve. Mi intención es continuar con el blog, pero me conformo con un ritmo de 2 o 3 entradas mensuales. Hay pocos libros que tenga en el punto de mira como imprescindibles: el final de la trilogía de Luna, de Ian McDonaldExhalation la nueva antología de relatos de Ted Chiang (aunque haya leído varios de los relatos incluidos), el nuevo de Neal Stephenson (aunque no haya terminado su última novela, siempre le doy una oportunidad más a este autor), y Children of ruin de Adrian Tchaikovsky


A nivel de traducciones, espero con ganas las continuaciones de The Expanse y la culminación de la trilogía de NK Jemisin con El cielo de piedra. No estoy muy al caso de lo que va a publicarse en catalán o en castellano, pero siempre hay sorpresas agradables que espero ir descubriendo. Y tengo lecturas pendientes de clásicos, como Ursula K Leguin.

Vamos al grano: como es ya costumbre voy a organizar un sorteo de algunas de las lecturas que más me han gustado este último año. Participar es muy fácil, solo hace falta comentar esta entrada informándonos del libro que más esperáis para 2019 y cual sería vuestra elección en caso de ganar el sorteo.  He intentado hacer una mezcla de géneros, editoriales y géneros de narrativa. El ganador o ganadora podrá elegir entre las siguientes opciones:


La casa de arenas movedizas, de Carlton Mellick III
Pack de Revistas Supersonic (digital): 10, 11 y 12.
Pack de novelas breves (digital): Proyecto Alpha de Caryanna ReuvenUno, de Nieves Delgado y El calígrafo de los cielos, de Ernesto Fernández-Weiss
Estació boira, de Enric Hercé

Tenéis hasta el domingo 6 de enero de 2019 para comentar en esta entrada y así poder participar en el sorteo. Mucha suerte a todos, espero que el 2019 sea un año lleno de buenas lecturas.

dimecres, 26 de desembre de 2018

Fuego y Sangre - George R Martin

En cada ocasión que Geoge R.R. Martin publica algo que no es Vientos de Invierno las redes sociales se inflaman con lectores decepcionados que advierten que cada vez tienen menos ganas de continuar con Canción de Hielo y Fuego. Reconozco que a mi a veces también me pasa; en unos días el blog va a cumplir seis años, y ya en la segunda entrada comentaba que Vientos de Invierno era uno de los libros que más esperaba para...2014. Y todavía estamos igual. Comprendo a esos lectores cansados de esperar, pero yo soy muy fan de esta saga, y tengo suficiente material para ir superando el síndrome de abstinencia. Principalmente me nutro de la serie de televisión de HBO y el fantástico Podcast de Hielo y Fuego, pero también he ido leyendo con los años otros relatos ubicados en Poniente en épocas anteriores a la de la saga principal.
Martin ha utilizado varios de estos relatos y, junto a otros textos de reciente creación, ha publicado Fuego y Sangre, una historia de la dinastía Targaryen, desde la conquista de Poniente por Aegon I hasta la rebelión de Robert Baratheon. En mi inocencia me pensaba que el libro (de casi 900 páginas) abarcaría toda la historia de esta  família, pero una vez comprado descubrí que solo incluye la primera parte, y que habrá un segundo volumen.  Esta es la primera advertencia.

La segunda advertencia es que no es una novela, la historia tiene el tono de una crónica histórica narrada por un maestre de la Ciudadela a partir de diversas fuentes. Es un mérito de Martin conseguir con este estilo que la historia sea adictiva y entretenida, incluso para los frikis que ya conocíamos los aspectos generales de parte de la historia. Creo que es muy importante en este hecho el uso de las diferentes fuentes de la que saca la información el narrador, a menudo diferentes en contenido y apreciación, y  en las que cabe destacar el personaje de un enano bufón de la corte, Champiñón, que le da un toque cínico a la narración muy interesante.
En la historia de los primeros reyes Targaryen encontraremos batallas, aventuras, traiciones y conspiraciones políticas (y menos sexo del que nos tiene acostumbrados Martin en la saga), pero el principal aliciente es la presencia de los dragones. Ver a estas armas de destrucción masiva con patas en acción, ya sea contra ejércitos y fortalezas, ya sea en luchas entre ellos, es una gozada. Aunque reconozco que me quedo con las ganas de saber muchas más cosas sobre su reproducción y comportamiento.  Los Targaryen dejan más que desear; aunque carguen con esa aura élfica y casi divina, aunque tengan ojos violeta y la capacidad de cabalgar dragones, queda demostrado que tienen los mismos defectos que cualquiera de las otras familias nobles, y que, cuando hay demasiados vástagos de la sangre del dragón, las cosas se ponen complicadas para Poniente.

El libro es voluminoso, y con una edición lujosa y espectacular. Las ilustraciones de Doug Weatley son detalladas y representan fielmente y con mucho acierto lo que aparece en la historia. El libro ha aparecido en castellano y en catalán casi simultáneamente a la edición original, cosa que ha provocado una carrera contra reloj de traductores y correctores. 
Pensaba que se podría notar más de una voz en la narración, ya que la traducción la han realizado varias personas, pero la corrección ha funcionado en este aspecto y el tono es uniforme. En otros aspectos la corrección no ha funcionado tan bien. No me refiero  a que algunos nombres tengan traducciones diferentes a las utilizadas en otras obras de Martin, sé que este aspecto es debido a problemas de derechos. Ni tampoco a erratas tipográficas o ortográficas (que las hay), me refiero a varios errores de contexto en la ambientación de los Siete Reinos que a los lectores experimentados pueden llamarles la atención. No hay ninguno que desvirtúe la historia, son detalles, y entiendo que son debidos a la falta de tiempo para hacer una corrección exhaustiva, pero se notan, y creo que no deberían estar presentes en un producto de este estilo y este precio.


Para terminar, como todo buen fan de la saga, voy a entrar en el terreno de la especulación, incluso del spoiler, avisados quedáis y continuad leyendo bajo vuestra responsabilidad. Quiero destacar un par de sucesos relacionados con los dragones: me ha gustado conocer el posible origen de los huevos que regalan a Daenerys, y me ha dejado muy intrigado el hecho que los dragones no puedan volar sobre el muro. 
A nivel especulativo, hay algunos aspectos que se reiteran tantas veces que no creo que sea casualidad y que creo que serán importantes en las tramas del futuro. Martin no acostumbra a dar puntadas sin hilo. Son intuiciones y las dejo por escrito para que os podáis reír mucho cuando no se cumplan. Por un lado me tiene muy intrigado la importancia que da a las armas de acero valyrio (cada una con su nombre) y la obsesión por detallar quien utiliza a Fuegoscuro y Dama Oscura, las espadas de los Targaryen. También me escama el hecho que se repita tantas veces que los Blackwood sean adoradores de los antiguos dioses. 
Aparte de los Targaryen, dos grandes familias tienen mucho protagonismo en la trama de este libro y por ende en la historia de Poniente: los Velaryon y los Hightower. De los primeros sabemos que en la saga principal son una casa venida a menos, pero los segundos mantienen su poder en Antigua y han participado muy poco en los eventos importantes. Tengo la sensación que esto cambiará.

En definitiva, una lectura con tono de crónica histórica, pero entretenida. Encontraremos los ingredientes habituales de la narrativa de Martin, con el aliciente de la presencia de los dragones y de conocer a los antecesores de algunos de los protagonistas de la historia principal.  Si no sois fans de la saga, no creo que sea una buena manera de introducirse en el fantástico mundo creado por Martin. Si lo sois, os recomiendo su lectura, aunque no la considero imprescindible.

dissabte, 1 de desembre de 2018

Infinity's end - Jonathan Strahan

Hoy voy a comentar Infinity's end, la séptima y última edición del conjunto de colecciones de relatos Infinity Project editadas por  Jonathan Strahan. Los autores que han participado en este proyecto son de gran talla internacional, y han sido convidados a escribir un relato sobre el futuro de la humanidad, con un tema principal diferente dependiendo de la antología: grandes proyectos de ingeniería, la guerra en el futuro, las modificaciones corporales, el contacto con otras civilizaciones... Esta es la cuarta antología de este proyecto que comento en el blog,  y mi sensación era que la calidad global de cada libro estaba bajando (el penúltimo, Infinity Wars, era realmente flojo), aunque siempre había buenos relatos. La presencia de algunos de mis autores favoritos en el último volumen hizo que me decidiese a leerla aunque no estaba en mis planes, y no me arrepiento, ya que esta última edición mantiene bien el tipo y contiene varios relatos interesantes y destacables, cerrando el proyecto con un broche correcto, aunque no espectacular.
Lo que no he acabado de detectar es el hilo común de esta nueva antología, si que es cierto que la mayoría de relatos están situados en un futuro lejano del sistema solar, pero sin un tema concreto. A veces parece como si fuera un cajón de sastre donde haya colocado relatos que en otras colecciones no tenían cabida, pero que le parecían interesantes. Paso a comentar algunos que quiero destacar por su planteamiento o su temática.

En Intervention Kelly Robson, flamante ganadora del Nébula en relato corto de este año, plantea un interesante sistema para criar a los niños en los hábitats espaciales, en una especie de guardería comunal en la que viven en conjunto hasta la mayoría de edad.

Prophet on the road de Naomi kritzer narra como la protagonista intenta reunir a varios fragmentos del Ingeniero, una IA que gobernó el sistema solar y contra la que los humanos se rebelaron. La relación entre la protagonista y su fragmento de IA me ha parecido muy interesante.

Death's door no es uno de los mejores relatos de Alastair Reynolds que he leído, pero si que da una buena idea de la gran capacidad de imaginación que tiene este autor. En un futuro en el que los seres humanos son muy longevos, un par de amigos intentan convencer a un tercero que quiere dejar de existir. Para convencerlo lo llevan a los rincones más espectaculares de nuestro sistema solar. 

La prolífica autora Seanan McGuire no podía faltar, y en su relato Swear not by the moon, narra la transformación de Titán en un enorme parque temático.

En Last small step Stephen Baxter presenta un planteamiento muy original sobre la exploración del sistema solar, uno en el que se decide eliminar todas las pruebas de la presencia humana en los diversos cuerpos celestes del sistema. La historia narra la trama de la persecución de un astronauta que quiere saltarse las normas.  

El relato triste de la antología es Longing for earth , de Linda Nagata que ha ganado el Locus de este año en relato corto. El protagonista lleva décadas viajando por los múltiples hábitats artificiales que reproducen algunos de los ecosistemas de la Tierra, intentando reproducir lo que sentía cuando paseaba por la superfície de nuestro planeta. Mientras, su família insiste en que entre en la vida digital de una vez por todas, pero él, tozudo, continúa con su peregrinación. 

La antología termina con un confuso relato de Peter Watts que creo que hará las delicias de los especialistas en la vida y obra de Philip K Dick, ya que está llena de referencias, pero como no es mi caso la he encontrado más difícil de lo que es habitual en este fantástico autor.

Me da una cierta pena que un proyecto tan interesante como este termine, y que termine de esta manera, dejando un cierto regusto amargo, ya que era evidente que la calidad de las historias de las últimas antologías iba en descenso. Aunque esta última colección sea mejor que las anteriores y la sensación es que hay un remonte, considero un acierto parar este proyecto en este punto.

Que pare este proyecto no implica que Strahan vaya a parar, en julio va a publicar otra antología de relatos, Mission Critical, con la participación de primeras espadas del género: Hamilton, Reynolds, Watts, Leckie... y con un interesante eje común: qué pasa cuando la tecnología falla en el espacio. Cuenta con un lector interesado.