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divendres, 1 de desembre del 2017

Novedades esperadas para 2018

Como cada año por estas fechas toca la entrada de las novedades esperadas para el año que viene (la quinta de este estilo ya... como pasa el tiempo). Después hago lo que me parece y leo lo que me apetece, pero me gusta organizarme las lecturas, y los habituales ya sabéis que soy un enfermo de las novedades editoriales.
Este tipo de entrada es más fácil hacerla sobre novedades escritas en inglés, aunque este año también voy a hablar de algunas traducciones anunciadas y esperadas. Lamentablemente hay poca información sobre proyectos editoriales escritos originariamente en castellano o catalán. Lo que es seguro es que van a caer varias novelas cortas de la editorial El transbordador y de la editorial Cerbero, como este año, y la antología Alucinadas IV, un proyecto al que tengo cierto cariño. Tampoco voy a dejar escapar las dos antologías que va a publicar simultáneamente Mariano Villarreal: El viento del sueño y otros relatos de fantasía y ciencia ficción y Ciudad Nómada y otros relatos de ciencia ficción contemporánea. También estoy intrigado por la finalización de la serie Crónicas del Fin, escrita a cuatro manos por Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, así que cuando se hayan publicado las dos partes que quedan, será lectura obligada.

La editorial Tor seguro que va a depararnos sorpresas interesantes en su colección de novela corta. Las que tengo marcadas en mi agenda son terceras partes de sagas muy premiadas en los premios internacionales y cuyas primeras partes se van a a publicar en castellano este año: la de Wayward Children de Seanan McGuire (que va a publicar Lee Runas) y la de Binti, de Nnedi Okorafor (que va a publicar la joven editorial Crononauta: mucha suerte). 
Hablando de terceras partes, Ian McDonald va a cerrar su fantástica saga sobre nuestro satélite con Luna: Moon Rising, que con toda seguridad publicará traducida la editorial NOVA. También espero con ganas la conclusión de la saga de Los dioses dormidos, de Sylvain Neuvel, aunque la publicación en castellano de esta saga, debido al cierre de la editorial que publicó el primero, Stella Maris, la veo más difícil.

Este blog no sería el mismo si no comentase un par de novelas de Scalzi cada año. Head on, la segunda parte de la interesante Lock In, está prevista para este año. La cuota de autores asiáticos también la tengo prevista: se va a traducir al inglés Ball lightning, una nueva novela de uno de mis autores favoritos, Cixin Liu. Y tengo curiosidad por ver como se desenvuelve Paolo Bacigalupi con la fantasía con la novela The Tangled Lands, escrita a cuatro manos con Tobias S. Buckell.
Con la ciencia ficción soy más atrevido, pero con la fantasía épica soy más conservador y me centro mucho en autores que ya conozco. Adrian Tchaikovsky está publicando a un ritmo imparable (casi parece Sanderson). Voy a intentar terminar la saga de Echoes of the Fall con su tercera entrega, The Hyena and the Hawk, y voy a estar pendiente del inicio de una nueva saga de estilo Grimdark con la novela Redemption's Blade. También tengo ganas de regresar al universo de Malaz con la conclusión de la saga Path to Ascendancy de Ian C Esslemont, y voy a estar muy atento a la publicación de una nueva saga escrita por Steven Erikson situada después de los sucesos de la saga principal. Y Winds of Winter, claro, aunque voy perdiendo las esperanzas...la he comentado como novela esperada en las cinco entradas que he hecho de este estilo.
En lo referente a traducciones, la cosa promete. Este año he dejado pasar algunas lecturas a las que tenía ganas cuando he sabido que se traducían. Aparte de las que ya he comentado  anteriormente espero con muchas ganas la continuación de la saga The Expanse y El Portal de los Obeliscos, de N.K. Jemisin, publicadas ambas por NOVA. También voy a estar muy atento a las publicaciones de Insolita: El largo viaje a un pequeño planeta iracundo de Becky Chambers y Too like the lightning de Ada Palmer son dos novelas que hace tiempo que tengo en la lista de pendientes. También estoy convencido de que la publicación de la antología de relatos de Liu Cixin The Wandering Earth por parte de Apache va a ser un bombazo editorial.

Revisando la entrada me doy cuenta de que soy un consumidor empedernido de sagas...no me lo esperaba francamente, estaba convencido de que mis hábitos lectores habían cambiado. Veo que la mayoría de libros que estoy esperando este año son terceras partes, así que, para variar, para terminar comentaré el que seguramente espero con más ganas, que es... una cuarta parte de una saga, la de los Ocho Mundos, de John Varley: Irontown Blues, un libro que no tiene nada que envidiar a Winds of Winter en lo que a años de espera se refiere.

Espero que el 2018 sea un año lleno de buenas lecturas. Estad atentos al blog, que en breve publicaré la entrada del cuarto aniversario, con un jugoso sorteo.

dimarts, 25 d’abril del 2017

Crónicas del fin - Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina

Un día cualquiera el cielo se rompe y de la fractura resultante empiezan a caer sobre la tierra hordas de monstruos ansiosos de sangre que acompañan a grandes leviatanes kilométricos que surcan la atmósfera oscureciendo la superficie con su sombra. 
La tierra está destruida, y los pocos supervivientes viven en un escenario post-apocalíptico en el que la presencia de los monstruos ha provocado que exista la magia y que algunos de los seres humanos hayan mutado y presenten características especiales.  
Este es el oscuro y aterrador escenario de las Crónicas del Finel nuevo proyecto del dúo creativo formado por Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina. 
De momento se han publicado dos entregas de esta serie en forma de novela breve, y cada pocos meses los autores publicaran un nuevo capítulo de la historia hasta llegar a las cinco entregas de que va a constar el libro. La tercera parte, Testamento, aparecerá en breve.
Las dos novelas están protagonizadas y narradas desde el punto de vista de un personaje diferente, aunque están claramente conectadas. No sé si utilizar un narrador diferente será una tónica habitual en las siguientes entregas, o serán estos dos los personajes  a través de los que seguiremos la historia. No sé si acaba de convencerme este formato folletinesco, me parece una continuación de la mala leche que destilan los dos autores en las páginas de las novelas, una tortura innecesaria para los pobres lectores que nos hemos quedado con ganas de más.


En la primera historia, El cielo roto, conoceremos a Adra, una cazadora de monstruos que con su sable y su arma lanzadora de hechizos, acompañada por el galgo Winston, recorre los páramos de este mundo post-apocalíptico. Aterrizamos en medio del mundo que han ideado Cotrina y Campbell sin ninguna información, en algunos momentos puede parecer difícil situarse, pero hábilmente los dos autores irán introduciendo todas las explicaciones necesarias.
En la segunda novela, El dios en las alturas, ubicarse es más fácil, ya conocemos muchas de las características del escenario, aunque los autores no paran de introducir nuevos detalles y nuevas situaciones. El narrador es Gale, un joven que ha estado internado en un complejo en el que se ha experimentado con humanos que han sido modificados por la presencia de la magia en el mundo.

Para encontrar algún pero a este fantástico proyecto comentaré que he quedado un poco abrumado por la gran cantidad de monstruos y personajes con poderes que aparecen, sobre todo en la segunda parte. No da tiempo a acomodarse y si esto continúa a este ritmo creo que puede llegar a ser excesivo. 

En definitiva, una lectura totalmente recomendable. La trama es un derroche de imaginación y originalidad, está llena de buenas ideas y aderezada con mucha acción, violencia y un poquito de sangre. El ritmo es trepidante, y el sentido del humor negro y ácido es el detalle final de una lectura ágil, entretenida y muy adictiva. Si a todo esto le añadimos el espectacular trabajo de la ilustradora Libertad Delgado en las portadas, no sé a que estáis esperando a probar la primera parte de la historia, estoy seguro que no os arrepentiréis.


Otras opiniones: Entrevista realizada a los autores en Neo Nostromo , Origen cuántico

dimecres, 28 de desembre del 2016

Verbum

Soy muy fan del trabajo que está haciendo la editorial Fata Libelli. He leído y comentado en el blog varias de sus publicaciones, y a ellas les debo haber conocido o profundizado en la obra de autores y autoras tan interesantes como  Tim Pratt, Elizabeth Bear o Aliette de Bodard

Cuando me enteré de que publicaban una antología de relatos de diversos autores en español me alegré mucho y la compré inmediatamente. Este tipo de iniciativas me encanta, ya sea por conocer nuevos autores o por ver cómo se desenvuelven en distancias cortas autores de los que he leído sus novelas. Cada vez me interesa más la narrativa breve y valoro más la dificultad de explicar una buena historia en pocas páginas. Además, la alineación era muy prometedora.
Me sabe mal, pero mi valoración final media no es muy alta. Todas las antologías de este estilo son irregulares y tienen la gracia de que cada lector prefiere un relato o otro, y más en este caso en que los géneros de los relatos son tan diversos (terror, fantasía urbana, ciencia ficción...). Pero el problema según mi opinión es que no hay término medio: varios relatos me han enganchado y encantado pero con el resto no he conseguido conectar en ningún momento y me han dejado frío una vez terminados. Voy a empezar por estos, para acabar con mejor sabor de boca.

No había leído nada de Pilar Pedraza y su estilo me ha gustado, y la historia que nos explica en La niña gótica también, hasta que incluye el factor fantástico. Como una historia realista (casi como un capítulo de una historia más larga) me estaba interesando, pero la introducción de la parte mágica me ha descolocado un poco y creo que no acaba de encajar.
Amada de Antaño, de Roberto Bartual, presenta ideas muy interesantes en una extraña ucronia a la inversa relacionada con la Guerra Civil, pero no me ha convencido como la ha desarrollado, aunque su estilo me ha parecido atractivo. El que más me ha sorprendido negativamente es Quimera, de Luís Carlos Barragán. Voy a citar (con permiso) la opinión de mi compañero Miquel Codony, porque resume perfectamente mis sentimientos una vez finalizado el relato: "Me gusta mucho el cuento dentro del cuento, pero no el cuento que hay fuera del cuento que hay dentro del cuento." 

No se si os pasa, pero hay escritores con los que sintonizo de una forma casi perfecta, y creo que si publicaran su lista de la compra me gustaría y le encontraría virtudes. Jose Antonio Cotrina es uno de ellos. Y que mi predisposición sea muy buena no implica que su relato Ocultos no sea excelente, que lo es: lleno de imaginación, misterio, y capaz de generar una sensación de angustia muy potente. Parece que la capacidad de este escritor de crear nuevos mundos es inacabable. El relato de Jesús Cañadas, Su olor a jazmín, también ha conseguido dejarme mal cuerpo (en el buen sentido de la expresión), pero creo que no es redondo del todo. Para mi gusto le falta un poco más de explicación de la situación que es el eje del relato, deja demasiadas cosas abiertas a interpretación. Llevo mucho tiempo sin leer literatura de terror, pero estos dos estupendos relatos me han dejado con ganas de más.

Great king girl, de Welton Penderton, es una historia desconcertante y fascinante,  difícil de clasificar en un género, narrada desde diversos puntos de vista, con una progresión no muy clara y un resultado final sorprendente. Es de ese tipo de historias en que una segunda lectura se agradece para acabar de encajar los detalles. Un nuevo autor a seguir y a tener en cuenta.

Los dos últimos relatos se sitúan en mi zona de confort, la ciencia ficción, y ambos me han gustado mucho. Ricardo Montesinos nos presenta El camino, un relato de space-opera con una ambientación espectacular y una historia muy atractiva relacionada con los pilotos de las naves que viajan entre las estrellas y el contacto con seres extraterrestres. He leído cuatro relatos de este autor, y los cuatro me han gustado mucho. Aunque creo que ha desaprovechado la oportunidad de hacer una novela corta como mínimo, la historia daba para más, claramente. Pasa algo parecido con Añoranza de lo que no fue, de Mario Hinojosa, pero en este caso no es que el tamaño del relato se quede corto, sino que parece un primer episodio de una historia mayor. La ambientación en un planeta remoto, en una colonia casi asilada, con una mezcla de tecnologías avanzadas y primitivas me ha recordado en algunos momentos a Tatooine. 

En resumen, una antología de temáticas diversas, con varios relatos excelentes desde mi punto de vista, pero con otros con los que no he conseguido conectar. Una buena muestra de la narrativa de género actual. Aunque mi valoración media no sea muy alta os aconsejo sin dudas su lectura, puede que los relatos con los que yo no he conectado lleguen a ser vuestros favoritos de la antología.Espero que Fata Libelli continúe con iniciativas de este estilo, contarán con un lector, seguro.

Otras opinionesDonde acaba el infinito (reseña de la antología completa) o Origen cuántico (reseña individual de cada relato)

dilluns, 21 de desembre del 2015

Lo bueno, si breve... - Tercera parte

NOTA: Esta es mi colaboración con el tercer número de la revista Supersonic. Contiene, entre muchísimas cosas interesantes, relatos de figuras internacionales como Ken Liu, Adam-Troy Castro y Pat Cadigan. No os lo podéis perder.


SuperSonic Nº3Los lectores habituales de la revista ya sabéis que mi objetivo en esta sección es, a medida que voy rellenando mis lagunas con la ciencia ficción escrita originalmente en castellano, rescatar y presentar relatos que hayan ganado alguno de los premios nacionales importantes de este género y que es posible que hayan pasado desapercibidos a los lectores de mi estilo. En la primera edición de la revista repasé el premio Ignotus de relato, y en la segunda el Alberto Magno
En esta ocasión me he decantado por el premio UPC de novela corta, que es uno de mis formatos preferidos. Grandes nombres nacionales y internacionales han ganado este veterano (desde 1991), prestigioso y bien dotado premio: McDevitt, Resnick, Cotrina, Sanderson, Mallorquí, Barceló, Sawyer... Es el único premio que admite originales en cuatro idiomas, y ha habido ganadores en castellano, catalán e inglés. Lástima que el premio se haya  devaluado en los últimos años por dos razones: se ha convertido en bianual y desde el 2014 ya no hay dotación económica para el ganador. A ver cómo va la convocatoria del 2016…

Ciencia ficción: Nueva guía de lecturaSi hablamos de este premio no podemos evitar hacer referencia a la figura de Miquel Barceló, siempre presente en el jurado y en la organización, y recientemente en el candelero por su esperadísima y controvertida Nueva guía de lectura. No voy a opinar sobre lo que no he leído; sólo puedo decir que gracias a su faceta como colaborador en la colección NOVA de ciencia ficción descubrí a muchos de mis autores favoritos, y que los lomos multicolor de sus volúmenes decoran mis estanterías con mayoría absoluta. Francamente, le estoy muy agradecido. Aún así, debo reconocer que no llegué nunca a interesarme por los libros de la colección que recopilaban los premios UPC, y que se iban publicando regularmente y de los que sabía que era promotor. Craso error que, por suerte, he subsanado en parte preparando este artículo. He disfrutado mucho leyendo para preparar estas líneas. Muchísimo.
A diferencia de los anteriores artículos en los que presentaba la posibilidad de leer los relatos seleccionados de forma gratuita en la red, los relatos ganadores del premio UPC no están disponibles. Aún así todos se pueden encontrar fácilmente en los volúmenes recopilatorios publicados por NOVA (hasta 2008), como relatos independientes en formato físico o digital, o formando parte de antologías a su vez muy interesantes. Ya iré comentando las posibilidades.

BIS Premio UPC 2009Vamos a entrar en materia. Comenzaré por uno de los pocos ganadores que ha repetido galardón. En 2009 Roberto Sanhueza se llevaba el primer premio por Bis, una historia trepidante y ambiciosa que toca muchas teclas: inteligencia artificial, trasplantes de órganos, clonación, implantes de memoria y todo con mucha acción, humor negro, y un fondo de novela de detectives muy efectivo. La historia es muy ágil, seguramente ayudada por el hecho de que cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de los personajes, hecho extraño en una narración tan breve. Lástima de algunos fallos en la explicación de procesos relacionados con el ADN que provocan que el resultado final no luzca tanto como podría. En el 2014 repitió premio y fórmula con El año del gato (¿para qué cambiar si la cosa funciona?). En mi opinión este relato es más flojo y no tan conseguido como Bis, aunque incluye una tecnología basada en la realidad virtual a la que sabe sacar mucho juego. Y gatitos, sinónimo de éxito. Un autor muy interesante y a tener en cuenta.

Superextragrande
También incluyo en esta categoría al autor cubano Yoss, ganador en el 2010  con la novela Superextragrande. El protagonista es un veterinario especializado en los organismos más grandes de la fauna conocida en los diversos mundos colonizados por las siete especies conscientes de la galaxia. Presenta una ambientación de space-opera muy lograda y un desparrame de imaginación con un sentido del humor muy interesante y en algunos momentos escatológico. Ha conseguido despertar mi curiosidad científica como biólogo por la especie de las Cetianas.


Terra Nova 3 (Terra Nova #3)Estas tres novelas sólo se pueden conseguir en su versión digital publicada por la UPC a un precio un poco inferior a los 3 euros. En cambio la ganadora del 2012, La epopeya de los amantes, de Miguel Santander, además de encontrarla en formato individual al mismo precio, también se puede encontrar junto a otros excelentes relatos en la fantástica antología Terra Nova 3 por 4 euros. Vale la pena la inversión. Santander, en un planteamiento muy original, nos propone dos relatos muy diferentes en ubicación y en estilo narrativo, pero íntimamente conectados. Uno es una historia del pueblo sumerio encontrada en unas tablillas muy antiguas; el otro está protagonizado por el intrigante científico Nicola Tesla y uno de sus inquietantes descubrimientos. Un planteamiento arriesgado, pero que el autor consigue llevar a buen término.

El coleccionista de sellosCésar Mallorquí vuelve a aparecer en esta sección, no en vano ha ganado todos los premios de la ciencia ficción española con sus relatos. El UPC lo ganó en 1995 con El coleccionista de sellos, una ucronía situada en 1939 en un Madrid alternativo en el que el ejército republicano consigue ganar la guerra. La primera parte, ambientación aparte, es una típica (pero no por eso aburrida) historia de policías en la búsqueda de una asesino en serie pero, a partir de la segunda mitad, la novela da un par de giros muy interesantes (que es mejor no comentar para evitar spoilers) que reflejan la maestría de este veterano autor. Maestría que queda demostrada con su versatilidad, ya que igualmente es capaz de plantear una ucronía que una distopía con toques de space-opera y estructura de thriller, como Naturaleza humana, novela que recibió la mención del jurado en 2010 y que ha sido publicada recientemente en la nueva colección de relatos del autor, Trece monos. En una sociedad marcada por la guerra con unos alienígenas muy combativos, una psicóloga es reclutada por el ejército para buscar fallos de seguridad en la jerárquica estructura militar. Su investigación la llevará a plantearse los motivos de la guerra y sus consecuencias en la sociedad en la que vive. La trama mantiene la intriga durante gran parte de la historia, pero parte de la resolución la vi venir de lejos. Aún así, una lectura totalmente recomendable.

La Cosecha del Centauro. XVIII Premio UPC. Novela Corta de Ciencia FicciónY ya que hablamos de space-opera no pueden faltar los autores que han sido mencionados en las tres ediciones de la revista, Guillem Sánchez y Eduardo Gallego con una nueva historia de su fantástico Unicorp: La cosecha del centauro, ganadora en 2008. La historia mezcla con mucha gracia la exploración espacial y la colonización de nuevos mundos con presencia de vida autóctona, con un misterio a escala galáctica que implica a una especie alienígena con muy mala leche. Muy entretenida, pero me he quedado con la sensación de que es un armazón para una historia que da para una novela más larga: deja muchas cosas en el tintero y en algunos momentos los acontecimientos se narran de una forma muy acelerada y resumida. No es lo mejor que he leído de estos autores.

Salir de faseOtro autor recurrente en la sección es José Antonio Cotrina, y en este caso el relato ganador del 2000, Salir de Fase, sí que es el mejor relato de los suyos que he leído. La humanidad ha conseguido colonizar el sistema solar (y otros sistemas estelares) y terraformar varios satélites y planetas, mientras que la Tierra se ha convertido en un solar radioactivo. La tecnología principal en que se basa la narración es la compilación: una técnica para traspasar toda la información del cerebro de una persona a un disco de identidad, que luego se puede instalar en diversos tipos de cuerpos, creados por arquitectura genética. Pasar de un cuerpo a otro es lo que se conoce como Salir de Fase. Realmente la técnica le da mucho juego al autor, y sabe sacar el jugo en un desparrame de imaginación con una ambientación espectacular. Tengo ganas de que vuelva a publicar historias ubicadas en este universo. Podréis encontrar el relato en formato ebook gracias a la editorial Palabaristas a partir de 1 euro (e incluye un relato situado en el mismo universo, Mala Racha. Imprescindible comprarlo).

Buscador de SombrasEse mismo año también ganó Javier Negrete con Buscador de Sombras. El autor plantea un futuro muy cercano en el que una enfermedad denominada Síndrome de Pisani, que se contrae cuando estás en la fase REM del sueño, causa una gran mortandad, hasta que se crea un aparato denominado Anonéiros para conseguir evitar el contagio. La historia narra la investigación que lleva a cabo un psicólogo español de renombre internacional cuando un físico español residente en Estados Unidos es detenido por asesinar brutalmente a su mujer. El planteamiento es muy interesante y el estilo narrativo del autor me gusta mucho, pero no me ha acabado de convencer la resolución ni el escenario de mundos paralelos que plantea. Ediciones Kokapeli lo ha publicado en formato digital por algo menos de 3 euros.

El mundo de YarekY para terminar comentaré uno de los relatos que más me ha gustado, el ganador en 1993, El mundo de Yarek, de Elia Barceló. El protagonista es un xenobiólogo de renombre que, después de un error catalogando a una especie como no inteligente, es condenado a veinte años de exilio en un planeta remoto y desolado. Sin embargo el planeta depara algunas sorpresas y el relato, todavía más. Los dos últimos capítulos presentan un giro argumental que, francamente, no me esperaba y me ha sorprendido muy gratamente. La prosa de Barceló ha conseguido engancharme, había leído algunos relatos suyos que no me habían convencido del todo, pero éste es realmente genial.

La calidad de las ganadoras de este premio da para otro artículo como este, o sea que me paro aquí y me guardo el material para futuras ediciones de la revista. Espero que el 2016 os depare mucha salud y buenas lecturas.

dissabte, 12 de desembre del 2015

Novedades esperadas para el 2016

A estas alturas del año acostumbro a hacer una entrada sobre las novedades que más me interesan de las que serán publicadas en el año siguiente. Ya es la tercera vez que hago una entrada de este estilo, señal que el blog va sobreviviendo. Al final solo acabo leyendo un 60% de lo que tenía planeado, por diferentes motivos, pero me divierte igualmente la búsqueda de novedades para leer. 

En algunos casos no he las he leído porque la novela finalmente no se ha publicado, en otros debido a los precios desorbitados de los formatos digitales, y, a veces, alguna opinión no muy favorable me ha acabado desanimando. Aunque lo más habitual es que aparezcan otras lecturas que no tenía en el punto de mira y que finalmente me han acabado interesando más.

Vamos al jaleo. No hago más que oir maravillas de Lavie Tidhar, y solo he leído un relato suyo publicado en Supersonic. Este año saca una novela de space opera con una premisa muy interesante, Central Station, que en mayo seguro que acabará apareciendo por aquí.


Literariamente un año no está completo sin un poco de space opera que provenga de las islas británicas. Este último año he descubierto a Neal Asher, y me interesa mucho continuar con la saga Transformation con su segundo volumen: War Factory, que se publicará en mayo. También Peter F Hamilton va a continuar con su saga Chronicle of the Fallers ubicada en el fantástico universo de la Commonwealth, con la novela Night Without stars.


Alastair Reynolds colabora con Stephen Baxter en The Medusa Chronicles, una secuela de una novela escrita por Arthur C. Clarke en 1971 que se publicará en febrero. Tiene buena pinta, y seguramente publicará otra novela en 2016 de la que no hay mucha información.

Y para acabar con los británicos, una de las novelas de la que he oído mejores críticas en 2015 es Luna, de Ian McDonald. La tengo muy arriba de la pila (espero que será la primera entrada del año 2016 del blog) y su continuación también va a aparecer en 2016.



En los últimos años también he descubierto a varios autores de origen asiático. Ken Liu presentará en marzo una recopilación de sus mejores relatos. Seguramente habré leído muchos, pero va a ser uno de los libros que quiero que decore mi estanteria nueva. También va a publicar el segundo volumen de su saga The Dandelion dinasty, pero tengo pendiente el primero todavía.




Y  hablando de autores asiáticos, llegamos al libro que seguramente espero con más ganas, Death's end, de Liu Cixin. Los dos volúmenes anteriores de la trilogía Three body problem son de lo mejorcito que he leído en estos últimos años. Una saga tan sorprendente y llena de ideas tiene que terminar por fuerza de una manera espectacular. La espera hasta abril será larga.

Para acabar con los autores no españoles comentaré que habrá novelas interesantes de China Mieville (un par, la primera en enero), Madeline Ashby (Company town, la que no se publicó en 2015), una nueva serie de Space Opera de Elizabeth Bear, y una novela de Tim Powers, Medusa's web, que comentaré en enero. Bueno, y las cinco o seis novelas que publicará Brandon Sanderson.
De los autores nacionales espero con ganas la novela escrita a cuatro manos por Víctor Conde y Jose Antonio Cotrina, las Puertas del Infinito. Fantasía urbana con mundos paralelos conectados por puertas. Conde publicará tambien una reedición de su primera novela, El tercer nombre del emperador, que me apetece descubrir.



Se van a publicar algunas antologías muy interesantes, como la segunda edición de Alucinadas, de la cual ya están los relatos escogidos, y espero que Mariano Villarreal publique alguna antología de las suyas, además de Castillos en el aire, una recopilación de algunos de los relatos más importantes del género con una alineación espectacular.
Me apetece mucho también la nueva novela de Felicidad Martínez, La mirada extraña, formada por cuatro historias que exploran cuatro especies alienígenas diferentes.




Tengo la fantasía épica totalmente abandonada: Sanderson, Abercombrie, Rothfuss, Esslemont y Erikson publicarán novelas nuevas este año. Son autores que, en general, me gustan, pero hace tiempo que no leo nada suyo y no creo que este año sea diferente.

Termino como he terminado todas las entradas de este estilo, hablando de The Winds of Winter. Ya he comentado alguna vez que soy muy fan de esta saga y sus derivados. Espero que este año, por fin, aparezca esta esperadísima novela y (crucemos todos los dedos) que no nos decepcione.
Buenas lecturas a todos.

dilluns, 5 d’octubre del 2015

La canción secreta del mundo - José Antonio Cotrina

Tenía mucha curiosidad por esta novela. Las reseñas de compañeros de la blogosfera de cuyo criterio me fío la dejaban por las nubes. En su faceta de autor de ciencia ficción Cotrina me encanta, aunque hace poco que lo conozco, y ha aparecido por el blog en diversas ocasiones. Tenía ganas de leerle en el género en el que es más prolífico, la fantasía urbana, y ver si realmente se merece el apelativo de "El Gaiman español". La editorial Palabaristas lo ha facilitado publicando la versión digital de la novela a un precio bastante correcto.
Una vez terminado el libro (que me ha encantado, dejemos las cosas claras desde el principio) me ha dejado con dos sensaciones claramente diferenciadas del resto. La primera es envidia. Envidia de la mala, ni sana ni historias. Envidia por la imaginación que tiene este escritor que es capaz de crear personajes tan carismáticos y mundos tan atrayentes y llenos de detalles como los que plasma en esta novela. Sería espectacular poder estar en su cabeza durante el proceso creativo. 
Aunque mejor no entrar en su cabeza, porque la segunda sensación que me provoca es miedo. Cotrina debe ser muy retorcido para hacer pasar a sus personajes por lo que les hace pasar... Mejor no molestarlo y dejarle solo...y que cree, por favor. Que continúe creando muchas más historias.

Y eso que el principio de la historia (prólogo aparte) tiene un tono de young adult que no me acabó de convencer, con un triangulo amoroso muy crepusculiano. Por suerte el tono cambia muy pronto y empiezan a aparecer escenas duras, muy crudas, con un cierto humor negro y macabro y sangre, mucha sangre.
La protagonista es Ariadna, una joven que no recuerda nada de su pasado hasta hace cuatro años, en la que, tras un suceso traumático y misterioso, es internada en un psiquiátrico. Después de ser adoptada por una familia un poco peculiar y vivir lo que podría considerarse una vida normal durante su adolescencia, su pasado aparece de forma abrupta en forma de su antigua pareja, Evan, removiendo su estabilidad de una forma totalmente destructiva. Y es que Ariadna no forma parte de nuestro mundo, su origen es un mundo paralelo donde la magia, las tecnologías innovadoras y la violencia son predominantes. La novela nos explica como Ariadna va reconstruyendo su pasado a través de este mundo mágico mientras sus antiguos compañeros, un grupo de asesinos llamado La Carroña (de lo mejor de la novela) va en su busca. 

La historia es muy entretenida y adictiva. Uno de sus puntos fuertes son los detalles; sólo con los detalles que deja colgando en la narración tiene material suficiente para publicar muchos relatos y novelas situados en este magnífico universo. También son divertidos los guiños a otras novelas y escritores que van apareciendo, aunque seguro que no los he pillado todos. Y que buen final, me ha dejado muy satisfecho.

En definitiva: una novela espectacular, difícil de clasificar, muy dura a ratos, con un comienzo que engaña por su tono de novela juvenil y que nos presenta un puñado de protagonistas muy carismáticos y un universo  riquísimo y lleno de detalles que tengo ganas de explorar más. Ya está tardando el señor Cotrina a volver a él. Totalmente recomendable, como todo lo que he leído de este autor.

Otras opiniones de la novela: Sense of Wonder , Donde termina el infinito, In the Nevernever

dimarts, 22 de setembre del 2015

Lo bueno, si breve... - Segunda parte

NOTA: Esta es mi colaboración con el segundo número de la revista Supersonic. Contiene, entre muchísimas cosas interesantes, relatos de figuras internacionales como Liu Cixin, Alastair Reynolds y Aliette de Bodard. No os lo podéis perder.

Como comenté en la primera edición de la revista, la intención principal de esta sección es presentar algunos relatos escritos en castellano a gente que, como yo, generalmente no había prestado atención a la narrativa breve. Simultáneamente es una buena forma para conocer autores muy interesantes que me habían pasado desapercibidos.  Para ayudarme a hacer una primera selección he decidido revisar algunos de los premios más importantes de la narrativa breve de género. En el primer número el protagonista fue el Ignotus de relato. En esta edición le toca al premio más veterano de la ciencia ficción española, el Alberto Magno.
Este jugoso premio, organizado por la Facultad de ciencia y tecnología de la Universidad del País Vasco, lleva entregándose de manera continuada desde 1989, aunque ha sufrido diversas modificaciones en sus bases. Lo que siempre se ha mantenido, y a mi parecer es lo que le da su principal atractivo, es la longitud de las obras presentadas, entre 15000 y 25000 palabras, en el límite entre un relato largo y una breve novela corta. Este formato permite a los escritores ofrecer lo mejor de la narrativa breve y también ampliar la presencia de los diálogos y profundizar mucho más en las tramas y en la ambientación.
No sabéis cuánto he disfrutado leyendo para poder escribir este artículo. La calidad de los ganadores y finalistas de este premio es muy alta y hay tantos relatos merecedores de comentario que la selección ha sido muy difícil. Una de las ideas básicas de esta sección es que los relatos que se comentan sean accesibles al lector a través de la red, aunque en este caso, al final, haré excepciones y mencionaré a algunos muy recomendables que se pueden encontrar en formato digital y que ya he comentado con anterioridad en mi blog (para no repetirme, básicamente). El servicio de publicaciones de la Universidad del País Vasco publica regularmente volúmenes conmemorativos que recogen los finalistas y ganadores de diversos años, pero muchos de estos volúmenes están ya descatalogados y son de difícil obtención. Si tenéis la oportunidad de haceros con alguno no lo dudéis.

Soy de los que prefiere empezar a leer el diario por la contraportada, así que empecemos por el final. Una de las historias ganadoras de 2014 ha sido Horror Vacui, del prometedor escritor Javier Castañeda de la Torre. Utilizando diversas técnicas como entrevistas, informes médicos, cartas…nos describe una sociedad futura influenciada por una nanotecnología que permite, alterando la química celular, controlar y monitorizar el comportamiento de las personas. El protagonista es un policía que, gracias a esta tecnología, intenta prevenir y evitar la comisión de crímenes violentos, pero de una manera mucho más sutil que la que elige Philip K Dick en The Minority Report.  El relato toca temas tan interesantes como la posibilidad real del libre albedrío y otras consecuencias morales del uso de esta tecnología, un poco coartadora de la libertad. En la página web del autor también podréis descargaros su relato finalista en la edición de 2013, La paradoja de Teseo, un relato un poco más clásico en formato y temática, aunque con algunos giros interesantes en la trama, que trata sobre la existencia, la individualidad, y las nuevas oportunidades que puede presentar el viaje en el tiempo.
El viaje en el tiempo, precisamente, es un pilar importante en las temáticas utilizadas por los autores de ciencia ficción, y no podía faltar una representación en esta selección. Francisco Jesús Carrera Troyano le da una vuelta de tuerca y nos ofrece el divertido relato El novato temporal, segundo clasificado en 1989, en el que un experimentado policía del tiempo encargado de controlar viajes no autorizados a la España del Siglo de Oro debe encargarse de solucionar un caso con la ayuda de un compañero con muy poca experiencia. Muy interesante la ambientación y el world-building, que daría para situar muchas más historias. También sobre los viajes en el tiempo trata Tiempo reciclado, de Juan Ruiz Gallego, segundo clasificado en 1994. Un programa televisivo organiza viajes en el tiempo para grabar y emitir episodios relevantes (y morbosos, a poder ser) de la historia de la humanidad, pero sin influir en los acontecimientos. Un detective privado es alquilado por el jefe de la cadena de televisión para que se desplace al Londres Victoriano. Una interesante mezcla de historia de detectives y ciencia ficción, aunque de resolución algo previsible.

No podían faltar aquellos relatos que tuviesen en cuenta el contacto con especies alienígenas no precisamente amistosas. Encontramos varios, los que optan por un enfoque divertido, como  Me pareció ver un lindo gatito , ganador en 1997 y que forma parte del Universo Corporativo, escenario muy interesante en el que sitúan sus obras los escritores Guillem Sánchez y Eduardo Gallego, que van a ser protagonistas habituales de esta sección. Con un marcado sentido del humor el relato nos explica el asalto que sufre una nave civil por parte de una especie alienígena desconocida. El único superviviente es un gato, y el ordenador central, muy mermado después del ataque, intentará hacer todo lo posible para que los atacantes no consigan información relevante sobre los mundos humanos. Con un estilo mucho más agobiante y pesimista y narrado en una primera persona, quizá en exceso cargada de adjetivos y repeticiones, está el relato ¿Podemos celebrar ya la victoria? de Víctor Guisado Muñoz, finalista del 2013.  La historia central es el viaje que una patrulla de soldados debe hacer a través del paisaje desolado de un planeta en guerra hasta el punto de encuentro donde serán rescatados, mientras son perseguidos por unos alienígenas poderosos e implacables (y muy originales, por cierto). En algunos momentos me ha recordado algunas de las más aterradoras escenas de la saga Alien.

La colonización del sistema solar también está presente con El bosque de Hielo, ganador en 1995, escrito por el gran escritor Juan Miguel Aguilera. En este gran relato relaciona la colonización de la Nube de Oort con el descubrimiento de una especie alienígena, y, casi sin darnos cuenta, la historia acaba generando una reflexión muy interesante sobre el tiempo y su relatividad. No es extraño que sea uno de los relatos más importantes de la ciencia ficción española. De la misma manera podríamos calificar al relato El Hombre dormido, de César Mallorquí, segundo clasificado en 1993. Con la excusa del estudio de los sueños de personas especiales que, cuando duermen, presentan ondas nuevas en sus electroencefalogramas, el autor nos presenta un relato muy poético y un mundo onírico que nada tiene que envidiar al creado por el Neil Gaiman. (Podréis encontrar este relato junto con el excelente La pared de Hielo, ganador del 1992, en la imprescindible antología El Círculo de Jericó). También relacionado con los sueños, pero desde una perspectiva muy diferente, encontramos El sueño de la razón, de Armando Boix, segundo calificado en 1996. La protagonista es una enfermera que trabaja en un centro en el que los pacientes han elegido pasarse lo que les queda de vida durmiendo, soñando sueños de su elección. Un muy buen relato, con un fantástico y sorprendente final.
Sokrates, escrito por Óscar Fariña fue el relato ganador en 1996 es el representante de la temática relacionada con las IA. El relato es una mezcla interesante de historia, alquimia y ciencia que narra la construcción de un androide siguiendo unas instrucciones un poco místicas, para conseguir albergar a una inteligencia artificial que lleva mucho acompañando a la humanidad, aunque nada es lo que parece.
Si hablamos del premio Alberto Magno hay tres nombres que, por presencia en el palmarés, deben destacar sobre los demás. Por un lado tenemos a José Manuel González Rodríguez con siete relatos premiados. Todos estos relatos están recopilados en el libro Recuerdos de la vieja tierra, que, desgraciadamente, no está disponible en formato digital. No he leído ninguno (prometo solucionarlo) y no puedo recomendarlos, pero creo que merece la mención en el artículo.

El pódium lo comparten dos escritores por los cuales siento gran admiración. Por un lado tenemos a José Antonio Cotrina, que con el relato Lilith, el juicio de la Gorgona y la sonrisa de Salgari ganó en 1998. El relato, una mezcla muy interesante de ciencia ficción y fantasía urbana nos introduce a un nuevo universo caracterizado por la existencia de ciertas bases espaciales indetectables que están orbitando a diversos cuerpos del sistema solar, y en las que la tecnología avanzada y la magia van de la mano. Un escenario muy interesante utilizado en otros relatos conocidos del autor, como Entre líneas, y al que espero que regrese en breve. En los últimos tiempos Cotrina está publicando algunos de sus relatos ganadores del certamen en formato digital y a un precio muy asequible. Os recomiendo Mala racha (ganador en 2000), Luna de locos (ganador en 2007) y Amanecer (premio UPV 2002).

Y ya para terminar, el segundo autor que más menciones ha recibido en este premio es Santiago García Albás. Con el relato El robot brindó con ellos nos presenta un concurso organizado por una empresa fabricante de androides, en el que los concursantes, que deben convivir en una mansión victoriana, deben reconocer cuál de ellos es un robot. De repente uno de los participantes aparece asesinado y a partir de ese momento se inicia una investigación con tintes de novela de Agatha Christie para encontrar al asesino. Un relato divertido y un poco surrealista, alejado del estilo que presenta el autor, un poco más oscuro y pesimista. El año pasado García Albás publicó cuatro de sus relatos premiados en este certamen y con un fondo común del uso de la realidad virtual y la modificación de las percepciones bajo el título de Cybersiones (que también podéis adquirir en formato físico). Los relatos son La parte del ángel (ganador en 2008), El rey Lansquenete (ganador en 2013), El mundo de SIC (segundo premio en 1997) y Delirios de grandeza (segundo premio en 2007). No puedo hacer más que recomendar estos cuatro relatos, que fueron los que durante el verano pasado provocaron mi interés por el premio Alberto Magno y, en mi cruzada por ponerme al día en la ciencia ficción española, me han hecho descubrir autores e historias fascinantes.
Nada más, espero que disfrutéis de la lectura de estos estupendos relatos, y os emplazo a la próxima edición, en la que revisaremos los relatos ganadores de otro premio de la ciencia ficción española. ¡Salud, y buenas lecturas!

dilluns, 2 de març del 2015

Amanecer - José Antonio Cotrina

Es definitivo: me declaro fan incondicional de este autor. Ya comenté en mi entrada anterior sobre las dos novelas breves publicadas por Palabaristas, Luna de locos y Salir de Fase que el estilo de Cotrina me encanta y que me había sorprendido con sus temáticas y su imaginación. Después de leer Amanecer (ganadora, entre otros, del Alberto Magno, premio por el que ya siento un respeto importante) me reafirmo con convicción. Es evidente que su inventiva le permite enfrentarse a diferentes géneros con garantías, y pronto aparecerá por aquí alguna de sus novelas, aunque el género en que están clasificadas no acabe de atraerme como norma general.

Amanecer es un relato largo, de unas 70 páginas, que narra la historia de Joaquín, un joven que se despierta una mañana descubriendo que el tiempo se ha parado. La ciudad está vacía, el aire es denso, los sonidos no se transmiten  y no hay ni rastro de ningún ser humano. 


Cotrina consigue mezclar satisfactoriamente el género de terror (con sensaciones muy agobiantes y angustiosas en las primeras del relato), con el género de aventuras de supervivencia en este extraño escenario de un amanecer perpetuo post-apocalíptico, pero sin apocalipsis evidente. Una mezcla muy original que me ha sabido a poco.


Un pequeño reproche: el final, demasiado apresurado para mi gusto. Creo que le faltan 15-20 páginas y alguna indicación más para acabarlo de cerrar completamente y así poderlo disfrutar más. Esta sensación se está volviendo recurrente con muchos de los relatos que leo últimamente. A lo mejor es culpa mía por pedirle algo que no debe tener al formato de la narrativa breve.


Para terminar este breve comentario quiero hacer un inciso sobre la editorial Palabaristas, de la que, a lo tonto, he leído y comentado casi  todo su catálogo de ciencia ficción. Les agradezco la política de publicación a bajos precios de literatura de ciencia ficción de calidad (como el relato comentado hoy, Amanecer, disponible en Lektu a partir de 1 euro), y espero de verdad que les sea rentable y que continúen con esta linea. Desde aquí cuentan con mi apoyo.

dissabte, 27 de desembre del 2014

Luna de locos y Salir de Fase - José Antonio Cotrina

Hacía tiempo que tenía curiosidad por la obra de José Antonio Cotrina. Sus novelas más recientes han sido muy bien recibidas por el público y por compañeros de la blogosfera de cuyo criterio me acostumbro a fiar. Pero la temática de estas novelas (fantasía con un tono un poco oscuro, relacionada con el mundo de los sueños y a veces definida como novela juvenil) no me interesa en estos momentos.
La editorial Palabaristas me ha echado un cable, ya que ha publicado recientemente parte de la narrativa breve del autor con temática de ciencia ficción y que ha ganado diversos premios, entre ellos el Alberto Magno, premio que descubrí con los relatos de Cybersiones de Santiago García Albás y que, de momento, considero sinónimo de calidad.

El primer relato que han publicado es Luna de Locos. La humanidad ha conseguido salir del sistema solar y colonizar otros sistemas. En uno de estos sistemas una familia dominante, los Orestes, empieza una cruzada de conquista de todos los planetas y satélites del sistema. Cuando uno de los miembros importantes de la familia muere y se extravían sus cenizas (imprescindibles para un ritual), comienzan los problemas para los tres protagonistas del cuento.
Estos protagonistas son tres reclusos que residen en un satélite con una atmosfera venenosa, Nabucco,  en el que se acumulan todas las naves que ya no son funcionales para su desguace. Su función es revisar y hacer el mantenimiento de este proceso de desguace. Cómo podéis adivinar, la urna de las cenizas está en Nabucco, y la familia Orestes no va a parar hasta recuperarla.

Un grandísimo relato de ciencia ficción clásica, con unos personajes muy bien conseguidos, cada uno con su locura, los tres geniales. Primer contacto con el autor excelente.



El segundo libro, Salir de fase, presenta dos relatos situados en el mismo universo : Mala racha y Salir de Fase.
En los dos relatos, situados varios siglos en el futuro, la humanidad ha conseguido colonizar el sistema solar (y otros sistemas estelares) y terraformar varios satélites y planetas, mientras que la Tierra se ha convertido en un solar radioactivo. La tecnología principal en que se basan las dos narraciones es la compilación: una técnica para traspasar toda la información del cerebro de una persona a un disco de identidad, que luego se puede instalar en diversos tipos de cuerpos, creados por arquitectura genética. Pasar de un cuerpo a otro es lo que se conoce como Salir de Fase. Realmente la técnica le permite mucho juego al autor, y le sabe sacar el jugo. La variedad de situaciones y posibilidades imaginadas por el autor me ha recordado algunos momentos al Varley de Playa de Acero (muchas ideas y detalles de los que se podría sacar mucho rendimiento). 

En Mala racha la protagonista encuentra en su zona de trabajo del satélite Io un disco de identidad que ha conseguido sobrevivir a las elevadas temperaturas del ambiente. La sorpresa es que la persona que contiene el disco de identidad sigue viva, y eso le va a traer más problemas de lo que se piensa. Es un buen relato con una buena ambientación y que nos sirve para familiarizarnos con algunas de las tecnologías presentes en este universo, pero tiene una parte final demasiado acelerada para mi gusto. El relato me gustó, pero palidece frente al siguiente, en el que brilla mucho más toda la inventiva del autor. Creo que si lo hubiese leído después lo hubiese valorado más negativamente.

Salir de fase es un relato de mayor extensión, y mucho más completo, con más detalles y con una final más sosegado, aunque igual de sorprendente. La protagonista, Alexander Sara, ha recurrido al mercado ilegal de cuerpos para conseguir uno con muchas modificaciones a nivel de armamento. Su objetivo es matar al presidente de la corporación más importante de creación de cuerpos en venganza por la muerte de su amante.

Me ha gustado mucho el estilo del autor y las temáticas de los relatos. No creo que sea lo último que lea de Cotrina.  Aunque tengo una pequeña crítica, un pequeño detalle que no empaña a la calidad final del conjunto: algunos de los nombres. No me convencen las combinaciones: Demetrio Takashi, Dorada James, Lancelot Sara... no me resultan nada creíbles, pero es algo anecdótico. 
Espero que el autor decida escribir algunas historias más en este universo (y si es pronto, mejor). Y no soy el único, en Sense of Wonder Odo ha empezado una  campaña de insistente presión  apoyo al autor, que ha afirmado en twitter que si vende 200 ebooks de Salir de Fase se planteará continuar escribiendo historias en este universo. Sortea 5 ejemplares del libro, o sea que ya estáis tardando.