viernes, 31 de octubre de 2014

Ancillary sword - Ann Leckie


Ancillary Justice, de Ann Leckie ha sido claramente la novela del año 2014. Ha arrasado en la mayoría de premios: Hugo, Nebula y Locus a la mejor primera novela, entre otros. Proximamente será publicada por la editorial NOVA en castellano.
Me interesé por la novela en el momento en que tres de los Verdhugos, a seis manos, publicaron en sus respectivos blogs y el mismo día sus comentarios, en los que destilaban diversos grados de entusiasmo. En esos momentos ya sonaba como una de las favoritas a los premios anteriormente mencionados. 
Una vez terminada la califiqué como irregular; no le encuentro tantos méritos como para que haya triunfado como lo ha hecho, pero el worldbuilding y el tratamiento de la multiplicidad de puntos de vista me gustaron bastante. Uno de los grandes puntos de controversia de la novela es el uso del pronombre she a nivel general, sin dar importancia al género de los personajes. Lo considero anecdótico, aunque a veces dificulta imaginarse a los personajes sin saber si son realmente hombres o mujeres. Otro punto clave son los rituales y tradiciones de las personas pertenecientes al imperio: los guantes, las tacitas de té, la etiqueta, la porcelana...aunque entiendo que pueda añadir datos a la caracterización de la sociedad que quiere mostrarnos Leckie resulta un poco tedioso. 

Aunque mi valoración no fue excesivamente entusiasta, era una primera novela, y dejaba marcadas unas bases lo suficientemente interesantes para que la autora llamara mi atención, y por eso he tardado relativamente poco a continuar con la saga una vez se ha publicado la segunda parte, Ancillary Sword

                        (OJO, a partir de aquí contiene spoilers de la primera parte).


Mi conclusión inicial es que si no quieres té, pues dos tazas. En la novela se exageran todavía más los dos aspectos que causaron más controversia: en lo referente al género, pasamos del she generalizado a la presencia de tías, abuelas, madres, hermanas y hijas que, en algun caso, me ha desubicado. Suerte que se hace alguna referencia de pasada a los penes... (...¿he dicho eso de verdad?).
En lo referente a la etiqueta, se profundiza mucho más en las relaciones y costumbres. En ambos casos lo considero toda una declaración de intenciones, y me permito aventurar que una reacción desmesurada a alguna crítica que debió recibir.


Breve sinopsis: Breq, nuestro protagonista, recibe de parte del emperador el mando de una nave y es enviado a uno de los planetas del imperio, Athoek, (conocido por su té, ejem...), para vigilar la situación y para que la otra facción del emperador no se apodere de los recursos del sistema. Casualmente la hermana pequeña de su teniente favorito, el teniente Dan Awn,  trabaja en la estación espacial del planeta.

La novela no presenta dos líneas temporales como su precedente, es totalmente lineal. El aspecto que mas me ha gustado es el cambio de la multiplicidad de puntos de vista por la omnipresencia del capitán de la nave en la vida de sus subordinados, y cómo Breq puede ir siguiendo simultáneamente diversas escenas y conversaciones en los que intervenga su tripulación. 
El principal defecto es que no pasa gran cosa. La historia despertó mi interés durante el primer tercio del libro, pero acaba diluyéndose como un azucarillo en una taza de té. Está bien escrita, me gusta especialmente como maneja los diálogos, pero la historia es floja, floja,.. Aún así acaba moviendo las piezas para dejar una situación lo suficientemente interesante para que no descarte leer la tercera parte, Ancillary Mercy.

Otras opiniones sobre esta novela: Voracilector

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