domingo, 19 de julio de 2015

Ecos - Víctor Conde


Desde que ganó el premio Minotauro en 2010 con Crónicas del Multiverso tenía mucha curiosidad por la narrativa de Víctor Conde. El impulso de comprar la novela después de verla en diversas de mis librerías de referencia se enfrió cuando busqué opiniones por internet, de tal forma que acabaron por desanimarme.

Cuando Sportula anunció que iba a publicar en julio su última novela de ciencia ficción, Ecos, decidí que sería un buen momento para descubrir a este autor tinerfeño y lo incorporé en mi larguísima lista de novelas a leer.


Ecos es una space-opera muy interesante que nos sitúa en un futuro lejano en el que la humanidad ha colonizado diversos planetas y satélites del sistema solar, y incluso ha conseguido enviar naves a otros sistemas solares. Desafortunadamente uno de esos sistemas ya está habitado, y con la especie de los Exth se entabla una guerra sin cuartel, en la que no estamos ganando, precisamente, para dominar el universo conocido.
Esta es la parte del world-building, la historia subyacente, que vamos descubriendo poco a poco. Realmente la parte más importante de la trama es la que narra la historia de cuatro niños creados por manipulación genética con la intención de que sean la arma secreta que necesita la humanidad para dar un cambio al rumbo de la guerra. El hábitat en el que los niños crecen, las estrategias para que desenvolupen al máximo sus capacidades innatas y los pensamientos y reacciones (excesivamente humanos a veces) del ordenador principal y los androides que controlan el complejo secreto donde crecen los niños son la parte principal de la historia, y nos son mostradas con mucho detalle. No es así con la parte de la ambientación, que se nos presenta a retazos, de manera desordenada y a ratos incluso un poco confusa. 

La novela me ha gustado bastante, aunque le encuentro algunos puntos flojos, sobre todo relacionados con la parte que no implica a los niños y su crecimiento. Aparte de una primera parte un poco confusa, el principal problema es que parece que el autor no quiera dar importancia al escenario y a la historia previa, realmente interesantes, y cuando es necesaria la información protagonizada por otros personajes la proporciona a cuentagotas, de manera apresurada y casi a desgana. La estructura de la historia falla un poco por este aspecto. 

En resumen: una novela muy interesante, con acción, misterio, buenas ideas y giros sorprendentes en la trama (bien resueltos) y un final muy satisfactorio. El estilo de Víctor Conde me ha convencido. Lástima que no haya acabado de profundizar en la información sobre el world-building, que prometía, y se haya centrado más en una de las partes de la historia dejando la otra a un lado. 

En breve Víctor Conde va a volver a publicar, después de una importante revisión, su novela El tercer nombre del emperador, también con Sportula. Estaré muy pendiente, y con seguridad aparecerá por aquí.

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