diumenge, 2 d’agost de 2020

Així es perd la guerra del temps - Amal El-Mothar i Max Gladstone


La ciència ficció en català està d'enhorabona en els darrers anys. Diverses editorials han col.laborat en aquesta situació, però crec que cal destacar l'aparició fulgurant de l'editorial Mai Més. En poc més d'un any han publicat en català, i a molt bon ritme, clàssics de la ciència ficció que mai s'havien publicat en la nostra llengua, traduccions de novel·les recents (fins i tot abans que es tradueixin en castellà) i en breu també publicaran històries directament escrites en català. No conec a la persona que tria quines són les obres de recent publicació que es traduiran a la nostra llengua, però li envejo la visió editorial. La novel·la breu que comentaré avui, Així es perd la guerra del temps, és un exemple perfecte; un cop publicada en català ha guanyat els tres grans premis internacionals: l'Hugo, el Nébula i el Locus
Aquesta història epistolar escrita a quatre mans per Amal El-Mothar i per Max Gladstone ha estat una de les més ben valorades per crítica i públic durant aquest any. S'ha de reconèixer que està molt ben escrita, és imaginativa i té moltíssimes coses originals, però també hi ha alguns aspectes que no m'han acabat de convèncer. 

La novel·la explica la història de la Blava i de la Roja, dues viatgeres temporals que pertanyen a futurs ben diferents. Són rivals i enemigues, tot i que no es coneixen personalment, ja que la seva feina consisteix en modificar la història per a que aquell fil temporal acabi desembocant en el que serà el seu futur i no en el de l'altra. Una prové d'un futur tecnològic on la humanitat ha transcendit i l'altra d'una consciència orgànica col.lectiva.
Hi ha un moment en la seva lluita per les línies temporals en que inicien una correspondència per vanagloriar-se dels seus èxits i fer-se una mica la punyeta. Aquesta correspondència provoca una amistat que acaba esdevenint alguna cosa més. 
Cada capítol està protagonitzat per una de les protagonistes en un moment temporal diferent. En aquesta situació descobreix un missatge ocult de l'altra, que llegirem junts en la segona part del capítol. La novel·la desborda originalitat, varietat i imaginació en les diferents situacions temporals i espacials en les que situa a la Roja i la Blava, sobretot en la forma en que es deixen els missatges per a que els seus superiors no les descobreixin. És el que he gaudit més de la lectura i, sens dubte, és el que ha causat que la història hagi tingut tan èxit. Altra cosa és el que hi ha dins dels missatges, que és el que m'ha costat més. No he acabat d'entrar en el joc romàntic, en la situació d'enamorament entre els dos personatges, en els seus missatges d'amor, de desig i de necessitat. Reconec que és un aspecte que ja em costa, generalment, però no m'ha resultat massa creïble com evoluciona la seva relació ni he aconseguit ficar-me en la pell de les protagonistes i compartir els seus sentiments. Se m'ha fet llarga la part central de la novel·la degut a aquest aspecte.

Per sort a la part final remunta, el final m'ha sorprès  i el conjunt m'ha deixat satisfet, però que una novel·la breu se't faci llarga en alguns moments... 
Tot i que hi hagi aspectes que no m'hagin convençut i que deixi moltes coses obertes a la imaginació del lector, m'atreveixo a recomanar-vos-la sense dubtes. Per l'originalitat del plantejament, el contingut i l'estructura, per l'edició molt ben cuidada (el detall d'utilitzar dos traductors diferents, LLuís Delgado i Rosa Borràs, per respectar la veu dels dos autors em sembla fantàstic), i perquè trobar una obra guanyadora dels tres grans premis en la nostra llengua és tot un luxe.
Aliette de Bodard, Ted Chiang, Terry Pratchett, Marc Pastor,... el que ens oferirà aquesta editorial en els propers mesos fa molta patxoca. Ens esperen bons moments de lectura de gènere en català. Aprofitem-ho.

dijous, 30 de juliol de 2020

La sangre manda - Stephen King

Noches tórridas de verano superando el insomnio causado por la calor leyendo de forma voraz historias de Stephen King. Esto lo podía haber escrito hace 25 años. Como pasa el tiempo y que poco cambian algunas cosas. En fin...
En el último año he vuelto a coger interés en la obra de King, del que hacía mucho tiempo que no leía nada. Me he puesto al día con su obra a través de novelas y productos audiovisuales. Me faltaba la narrativa breve, formato en el que me siento muy cómodo como lector y en el que el autor se desenvuelve de maravilla. La última colección de 4 novelas cortas La sangre manda ha llegado a mis manos en el momento preciso y ha subido a lo alto de la pila.
He disfrutado mucho de la lectura y os la recomiendo sin dudas si sois amantes de la obra de King, aunque tres de las cuatro novelas tienen ecos de sus anteriores obras y utiliza varios tópicos característicos de su literatura. Me he sentido muy cómodo, como cuando te calzas unas viejas zapatillas que se adaptan a tu pie, pero he echado en falta algo de originalidad.

La primera historia es El teléfono del señor Harrigan. Un joven adolescente de un pequeño pueblo lee novelas en voz alta a un viejo hombre de negocios ya retirado y sin familia que se ha mudado a su pequeña localidad para descansar en su vejez después de una vida dedicada a ganar dinero con sus empresas. La trama alterna la historia del adolescente en su vida cotidiana con la evolución de la relación entre los dos protagonistas. La historia es entretenida y tiene un par de giros sorprendentes, pero me quedo con la sensación de que ya he leído alguna cosa parecida en otras historias del autor.

La segunda historia, La vida de Chuck, es seguramente la más original, pero es la que menos me ha convencido. Está dividida en tres historias cortas cuya única relación es que el protagonista es el mismo, pero en etapas diferentes de su vida. Creo que  podrían ser historias independientes, ya que la relación entre ellas es muy superficial, tanto en trama como en estilo.  Me dejó un poco desconcertado el contraste entre los tres relatos, el primero narra una situación apocalíptica a nivel global, y los otros dos situaciones cotidianas, en algún caso sin ninguna relación con lo fantástico. No sé si el invento acaba de funcionar del todo, el mismo King muestra alguna duda en las notas finales del libro.

La tercera historia es la más larga y la que da nombre a la colección: La sangre manda. Está protagonizada por una protagonista secundaria de varias de sus novelas, Holly Gibney, en su primer papel principal. Parece que King le ha cogido cariño a este personaje. No lo acabo de entender, a mi me resulta un poco cargante, pero valoro su determinación y su  evolución a nivel personal a través de las novelas en las que aparece. Situada después de los hechos narrados en El Visitante, se podría considerar su secuela, tanto a nivel temporal como de trama. Creo que ha encontrado un filón con esta temática y estos personajes y no será la última historia que leamos sobre ellos.

La última historia es La rata, protagonizada por un escritor que tiene un bloqueo creativo y que se desplaza durante unas semanas a una cabaña aislada en la montaña para intentar solucionarlo. Es un cuento de hadas un poco retorcido y lisérgico, en el que no acabas de saber realmente que es lo que ha pasado, pero que tiene un toque de humor cínico que me ha convencido.

En definitiva, una lectura recomendable y muy entretenida. Los que se introducen en la obra de King creo que la disfrutaran más que los lectores veteranos, sobre todo porque muchos de los temas que se tratan en las historias ya los ha tocado en otros relatos y novelas, y en algunos momentos tienes sensación de "deja vú". Aunque si sois seguidores de King estoy convencido que está sensación no será la primera vez que la tengáis, y  es normal que un escritor tan prolífico muestre algunas reiteraciones en sus propuestas literarias. Continuaré pendiente de lo que este gran contador de historias nos vaya a ofrecer en el futuro.

dijous, 16 de juliol de 2020

Involución - Max Brooks


No soy muy amante de las novelas de zombis, pero recuerdo con mucho cariño la lectura de Guerra Mundial Z de Max Brooks. Me gustó mucho la estructura de la novela y la variedad y originalidad de varios de los puntos de vista de las narraciones de los protagonistas. No me imaginaba que una novela de zombis pudiese plantear situaciones tan interesantes a nivel sociológico, psicológico, ecológico, antropológico y político siendo tan ágil de leer y tan entretenida. Es por eso que cuando la editorial Reservoir Books me ofreció la posibilidad de leer Involución, su última novela, acepté de inmediato y ascendió rápidamente puestos en la pila. Estoy en un momento laboral y personal en que necesito lecturas de evasión bastante ligeras y tenía la intuición que esta se adaptaría perfectamente a mis necesidades. Es entretenida, la he leído en pocos días y tiene momentos de tensión y emoción muy interesantes. No obstante me quedo con la sensación que le falta ese punto extra que presentaba Guerra Mundial Z, aunque intente seguir su estela en algunos aspectos.

La acción se desarrolla en Greenloop, una exclusiva comunidad ecológica donde seis familias pudientes viven en medio de los bosques del estado de Washington. Sus casas presentan los últimos avances en domótica y ingeniería ecológica, y reciben los suministros a través de drones y furgonetas de reparto autónomas. Viven aislados en plena naturaleza, pero siguen conectados con la civilización via wi-fi. Sus ocupaciones son variadas, pero tienen en común un cierto snobismo y la mayoría tienen personalidades particulares. La historia se inicia cuando una nueva pareja llega a la comunidad.
Esta idílica situación se ve alterada cuando  el Monte Rainier entra en erupción. Los lahares que bajan por las pendientes siguiendo los cursos de agua provocan una catástrofe natural en la zona cercana a Seattle y dejan a la comunidad aislada en todos los sentidos. También provoca que un grupo de Big-Foot pierdan su hábitat y tengan que cambiar de territorio. En su ruta de escape de la catástrofe entrarán en contacto con la comunidad de Greenloop. El subtítulo de la novela no deja lugar a dudas de las consecuencias de este encuentro: Un testimonio de primera mano de la masacre sasquatch del Rainier.
La novela está estructurada en diversas partes, seguiremos la investigación del suceso a través de entrevistas televisivas, fragmentos de artículos y libros y conversaciones con vigilantes del parque natural, aunque el hilo principal a partir del cual conocemos la historia es el diario personal de una de las habitantes. Este es uno de los aspectos que menos me ha convencido de la novela. No me resulta creíble que durante las situaciones tan duras a nivel emocional y físico que ha vivido la protagonista dedique tiempo y esfuerzo en dejarlas por escrito en un diario. Ya sé que a una historia en que aparecen animales criptozoológicos no puedes pedirle credibilidad, pero si cierta coherencia. Tampoco me ha convencido como representa la evolución de la personalidad de algunos personajes, tanto para bien como para mal, en un periodo tan corto de tiempo.


En cambio me ha gustado como adereza la historia principal con especulaciones paleontológicas y criptozoológicas con el objetivo de  dar cierta verosimilitud a la existencia y comportamiento de los sasquatch. Son este tipo de detalles son los que más me convencen del estilo del autor, aunque también es muy hábil narrando las escenas de acción.
Es una historia ligera y entretenida, de ágil lectura gracias a su estructura, ideal para esos momentos de lectura interrumpida en playas o piscinas. Estoy convencido que es una historia ideada para transformarse en un producto audiovisual, y seguramente se puedan solucionar algunos de los problemas que presenta la trama utilizando este formato. Cuentan con un espectador interesado.

dissabte, 20 de juny de 2020

Ciudad Nómada, rebaño miseria - Pablo Loperena

El premio Alberto Magno es uno de los premios de referencia de la ciencia ficción escrita en castellano. Rara vez me decepcionan las novelas cortas ganadoras y finalistas. Ciudad Nómada no fue una excepción cuando Pablo Loperena ganó el premio en 2016. Contacté con el autor para poder incluir el comentario de su novela, todavía no publicada, en mi sección de Supersonic sobre los premios literarios de ese año y muy amablemente me la envió. Me sorprendió mucho  el escenario que planteaba en la historia y el estilo narrativo. La disfruté también cuando la leí por segunda vez en la antología Ciudad Nómada y otros relatos de Mariano Villarreal publicada por Sportula.
Mi sensación es que el world-building da tanto juego que el autor no podía dejar pasar la oportunidad de profundizar en él como escritor. Yo lo considero idóneo para hacer una colección de relatos o novelas cortas estilo fix-up y así se lo hice saber, pero Pablo me comentó que estaba trabajando en una novela coral construyendo la trama a partir de la de la novela corta. En vista del resultado final creo que fue una buena decisión, igual que la de Insolita editorial por apostar por su publicación.


En un futuro lejano gigantescas ciudades móviles recorren caminos pautados a través de cultivos vegetales, cosechando por delante y sembrando por detrás, en un movimiento lento pero constante. Los ecosistemas y el clima del planeta han sido modificados a nuestra conveniencia, todo está calculado y toda la materia se reutiliza. Los habitantes de estas ciudades viven en una sociedad tecnificada, aséptica, controlada, calculada y milimetrada parecida a la que podríamos encontrar en las distopías clásicas como Un mundo feliz o Nosotros.
Detrás de estas ciudades, siguiendo su ritmo y viviendo de sus despojos y su caridad, viajan enormes rebaños de personas agrupadas más o menos en clanes según sus creencias y habilidades. En estos rebaños es difícil sobrevivir; la violencia es frecuente y las reglas y las dinámicas del poder cambiantes. 
Seguiremos la historia a través de varios personajes de las dos sociedades. El contraste entre ellas, e incluso el contraste dentro de cada una de las sociedades, es de lo que más me ha gustado de la trama de la novela. Aunque seguramente el punto más fuerte de la historia es el escenario; la estructura fija y controlada de la sociedad de las ciudades y el caos absoluto de los rebaños miseria, y consigue crear el dilema de a cuál de las dos sería mejor pertenecer. Reconozco que no lo tengo claro todavía.

Hay muchísimos detalles que muestran la capacidad imaginativa del autor y, aunque hay varios aspectos de la novela en que puedes tener la sensación de caminar por terreno conocido, siempre está presente un punto de originalidad que creo que tiene mucho mérito. 
Al crear un escenario como este con nuevos materiales, drogas, clases sociales, cultivos,... aparece la problemática de crear también una nueva terminología. Al principio me ha costado un poco entrar en la dinámica (el glosario del final ayuda), y en algún momento ha estado cerca de esa línea roja en que el nuevo vocabulario no ayuda a la ambientación sino que crea confusión y te saca de la historia. No ha llegado a cruzar esa línea, pero ha estado cerca en algún momento.
El final es demasiado acelerado para mi gusto. Pasan demasiadas cosas en pocas páginas y la resolución de algunas de las tramas no me ha convencido por apresurada. Una de las virtudes de la novela es el gusto por los detalles y el cambio de ritmo de la parte final lo estropea un poco. Se habría solucionado con algunas decenas de páginas más. En este aspecto es donde se ha notado la inexperiencia del escritor, no hay que olvidar que es una primera novela.

En definitiva, una lectura muy entretenida, sorprendente y con muchos aspectos originales. Me he quedado con ganas de conocer más del mundo que ha imaginado el autor, y eso siempre es buena señal. Es una primera novela y tiene algunos detalles a pulir, pero, como dije en su momento después de leer la novela corta ganadora del Alberto Magno, creo que Pablo Loperena va a dar que hablar dentro del género. De momento está trabajando en otra novela situado en este mismo universo, cuenta con un lector interesado.

Otras opiniones: ConsuLeo 

diumenge, 14 de juny de 2020

La Piel Fría - Albert Sánchez Piñol


Este es uno de esos libros que hacía años que estaba esperando una oportunidad en las estanterías de casa, cogiendo polvo. Más de quince años, seguramente. Conocía más o menos el argumento y sabía que era una novela que acumulaba buenas críticas y que había tenido un importante éxito editorial, no en vano ha sido traducida a decenas de idiomas. No es un hecho habitual en novelas escritas en catalán. No sé si esta época de confinamiento ha sido el mejor momento para leer una historia que trata sobre el aislamiento y la locura,  pero el mundo es de los valientes. Lo he disfrutado mucho y lo he leído en un par de días. No puedo más que recomendarlo a aquellos que no conozcáis la obra, pero intentad llegar a ella conociendo lo mínimo posible. 
Más que la historia me ha gustado la prosa del autor, sobre todo el uso de los símiles y comparaciones. La trama me ha sorprendido, porque estaba esperando una historia plácida, tranquila, introspectiva, pero he encontrado momentos de tensión, aventura y acción trepidante en un ambiente aislado y opresivo.


El protagonista es un antiguo militante del IRA que, desengañado de la evolución política de sus compañeros, acepta un trabajo de un año en una isla situada al sur del Atlántico, alejada de las rutas marítimas más habituales. Su residencia será una cabaña aislada y su objetivo será registrar los parámetros meteorológicos. Su única compañía, el vigilante del faro que está en la otra punta de la isla. La verdad es que lo mejor es conocer poca cosa más respecto al argumento y disfrutar de las sorpresas que ofrece la novela y de la evolución de los personajes. Algunas ediciones tiene sinopsis en la contraportada demasiado explícitas, vigilad. 
Leyendo comentarios de varios de mis compañeros veo que muchos coincidimos en que es fácil que esta novela provoque reminiscencias de las novelas de aventuras de Verne y Stevenson, recuerde a situaciones parecidas a las que se pueden encontrar en Soy Leyenda y El corazon de las tinieblas y, de forma mucho más evidente, a algunas historias de H.P. Lovecraft. Esta amalgama para mi funciona, sobre todo  por la prosa del autor, que es un buen aglutinante. Si no fuese tan buena se le verían mucho más las costuras a la historia. 


Es una novela corta, de unas 300 páginas en la edición que yo tengo, pero incluso así creo que mejoraría con algunas menos. Sobre todo en la parte central de la historia, donde se describen  situaciones demasiado repetitivas. También tengo algunos problemas con la representación del paso del tiempo. En un principio todo está calculado y registrado al milímetro, y al final en un par de capítulos pasan varios meses y hay saltos temporales importantes. Es posible que estos dos detalles que yo considero de forma negativa estén planificados por el autor con el objetivo de destacar más como el personaje va perdiendo la cordura y la visión de la realidad, pero no me han gustado como estrategia.

En fin, que os la recomiendo sin dudas. La lectura es adictiva y ágil, y el autor escribe muy bien. Puede que algunas situaciones os recuerden a otras obras que hayáis leído, pero el conjunto está bien resuelto y la forma en que cierra el círculo al final a mi me ha convencido. En 2017 estrenaron la adaptación cinematográfica; si la encuentro le echaré un vistazo, tengo curiosidad por ver como adaptan algunas de las situaciones más relevantes de la historia.

Otras opiniones de la novela: La biblioteca del Kraken, El biblionauta

divendres, 5 de juny de 2020

Pequeños dioses y otros cuentos blancos - Tim Pratt


Des de que tuve noticia que iban a publicar esta colección de relatos de Tim Pratt que le tenía muchas ganas, era uno de esos libros a los que ya le había reservado un sitio concreto en mis estanterías. Las expectativas tan altas son peligrosas, pero como el producto no las ha defraudado para nada, hoy toca una entrada con más elogios de lo habitual. Tiene cierta trampa, porque ya había leído la mayoría del contenido de esta recopilación, ya sea en la web Cuentos para Algernon, en la antología de Mariano Villarreal Ciudad Nómada, o en la antología Hic Sunt Dracones, de la añorada editorial Fata Libelli. Ya sabía qué me iba a encontrar, exceptuando un par de relatos, pero lo he disfrutado mucho igualmente. Conecto muchísimo con el estilo de Tim Pratt cuando escribe narrativa breve, lo considero un maestro y está en mi Top 10 particular. Otra cosa es cuando escribe novelas de space-opera, las cuales os aconsejo que no las toquéis ni con un palo, pero eso es harina de otro costal. 

Es difícil definir el estilo de Pratt. Es cercano, sin excesivas alharacas, y con poca cosa es capaz de sorprender al lector. Derrocha ideas sorprendentes y creo que no les acaba de sacar todo el jugo, casi que las desperdicia. En estos aspectos me recuerda un poco a Neil Gaiman. Pero no se conforma con sorprender, creo que también pretende emocionar, y para ello tiene los sentimientos de los protagonistas muy presentes en sus relatos, y consigue que el lector empatice con ellos. En este caso, quien me viene a la cabeza como referente es Mike Resnick. Solo con él y con Tim Pratt se me ha escapado alguna lágrima leyendo relatos de fantasía o ciencia ficción. Me pregunto qué situaciones difíciles le han debido ocurrir durante su vida, ya que muchos relatos tratan de la pérdida, ya sea de personas amadas, amistades o incluso objetos. Diría que este concepto es el eje principal de la antología, y me atrevo a decir incluso que algunos relatos estén relacionados de alguna manera difusa a través de él.
Para ponerle algún pero, le criticaré la forma abrupta de finalizar las historias. No acaban de quedar bien cerradas; en algunos casos quedan demasiado abiertas a la interpretación del lector y en otras literalmente le dejan colgado. Me quedo con la sensación que no es un defecto del estilo, sino que es un efecto totalmente buscado, pero si se repite varias veces en la misma colección de relatos, destaca mucho más como algo negativo que como virtud. También he detectado un tono diferente en algunas historias, creo que debido a que la traducción no va a cargo de una sola persona. En la antología de Fata Libelli no tuve esa sensación, el tono era más homogéneo. 
Mis favoritos son los relatos Sueños imposibles (me encantaría visitar ese videoclub) y Pequeños Dioses (el que me ha emocionado más de todos). Tienen todo lo que más me gusta de este autor y que he comentado con anterioridad. Hay otros que también me gustan mucho y que se escapan por temática de la mayoría del conjunto. Los podríamos incluir en una fantasía más clásica, con una presencia más importante de la magia, pero con el toque especial del autor. En este paquete incluiría La copa y la mesa, Tres peticiones a la reina del infierno y Siegaespectros
Destacando a estos cinco relatos no quiero decir que el resto no valgan la pena, al contrario. Ninguno desmerece el conjunto, creo que se tiene que valorar la regularidad de la calidad, pero es inevitable tener favoritos.

En fin, que lo he disfrutado mucho y no puedo hacer nada más que recomendarlo. Creo que es un acierto editorial, ni que muchos relatos ya se hayan publicado en castellano. Un libro destinado a los amantes del género, y también un buen libro para regalar a aquellos que consideran que la ciencia ficción y la fantasía son géneros menores. Es fácil que pueda ayudar a cambiar alguna de estas opiniones desfavorables. A los que ya conocíais la obra de Pratt os diré que es un lujo tener en las manos este conjunto de relatos todos juntos. A los que no lo conocéis, si no os he convencido, os aconsejaré que leáis alguno de los relatos de Pratt traducidos por Marcheto en Cuentos para Algernon, y luego ya me contaréis. Apuesto una botella de vidrio azul, un poco de canela, una copa de helado y un DVD de vuestra película favorita a que no os decepcionará.

dissabte, 30 de maig de 2020

Neverwhere - Neil Gaiman

En la entrada que publiqué hace poco sobre Mitos Nórdicos comentaba el hecho que últimamente no estoy conectando con la obra literaria de Neil Gaiman. Investigué cuales eran sus proyectos futuros, para ver si esta tendencia podía cambiar, y vi que estaba en proceso de escritura de The seven sisters, una historia ubicada en el universo de Newerwhere. Esta novela, una de las primeras que escribió el autor hace casi 25 años ya, me pasó desapercibida en su momento. Los habituales ya conocéis mi manía completista, así que decidí comprar Neverwhere en previsión de leer su continuación, y viendo los comentarios elogiosos ascendió rápidamente puestos en la pila (y también porque tenia ganas de quitarme cierto mal sabor de boca que me dejaron las últimas novelas que leí de este autor) . Considero que nuestra relación está restablecida en buenos términos, y no puedo hacer más que recomendaros la lectura de esta novela (cosa que seguramente ya habréis hecho la mayoría).

El género en el que encaja con más facilidad esta historia es el de la Fantasía Urbana, que mezcla aspectos del mundo real moderno con situaciones, personajes y escenarios de tono fantástico. En este género Gaiman se siente como pez en el agua, y esta novela es un claro ejemplo de su capacidad imaginativa y de su facilidad para sorprender al lector.
La premisa de la historia es la existencia de un Londres subterráneo desconocido y escondido para los habitantes de la capital inglesa. En este hábitat extraño conviven personajes pintorescos y carismáticos, agrupados en una especie de feudos independientes y con relaciones políticas de carácter variable. Es un ambiente muy diverso y peligroso, con una presencia muy importante de la magia y lo sobrenatural.
La trama comienza cuando la joven Puerta, escapando de  unos asesinos implacables, aparece herida en el Londres de la superficie en el momento en que Richard y su prometida se dirigen a una cena muy importante. Richard decide socorrer a la joven herida, involucrándose así en una historia que le viene muy grande. Seguiremos los pasos de estos dos protagonistas mientras conocemos los entresijos, las leyes, los habitantes y los múltiples escenarios del Londres subterráneo.
Debo reconocer que la trama principal me ha dejado bastante frío, y que no me importaba mucho lo que les sucediera a los dos protagonistas. Lo que  yo quería (y continuo queriendo días después de terminar la lectura) era continuar viajando por el mundo subterráneo y conocer más de sus detalles. Eso es lo que he disfrutado más, los detalles. Detalles de la ambientación y de los diferentes y variados escenarios, personajes interesantísimos dignos de protagonizar relatos o novelas cortas y que tienen una presencia muy poco importante en la trama,  el uso de la magia que no se explica pero que parece que tenga todo el sentido del mundo, las normas de comportamiento en cada momento, la forma de mercadear... Estas pequeñas pinceladas, de las que el libro está repleto, son las que me han enganchado totalmente a la lectura. Gaiman va derrochando ideas sin profundizar en exceso, las va dejando ir como si no tuviesen importancia, pero creo que son el armazón principal de esta obra. 

Esta excelente ambientación va acompañada de algunos personajes excepcionales. No los dos protagonistas, que me dejan indiferente, pero si algunos de los secundarios: la Cazadora, El Marqués de Carabás, el viejo Bailey... Pero los mejores son los malvados, Croup y Vandemar, una pareja de villanos carismática. Son crueles, sádicos, sucios, no tienen ningún matiz de gris, son malísimos... pero no puedes evitar cogerles cierto cariño. 
La edición que he comprado incluye como colofón el entretenido relato Como el Marqués recuperó su abrigo, que nos ayuda a profundizar más en el escenario y que nos presenta a algunos personajes que espero que tengan protagonismo en The Seven Sisters. Aunque me temo que tendremos que esperar bastante, no hay portada ni fecha de lanzamiento confirmada. Me he quedado con más ganas de GaimanAmerican Gods me está haciendo ojitos desde la estanteria pidiendo una relectura...

dissabte, 23 de maig de 2020

Mr Mercedes - Stephen King


Después de las buenas sensaciones que me dejó la novela El Instituto y la serie El Visitante me apeteció repescar algunas obras de Stephen King que tenía aparcadas. Me decidí por Mr Mercedes porque descubrí que un personaje que me interesó mucho en El Visitante, la peculiar investigadora Holly Gibney, hacía su primera aparición en esta novela. Era conocedor que había habido alguna polémica con el hecho de que en los libros el personaje sea blanca y en la serie negra. En la serie a mi me funcionó la actriz y el personaje, y consideré que era una polémica de tono racista más que otra cosa. Una vez leída esta novela y conociendo el origen social, familiar, educativo y económico del personaje reconozco que la situación me chirría un poco y puedo entender las posturas contrarias al cambio por parte de sus seguidores. 
Mr Mercedes es una novela negra sin ningún tipo de presencia de lo sobrenatural, cosa poco habitual en la carrera del escritor de Maine. Creo que ha conseguido utilizar tópicos muy habituales de este tipo de género pero dándoles un toque personal y presentando algunos aspectos bastante originales, y el resultado es una historia entretenida y adictiva que recomiendo como lectura ligera.

La historia orbita alrededor de Bill Hodges, un inspector recientemente retirado al que atormenta un caso antiguo que no pudo resolver. Un conductor anónimo embistió con un mercedes robado a un grupo de personas que estaba haciendo cola para entrar a una convención, provocando la muerte de varias de ellas. Divorciado y con una hija con la que mantiene muy poco contacto, entra en una rutina de dejadez personal bastante destructiva, hasta el punto que el suicidio le pasa por la cabeza. Eso cambia en el momento en el que recibe una carta del autor de la masacre que, contra la intención del remitente, le reactiva y provoca que decida volver a investigar el caso por su cuenta. 
La novela sigue el juego del gato y el ratón entre el investigador y el asesino. Me ha gustado que gran parte de la historia se sigue des del punto de vista del antagonista, conociendo su historia, sus motivaciones y sus planes a medida que se le pasan por la cabeza y como los va ejecutando o modificando. En muchas historias de este estilo esto solo pasa al final y gracias a las deducciones del detective, o el villano solo tiene protagonismo en los momentos en que interactúa con el héroe. En esta novela hay dos protagonistas principales, cada uno con su objetivo.
Hodges es un gato viejo, experto en el trato con los mareantes, con pocos escrúpulos y conocedor de muchos trucos, pero necesita de ayudantes para solucionar algunos de los problemas relacionados con el mundo moderno, o sea, con los móviles y con los ordenadores. Se establece así con algunos de los personajes secundarios una relación mixta entre Sherlock-Watson y Maestro-Aprendiz bastante interesante y que tiene algunos momentos muy divertidos y decisivos dentro de la trama.
En definitiva, una lectura entretenida, emocionante y con el estilo adictivo típico de Stephen King que os recomiendo sin duda. 
Con las novelas que me han gustado y que tienen continuaciones acostumbro a acabar las entradas comentando que la segunda parte aparecerá por aquí tarde o temprano. Esta vez no va a ser así, ya que ya he leído la segunda parte, Quien pierde paga (una extrañísima e incorrecta traducción en mi opinión del título original Finders Keepers). Es una historia mucho menor que su predecesora, que podría haber sido una novela correcta si no hubiese forzado la conexión con Mr Mercedes a través de sus protagonistas, que tienen un papel secundario y prescindible. También se presenta en esta segunda parte el eje principal de la tercera novela, Fin de guardia. Ni la presentación ni la sinopsis (a la que no os acerquéis a menos que hayáis leído la primera novela como mínimo) me han atraído, sobre todo porque auguran un giro en el tono general de la saga poco coherente con todo lo escrito con anterioridad. No creo que aparezca por aquí. 

dissabte, 16 de maig de 2020

To be taught, if fortunate - Becky Chambers


To be taught if fortunate no es mi primer contacto con la obra de Becky Chambers. Durante el verano leí la versión en castellano que publicó Insólita con traducción de Alexander Paez de la primera novela del universo de los Wayfarers, El largo viaje a un pequeño planeta iracundo. Es una novela con algunos planteamientos muy interesantes, divertida, emotiva a veces y con un tono optimista que es poco usual en la ciencia ficción. Aunque la lectura me gustó no me motivó lo suficiente para buscar las otras dos novelas situadas en este universo. La pila ya es suficientemente alta. Pero si que me interesé por su nueva novela corta nominada al Hugo y no relacionada con las anteriores, después de ver los comentarios elogiosos de varios de mis compañeros. Coincido con ellos; la he devorado en un par de sentadas, atrapado por las variadas situaciones, preocupado por los protagonistas y gozando con algunos momentos de sense of wonder relacionados con la ciencia que hacía tiempo que no encontraba en una novela. Este año la categoría de novela corta de los Hugo va a estar reñida.


La historia se centra en el viaje de exploración de una nave tripulada al sistema planetario de una estrella situada a varios años de viaje de nuestro planeta. El objetivo es explorar algunos cuerpos del sistema y buscar, identificar y catalogar las posibles especies vivientes, intentando afectarlas lo menos posible. Una de las tripulantes envía un diario narrado en primera persona a la Tierra  de las actividades y sensaciones de la tripulación y de sus descubrimientos. Me ha gustado mucho por la originalidad de como enfoca algunos aspectos científicos relacionados con un posible viaje espacial: la forma en que la tripulación sobrevive durante el viaje en un estado de aletargamiento, o como son los primeros pasos al despertar, tanto a nivel psicológico como físico. El aspecto más destacable sin duda es la opción por la que la autora apuesta  para que los astronautas sobrevivan a las diferentes condiciones del viaje espacial y de los exoplanetas que van a visitar. Una opción basada más en los cambios de las características biológicas de los humanos que en aspectos tecnológicos. Este enfoque me ha recordado en algunos momentos al que escoge Peter Watts en varias de sus novelas, pero con la diferencia que aquí estas modificaciones son reversibles y dan mucho más juego.
Uno de los principales méritos es como consigue presentar una importante variedad de escenarios y de situaciones sin dejar de lado la caracterización de los cuatro personajes y de sus relaciones. Es muy difícil conseguirlo en una novela tan corta. Creo que ha desperdiciado ideas para poder ofrecer un libro más largo o más de un producto, pero no seré yo quien se queje, ya que el resultado final es muy satisfactorio.
También me ha parecido muy original el enfoque de la difícil relación de contacto con el planeta Tierra, con unos 14 años de desfase temporal. 

En fin, que me ha encantado hasta el título, una vez que sé de donde procede. Os la recomiendo sin duda alguna. En mis entradas acostumbro a indicar algunos aspectos negativos de los libros que leo, pero a este el único pero que le voy a reprochar es su longitud, ya que me he quedado con ganas de más. La situación queda cerrada de manera satisfactoria, una continuación no es necesaria, pero si que hay posibilidades a explorar y aquí contaréis con un lector interesado. 
Estoy convencido que lo veremos más pronto que tarde traducido al castellano, a ver qué editorial se lleva el gato al agua.
La narradora al final plantea una pregunta, y le diría que SI, sin duda alguna. Intentaré hacerle llegar mi respuesta, y dentro de 30 años ya os contaré lo que le ha parecido.

Otras opiniones de la novela: Donde termina el infinito, Fantastica ficción

dissabte, 9 de maig de 2020

La Trilogía de Bas-Lag - China Miéville

Hace unos meses terminé la lectura de los tres libros que China Mieville ha ubicado en el fantástico universo de Bas-Lag. Los disfruté mucho, cada uno en su estilo y con matices diferentes, aunque no me atrevo a recomendarlos a todos los lectores sin ninguna reserva. Creo que los he disfrutado más porque los he leído uno después del otro casi sin interrupción; mi memoria lectora no es la que era, y como lector me pone nervioso no recordar detalles de la trama o nombres de personajes. Aunque en este caso este aspecto no es necesario; los tres libros se pueden leer de manera independiente, me atrevo a decir que incluso no pasa nada por saltarse alguno o cambiar el orden de lectura previsto. Cada uno ofrece una historia con suficiente entidad para disfrutarla por separado, pero la experiencia general  creo que es más satisfactoria siguiendo la cronología de publicación y la historia interna de la saga. 



Mi primera experiencia con este universo fue negativa. En mi primer intento de lectura de La Estación de la calle Perdido hace unos años la abandoné después de unas cien páginas. La trama llegó a un punto demasiado surrealista para mi gusto, algo relacionado con unas orugas psicodélicas. Esto me ha pasado a menudo durante la segunda lectura de la saga (y, de hecho, con la obra del autor, en general), pero he aprendido que superar unas páginas que no te convencen en las novelas de Miéville compensa, ya que es muy fácil que las páginas siguientes puedan dejarte con la boca abierta. Con Miéville no hay medias tintas. 
El primer aspecto que cabe destacar es la originalidad de la ambientación. Es muy difícil de catalogar en un subgénero. En este universo extraño y misterioso conviven la magia y la tecnología basada en el vapor. Los seres humanos "normales" comparten ciudades con especies humanoides muy originales y sorprendentes y con humanos modificados contra su voluntad, y todo esto en un escenario de conflictos sociales y políticos, narrando situaciones épicas y espectaculares. Es conocida la tendencia política de Miéville hacia la izquierda radical, y la voz de los pobres, los oprimidos y los marginados de la sociedad que presenta en estos libros siempre está presente.

World of China Mieville by nJooSeguramente lo que más me costó al principio fue imaginar a las razas sintientes no humanas que pueblan bas-lag: los Cactos, los Garuda, los Vodyanoi, las Kephri... cada una con sus  características físicas y sociales  particulares. A medida que la saga avanza aparecen más especies que no están presentes en Nueva Crobuzón y que también son muy originales, como los Anopheli, los Crostrados o los Lanzancudos. Si bien tienen un peso importante en el desarrollo de la trama de la primera novela el protagonismo de personajes no humanos es mucho menor en las dos novelas siguientes. Están presentes, ayudan a la ambientación y a proporcionar algunos momentos memorables dentro de la trama, pero siempre como secundarios. Seguramente me hubiese gustado encontrar más protagonistas principales de estas razas y descubrir su visión de las situaciones que narran las novelas.

Los escenarios son otro aspecto a destacar. En cada novela gran parte de la acción sucede en un escenario muy original que se podría considerar como un protagonista de la historia. En La estación de la calle perdido es Nueva Crobuzón, esa ciudad híbrida, de altas torres y de geografías extrañas, con sus variados distritos y sus vías de ferrocarril elevadas que parece que estén vigilando a la población. La ciudad está presente de manera más o menos importante en las otras dos novelas, pero cada una ofrece otro gran escenario extraño particular. En La Cicatriz es Armada, una enorme estructura flotante frankensteiniana que viaja por los mares del planeta, formada por una agregación de barcos capturados por piratería. En El Consejo de Hierro es un enorme tren que se desplaza lentamente sobre unas desgastadas vías que va dejando atrás y que un atareado grupo de personajes recoge y vuelve a colocar delante de la máquina, como si el tren estuviese volviendo a comer lo que ha excretado (perdón por la comparación escatológica). El gran acierto de estas ambientaciones es que el lector llega a imaginar muchos más detalles y situaciones que los que Mieville realmente describe y propone. 












Tiene el mérito de sembrar pequeñas semillas que después germinan en la imaginación del lector, incluso mucho tiempo después de la lectura, como pasa con algunos alucinógenos. De hecho las novelas tiene un cierto tono lisérgico, con algunas escenas altamente surrealistas y psicodélicas.
Los calificaría como libros fotográficos, me he quedado mucho más con imágenes de algunas situaciones determinadas que con los detalles de la historia, la caracterización de los personajes y el desarrollo de la trama. No estoy diciendo que estos factores no sean importantes durante la lectura, estos aspectos están muy trabajados, pero lo que perdura realmente son las imágenes. La asamblea de los constructos, un tren congelado, una bestia submarina que arrastra una estructura flotante, la creación de gólems y de personas rehechas, las esculturas de las Kephri, los hivernáculos secretos de los Cactos, la embajada del infierno....

No todo van a ser alabanzas. El estilo de Miéville es muy personal y cuesta adaptarse a él, sobre todo en el primer libro. Mi sensación es que los dos libros posteriores son de lectura más fluida, pero igualmente tienen esa irregularidad del autor, con incrementos y bajadas del ritmo constantes. Mi otra objeción principal está relacionada con las escenas de acción,  ya sean las confrontaciones a pequeña escala como las luchas épicas que implican a grandes contingentes. Tengo problemas con este tipo de escenas en la mayoría de novelas, cuesta que me gusten y me enganchen y a menudo me sacan de la historia que me interesa más. En este caso me ha pasado algo parecido, y, además, algunas se solucionan con deus ex machina poco convincentes.

En definitiva, son libros que me han dejado poso y os recomiendo su lectura. Los valoro mucho más ahora que cuando los terminé, eso es que las semillas que el autor ha plantado han ido germinando. Eso sí, el estilo del autor no es fácil y puede costar entrar en la ambientación y en la historia. No son lecturas sencillas, pero el esfuerzo realmente vale la pena. Me encantaría que Miéville volviera a visitar este universo en sus próximos libros.

diumenge, 26 d’abril de 2020

Mitos nórdicos - Neil Gaiman


Soy un gran seguidor de la obra de Neil Gaiman, aunque últimamente no estoy conectando  con sus producciones fuera del mundo del cómic. Después de la ligera decepción de El Oceáno al final del camino tenía ganas de sacarme el mal gusto de boca con Mitos Nórdicos, pero no lo he conseguido. No solo es culpa del libro, una parte es de  mis expectativas, ya que me apetecía y esperaba una novela, pero me he encontrado con una colección de relatos. Voy a intentar no juzgarla por lo que yo tenía ganas de leer sino por lo que he leído. Pero incluso teniendo esto en cuenta, aunque es una lectura entretenida y a ratos divertida, como producto no me ha terminado de convencer y  no me atrevo a recomendarlo sin reservas. Ni a los que sois muy fans de la obra de Gaiman, ni a los que os gustan las colecciones de relatos relacionados entre sí. Ni a los que, como yo, pertenecéis a los dos grupos.

Mitos Nórdicos es un compendio de diversos relatos que narran las aventuras de algunos de los Dioses Nórdicos, con el protagonismo más importante reservado para Thor, Odín y Loki. Conoceremos el origen de la sabiduría de Odín, como se fabricaron la lanza Gungnir y el martillo Mjolnir, las trapacerías de Loki y sus descendientes y diversas situaciones más o menos divertidas y entretenidas que culminan en el inevitable Ragnarok. 
No soy experto en esta mitología; mis conocimientos se basan en obras del mismo Gaiman, como American Gods o Sandman, y alguna cosilla del Thor del universo Marvel. Seguramente por eso me ha entretenido lo suficiente como para terminar la lectura. Creo que pertenezco al público objetivo, ya que interpreto que el libro pretende ser una introducción a este universo mitológico. De hecho, he acabado de entender una de las situaciones que refleja Alan Moore en el cómic Top Ten gracias a uno de los relatos. A los lectores que dominen el tema con más profundidad tengo la sensación que este libro se les va a quedar muy corto. 
Es un libro de lectura ligera gracias a la estructura en forma de relatos. Yo lo he ido combinando con otras lecturas, pero es debido a que las historias no me han acabado de enganchar.
Me cuesta explicar cual es el motivo por el que no me ha convencido: está bien escrito, hay momentos divertidos, los personajes son carismáticos... es una cuestión de sensaciones. No me gusta la poca seriedad que desprenden las historias, los motivos de las situaciones representadas. 
Odín es un Dios todopoderoso y con mucha sabiduría, por la que ha pagado un ojo de la cara, literalmente. Y incluso así le engañan muchas veces y se comporta de forma demasiado "tonta" para ser un Dios. Entiendo que Thor sea más primario, pero Odín... Y el hecho que Loki siempre presente ganas de tocar las narices y continúe viviendo con ellos y repitiendo su papel una y otra vez... Sé que son personajes arquetípicos y que no necesitan motivaciones, son representación directa de algunos sentimientos y actitudes, pero el tono general de la narración no ha conseguido engancharme. En fin, el mejor escribano echa un borrón... 
He visto que Gaiman está escribiendo The Seven Sisters, una nueva historia situada en el universo de Neverwhere, una novela que en su momento dejé pasar y que ha escalado puestos en la pila, a ver si consigue sacarme el mal gusto de boca de una vez. Os tendré informados.

Otras opinones: Sagacomic

dissabte, 25 d’abril de 2020

Hacia las estrellas - Mary Robinette Kowal


Que lo primero que se publique en una saga sea el epílogo es poco habitual. Si que recuerdo novelas originadas a partir de un  relato o una novela corta que luego se alarga a novela y luego incluso a saga, como la de Ender, pero la historia breve siempre era el embrión, no lo que se podría considerar el colofón.
No sé si ha sido premeditado, pero Mary Robinette Kowal lo ha hecho así. Sospecho que a partir del éxito de su premiado  relato The Lady Astronaut of Mars decidió profundizar en la historia y los personajes que presenta explicando sus orígenes. Y ha vuelto a tener éxito, ya que su primera novela situada en este universo, The Calculation Stars, se ha llevado los tres grandes premios internacionales: el Hugo, el Nébula y el Locus. Solo este hecho es suficiente para despertar mi interés, pero se da el caso que el relato me gustó mucho, con lo que las expectativas eran altas. Lo podéis leer en inglés en la página de Tor, y en castellano en la antología A la deriva en el mar de las lluvias, con traducción de Pilar San Roman.


He leído la versión en inglés, pero si os interesa la novela Oz editorial ha publicado recientemente Hacia las Estrellas, la versión en castellano con traducción de Aitana Vega.
¿Es una buena novela? Creo que si. En general me ha gustado lo que explica y como lo explica. La autora ha conseguido emocionarme y indignarme. He comprado la segunda parte, The Fated Sky, con esto creo que os lo digo todo.
¿Es una novela que aporte algo especial al género para que se merezca ganar los tres grandes premios? A mi entender no. Es una ucronia, pero en la que la parte especulativa tiene relativamente poco peso en la historia. No es una obra rompedora ni en trama, ni en estructura ni en estilo. Me quedo con la sensación que uno de los aspectos por los que ha ganado es por la temática feminista más que por lo que ofrece como historia de género de ciencia ficción. También puede ser que la cosecha de ese año de novelas no sea muy espectacular. No las he leído todas, pero las que sí que he leído me han gustado menos que ésta. 
Revisando Premios y listas veo que la las novelas que han conseguido los tres grandes en los últimos años, tampoco son tan revolucionarias. Supongo que hay un factor de suerte y de estar en el momento preciso en el lugar adecuado.

La saga de The Lady Astronaut está formada por varios relatos y cuatro novelas, dos de ellas ya publicadas y otras dos en camino, y está situada en un universo ucrónico en el que poco después del final de la segunda guerra mundial un asteroide impacta cerca de la costa este americana. Los cambios climáticos generados por el efecto del impacto acabarán provocando un efecto invernadero que hará muy difícil la supervivencia de la humanidad en el planeta. La carrera espacial se convierte entonces en una carrera hacia la supervivencia de la especie. La narradora y protagonista principal es Elma York, una mujer peculiar con grandes aptitudes para las matemáticas y que trabaja realizando cálculos en la IAC (Internacional Aerospace Coalition). Además es piloto, y su sueño es llegar a ser astronauta. Su marido Nathaniel es uno de los ingenieros encargados de la construcción de las naves y comparten trabajo y vida matrimonial. La novela narra los inicios de la carrera espacial y los esfuerzos de un grupo de mujeres para poder formar parte del grupo de astronautas.

Gran parte del éxito de la novela creo que es debido a su protagonista. Elma es una mujer fuerte y reivindicativa pero con muchas inseguridades y debilidades. Me ha gustado como la autora construye sus incongruencias, frutos de la época en la que se sitúa la novela, creo que le dan credibilidad al personaje. Defiende los derechos de las mujeres y lucha contra algunos prejuicios de género, pero ella tiene prejuicios similares contra las personas de color. Su marido, en cambio, es un personaje demasiado perfecto: atento, comprensivo, maravilloso... poco realista en la época en la que refleja la novela y bajo la presión a la que está sometido. Es uno de los puntos flojos de la novela, junto con un exceso de chistes fáciles relacionando el sexo con los cohetes o un cierto toque optimista, de buen rollo y de Happy End que no me acaba de encajar con el escenario global en el que se desarrolla la historia. Pero son detalles que no me han sacado de la novela y la experiencia global ha sido satisfactoria.

Ya os comentaré como evoluciona la historia cuando lea la segunda parte de la saga. Si os interesa conocer el estilo de la autora antes de decidiros os aconsejo la lectura del relato Por falta de un clavo, que también ganó el premio Hugo, pero no relacionado con The Lady Astronaut, y que encontraréis en la fantástica web Cuentos para Algernon.

diumenge, 19 d’abril de 2020

El Instituto - Stephen King

En mi juventud devoré casi todas las novelas que Stephen King escribía, recuerdo que mi madre casi me consideraba un adicto. La verdad es que no me faltaba material, era tan prolífico que incluso llegó a publicar obras con un seudónimo. Recuerdo algunos de sus libros con muchísimo cariño, seguramente más por la edad en que los leí y los sentimientos de ese momento vital que no por su calidad literaria, aunque lo considero un gran escritor.  Tiene la capacidad de enganchar al lector explicando situaciones cotidianas, y entonces dar una vuelta de tuerca y hace aparecer algún efecto sorprendente y fantástico, a menudo relacionado con el terror, pero no siempre. 
Esa capacidad siempre me ha fascinado, junto con la habilidad de tocar muchas teclas a nivel literario y casi siempre a gran nivel: sagas, novelas larguísimas, novelas cortas, relatos, terror, fantasía, ciencia ficción, novela negra... incluso algún ensayo. Lo considero un gran referente en la cultura popular de mi generación. Hubo un momento en el que me aparté de su obra y me decanté más por la ciencia ficción y la fantasía, y de las decenas de libros que ha publicado en los últimos años he leído poquísimos. 
Si que he revisitado algunos de sus relatos y he visto varias producciones audiovisuales basadas en su obra, pero he leído más historias de su hijo Joe Hill que de las que ha escrito él. Aún así he estado al tanto de lo que ha ido publicando, y cuando leí la sinopsis de su última novela, El Instituto, me recordó a algunos buenos momentos de juventud y me entraron muchas ganas de leerla.

El Instituto narra la historia de Luke Ellis, un niño de elevadas capacidades intelectuales que, además, tiene leves poderes mentales relacionados con la telequinesia. La trama arranca cuando una noche su familia es asesinada y él es secuestrado y llevado a un misterioso centro llamado El Instituto. En ese centro encontrará a otros jóvenes como él, y le acompañaremos en el descubrimiento de la misteriosa estructura y funcionamiento de las instalaciones y los objetivos de las personas que las dirigen.
La novela toca un par de aspectos que King ya ha tratado en sus obras anteriores. Por un lado los poderes mentales, como en Carrie, Ojos de Fuego o El Resplandor, y por el otro las relaciones de amistad que son tan importantes entre jóvenes preadolescentes, como en El Cuerpo, El Cazador de Sueños o IT. Tiene mérito conseguir narrar de forma convincente este tipo de relaciones durante tantos años y en tantas generaciones. 
El eje del misterio es la existencia y el funcionamiento del centro, con diferentes zonas a las que los residentes son llevados dependiendo del resultado en las sádicas pruebas a los que son sometidos. A mi me ha recordado en algunos momentos a un campo de concentración nazi, pero con una cierta dejadez y relajación.
La novela es muy entretenida y adictiva, he estado atrapado en la lectura intentando saber que les ha pasado a algunos de los protagonistas en las partes misteriosas y desconocidas del complejo. En gran parte del libro seguimos el punto de vista de Luke, pero en la parte final la historia se vuelve coral y narra la acción simultáneamente desde varios ángulos y con un ritmo vertiginoso. La adaptación audiovisual, que ya está prevista, va a ser fácil.

Lo he disfrutado mucho, aunque tenía miedo de no conectar con el estilo del autor después de tantos años. Creo que ha evolucionado en su escritura, en esta novela no ha trabajado tanto la ambientación y la caracterización de los personajes en situaciones "normales" y ha entrado mucho más rápidamente en acción. También  alterna las escenas de forma más rápida, en general tengo la sensación de que el ritmo de la novela es más alto, más típico de un block-buster.
Le pongo algunas pegas, sobretodo relacionadas con el uso de las casualidades y que varias situaciones se resuelven debido a lo buena que es la gente. Lo he visto optimista en este aspecto, y me extraña. Tampoco me ha convencido en exceso la resolución de la trama y la justificación de la existencia del Instituto. Los finales no son el fuerte de King, sus historias siempre se han destacado más por el camino que ofrecen que no por el destino al que llevan.
En definitiva, una lectura muy adictiva y emocionante, que me ha recordado a algunos momentos de mi juventud (ya lejana). Buen ritmo, divertida, emotiva e intrigante. Yo os la recomiendo sin dudas si os apetece este tipo de lectura ligera y desengrasante. Por mi parte , creo que no van a pasar tantos años sin que vuelva a leer al maestro de Maine.