divendres, 2 de gener del 2026

Bóvedas de acero - Isaac Asimov

Este año me he propuesto leer las novelas de la saga de la Fundación que tenía pendientes, tanto las precuelas como las secuelas, según su orden cronológico interno. En los 12 años del blog he comentado muy pocas obras de la abundante bibliografía de Isaac Asimov, y eso, en un blog que tiene el nombre que tiene, hay que remediarlo. 

Podría utilizar como excusa que hace 75 años que se publicó La Fundación, pero reconozco que he ido a buscar a ver si encontraba algún número redondo para justificarme, o sea que abro este proyecto porque me apetece. Voy a dejar para otro momento los relatos de robots, que los tengo muy frescos porque los reviso de vez en cuando, y la trilogía de La Fundación, que he leído y comentado en el blog hace poco en la versión en catalán publicada por Mai Més. La idea es comentar las once novelas que tengo previstas, una cada mes de este año 2026, pero sin exigencias y sin prisas.
La primera novela es Bóvedas de Acero, que nos presenta a dos personajes que protagonizarán varias de las novelas de esta saga, el detective terrestre Elijah Bailey y el robot humanoide fabricado gracias a la tecnología de los planetas exteriores, R. Daneel Olivaw. La historia es una mezcla bastante interesante y entretenida de novela de detectives, distopía y buddy-movie, aunque no es la mejor obra del doctor. 

No situamos en un futuro lejano. La humanidad ha colonizado varios sistemas solares, pero, como acostumbra a pasar con las colonias, se han independizado y las relaciones con el planeta madre son un poco complicadas. En la Tierra hay falta de recursos y sobrepoblación, y los terrestres viven en enormes ciudades subterráneas y no visitan para nada la superficie planetaria, de hecho, les da pánico. Las colonias están más avanzadas en ciencia, medicina y robótica, y basan su economía en el uso de robots. Los terrestres, en cambio, no se sienten cómodos en la presencia de estos seres cibernéticos. La trama se basa en la investigación del asesinato de un especialista en diseño y construcción de robots dentro del enclave de los habitantes de las colonias situado cerca de la ciudad de Nueva York. Los principales sospechosos son los medievalistas, personas muy interesadas en la historia terrestre y que están en contra de la presencia de robots en la Tierra mientras defienden un retorno a la superficie.

La investigación irá a cargo de un veterano policía de la ciudad de Nueva York y de un robot diseñado de tal forma que es casi indistinguible de un ser humano a primera vista. Mientras seguimos la investigación policial, entretenida, pero algo previsible, asistiremos a como se van puliendo asperezas en la relación entre los dos protagonistas.
Lo que me ha interesado más es el escenario, un punto distópico. La dualidad entre los problemas que presenta la Tierra (sobrepoblación, falta de alimentos, baja esperanza de vida...) frente a los que enfrentan los habitantes de las colonias da mucho juego. Unos abogan por los robots como mano de obra, ya que tienen problemas para reproducirse. Los otros los consideran como una amenaza para sus puestos de trabajo y, por tanto, para su supervivencia. El racismo y el miedo a lo que es diferente va en ambos sentidos, los terrestres no entienden la forma de vida que tienen los habitantes de las colonias, y estos tienen miedo de los gérmenes con los que conviven los terrestres. Que una novela escrita hace tantas décadas consiga representar metafóricamente algunos de los problemas sociales que estamos viviendo, creo que tiene bastante mérito.
En definitiva, una historia entretenida que mezcla diversos géneros literarios, con un world-building muy interesante. En breve aparecerá por aquí la segunda novela protagonizada por esta pareja tan peculiar, El sol desnudo.