miércoles, 19 de febrero de 2014

Starfish - Peter Watts

En el comedor de casa, uno de esos escasos momentos de lectura en pareja con los niños durmiendo. Mi mujer levanta la vista de su novela (papel, nada de ebook)  me mira, y al cabo de un momento comenta:
- ¿Estás leyendo algo de terror?
- Mhhh...no.¿Por?
- No sé...te noto como encogido.
- Debe ser que tengo 3000 metros de agua encima, ja ja...
- Ah...- y retoma la lectura  agitando ligeramente la cabeza y con esa expresión de escepticismo tan típica de ella.



No va desencaminada; aunque la novela no sea de terror Peter Watts consigue que durante muchos momentos tengas una sensación de tensión,  agobio y claustrofobia durante la narración, tanto por la ambientación como por lo extraños que son los personajes.

En mi versión digital, antes de entrar en materia, Watts justifica algunos aspectos científicos en los que ha basado su novela. Tectónica de placas, peces abisales, el origen de la vida , un poco de telepatía y cierta adicción causada por abusos sexuales son algunos de los puntos que va tratar. Quien puede resistirse?

Año 2050. Cerca de una zona volcánicamente activa a 3000 metros de profundidad se ha instalado una estación submarina para vigilar y controlar una instalación de energía geotérmica. 
Unos Rifters a punto de entrar en la estación




La estación está ocupada por los rifters Son seres humanos modificados a nivel metabólico y anatómico para poder sobrevivir en las condiciones de presión del abismo, capaces de extraer oxigeno del agua del océano para no tener que usar bombonas de aire comprimido. Los trajes que llevan les ayudan a superar la baja temperatura. En unas condiciones tan adversas se requiere también unas características psicológicas determinadas (que son las que en realidad dan mas juego en la novela).

En la página web del autor hay mucha información sobre la ambientación de la novela, como la estructura de la estación Beebe y las características modificadas de los Rifters.


En la zona hay una fauna formada por peces abisales (esos tan feos y con tantos dientes) excepcionalmente grandes. La causa de que sean tan grandes es uno de los misterios de la novela. Estos peces atacan a menudo a los rifters (y a la estación) , pero debido a carencias vitamínicas sus dientes son débiles para penetrar los trajes, y las agresiones sólo provocan moratones y algún que otro susto. 

Fácilmente podéis pensar: ¿ 320 páginas ambientadas en el fondo del mar no cansan?. A ver, ¿ tantas cosas pueden pasar ahí abajo?. Watts, hábilmente, consigue no aburrir utilizando diversos narradores, y introduciendo, de tanto en tanto, información de lo que está pasando en la superficie, con giros argumentales bien llevados y sorprendentes. 

No hay una línea temporal claramente marcada. La historia se narra a través de episodios  de la vida de los rifters, con saltos importantes de tiempo entre uno y otro. El hecho que no sepamos cuánto tiempo pasa entre el principio y el final de la novela también ayuda a empatizar con los personajes en el sentimiento de claustrofobia. 



Un inconveniente: es la primera parte de una saga. La historia principal que narra la novela queda bastante cerrada, pero se abren historias secundarias que son las desarrolladas en Behemoth y Maelstrom. Me he quedado con ganas de saber cómo es el mundo de la superficie, del que da sólo pequeños detalles en Starfish. 

Casi toda la obra del autor se puede descargar de forma gratuita en su página web , pero acepta donaciones. No seáis malos y alimentad al gato.



 En español sólo se ha traducido Visión Ciega (de la que espero con muchas ganas la continuación que saldrá este año, Echopraxia) , y la colección de relatos Ad Astra, de Fata Libelli (que ha recibido muy buenas críticas). También podeis conseguir gratuitamente el cuento "Los ojos de Dios" , en Cuentos para Algernon




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