divendres, 14 de juny de 2019

Lo bueno si breve 11

Hoy os presento mi sección del número 13 de la revista Supersónic.Como siempre, está lleno de jugosos relatos y de las secciones habituales. No lo dejéis escapar. 

Hoy toca comentar en esta sección los premios de narrativa breve nacionales y, como es de bien nacido ser agradecido, voy a comenzar por los premios que son a obra original no publicada, ya que los autores galardonados me han permitido leer sus historias para poder realizar esta sección. Muchas gracias, señores.
Es una lástima que un premio de tanta categoría como el premio UPC se haya convertido en bienal y haya perdido la recompensa a nivel económico. Acostumbraba a ser una fuente de novelas cortas de gran calidad. En la edición de 2018 el ganador ha sido el periodista Francisco Guerrero con Gutterson. La historia refleja un futuro no muy lejano en el que los desastres medioambientales han dejado a la humanidad al borde del abismo. En la ciudad de MedCity el agente Gutterson controla la zona que le ha asignado la IA del mando policial con la esperanza de conseguir suficientes puntos para emigrar a Titania, la colonia que se ha transformado en la esperanza de la humanidad. El tono de la novela es muy divertido, (el protagonista es un poco pupas y me ha recordado a los personajes perdedores de Mendoza) aunque la ambientación, muy bien lograda, tiene un toque pesimista. Es una historia de aventuras de estilo cyber-punk que he disfrutado mucho, aunque me ha descolocado un cambio en la actitud y habilidades del personaje a mitad de la novela. La editorial Apache publicará la novela en breve en su colección de novelas premiadas del UPC.

El Alberto Magno se lo ha llevado Javier Castañeda con Solo recuerdo su nombre. He leído casi todo lo que ha publicado Javier, su estilo me gusta mucho, y creo que esta es su novela corta más lineal, la que presenta menos sorpresas y en la que menos se ha arriesgado. Eso no quiere decir que no sea una buena historia, que lo es, pero estaba acostumbrado a encontrar algo más. La protagonista es una investigadora que decide aceptar la investigación de un caso de asesinato en el que está involucrada su poderosa familia, con la que no mantiene buenas relaciones. La ambientación es muy interesante e incluye aspectos novedosos como el uso de diferentes cripto-monedas o una estructura social en que la línea entre empresa y nación es muy difusa, además de otros interesantes aspectos tecnológicos que arruinarían la lectura y prefiero callarme (aunque a veces se nota un exceso de celo del autor para destacarlos). Esta ambientación se mezcla con aspectos de carácter más social que están en el punto de mira de nuestra sociedad como los maltratos a mujeres o los derechos del colectivo LGTIB. En definitiva, una mezcla muy interesante de ambientación futura, problemas sociales e historia de amor.

En el ámbito de la Hispacón se otorgó el premio Domingo Santos al relato La nota desafinada, de José Manuel Fernández Aguilera. El protagonista de la historia es un robot que forma parte de una orquesta robótica que tiene la misión de interpretar piezas de música para una especie alienígena. Mientras está tocando el instrumento recuerda algunas escenas de su vida anterior, que dan mucho juego a la historia y son un contrapunto muy interesante de la trama principal. Como relato funciona, pero creo que con un par de detalles se podría convertir perfectamente en una novela corta mucho más interesante.
Ya que he comentado la Hispacón voy a hablar de los Ignotus, que en categoría breve este año los han ganado tres autoras a las que admiro. Nieves Delgado siempre me sorprende con la originalidad de sus planteamientos sobre robots, inteligencias artificiales y trascendencia. En 36, publicado por la editorial Cerbero, narra el nacimiento y evolución de una inteligencia artificial, y cómo se relaciona con los humanos en las diversas etapas de su crecimiento. Una historia triste y conmovedora que he disfrutado más todavía en la segunda lectura; en la primera la devoré y no aprecié tanto algunos detalles de estilo y de historia, ni disfruté tanto con el final. Segundo merecidísimo Ignotus para esta autora, que pronostico que no va a ser el último.
El premio al mejor relato se lo ha llevado Elia Barceló con Humo y espejos, publicado en la antología Dark Fantasies. La primera vez que lo leí pensé que estaba escrito para mí: siempre me ha fascinado el ilusionismo y los grandes trucos, y siempre me ha intrigado lo que pasa entre bambalinas con los voluntarios que salen al escenario a colaborar con el mago. En este relato nos da una posible explicación sorprendente y escalofriante. Una historia redonda narrada con la maestría habitual de la autora.
El premio al mejor relato traducido ha sido para Alliette de Bodard con Tres tazas de aflicción a la luz de las estrellas, traducida por Marcheto en su imprescindible blog Cuentos para Algernon. La historia está situada en el Universo de Xuya, un paraguas ucrónico en el que la autora sitúa gran parte de su narrativa breve, de tono pausado y poético, no esperéis batallas espaciales, aunque las protagonistas sean naves. En este caso la historia arranca con la muerte de una importante científica que tiene información vital para mantener la producción de recursos vegetales y animales para la población, y la cesión de sus recuerdos a una de sus ayudantes en vez de a la familia, como manda la tradición. Si en la familia hay una mente de nave, la situación todavía es mejor. Me fascina el universo que ha creado esta autora, y esta es una de las historias que destacaría dentro de él, un premio muy merecido.

Termino con los premios Ictineu, en los que he tenido el placer de actuar como jurado en las categorías de narrativa breve. El mejor relato traducido al catalán fue para Mike Resnick con L’exili d’en barnaby, traducido por Edgar Cotes y publicado en la excelente antología de relatos de Resnick Sistemes operatius alternatius por SECC edicions. Resnick sabe cómo tocarme la fibra con sus relatos, es un autor al que admiro mucho. En este caso la historia se centra en las reflexiones y experiencias de Barnaby, un simio que vive en un laboratorio y al que se le ha enseñado a comunicarse con los humanos. El título del relato es un spoiler, ya que parte de la historia se centra en su regreso a la vida natural y las relaciones con sus congéneres. Un relato crudo y conmovedor totalmente recomendable.
El premio al mejor relato escrito en catalán fue para el veterano escritor Jordi de Manuel con L’hoste, un cruel e intrigante relato post-apocalíptico narrado con su habilidad habitual y relacionado con alguna de sus novelas y con influencias claras de The Road. El relato forma parte de la antología Contes de Terror, publicada por Apostroph, después de que los autores participantes pasaran una noche en el Palau de Torrebesses, emulando lo que pasó en la Villa Diodati.

Otro año de buena cosecha de los premios nacionales. A ver qué nos deparan los internacionales, os lo contaré en el próximo número de la revista. ¡Salud, y buenas lecturas!


dissabte, 8 de juny de 2019

Nacerá una bruja - Robert E. Howard


Hasta hace poco era un gran desconocedor de las historias de Conan el Cimerio. Forma parte de la cultura popular, pero no despertaba mi curiosidad, aunque recuerdo con cierto cariño las películas de los ochenta, ya que fueron de las primeras que vimos con los amigachos en el cine. También había hojeado algún cómic en su momento, pero en la época en que consumí más cómic me tiraban historias más oscuras y elaboradas. Y aunque soy fan de las grandes sagas de fantasía, me daba cierta pereza empezar a leer otro conjunto interminable de novelas (no sabía que eran colecciones de relatos) y menos de un autor que llevaba tanto tiempo muerto, siempre me han llamado más las novedades editoriales. 
Reconozco que tenía algunos prejuicios y que el subgénero de Espada y Brujería me parecía de segunda división frente otros subgéneros como la Fantasía Épica o la Fantasía Urbana, de los que soy consumidor.
En los últimos tiempos me he aficionado a escuchar relatos mientras hago deporte o hago faenas en casa, y en este formato si que me decidí a darle una oportunidad a las historias del bárbaro. Me llevé una sorpresa muy agradable, pero me desconcertaron las diferencias entre los relatos. Unos parecían más elaborados y originales, con más fuerza, otros me parecían de relleno y con historias más típicas. Descubrí luego que las historias que me habían gustado más eran las escritas por Robert E. Howard, y que las diferentes colecciones de relatos de Conan incluían historias coherentes con el universo creado por el autor tejano pero escritas por otros escritores y que rellenaban los huecos de la biografía del personaje. 
Ya muy interesado con este universo encontré un proyecto editorial que se ajustaba perfectamente a lo que estaba buscando: Las Crónicas Nemedias de la editorial Sportula, encabezado por Rodolfo Martínez, gran conocedor del personaje (ha escrito varias historias protagonizadas por el mismo) y de su mitología. El proyecto consta de 4 libros, de los cuales ya están publicados dos, que recopilarán las historias originales de Robert E. Howard con una nueva traducción de Rodolfo Martínez. Y mucho material complementario muy interesante (que es lo que más me ha decantado por este proyecto y no por las ediciones antiguas): mapas, poemas, ensayos, biografía del personaje y el autor... y las portadas espectaculares de Breogán Álvarez.  Aunque seguramente lo que destacaría más es el cariño que destila el libro hacia el personaje.

En los diez relatos que contiene el primer volumen, Nacerá una bruja,  seguiremos las aventuras del bárbaro a través de templos, ruinas y ciudades exóticas actuando como ladrón, soldado, pirata o caudillo militar, ganando fortunas y dilapidándolas en alcohol y mujeres. 
Me ha sorprendido que Conan no sea el protagonista principal de las tramas, muchas veces actúa como un personaje más de la historia, a veces incluso como un secundario. Y muchas veces el protagonismo y el punto de vista narrativo es el de las mujeres, a las que a menudo Conan tiene que rescatar, pero que no se limitan a tener un papel pasivo. Es cierto que la obra tiene un tono machista (y racista, pero hemos de recordar en la época que fue escrito) pero es más por el hecho de que todas las mujeres encuentran al bárbaro irresistible y se entregan a él de manera inevitable que no por como el las trata, que acostumbra a ser con cierto cariño.
Aunque en la mayoría de los relatos los adversarios tienen un componente mágico y sobrenatural, algunas historias sorprenden por el uso de la ciencia y la tecnología, o por tener una estructura de historia policíaca. También es interesante descubrir la evolución del personaje, de un ladrón y guerrero bastante primario a un líder de hombres capaz de organizar maquinaciones políticas, sin perder las ganas de romper unas cuantas cabezas, eso sí.
En resumidas cuentas, ha sido un gran descubrimiento el personaje y su universo. Las historias son muy entretenidas, sin pretensiones, pero con mucha fuerza,  ideales para momentos en los que no puedes embarcarte en una lectura más compleja, o para leer en la playa o la piscina.  
Si no sois conocedores del personaje, como me pasaba a mi, no dudéis en darle una oportunidad. Este nuevo proyecto de Sportula es fantástico para introducirse en la era Hibórea. Por Crom, que lástima no haberlo descubierto antes...

diumenge, 26 de maig de 2019

Fall, or Dodge in Hell - Neal Stephenson


Neal Stephenson es uno de mis autores fetiche. Creo que es el único escritor del que tengo todos los libros de ficción que ha publicado, y juntos ocupan toda una fila de una de mis estanterías. Debo reconocer con cierto desánimo que en los últimos tiempos sus novelas me dejan un sabor agridulce y no me terminan de convencer. De hecho, la novela que publicó en 2017 The Rise and fall of D.O.D.O., escrita a cuatro manos con Nicole Galland, la dejé a medias. La trama, centrada en los viajes en el tiempo, no acabó de engancharme. No sé como resultó de ventas y crítica, pero considero significativo que sea una de las pocas novelas de Stephenson que no se ha traducido (todavía) al castellano dos años después de su publicación.
Pero da igual, siempre acabo cayendo con este escritor, así que cuando se ha presentado la oportunidad de leer su última novela Fall, or Dodge in Hell, la he puesto en lo alto de la pila. Voy a sacar el polvo al blog para dejaros mis impresiones, aunque ya os adelanto que me ha dejado la misma sensación que sus novelas anteriores. También debo advertiros que, para poder comentar con más profundidad la historia, debo adelantar algunos sucesos de la trama, aunque sea a nivel general.

La historia comienza cuando Dodge, un famoso creador de videojuegos, se dirige a una operación quirúrgica de poca importancia. El procedimiento se complica y el protagonista acaba con muerte cerebral, enchufado a una máquina. El problema es que ha dejado escrito que su cuerpo sea congelado a la espera de que en un futuro la tecnología esté tan avanzada como para que su problema pueda ser solucionado, y sus familiares y representantes legales tienen que lidiar con los problemas que representa respetar su voluntad. A partir de este momento se abre un espectacular abanico de situaciones referentes a tecnología de preservación, de escaneo cerebral, de recursos económicos, de capacidad de computación... con el detalle al que nos tiene acostumbrados el autor (y que a muchos lectores acaba desanimando) y con su estilo particular. La historia va dando saltos temporales importantes, a nivel de décadas, dando oportunidad que Stephenson se luzca con su capacidad de especulación a nivel científico y a nivel social. El primer tercio de la novela me ha enganchado mucho y me ha recordado al Stephenson de sus mejores momentos. Tenía muchas esperanzas de estar delante de una novela redonda, pero no ha sido así. 
Los problemas en la historia aparecen cuando toma mucha relevancia el mundo virtual que Dodge crea cuando su mente es escaneada a un entorno digital. Este mundo, que él va creando como si estuviese diseñando un escenario para un videojuego, acabará llamando la atención de todas las mentes escaneadas, que irán apareciendo en él y irán evolucionando. Me ha interesado muchísimo más toda la problemática relacionada con el escaneo y el mantenimiento del sistema informático para aguantar el proceso del mundo virtual que no todas las aventuras que suceden en él. Y tienen mucho peso en la historia, sobre todo en el tercio final del libro. No he conectado con la dinámica de este mundo virtual, no he acabado de comprender sus normas ni me han motivado las historias que se desarrolan en él, más propias de una trama de fantasía épica de tintes mitológicos que de una novela de ciencia ficción.

Y eso que tengo la sensación que este libro está escrito para sus fans, en los que me incluyo, ya que mezcla los universos de varias de sus novelas. Dodge y su familia son los protagonistas de Reamde y, aunque sin tanto protagonismo,  también hay muchas referencias a los personajes de Criptonomicón, con alguna aparición sorprendente, pero no inesperada. También toca muchos de los temas recurrentes de sus novelas: la mitología, la economía, las novedades tecnológicas, la criptografía...
He leído algunos comentarios que relacionan esta obra con Matrix o otras obras relacionadas con mundos virtuales, pero no estoy nada de acuerdo, el planteamiento del mundo virtual me ha parecido muy original, aunque no me haya convencido. También he leído que la califican como "El paraíso perdido al estilo de Philip K Dick". No he leído la obra de Milton, pero me parece muy atrevido calificar una historia de 850 páginas por las similitudes que pueda tener un capítulo determinado con otra novela (por muy obvias que sean). Creo que la historia está mucho más emparentada con la mitología greco-romana (incluso con la nórdica) que con el antiguo testamento, aunque hay referencias muy claras a ambos.
El principal problema de la historia es la irregularidad. Hay momentos brillantes, geniales, pero hay momentos muy largos de tedio (sobre todo cuando hace descripciones geográficas del mundo virtual, o cuando te presenta multitud de personajes nuevos en la página 700). El responsable principal es Stephenson, claro está, pero me pregunto si esta sensación que he tenido yo no la ha tenido el editor, o algún lector de prueba, o algún amigo al que le haya permitido leer la novela antes de publicarla... ¿Nadie aconseja a este autor?
El problema de no saber acabar de terminar una historia, o de alargar en exceso una novela a la que le podrías sacar 200-300 páginas sin alterar el resultado final se viene repitiendo en exceso en sus últimas obras. No creo que sean manías mías, pero esperaré a ver los comentarios de la obra.

En definitiva, una historia muy irregular, con momentos brillantes y ideas espectaculares, pero que pierde mucho fuelle debido a la longitud de la novela, ya  que muchas tramas secundarias se podrían resolver de manera más ágil y la finalización de la historia no es satisfactoria. Esta definición serviría para varias de las últimas novelas del autor. Stephenson tiene mucho caché, pero tengo dudas de que la acabemos viendo traducida al castellano. El tiempo dirá.

dimarts, 26 de març de 2019

El Imperio Mecha Samurai - Peter Tyerias


Hace un poco más de tres años destacaba en el blog la novela Estados Unidos de Japón, de Peter Tieryas. A partir de la sinopsis y de la portada me esperaba un blockbuster de acción con robots gigantes que utilizaba como fondo el planteamiento de El hombre en el Castillo, de Philip K. Dick, pero me encontré con una novela mucho más compleja. Es una distopía disfrazada de ucronía, con momentos cyber-punk, cruda aunque con sentido del humor, emocionante, pero la acción está presentada con una cierta mesura y la ambientación, aunque basada en un planteamiento previo, tiene detalles muy interesantes. No me sorprendió que la editorial NOVA la publicará en castellano al cabo de pocos meses.


Con el buen gusto de boca que me dejó esta novela encaré con ciertas expectativas la lectura de El Imperio Mecha Samurai, publicada también por NOVA con traducción de Natalia Cervera y Antonio Rivas. Es una historia ubicada en el mismo universo y relacionada tangencialmente con la primera. Aunque las dos lecturas son independientes, creo que es recomendable haber leído la primera para conocer mejor la ambientación, pero no es imprescindible. 
En El Imperio Mecha Samurai he encontrado lo que esperaba en Estados Unidos de Japón, o sea, un blockbuster entretenido, pero poca cosa más, y por eso me ha dejado un cierto regusto amargo. Soy consciente de la incongruencia de mi planteamiento, criticar en una novela una característica que quería encontrar en otra, pero es la sensación que me ha dejado la lectura.
No estoy diciendo que sea una mala novela, ni que no os la recomiende, de hecho es muy entretenida y adictiva, la he leído en un fin de semana. El problema es que es muy superficial, creo que el autor tiene mimbres y capacidad suficientes (como ha demostrado) para dar un poco más de profundidad a la historia. Otra cosa es que no haya querido porque el público al que va dirigido es otro, que también podría ser, ya que la novela tiene un tono claramente juvenil. 

La historia narra parte de la vida de Mac, un joven huérfano no muy bueno con los estudios y con algo de sobrepeso, cuyo sueño es ser piloto de Mechas. Seguiremos a Mac en diversas etapas de su vida a través de duros entrenamientos, pruebas injustas y batallas reales y simuladas entre robots gigantes. Gran parte de la trama se basa también en las relaciones entre su grupo de compañeros. 
Lo cierto es que hay varios de los tópicos de la narrativa juvenil, pero debo reconocer que hay algunos que los ha sabido llevar a  su terreno y les ha dado un punto de originalidad. En el fondo creo que Tyerias es demasiado duro con sus protagonistas para hacer una novela juvenil al uso. 
El principal atractivo de la novela es la acción, sobre todo las emocionantes batallas entre Mechas.  Destacar tanto este punto afecta a otros aspectos de la novela, como la ambientación (aunque explica algunos detalles más de la situación geopolítica entre el Imperio Japonés y los Nazis no profundiza demasiado) o la caracterización de los personajes. 

En definitiva: es una lectura divertida y entretenida, ligera, la típica novela desengrasante ideal para después de haber leído alguna cosa un poco más densa. Creo que desaprovecha el escenario que había creado anteriormente, pero no por poca habilidad, sino por un cambio en el planteamiento del tipo de historia que quería contar y al tipo de público al que va dirigido. Habrá una tercera novela situada en este universo, por lo que parece continuando la segunda, no de lectura independiente. Estaré pendiente.

dissabte, 23 de febrer de 2019

El cielo de piedra - N.K. Jemisin

Los tres libros que forman la fantástica Trilogía de la Tierra fragmentada de N.K. Jemisin han conseguido ganar el premio Hugo a la mejor novela en tres años consecutivos, un hecho insólito hasta el momento. La colección NOVA los ha publicado en español con traducción de David Tejera. 

La quinta estación, el primer volumen, me sorprendió gratamente a diversos niveles. La considero una novela de fantasía muy original e innovadora, tanto por su contenido como por la estructura narrativa. Me gustó el estilo (con muchas importancia de las frases cortas y contundentes), la trama, la ambientación, la crítica social y creo que algunos personajes son memorables (aunque la autora los trate realmente mal, sin concesiones). También me sorprendió el uso de la segunda persona cuando narra las aventuras de uno de los personajes principales, Essun. Esta opción es arriesgada, a veces descoloca al lector, pero queda justificada una vez has terminado la saga y, visto con esta perspectiva, creo que también es un acierto. Es de esas novelas que las terminas y te quedas con la sensación que has leído algo importante y que marcará un punto de inflexión en el género

En el segundo volumen, El Portal de los Obeliscos, la sorpresas son menores, el lector ya está familiarizado con el estilo de la autora y domina la ambientación. El detalle que caracteriza a este libro es que comienzan a entreverse algunos aspectos más relacionados con la ciencia ficción que con la fantasía relacionados con el pasado del mundo en el que se localiza la acción  que me dejaron muy intrigado y que provocaron que la novela me gustase mucho. Esperaba con muchas ganas el tercer libro, El cielo de piedra, el objetivo principal de esta entrada, y después de leerlo me quedo con un regusto amargo, ya que es el que menos me ha convencido de los tres. Puede que sea por la expectación, que es mala compañera de lecturas, o que el nivel de las otras novelas era muy alto, o que la manera de solucionar los enigmas que ha ido generando durante la historia no me haya convencido del todo... no sé, pero si que he comprobado que es una sensación que se repite bastante entre mis compañeros lectores.

La novela sigue el estilo de sus anteriores y está dividida en dos tramas. Por una parte sigue el periplo de Essun y la comunidad de Castrima a través de las desoladas tierras de la Quietud, llenas de ceniza después del fenómeno geológico causado por Alabastro (al que se echa en falta) al principio de la saga. Esta parte es de las que más me ha gustado de la novela,  tiene un tono post-apocalíptico que, narrado con la crudeza que caracteriza a la autora, resulta muy convincente. Por otra parte, seguimos el aprendizaje de Nassun mediante un viaje que la llevará a antiguas instalaciones en las que descubriremos el origen de los fenómenos geológicos que asolan el planeta. Intercalando los capítulos de madre e hija hay varios episodios narrados por un extraño personaje, gracias al que descubriremos algunos de los misterios de la que oculta la trama 
Precisamente esta explicación es el motivo principal por el que el final de la saga no me haya convencido del todo. El origen de los obeliscos, la orogenia, los enigmáticos comepiedras, los guardianes del fulcro... algunas de las explicaciones si que me han gustado, pero el conjunto general no. La mezcla final de ciencia ficción y fantasía no me ha acabado de convencer, y eso que despertó mucho mi interés en el segundo volumen. Me resulta más creíble y coherente la trama de la primera novela en que todo tenía un cierto toque mágico. 
Es una lástima que después de haber disfrutado tanto del camino el tramo final no te acabe de dejar satisfecho, pero sería injusto olvidar lo que he disfrutado durante el viaje. Tengo claro que esta leve decepción es una valoración muy personal, y provoca que mi nota final no sea de excelente, pero si de notable alto, por eso os recomiendo la lectura de la saga sin ninguna duda. Me declaro fan de la autora, voy a estar muy pendiente de sus próximas obras. 
Como he hecho con otras sagas, estoy seguro que voy a realizar una relectura de los tres volúmenes de forma continuada, para no perder los detalles que seguramente he perdido debido al espacio de tiempo que he dejado entre las novelas. Ya os contaré.

divendres, 8 de febrer de 2019

Lo bueno, si breve.... 10

Nota: Esta es mi colaboración con la revista Supersonic nº12. Ya estáis tardando en descargarla, está llena de entrevistas jugosas, secciones interesantes y relatos espectaculares de autores de la talla de Lavie Tidhar, José Ramon Vázquez, David Luna, Coral Carracedo o María Angulo, entre otros.

Los lectores habituales de Supersonic ya sabéis que el objetivo de esta sección es comentar los ganadores de los grandes premios de narrativa breve, tanto nacionales como internacionales. En este número de la revista le vuelve a tocar a los tres grandes en lengua inglesa, el Hugo, el Nébula y el Locus.
Tal como viene siendo habitual en los últimos años la presencia femenina en los premios internacionales es apabullante, pero hay menos diversidad étnica que en anteriores ediciones, la mayoría son autoras anglosajonas. También hay diversidad en la experiencia y la popularidad de los premiados, hay autoras noveles y poco conocidas con sólo algunos relatos publicados, y escritores más consagrados y con mucha experiencia.
El formato que más me gusta dentro de la narrativa breve es la novela corta y me gusta aprovechar la excusa de tener que escribir esta sección para poder leer varias con la calidad suficiente para haber ganado un premio, ya que hay mucho donde escoger y poco tiempo para leer. Pero mi gozo en un pozo, tanto el año pasado como en esta edición los tres premios se los ha llevado la misma historia. Si el año pasado fue Seanan McGuire con Every heart a doorway, este año ha arrasado Martha Wells con All Systems Red, la primera de las aventuras de su entrañable personaje Murderbot. 
El protagonista de la historia es un robot especializado en vigilancia que ha hackeado su programación y tiene independencia de acción. Sigue cumpliendo con sus obligaciones para evitar ser detectado mientras consume compulsivamente series y otros productos audiovisuales. Su actual misión es proteger a una expedición científica que prospecta recursos geológicos en un planeta deshabitado. Cuando otra de las expediciones que está en el mismo planeta deja de emitir señales las alarmas se disparan y Murderbot tendrá que entrar en acción. Es una historia muy entretenida y aunque el planteamiento de un robot independiente y fuera de control no es la primera vez que se utiliza, el tono jocoso y las peculiares aficiones del protagonista le confieren cierta originalidad. La fórmula ha tenido éxito, ya son cuatro las novelas cortas protagonizadas por Murderbot, pero parece que las continuaciones no tienen la misma frescura que la primera (aunque debo admitir que sólo he leído la segunda). En breve va a aparecer la traducción de esta novela por Carla Bataller, publicada por Alethé ediciones (aunque la traducción de Murderbot a Matabot no me acaba de convencer).

En la categoría de novelette es en la que ha habido más variedad ya que no se repite ningún ganador.  Voy a continuar con el tema de los robots independientes y voy a empezar con la ganadora del Hugo, Suzanne Palmer, con The secret life of bots. El protagonista es un pequeño robot casi obsoleto que ha estado desactivado durante mucho tiempo, pero que es activado para acabar con un parásito de la nave, ya que el resto de los miles de robots tienen mucho trabajo con el mantenimiento. La nave en la que están viajando tiene como misión interceptar y destruir a otra nave de una civilización extraterrestre que viaja hacia nuestro planeta con intención de destruirlo. La guerra contra esta especie ha ido mal, muy mal, y esta nave, ya anticuada y con pocos recursos, es la última esperanza de la humanidad. La historia es emocionante y mezcla muy bien la desesperación de la situación en el papel de los humanos y el humor que destilan las relaciones entre las diferentes IA. Muy recomendable.
El Locus se lo llevó The hermit of Houston, del veterano Samuel R. Delany. La historia tiene cierto toque distópico y se sitúa en un futuro extraño en el que conviven los smartphones y la película número 30 y pico de Star Wars con una sociedad que vive en poblados segregados por sexo y en la que hay asaltos entre clanes y brotes de violencia. Me ha desconcertado y no he sabido encontrarle el sentido a la trama, y tampoco la explicación final me ha convencido. Francamente, reconozco que no la he acabado de entender, ni después de una segunda lectura. Puede que haya un parte de culpa mía como lector, pero el producto no me ha parecido merecedor de un galardón.
En cambio, la ganadora del Nebula A Human Stain, de Kelly Robson, me ha encantado. Aunque la trama también tenga algunos puntos confusos, son de ese tipo de confusión que genera incertidumbre sobre la situación de la trama y que le dan gracia a la historia. Una joven que vive en París acepta un trabajo como tutora del sobrino de uno de sus amigos, cuyos padres acaban de fallecer. El niño vive en un castillo apartado, a las orillas de un lago de montaña, y desde el primer momento que pone su pie en él, la joven detecta que hay algo extraño en el ambiente. Una historia adictiva, sorprendente y que colocaría dentro del cajón de sastre que es el género bizarro.

En la categoría de relato corto el Hugo y el Nebula se los ha llevado Rebecca Roanhorse con el fantástico relato Welcome to your Authentic Indian Experience™. La historia nos sitúa en un futuro cercano en el que se ofrecen experiencias inmersivas de realidad virtual, en este caso, relacionadas con el mundo de los indios americanos. El protagonista es uno de los guías que acompaña a los turistas en estas experiencias, hasta que se encuentra con uno que le propone algo que le desconcierta. La trama, que comienza como una historia de ciencia ficción que ya hemos visto algunas veces, pero con una ambientación original, evoluciona hasta otro estilo de historia de una manera muy sorprendente. Me ha dejado muy intrigado y satisfecho.
El Locus lo ha ganado Linda Nagata con el pesimista relato The Martian Obelisk. Está situado en un deprimente futuro cercano en el que el cambio climático y sus consecuencias han diezmado a la humanidad, que de alguna manera se ha rendido y que espera lánguidamente su extinción. En Marte hay algunas colonias humanas, pero han dejado de enviar mensajes y se las da por muertas. En este contexto tan lúgubre hay un proyecto que aprovecha a los robots de una colonia que no llegó a construirse para edificar un obelisco que sirva como recordatorio del paso de la humanidad por el sistema solar. La trama me ha gustado mucho, lástima que el final se precipita para mi gusto, creo que la historia daba para un relato de más extensión. También me hubiese gustado que mantuviese el mismo tono hasta el final, pero mejor me callo para evitar spoilers. Podréis encontrar esta historia traducida por Manu Viciano en formato digital en la colección Flash.

Visto en perspectiva considero que ha sido un buen año en lo referente a los premios internacionales, con alguna excepción, pero en este tipo de premios es difícil coincidir plenamente. En la próxima edición de Supersónic, los premios nacionales, que ya he podido leer en su gran mayoría y puedo asegurar que también habrá una buena cosecha. Salud, y buenas lecturas.

diumenge, 3 de febrer de 2019

Nightflyers - George RR Martin

Aprovechando que a partir de esta semana ya se puede ver en la plataforma Netflix la serie Nightflyers, basada en la novela corta del mismo nombre que escribió George RR Martin en 1980, la editorial Gigamesh ha publicado una edición espectacular de la novela con tapa dura, ilustraciones de David Palumbo, portada de Enrique Corominas, y con la traducción de la traductora habitual de Martin en esta editorial, Cristina Macía
La verdad es que es un libro chulísimo y un regalo a tener en cuenta para los fans de este autor, aunque la novela ya estaba incluida en uno de los volúmenes de recopilación de su obra, Híbridos y engendros. La historia ganó el premio Locus y estuvo nominada para el Hugo y está situada  en el universo de "The thousand worlds", un paraguas en el que el autor sitúa sus novelas de ciencia ficción, como Los viajes de Tuf, La muerte de la Luz y muchas de sus historias breves, aunque las tramas de las historias no tengan relación (recopilar todas estas historias puede ser un proyecto editorial interesante...).
La historia se podría incluir en el subgénero híbrido del space horror, y además tiene aspectos típicos de las historias de "casa encantada". 
Un grupo de científicos se embarca en la Nomada nocturno con el objetivo de perseguir a los Volcryn, una especie alienígena que está en un viaje eterno a velocidades no relativistas hacia el borde galáctico. Muchas civilizaciones han visto pasar a los Volcryn, pero ninguna ha establecido contacto con ellos. Lo que diferencia a  esta expedición es la presencia de un telépata de altas capacidades del que se tiene la esperanza que se podrá comunicar con los alienígenas. La tripulación se completa con xenobiólogos, xenolingüístas y humanos mejorados genéticamente. Seguramente el personaje más interesante es el comandante de la nave, que no sale de sus aposentos, que interactúa con la tripulación a partir de una proyección holográfica y que no pierde detalle de nada de lo que hacen los científicos en sus camarotes.
El escenario es muy intrigante, la historia emocionante y adictiva y algunas escenas son realmente impactantes. Además, se lee en una sentada. Los habituales del blog ya sabéis que el formato breve en la narrativa es uno de mis favoritos, pero en este caso creo que el formato lastra a la historia. El universo es rico y lleno de detalles que no se aprovechan para dar más empaque a la ambientación. Razas alienígenas, planetas colonizados, mejoras científicas y tecnológicas...se nombran pero se quedan como fondo de escenario. 
Hay varios personajes muy interesantes y que podrían dar mucho juego, pero no se profundiza nada en sus intereses y motivaciones. Y eso que esta versión que ha publicado Gigamesh es una revisión de 1981 de la historia original que Martin escribió en 1980, en la que no había incluido ni el nombre de varios de los nueve tripulantes de la nave, sólo su ocupación. Es habitual que las novelas cortas me dejen con ganas de conocer más de los universos y personajes que presentan, y incluso puede llegar a considerarse uno de los alicientes de este formato frente a las novelas de tochocientas páginas, pero en este caso me atrevo a decir que es un error de planteamiento del autor; el material que tenía daba para una historia más larga y completa.
He visto algunos capítulos de la serie. Para poder hacer 10 episodios a partir de una novela corta hay que alargar la trama necesariamente. Por una parte compensa lo que le criticaba a la novela, ya que dota a los personajes principales de un background personal y los dibuja con más matices que la novela.  Por otra parte, cambia a otros personajes de manera muy radical, los fusiona y se inventa a otros nuevos. Y, lógicamente, incrementa el número de viajeros en la nave, que nueve son pocos para matar en 10 capítulos. De momento me ha parecido entretenida y voy a continuar viéndola, aunque hay un cambio que me ha molestado, el protagonizado por el capitán de la nave. En la novela es un hombre viejo blanco, renqueante y pálido, y en la serie un hombre joven, negro, guapo y apuesto. Este cambio va a hacer más fáciles y creíbles en la pantalla algunas de las escenas de la novela, pero van a perder toda su gracia.

En definiva,  la serie no me atrevo a recomendarla sin reservas todavía, el libro si. Aunque a mí me ha dejado con ganas de más y con la sensación de que no ha aprovechado el material que tenía, la lectura me ha entretenido y me ha dejado satisfecho, como me acostumbra a pasar con Martin