dimecres, 27 de març del 2024

Marte Rojo - Kim Stanley Robinson

Hoy voy a comentar Marte Rojo, la primera novela de la ambiciosa trilogía de Marte, escrita por Kim Stanley Robinson, que narra la colonización e intento de terraformación de nuestro planeta vecino. La recordaba como una lectura densa, pero fascinante, y me interesaba recordar algunos de los aspectos científicos que narra. 

No es una lectura desengrasante, es necesario estar pendiente de la narración para no perder detalle, ya que, a menudo los aspectos importantes de la trama  se mencionan casi de pasada entre miles de explicaciones científicas. Mientras explica las aventuras de los colonizadores de Marte y las modificaciones que va sufriendo el planeta, no hay área del conocimiento que no toque: Química, Física, Astronomía, Psicología, Antropología, Economía, Religión, Política, Geología... y si entramos en mi campo, la Biología, toca casi todos los palos: genética, ecología, evolución, microbiología,  botánica, ... No sé quién clasificó a este tipo de historias como porno para científicos e ingenieros, pero me parece una definición bastante acertada. La trama abarca varias décadas, desde la primera llegada a Marte de una expedición tripulada, la preparación y selección de los cien primeros colonizadores, el largo viaje y sus aventuras muchos años después de su llegada al planeta rojo. La primera parte  alterna las etapas de supervivencia, exploración y descubrimientos científicos de los primeros llegados. Después profundiza en los cambios políticos y sociológicos que son generados por la llegada de miles de nuevos colonos, y la difícil convivencia de diferentes intereses y filosofías de lo que debe ser Marte para los humanos.

El primer capítulo parece escrito para que cierto tipo de lector no se anime a continuar con la lectura. A mí me pasó un par de veces, debo reconocerlo. Kim Stanley Robinson nos suelta en medio de la trama, sin conocer a los personajes ni su dinámica, sin saber como hemos llegado a esta situación y nos presenta un hecho tan clave para la historia como la muerte de un personaje principal. Después la narración sigue un orden cronológico y las piezas van encajando, pero considero que es un error de planteamiento importante. Seguiremos la trama a partir de los puntos de vista de varios de los primeros cien. He leído algunas críticas que hacen referencia a que son personajes mal dibujados y que evolucionan poco. En parte les concedo la razón, pero creo que son muy estáticos porque son muy tozudos y creen firmemente en sus convicciones y opiniones. Seguramente esta sea una de las características por las que fueron seleccionados en un principio para la misión. Después de tantas páginas es inevitable coger cariño a unos y rabia a otros. Y seguramente lo que más me gusta es que todos tienen tonos grises.

Los primeros cien son tratados como leyendas por los otros colonizadores, pero cada uno tiene diferentes posturas en el plano científico, político, sociológico o psicológico (tiene miga que el que más problemas de salud mental tenga sea el psicólogo del grupo) y por eso a menudo están en frentes opuestos. Si quieres conocer la opinión de los primeros cien, tienes que preguntar como mínimo a ochenta de ellos. La novela narra varias décadas de la colonización, y creo que el autor no quería presentar en este primer libro a varias generaciones de colonos (en las siguientes novelas sí que lo hará). Por eso se saca de la manga un método para alargar la vida que es muy conveniente para poder mantener a los protagonistas de la historia en los diferentes tramos temporales en los que se divide la narración.
La novela presenta grandes dosis de especulación que me han gustado mucho, pero también algunos momentos aburridos, otra de las grandes críticas que ha recibido, sobre todo los relacionados con largos viajes por el planeta (es difícil ubicarse en la geografía de Marte), o en los que narra las relaciones personales entre los colonos. 

En fin, un clásico que creo que todo aficionado a la ciencia ficción hard debe leer. No es una lectura fácil, se tiene que afrontar con la predisposición adecuada. No es un libro de evasión, exige demasiado para ser solo entretenimiento. Algunas de las imágenes que proporciona quedan grabadas en la memoria, ya sean los  extraños paisajes del planeta como algunos acontecimientos espectaculares de la trama.
Me ha gustado mucho como narra la evolución de una nueva sociedad, iniciada como un enclave expedicionario hasta ser una fuente de recursos para una metrópoli decadente y con muchos problemas. 
Ya he comenzado la continuación, Marte Verde, y no descarto retomar la lectura de El Ministerio del Futuro, que dejé colgada hace un par de años. Ya os contaré.

4 comentaris:

  1. Cuando leí la trilogía, hace un millón de años, me encantó, me absorbió, me volvió loco esa increíble verosimilitud. Mucho más tarde intenté volver a leer el primer libro y no pasé de las quince páginas. Todavía no me lo explico.

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    1. El primer capítulo tiene el objetivo de desanimar al lector, si no, no lo entiendo. A mi me pasó también un par de veces antes de entrar en el libro del todo. Gracias por pasarte por aquí.

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  2. A mí me maravilló en su momento y habré leído la trilogía como 6 veces, por lo menos. Nadie describe una colonizació, la creación de un asteroide habitable o una nave interestelar comonlo hace Kim Stanley Robinson

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    1. Si, me gustó mucho también Aurora, la de la nave generacional. En cambio, el ministerio del Futuro lo abandoné. Alguna otra recomendación de KSR, ya que veo que eres fan? Gracias por pasarte por aquí.

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